Después de octubre de 1929, el título de la historia tendría que haberse invertido, quedando redactado así: “De la opulencia a los harapos”. En los terribles años de la depresión, 1930 a 1932, el país más rico del mundo configuró “una nación anonadada”. La desgracia cayó sobre todos los sectores de EUA. Trabajadores, granjeros, profesionales, todo el mundo fue duramente golpeado. En las grandes ciudades, millones de personas vagabundeaban por las calles en busca de empleos inexistentes. Había colas a la espera de pan en todas partes. En las granjas, las cosechas se apilaban hacia lo alto; los precios descendían. El hambre estaba presente en el rostro de la muchedumbre. Un banco tras otro cerraba sus puertas, enterrando las esperanzas y sueños de millones que se habían impuesto privaciones con el fin de ahorrar para el futuro. En 1932, quebraban 40 bancos diariamente. |