Tengas la cámara que tengas, las leyes de composición de imagen siempre regirán el momento en que compongas tu fotografía. Si consideramos la fotografía como algo más que una técnica, podemos mejorar la calidad y fuerza de la imagen cuidando también su aspecto artístico.
Aunque algunas fotografías tomadas al azar resulten con una composición impecable, lo normal es que una buena composición haya tenido un periodo inicial de meditación y análisis.
SUMARIO:
De acuerdo al modo como sujetemos la cámara, horizontal o verticalmente; podremos distinguir a través del visor tres tipos de formatos fotográficos.
Apaisado u horizontal
Aberrante
Retrato o vertical
Es importante que pruebes estas tres opciones antes de hacer click, así tendrás certeza del formato que más conviene para la fotografía.
Usar el propio contexto para enmarcar el motivo principal de la fotografía (una ventana, un árbol, una columna, etc.) Además date cuenta que la inclusión de objetos en primer termino, contribuyen a dar el efecto de profundidad o tridimensionalidad a la foto.
La elección del plano es súper importante, pues de la variación de estos depende el mensaje y sentido estético que queremos trasmitir en la fotografía, existen dos tipos de planos: Los planos de Ubicación y planos de Expresión.
Los planos de ubicación o generales: sitúan la escena y nos refieren al sujeto en relación con su entorno, estos son: (De amplio a corto) el gran plano general, el plano general y plano conjunto.
Los planos de expresión, refieren exclusivamente al sujeto, nos transmiten emociones o sentimientos. Mientras más cerrado es el plano se excluye más el entorno, estos planos son: (De amplio a corto) plano entero, plano 3/4 o americano, plano medio, plano busto, primer plano, primer primerísimo plano o close up, y el plano detalle.
Cada plano aporta distinto significado al motivo, unos pueden ser muy emotivos, otros, estáticos, unos muy informativos, otros más atrayentes, o curiosos, talvez dinámicos, también pueden ser directos o abstractos.
Un plano bien usado no provoca la sensación, de que falta o sobra algo.
Es el ángulo que adopta cámara respecto al sujeto:
Ángulo Picado
( De arriba hacia abajo)
Ángulo Normal
(A la altura de los hombros)
Ángulo Contrapicado
(De abajo hacia arriba)
Cada angulación tiene un propósito, y un efecto distinto, así el picado disminuye al objeto, el normal tiene un efecto neutro, y el contrapicado magnifica al objeto.
Al realizar retratos, donde predominantemente ubicamos la cámara en ángulo normal, has ligeras variaciones de angulación y te darás cuenta que a veces un ligero picado o un contrapicado, tienen mejor efecto estético en el modelo.
El encuadre, el plano y la angulación, son los principios básicos con el que se estructura lenguaje visual de la fotografía, entonces experimentemos todas estas opciones antes de presionar el disparador de la cámara (con cualquier tipo de maquina).
Esta es una norma clásica de composición, "descubierta" en el Renacimiento (S. XV), la ley de tercios es una regla imprescindible en la pintura, el cine y por supuesto la fotografía. (Presta atención al Gráfico)
Trazamos imaginariamente dos líneas paralelas verticales y dos horizontales que dividan a la escena en partes iguales, los lugares donde se cortan las líneas dan lugar a cuatro puntos focales: A, B, C y D.
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La ley de tercios nos dice que los puntos de mayor atención de una fotografía son las intersecciones de de las líneas, el centro es pasivo.
El motivo de interés se habrá de situar siempre en A, B, C o D pero nunca en el centro.
Entonces si aplicas esta ley, nunca ubiques el motivo de mayor atención en el centro de la foto, sino a la altura de alguno de los tercios. No es necesario ocupar todas las líneas ni los puntos, sino situar sobre cualquiera de ellos el elemento principal.
De esta regla se desprende la conocida norma en fotografía de paisajes, de no situar nunca el horizonte en el centro del fotograma. Las líneas horizontales del cuadro, deberán representar el horizonte. Es decir el horizonte no se pondrá en el centro del visor, sino en el tercio superior o inferior.
Tenemos el siguiente ejemplo ejemplo:
¿Te das cuenta de la diferencia?
Una vieja formula es el de descomponer el paisaje en: primer término, media distancia, y fondo o ultimo termino y cielo.
Otra formula que no tiene pierde es el de distribuir horizontalmente en el encuadre, dos tercios de tierra y un tercio de cielo.
Sin embargo si buscas una composición simetría, la ley de tercios no es aplicable, pero ten cuidado, si los motivos situados a ambos lados del eje de simetría ( personas, animales, objetos o líneas) no tienen el mismo "peso visual", estarías realizando una mala composición. Además que son pocos los motivos que ameritan una composición simétrica, que si bien resulta sencilla, solemne y formal, peca de ser mecanizada y fría.
Entonces, si eres de aquellos que siempre buscaba una composición "bien centrada", ahora que conoces la ley de tercios, te darás cuenta lo útil que es esta regla, para lograr "buenas fotografías".
5. LÍNEAS:
- Las lineas verticales y diagonales dan dinamismo a la escena y conducen al espectador hacia un determinado elemento de la imagen. Las líneas horizontales dan sensación de tranquilidad, estabilidad e inmovilismo.
- Está comprobado que las líneas diagonales son mucho más interesante que las líneas paralelas.
- En una composición, las líneas pueden actuar: haciendo penetrar nuestra visión en la fotografía, guiando nuestra mirada por la imagen hasta el centro de interés, o haciendo salir nuestra mirada de la foto lo más suavemente posible.
La situación, y el tratamiento que demos al centro de interés es, posiblemente, lo más decisivo en la composición fotográfica.
Es preferible que exista un único punto de interés en la imagen. cuando en una escena hay dos o tres motivos con la misma fuerza que el principal, se establece un competencia entre ellos que genera confusión en el observador y perjudica la fotografía.
Si una persona o animal se fotografía de perfil, se debe dejar siempre más espacio por delante de su cara que por detrás.
De igual forma, al fotografiar objetos móviles, es muy importante captarlos entrando en la foto y nunca saliendo.
El tema principal de la fotografía no debe confundirse con el fondo.
El fondo tiene una importancia decisiva a la hora de valorar el punto de interés, y por lo general, nunca debe competir con el motivo principal. Para ello podemos recurrir a un fondo de tonalidad opuesta para resaltar el objeto principal ( objetos claros sobre fondos oscuros y viceversa) o, si está en otro plano, podemos simplemente desenfocarlo abriendo para ello el diafragma (profundidad de campo).