LA CRISIS DE 1929


Carolina Alva, Gabriela Escalante, Roxana Aguilar




Después de octubre  de 1929, el título de la historia tendría que haberse invertido, quedando redactado así: “De la opulencia a los harapos”. En los terribles años de la depresión, 1930 a 1932, el país más rico del mundo configuró  “una nación anonadada”. La desgracia cayó sobre todos los sectores de EUA. Trabajadores, granjeros, profesionales, todo el mundo fue duramente golpeado.

En las grandes ciudades, millones de personas vagabundeaban por las calles en busca de empleos inexistentes.  Había colas a la espera de pan en todas partes.


En las granjas, las cosechas se apilaban  hacia lo alto; los precios descendían. El hambre estaba presente en el rostro de la muchedumbre.
Un banco tras otro cerraba sus puertas, enterrando las esperanzas y sueños de millones que se habían impuesto privaciones  con el fin de ahorrar para el futuro. En 1932, quebraban 40  bancos diariamente. 


Un resumen estadístico muestra como los jornales descendieron en 60% en 1929. Los índices de empleo y pago en las industrias manufactureras  fueron  la misma historia. Otro indicador económico es el aportado por  los contratos de la construcción asignados,  principal cliente de la industria pesada. En todas partes era idéntico el panorama. El nivel de la actividad económica llegó  a  su culminación alrededor de 1929; decayendo sin precedentes  en periodos anteriores, de 1929 a 1932. El sistema económico de que en 1929 había hecho a Norteamérica el país más rico del mundo se había sumergido en un pantano. Nada de esto había que adjudicar al trabajador norteamericano. Es un hecho que la capacidad de producir del trabajador norteamericano había llegado a topes no superados antes y aumentaba continuamente. 

Mientras la maquinaria permanecía ociosa, y los materiales se pudrían por falta del desuso, la gente se moría  de hambre. El dinero no rendía  utilidades, pues los pocos que lo poseían no podían darle destino lucrativo, y 14 millones de trabajadores recorrían la calle en busca de trabajos inexistentes. ¿En que consistía la falla? ¿ Qué le había sucedido a Norteamérica para que le afligiera la misma enfermedad de otras tierras? Los malos tiempos se habían producido antes, en los años de 1870 y 1890, y en la primera década del S. XX.  En esas épocas, los EUA eran un país en expansión. Ahora, al igual que Alemania, Inglaterra, Francia, habían dejado de serlo. El sistema económico había caducado.

Cumplido su cometido de liberar y desarrollar las fuerzas de la producción,  ya no tenía a donde  dirigirse. ¿ Cuáles fueron las causas de la crisis de 1929 ? Hubo solamente una: el sistema de producción. Todas las explicaciones en términos de sistema monetario, especulación, distribución de la riqueza, el progreso tecnológico, desaparición de fronteras, efectos posteriores  a la Primera Guerra Mundial y cien más, eluden el punto primordial. Confunden los síntomas con la enfermedad. La única y exclusiva enfermedad era el capitalismo en su forma más aguda  y más altamente desarrollada.  El país más opulento del globo encerraba  barrios pobres como las más miserable cabañas del mundo. La explicación del colapso de 1932 es el cataclismo de 1929, y la explicación de este último  el auge precedente. La cadena se había reventado por el eslabón más débil. Y éste resultó ser la orgía especulativa en la bolsa. El factor básico estuvo representado por el hecho de que el sistema capitalista depende, para su continuidad, de la expansión permanente, de la indefinida liberación de fuerzas autoproductivas; pero al funcionar levanta barreras a la expansión permanente. Y al verse imposibilitado para expandirse, se contrae.







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Referencia Bibliográfica

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