La Chica del Tren

“Era una de esas tardes en que se avecinaba la lluvia... venia de mí ultima vuelta y detuve marcha en Chilpancingo.

Una chica se disponía a abordar el tren en la primera puerta“.

Muchas historias se han tejido en torno a el anecdotario citadino que se desarrolla en el Metropolitano de la Ciudad de México. Nuestro Sistema de Transporte Colectivo, ha sido también protagonista de un sinnúmero de historias que han dado origen hasta a guiones cinematográficos de películas producidas en Hollywood como “El Vengador del Futuro”, esta realizada por Arnold Shwarzenneger y para la cual se utilizaron las instalaciones de la Estación “Chabacano” en su correspondencia de la Línea 2 con la Línea 9, además de la Glorieta de Insurgentes.

También el Metro del Distrito Federal, ha sido motivo en más de una ocasión para un encuentro entre amigos o la cita concretada con alguien de interés, a quien es común citar, en “En el reloj de la estación, que te parece” ya que se trata de sitios comunes y familiares para más de un habitante de esta ciudad.  En la Ciudad más Grande del Mundo, es inevitable que el Metro de origen a más de una de las relaciones interpersonales que se dan entre los habitantes de esta Metrópoli, al ser un medio de transporte visitado diariamente por cerca de cinco millones de ciudadanos, quienes a su vez interactúan con otros no habituales visitantes, constituyéndose así un verdadero esquema de comunicación interpersonal, solo visto en una ciudad como el Distrito Federal.

Si a esto agregamos la presencia de numerosos puestos de comida rápida y verdaderos mini restaurantes donde grupos de amigos o parejas se dan cita para ingerir sus alimentos ya sea teniendo frente así verdaderos paisajes turísticos, como la pirámide de Ehécatl, en Pino Suárez, o lugares de encuentro común, a menudo familiares, como Centro Medico, Hospital General o La Raza.

La compleja red y entramado que presentan sus estaciones, distribuidas estratégicamente por la Ciudad de México, gracias a la proyección y visión que tuvieron los creadores de este vital Sistema de Transporte Colectivo, permite que la Metrópoli este prácticamente intercomunicada en la mayoría de los extremos de su extensión geográfica, llevando a la población que así lo desee, a cualquier punto de interés de la Ciudad, el hogar, el trabajo o bien dejarle en el extremo de algún lugar de partida de viaje por avión, ferrocarril o autobús, según sea la necesidad de los habitantes o visitantes de esta cosmopolita ciudad.

Protagonistas los hay, solo es cuestión de observar e imaginar el mar de historias que se pueden tejer a partir del Metro, en una ciudad como “Chilangolopolis”

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