Nº 25(28/02/07): LA ULTIMA TENTACION CAPITALISTA DEL REGIMEN

1.- Quienes estamos ya convencidos de la falsedad del discurso pseudosocialista del régimen de Hugo Chávez, no somos sorprendidos ya por ninguna trampa semiótica destinadas a atrapar tontos. Sin embargo, a cada rato nos encontramos conductas tan grotescamente contradictorias del régimen, que no podemos menos que sonreír por la evidencia ya universal de la farsa, no digamos “no socialista” sino franca y abiertamente antisocialista. El último caso (aunque a esta misma hora pueden haber varios mas), es la forma y el fondo de la emisión de títulos públicos binacionales llamados “”bonos sur”, puestos en el mercado formalmente por Argentina y Venezuela pero que en al final del día serán soportados por el mercado financiero venezolano o los actores que dependen de las decisiones del Estado venezolano, dada la escasa credibilidad que tiene ahora Argentina en el mercado financiero internacional.

2.- En el fondo, es fácil darse cuenta que Venezuela viene aumentando en forma inexplicable su deuda externa en los últimos ocho años, pasando de unos 36 millardos de dólares en 1998 a 44 millardos en este momento luego de haber llegado a 46 millardos. Es un aumento relativamente inexplicable, debido a que en estos mismos años Venezuela ha gozado de aumentos crecientes de los precios petroleros, y el fisco venezolano ha recibido una cifra calculada en 700 u 800 millardos de dólares durante este período, que prácticamente se han esfumado sin ejercer la influencia que podría suponerse sobre el crecimiento, el empleo y la calidad de vida de los venezolanos. Con unas reservas internacionales que rondan los 35 millardos de dólares, una capacidad de importación de bienes y servicios que alcanzaron en el 2.006 una cifra record superior a los 30 millardos de dólares, una provisión de divisas diarias a la economía de 90 millones de dólares, y un pago puntual de las deudas contraídas anteriormente, parece a ojos vista innecesario aumentar la deuda externa, mucho menos en tanto que el mecanismo de la deuda  es un instrumento denunciado como de dominación imperialista, especialmente en boca de los protohombres del régimen venezolano, es decir los “hombres nuevos” que en realidad solo tienen de nuevo las casas, los aviones, los carros, las cuentas bancarias, la ropa neoyorquina, los rolex, y pare de contar. Luego, en el fondo del asunto existe la justificación de una operación político-financiera de apoyo a la economía argentina, que agradece mejor que nadie el Fondo Monetario Internacional y la banca acreedora del país sureño, ya que el odioso órgano financiero internacional no podría jamás vender títulos para Argentina bajo el signo del antiimperialismo, por 5.200 millones de dólares cuyo destino final serán las arcas de las oligarquías financieras en muchas partes. Pero el régimen venezolano, cuyo caradurismo no tiene límites, lo hace, haciendo gárgaras con el discurso de estar acabando con el dominio financiero del imperialismo.

3.-  Pero la forma en que el gobierno anuncia la emisión es digna de estudios en las escuelas de publicidad. Durante varios días el ministro de finanzas, a quien llaman ahora el “comandante Rodrigo Cabezas”, se dedicó a una misión revolucionaria que resulta irónica, ya que se trata nada menos que de convencer a los venezolanos, acostumbrados ya escuchar los excitantes llamados a profundizar la revolución y construir el socialismo sobre los cadáveres del odiado capitalismo y las cenizas de los EE.UU, de que los bonos del sur son una oportunidad incomparable de hacer un buen negocio y obtener ganancias sin necesidad de algún esfuerzo productivo, y en medio de sencillas ideas dirigidas a los que menos entienden, declaran que los pequeños compradores, esos que solo necesitan disponer Bs. 2.150.000 (mil dólares), serán privilegiados a la hora de la venta, como cualquier barata de mercado popular. Esta elevadísima misión del comandante Rodrigo Cabezas, de tentar con la rentabilidad financiera capitalista a los fervorosos revolucionarios de Venezuela y América Latina, podría darle mérito para una medalla de la recién creada orden “4 de febrero”, con mención especial de “Honor a la Contradicción Dialéctica” (u otro titulo parecido que casi nadie entienda), si es que no la pide Hugo Chávez por aquello de que primero soy yo que mi padre en las puertas del cielo. 

 

1