Caíto...

Gracias amigos

Gracias por entrar a esta página y, sobre todo, por interesarse en aspectos del trabajo de un cantor de mis características, con lo que implican en estos días la vorágine de la información y las diversas ofertas que la canción exhibe a través de un medio tan directo y amplio como Internet.

Soy un hombre que cree profundamente en lo que hace y cómo lo hace, y que, desde muy temprana edad, tuvo una ilusión, un sueño; lograr sobrevivir en esta vida de lo que intuía era su vocación, su pasión : la música y el canto.

Teniendo en cuenta que una gran parte de la población del planeta apenas sobrevive haciendo lo que no le gusta, debo considerarme ciertamente privilegiado, a la vez que comprometido con mi trabajo y con quien tiene la consideración de escuchar mi canto.

Estoy seguro de haber cumplido ese sueño infantil, y llego a estos días de la mano de ese niño Carlitos Díaz que fui, y que de alguna manera está conmigo en este maduro cuerpo de Caíto.

Por eso elegí el camino más largo, pero el más seguro : el de la libertad de escoger lo que canto, decidir sobre mi trabajo, oyendo a los amigos queridos - "mis malas compañías" - a los músicos que cumplen también sus sueños, y no ceder ante las tentaciones de esta profesión, y tener que entregar el corazón de ese niño, sus ilusiones, por una supuesta ruta de fama y quimeras caprichosas y generalmente pasajeras.

Como dice nuestro querido Silvio Rodríguez : "... si no creyera en quien me escucha ...", en la dignidad que debe tener mi escenario antes Ustedes, entonces sería exactamente "una maza sin cantera".

Jorge Luis Borges decía : "Dos son las obligaciones del hombre : ser justo y ser feliz". Difícil, sí. Hoy tengo la tranquilidad de saber que he sido justo con Carlitos Díaz, y estoy feliz de ser Caíto.

Un fraterno abrazo a ti, que estás leyendo estas breves, pero sinceras y emotivas palabras.

Gracias.

Carlos Díaz "Caíto".

 

Su carrera

Caíto

 

 

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