Se pude también pensar en dejar los cartones tal como están, pero iluminarlos
(ya sea a color o a grises) les da una profundidad y textura muy apreciable
y distinta a la lograda únicamente a tinta negra. No hay que olvidar lo que
dice Harald Küppers (31): “Un buen configurador de
color no debería dedicarse a erigir “monumentos” de su gusto personal.
Debería ser, por el contrario una persona que aporte soluciones, que aplique
el color de forma funcional, y que encuentre los colores de preferencia individual
para cada caso”.
Utilizar la escala completa de grises llevaría a no distinguir un cuerpo de otro, más si la reproducción se hará mediante copias, Wucius Wong (32) habla que para trabajar en grises hay tres claves básicas cada una dividida a su vez en tres intensidades, se añadirán dos más, el blanco y negro totales, así es conveniente solo utilizar además del blanco y el negro, el negro al 10, 20, 30, 40, 50, 60, 70, 80 y 90% de su intensidad, pudiendo dividirlo entonces en cinco grupos bien definidos:
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Blanco Total |
Para las áreas más brillantes, no se darán sugerencias de utilización ya que ello depende de la creatividad de cada quien, en un momento dado el blanco como cualquier otro de los arriba enlistados puede servir tanto de fondo como de objetivo principal dependiendo del creador |
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Clave Alta |
Son los grises claros (10, 20 y 30%), describen una claridad general en la expresión total de un diseño que se extiende hacía el blanco. Un diseño que utilice únicamente el blanco y grises claros crea una sensación de brumosidad y de suavidad general. Para obtener contraste pueden introducirse algunos grises más oscuros, que establezcan distinciones entre las formas expresadas. Sin embargo, al hacer esto, no hay que exagerar, porque puede destruirse el efecto de clave alta |
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Clave Intermedia |
Grises al 40, 50 y 60%, son los colores neutros. Un diseño limitado a los grises neutros con frecuencia carece de chispa, una pequeña cantidad de gris claro y gris oscuro puede añadir variedad al diseño. La utilización eficaz de la clave intermedia tiene por resultado una composición equilibrada, inteligente |
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Clave Baja |
Las tonalidades al 70, 80 y 90%, los grises oscuros. Las formas, en un diseño en clave baja, pueden estar articuladas en el contraste mediante la adición de grises claros. Esto debe hacerse sutilmente si quiere conservarse el efecto de un diseño en esa clave |
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Negro |
La máxima oscuridad y junto al blanco el máximo contraste |
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Un truco muy común para no utilizar lo anterior es basarse en retículas, ya sea de puntos o de líneas más o menos cerradas respecto unas de otras, las texturas logradas, si se maneja correctamente, son muy ricas. En cualquier caso la mejor opción es la experimentación y en un momento dado combinación de ambas técnicas.