Trenes de Alta Velocidad

Alstom cuenta con una amplia flota de trenes de alta velocidad en todo el mundo. En territorio francés cuenta con el TGV París Sudeste con 106 trenes, el TGV Postal con 3 trenes, el TGV Atlantique con 105 coches, el TGV Red con 80 trenes y el TGV Duplex con 42 trenes. En otros países circulan el THALYS (Inglaterra, Bélgica, Holanda, Alemania y Francia) con 16 trenes, el Eurostar (Bélgica, Inglaterra y Francia) con 38 trenes, el AVE (España) con 24 trenes y el KTX (Corea del Sur) con 46 unidades. En cifras los trenes Alstom disponen de 164.330 asientos disponibles en la flota de trenes francesa, 63.171 asientos disponibles en los trenes de la flota internacional, 4.702 coches de pasajeros y 902 motrices.
![]() |
En España, Alstom presenta varias alternativas de cara al proyecto de alta velocidad Madrid-Frontera Francesa, línea en la que ha conseguido alcanzar, en pruebas, la velocidad de 360 km/h. Tres son las alternativas para este proyecto:
TGV Duplex (dos pisos).
Es capaz de transportar un 40% más de pasajeros que cualquier otro tren
convencional de alta velocidad con el mismo consumo de energía, gracias a su
ligera estructura de aluminio que, cumpliendo los más exigentes requisitos de
seguridad, reduce apreciablemente los costes de funcionamiento y mantenimiento.
Un modelo evolucionado del actual AVE Madrid-Sevilla.
Incorpora sistemas de suspensión transversal activa que incrementarán su ya
elevado nivel de confort, pero a mayores velocidades.
TGV 400
Fue presentado a la prensa internacional a finales de febrero, cuenta con tracción
distribuida y modular, de nuevo desarrollo.
De culaquier forma, uno de los tres modelos citados será diseñado y fabricado íntegramente en España en los centros industriales que la empresa Alstom tiene en Santa Perpétua de Mogoda (Barcelona) y Albuixech (Valencia).
Una red europea de ferrocarriles de alta velocidad no sólo constituye un factor decisivo para el desarrollo socioeconómico de la Unión Europea, sino que además es una importante paso hacia adelante en la construcción de una Europa unida. La inminente introducción de un sistema ferroviario de estas características para el siglo XXI, sin duda, ofrecerá nuevas oportunidades en todo el mundo.