Discurso pronunciado por Alejandro Morales Mora, Secretario de Relaciones Públicas de APROM, con motivo del día del Ingeniero el pasado primero de julio del 2004, en el Restaurante Circulo Vasco Español, en el Centro Histórico de la Cd. De México
Nos reunimos el día de hoy miembros y amigos de la Asociación de Profesionales del Metro y del Transporte para celebrar una vez más el día del ingeniero.
A todos los ingenieros del Metro y en especial a todos los ingenieros miembros de la Asociación de Profesionales del Metro y del Transporte, a nombre de la mesa directiva 2002 – 2004 les deseamos muchas felicidades en este su día.
Nos acompañan en la mesa de honor para este acontecimiento:
· Con la representación del Jefe de Gobierno del Distrito federal, Andrés Manuel López Obrador, el Asesor en materia de Transporte para el Gobierno del Distrito Federal, Ingeniero Adrián Arroyo Legaspi.
· El Subdirector General Jurídico y de Seguridad Institucional del Sistema de Transporte Colectivo, Alfonso Suárez del Real y Aguilera.
· El Presidente de la Asociación de Profesionales del Metro y del Transporte, Ingeniero Gilberto Santiago Pascual.
· El Vicepresidente de la Asociación de Profesionales del Metro y del Transporte, Ingeniero Esteban Hernández Soto.
Deseamos en primer lugar aprovechar la ocasión, para dar la bienvenida a nuestro Sistema de Transporte Colectivo, a las nuevas autoridades designadas el pasado mes de marzo por nuestro Jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador.
La APROM les da la más cordial Bienvenida.
Hace aproximadamente diez años, un grupo entusiasta de estudiantes egresados de Escuelas Públicas superiores y que se habían desarrollado profesionalmente dentro de la diaria labor en el Sistema de Transporte Colectivo, esbozó la necesidad y luego la posibilidad, de agrupar a los profesionales que ya bien habían realizado una carrera de manera paralela a su labor como trabajadores en el Metro o que simplemente habían ingresado ea este Organismo, como egresados de alguna Institución de Enseñanza Superior, con el objeto de buscar de manera fraternal la forma de agrupar sus intereses y desarrollar sus conocimientos, en una Organización propia que fuera integrada y dirigida por ellos mismos.
Después de haber surgido la Comisión de Trabajadores de Confianza, que de manera insistente trabajó durante los primeros años por dignificar y lograr el reconocimiento de los Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo catalogados como de Confianza, surgió la propuesta de mantener agrupados a estos trabajadores en alguna figura coordinada, que permitiera mantener cohesionado a este grupo de manera tal que se diera fruto a una organización legalmente constituida que sirviera además de respaldo profesional y motivación, para todos aquellos trabajadores, que con una formación profesional y gracias al entorno común del Metro, comparten aspiraciones y sentido de pertenencia a nuestro centro de trabajo.
La Asociación de Profesionales del Metro y del transporte se funda así en el mes de abril del año 2001 con un primer grupo de 43 profesionistas de diversas ramas, mismos que con el tiempo y con la consolidación de proyectos y propuestas para la mejora y mantenimiento de nuestro Sistema de Transporte Colectivo, han visto multiplicadas las adhesiones de más miembros a esta Organización donde se comparte un lema común que define hoy en día el espíritu de la APROM. Por el desarrollo tecnológico y la cultura del servicio.
Es por ello que el compromiso de la APROM más que con las autoridades del Distrito Federal o del propio Sistema de Transporte Colectivo, es con sus usuarios y con la población que por la vía de sus impuestos, hace posible que exista en la capital del país un Organismo de Transporte tan majestuoso y eficaz, como el Metro de la Ciudad de México.
Muchos de los aquí presentes hemos visto crecer, extenderse y desarrollar tecnológicamente este servicio de transporte, junto con una parte significativa de nuestras vidas, las cuales, han madurado a la par con este indispensable medio de transporte metropolitano.
El anecdotario de cada uno de nosotros seria interminable, si propagáramos lo que cada quien hemos pasado como experiencias y aportaciones en momentos difíciles y hasta trágicos, que nos han tocado vivir en las más de tres décadas que lleva funcionando nuestro Sistema de Transporte Colectivo, Metro de la Ciudad de México.
Junto con el tiempo de vida que llevamos aquí, se ha forjado además el cariño por nuestro tren urbano.
Hemos visto también llegar más de una docena de directivas, que con el paso del tiempo se han ido y dejado algunos su propia huella en el Organismo, algunos buena, algunos no tanto, otros demasiado fugaces. Todos de alguna manera han compartido con nosotros parte de su vida profesional, desarrollando este importante Sistema de Transporte para la Ciudad de México.
Toca hoy a nuevas autoridades imprimir su testimonio a su paso por nuestro Organismo. Y creemos con toda franqueza que el suyo, será tal vez uno de los más complicados y difíciles.
Han heredado un Organismo de transporte que ya aqueja demasiados problemas acumulados por su propia edad, pero también por la falta de inversión, insumos y visión. Habrá que reconocerlo.
Han heredado un Organismo avejentado por el propio uso, pero también por un incompleto mantenimiento por falta de insumos y por que no decirlo, por un equivocado manejo de la administración de recursos. Por la no dotación de refacciones y herramientas y además por un mal manejo político. En un estira y afloja que se refleja también en el Organismo por las derivaciones de un cambio en el entorno político del pais.
Han heredado también una plantilla de personal que podría compararse con la población de un poblado pequeño del interior de la república, que se encuentra inconforme y desinformada y que sobre todo en épocas recientes, ha sido confundida y que se siente agredida por tantos cambios de ubicación, de políticas laborales, objetivos institucionales y cambios de nomenclaturas y nombres de funcionarios y que advierte en muchos casos, que se ha perdido la Línea Institucional y los objetivos del Organismo.
También a algunos trabajadores acostumbrados a algunos privilegios inmerecidamente, lo cual habrá que reconocerlo también.
También se enfrentan a una difícil situación político sindical, donde cuatro sindicatos con reconocimiento oficial, una Asociación Civil, dos sindicatos en vías de legalizarse, tres coordinadoras de trabajadores y una corriente sindical disidente, hacen complicado el dialogo con los trabajadores.
Y sin pecar de conformistas, debemos advertirles que se enfrentan a un estado critico en algunas de las instalaciones y en mucho del material rodante, situación que seguramente, ya han advertido.
A todo ello habrá que agregar también la falta de recursos.
Pero todo esto tiene remedio. Hace falta mucha voluntad y verdadero interés por mejorar las cosas que aún tienen remedio.
APROM siempre ha estado por eso con el Organismo, a favor de él y APROM propone la inmediata dotación de refacciones requeridas, de materiales solicitados, y de todo el apoyo para el personal de confianza, que aún con las constantes amenazas que hemos recibido sobre nuestras percepciones salariales y nuestra permanencia en el trabajo, persiste en mantener en pié nuestro Organismo de Transporte, aún, con la carencia de recursos y estímulos.
Las recientes reestructuraciones ala organización de los mandos deben ofrecer como resultados mayor eficiencia en el sistema de adquisiciones y todo el apoyo para el personal que comanda las áreas de mantenimiento, para poder exigir en el trabajo, siempre de acuerdo con los reglamentos, y basándonos en la motivación del trabajador. Esto sin duda redundará en mejores resultados.
Estamos seguros los aquí presentes, que nosotros sabremos dar lo mejor de nuestro profesionalismo para beneficio de nuestro Organismo, pero a cambio de ello reclamamos el respeto y el reconocimiento de nuestras autoridades hacia nuestras funciones.
Los objetivos se lograrán optimizando recursos, ahí donde se puede y como ha sido del conocimiento de algunos de ustedes, a través de propuestas concretas como las de APROM, que han significado ahorros sustanciales. Pero también respetando nuestras mínimas conquistas salariales que merecidamente hemos ganado, muchos de los aquí presentes.
A ustedes, las nuevas autoridades designadas para el Sistema de transporte Colectivo, les solicitamos un dialogo Franco, abierto y constructivo, que redunde en beneficios para el Organismo. Deseamos ser tomados en cuenta de manera seria, para que con argumentos debatamos entre lo posible, lo postergable y lo imposible… y una atenta solicitud más:
En Organismos de otros países similares al Sistema de Transporte Colectivo de la Ciudad de México, hemos podido observar que la carrera profesional, se hace dentro del propio Organismo.
Nuestro legitimo derecho a la aspiración por mejorar y ascender en los puestos de alta decisión dentro de nuestro Organismo, nos hace imprescindible aprovechar este acto, para solicitarles y avanzar de manera directa, en un acuerdo para lograr la instauración en nuestro centro de trabajo de un comité para el análisis de la incorporación del Sistema de Transporte Colectivo en el cuerpo de la Ley del Servicio Profesional de Carrera, lo cual no solo es un derecho por el que esta asociación ha venido trabajando en varios foros, sino que también estamos convencidos que el mantenimiento de una estructura uniforme y reglamentada bajo la justicia laboral y la capacidad probada, redundará también en mayores beneficios para el tren metropolitano de la Ciudad de México.
Si muchas de las propuestas de APROM han funcionado ¿por qué no tomar una más por parte de ustedes?
Cabe sin embargo, agregar al tema de la vocación de servicio para todo aquel que como los trabajadores de APROM, ha aceptado en todos sus términos las reglas que para el trabajo se han impuesto al trabajador de confianza del Sistema de Transporte Colectivo.
Personal caracterizado más que por otra cualidad, por su alta responsabilidad y que sabe que su trabajo y profesionalismo, se refleja en seguridad y servicio para el usuario.
Tocante a ello y con dedicatoria expresa para nuestras altas autoridades aquí presentes, damos lectura a conocido autor con el cual concluimos nuestro mensaje:
Fragmento:
“Hemos aprendido que se puede gobernar desde abajo y con la gente… que no hace falta tener asesores, ni secretarias, ni guaruras; que lo indispensable es poseer autoridad moral y autoridad política; y tenemos la convicción de que mientras no haya ambiciones de dinero y no estemos pensando nada más en los puestos públicos, seremos políticamente indestructibles”
Andrés Manuel López Obrador. Entre la Historia y la Esperanza.