La chipmanía, traer uno ya es cool

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Aun recuerdo por aquellos gloriosos años ochenta, que cuando estudiaba Electrónica, los «Chips» era un elemento imprescindible para la estructura de todo un dispositivo cual fuere su fin, ya que este «chip», de acuerdo a su constitución podríamos programas algunas instrucciones para ejecutar cualquier acción, como una serie de «leds» o foquitos que parpadeaban con cierta sincronía.

No me dejarán mentir aquellos que llegaron a fabricar un circuito integrado en una placa de cobre con varios transistores, resistencias, etc. Todo eso en conjunto, pero miniaturizado, es un chip. Un chip, un tipo de componente electrónico en cuyo interior existen miles (o millones) de elementos llamados transistores, cuya combinación permite realizar el trabajo que tenga encomendado el chip, es el cerebro.

La «Chipmanía» ha regresado, un lenguaje que solo era usual de gente relacionada con la electrónica y la informática, sale de su entorno para convivir con la sociedad –que ya lo hacía-, pero con estilo. El principal objetivo esta vinculado con el almacenamiento de información esencialmente a la identificación, acceso y seguridad.

Los primeros casos que sabemos eran la identificación de animales, para garantizar la pureza de la raza, posteriormente vinieron las tarjetas con chip que no han variado del todo y se enfocan a la identificación del portador para acceder a la información bancaria del mismo y hoy en día lo vemos en muchos lados.

Actualmente, entre la gran gamma de usos que se le dan, se encuentran: Teléfonos celulares, Tarjetas de Crédito, Relojes, Pulseras, Mini Cámaras de Video, Anillos, Juguetes, entre otros. Los chips ya como un dispositivo de identificación podría facilitar a cualquier persona a olvidarse de cargar con todas las tarjetas de identidad, de crédito y de salud.

Por ejemplo, el gobierno del Distrito Federal estudia instalar un chip en todos los automóviles de la ciudad de México con el fin de que los policías de tránsito conozcan la información básica del vehículo antes de levantar una infracción. Para que puedan ver la información —si el vehículo es robado o si el propietario debe otras multas o no ha pagado la tenencia— se dotará a los policías de un lector y una palm. Según datos de la Secretaría de Seguridad Pública, en el DF se levantan, en promedio, seis mil infracciones diarias, pero la Tesorería sólo recibe el pago de 10 por ciento de ellas.

El primer paso está dado, ya que se armó una base de datos confiable durante el proceso de reemplacamiento que inició en 2001. Las nuevas placas tienen un código de barras con información como el número de placa, el número de serie del vehículo y los datos personales del propietario. Se piensa que el chip se podría colocar en el engomado.

Asimismo, la Secretaría de Seguridad Pública invirtió 35 millones 340 mil pesos para darle a sus policías uniformes infalsificables y con un chip que permita supervisarlos. Cada uniforme cuesta mil 200 pesos y consta de camisa, pantalón y zapatos. El nombre y número de placa están grabados en láser, lleva un chip integrado en el cuello de la camisa, otro en las bolsas traseras del pantalón y uno más en el zapato derecho. Los chips contienen el nombre del elemento, número de placa, sector al que está adscrito, función que desempeña y tipo de sangre. Agentes de la Dirección General de Asuntos Internos llevan lectores que les permitirán ver la información de cada policía.

Las autoridades japonesas de la ciudad de Osaka, Japón, pusieron en marcha un programa piloto de rastreo en una escuela primaria. Se colocarán chips RFID (Identificación por Radio Frecuencia) en las mochilas o la ropa de los niños, así como lectores en las puertas y en puntos clave de la escuela que seguirán los movimientos de cada niño y saber dónde está.

Hace unos días nos enteramos que el Procurador General de la República Macedo de la Concha, entre otros subsecretarios, se le s injerto un chip dentro de la piel, que de acuerdo a la información generada, sólo ellos pueden acceder a toda la base de datos e información que conforma la PGR.

Actualmente se comercializa un producto que se llama VeriChip (www.4verichip.com), el cual se injerta dentro de la piel sin ninguna molestia posterior. El dispositivo miniaturizado funciona a través de señales de radio frecuencia (RFID); tiene el tamaño de un grano de arroz, contiene un número único de la verificación, que se puede utilizar para tener acceso a una base de datos del suscriptor, que proporciona la información relacionada al personal, con capacidad de almacenamiento de 120 caracteres.

Implantado una vez apenas debajo de la piel, sin dolor para la persona, el chip puede ser explorado cuando sea necesario, con un explorador propietario de VeriChip. Una cantidad pequeña de energía de la radiofrecuencia pasa del explorador que energiza el chip inactivo, que entonces emite una señal de la radiofrecuencia que transmite el número único de la verificación de los individuos. El número del suscriptor de VeriChip entonces proporciona el acceso inmediato al registro global del suscriptor (GVS). Estos datos son mantenidos por los centros avanzados de las operaciones del registro de GVS. El costo de esta banalidad de la cual se olvidaría de portar credenciales, placas de acero, pulseras entre otras chucherías es de 200 dólares.

Comentarios e información: luis_2000flores@yahoo.com

Catorceava edición

 

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Wimax opción inalámbrica de largo alcance  
Sigue sorprendiendo lo rápido que avanza la tecnología, todavía en el ultimo trimestre del año pasado se hablaba de los beneficios que alcanzaría la tecnología Wi-Fi (Wireless Fidelity, WLAN o conexión inalámbrica), a través de puntos de conexión en sitios o locales cerrados como hoteles, hospitales, aeropuertos, restaurantes, etc. No obstante que apenas ha comenzado a implementarse esta solución en algunos lugares, se espera que para la segunda mitad del 2004 la tecnología WiMax (Worldwide Interoperability for Microwave Access), represente la nueva opción de conectividad inalámbrica a mayor distancia.

Según una encuesta internacional encargada por Intel a Brain Group y titulada «Road Warriors and Wi-Fi», el 71 por ciento cree que proporcionaba una clara ventaja competitiva. En el conjunto de los road warriors, o viajeros de negocios, sólo uno de cada diez ha utilizado esta tecnología, aunque el 90 % planea hacerlo en un futuro.

En el marco del foro ComuniTI, en donde participaron Carlton O’Neal, Vice President Marketing de Alvarion, Alberto Zetina Vélez, Vice Presidente de Asuntos Regulatorios de Ericsson, Eric Mc Laughlin, Business Development Manager de INTEL-WIMAX FORUM y Salvador Pasquel Velasco, Senior Partner de Sánchez-Mejorada y Pasquel,S.C., se mencionó que el nuevo estándar 802.16a fue anunciado en el mes de febrero por la IEEE Standars Committee (http://ieee802.org), es una tecnología de red inalámbrica metropolitana (MAN) como una alternativa para los usuarios ante el cable y al ADSL.

El nuevo estándar inalámbrico aprobado en enero del año 2003 en el WiMax Forum (www.wimaxforum.org), formado actualmente por un grupo de 98 compañías, que ofrece un mayor ancho de banda y alcance que la familia de estándares WiFi, compuesta por el 802.11a, 802.11b y 802.11g.

WiMax está llamado a ser el nuevo paso hacia un mundo sin cables. Igual que ha ocurrido con Wi-Fi en los dos últimos años, WiMax será el centro de atención para las próximas temporadas. La diferencia entre estas dos tecnologías inalámbricas son su alcance y ancho de banda. Mientras que WiFi está pensado para oficinas o dar cobertura a zonas relativamente pequeñas.

WiMax ofrece tasas de transferencia de hasta 70mbps a distancias de hasta 50 kilómetros de una estación base. Por comparación, la tasa de transferencia de WiFi es de 11mbps y la distancia de hasta 350 metros en zonas abiertas.

La clave de esta mayor cobertura permitirá que los proveedores de servicios sean capaces de ofrecer acceso a Internet de banda ancha directamente a las casas, sin tener que tender un cable físico hasta el final, lo que se conoce como la «última milla», que conecta a cada uno de los hogares con la red principal de cada proveedor.

Por este motivo, WiMax está considerada como una alternativa más barata a las líneas de suscripción digital y a los accesos de cable de banda ancha, ya que los costes de instalación de una infraestructura inalámbrica son mínimos si se comparan con las versiones alámbricas.

No obstante a estos posibles benéficos que prevén un nuevo escenario en el mercado de conectividad inalámbrica se espera que comience a operar las primeras redes en el primer semestre del 2005 y los equipos ya configurados, operarán en el segundo semestre del 2005. No obstante, Intel espera comenzar a lanzar chipsets al mercado con WiMax en la segunda mitad del 2004.

Aunque WiMax todavía no es una realidad, considerando que incluso los chips basados en esta tecnología ni siquiera están disponibles hasta la mitad del año. Se está atrayendo inversores y las compañías se están preparando para fomentar su demanda.

Actualmente las bandas que se están recomendando para el mercado mexicano se ubican en el espectro de frecuencia de 2.4, 3.5 y 5 Ghz, que podrían ser operados a través de chips configurados en infraestructuras de múltiplexión o multipuntos y punto a punto. Lo cierto es que Wimax puede ser una opción mucho mejor ante la demanda de internet de alta velocidad en lugares de acceso remotos, rurales y suburbanos.

No obstante, entre los inhibidores en el mercado mexicano ante este nuevo estándar de conectividad, se encuentra la reasignación de frecuencias asignadas al los espectros mencionados, la falta de certidumbre de una regulación transparente, la cual todavía dista de ser aprobada en el 2004.

Para ello, ya se ha comenzado a evangelizar el sector de telecomunicaciones, a los fabricantes de hardware que puedan dar soporte al estándar, a la interoperabilidad con cualquier equipo y a los operadores sobre las oportunidades de negocio que brindará esta nueva tecnología.

Aunque se ha avanzado mucho en el cabildeo por tener una Ley de Telecomunicaciones de acuerdo a nuevas tendencias que demanda el mercado, hay que seguir instrumentando nuevos reglamente que permitan la implementación de nuevas tecnologías como Wimax.

La firma de investigación de mercado IDC prevé que los wireless-enabled notebook representarán el 42 por ciento de las ventas de portátiles en 2003, mientras que en 2006 llegarán al 95 por ciento. El mercado móvil actual fue de los primeros consumidores en convertir los teléfonos móviles en parte de su vida profesional hace 20 años, Wimax podría seguir el mismo camino.

Lo cierto, es que la industria tiene que seguir invirtiendo más en infraestructura y apostarle a un servicio de calidad y rendimiento, mejorando los servicio de voz, audio y datos en coexistencia con más operadores ofreciendo beneficios al usuario y valor agregado.

 

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