| Para las culturas que se desarrollaron en todo el territorio conocido como Mesoamérica el Sol, la Luna y las estrellas formaron parte esencial de su concepción cosmológica, y a partir de sus representaciones constituyeron historias para alcanzar la explicación de los fenómenos que ocurrían en el universo. Los astrónomos sacerdotes del mundo antiguo, además de hacedores de mitos, recurrieron a la práctica científica para determinar el curso de los movimientos del Sol y de las estrellas y planetas. Como evidencia de ello están las señales, los observatorios y los conjuntos de arquitectónico utilizados con fines astronómicos. Pero no sólo eso, también encontramos testimonios invariables sobre la predicción de los eclipses en los códices mayas que en gran medida, eran libros que tenían como objetivo explicar el mundo a través de la interpelación que existía entre las deidades y los astros. De la lectura e interpretación de los códices Mayas es posible desprender hipótesis del papel que jugó la astronomía con la medición del tiempo, para que los antiguos pobladores encontraran su lugar como hombres y como dioses en el universo. Los fenómenos astronómicos en general, como a nuestros antepasados, siguen llamando la atención a millones de personas en todo el mundo. Lo que actualmente hacemos los aficionados a la astronomía es el vivir con asombrosa fascinación, lo que el ser humano puede sentir al contemplar un transparente cielo nocturno. | |