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Nº 32:
Inevitable toma del poder por el proletariado venezolano
1.- Entre las corrientes democráticas de Venezuela
existen algunos pruritos originados en los antiguos enfrentamientos contra
aquellos movimientos de los años 60 que intentaron infructuosamente derrocar
los gobiernos democráticos con la ayuda del gobierno cubano y la
Internacional Comunista que en ese momento estaba activa con el respaldo de
la URSS.
Uno de esos pruritos es una especie de censura al discurso de la justicia
social y en especial a la mención de categorìas polìticas esenciales como lo
fue, es y seguirá siendo, el proletariado.
Debo decir que proletariado no es una categoría exclusiva del marxismo. El
proletariado dentro del contexto del marxismo no se distingue de lo que
esencialmente puede ser asumido y de hecho ha sido asumido en el contexto de
otros planteamientos polìticos o sistemas teóricos. Se trata de la clase
trabajadora.
Sin embargo, aquella antigua visión de una clase trabajadora conformada por
obreros generales sometidos a trabajos extenuantes inhumanos, que eran
dibujados en los escritos de los reformadores sociales del siglo XIX o los
movimientos revolucionarios del siglo XX, ha variado sensiblemente en el
mundo de nuestros dìas.
El proletariado, la clase trabajadora, es en nuestro mundo la misma clase
mayoritaria pero que al mismo tiempo constituìda por obreros generales y
especializados, está sustanciada por profesionales graduados en
universidades y otros institutos de educación superior, que ocupan dentro
del sistema productivo posiciones de variados rangos pero no son dueños del
capital, y especialmente, no son dueños del gran capital.
Alguna parte minoritaria de este nuevo proletariado pertenece a lo que
tradicionalmente se ha llamado pequeña-burguesía, que es un término muy
usado pero poco explicado y que generalmente describe una mentalidad mas que
una clase social.
Una mentalidad condicionada por la escasa movilidad social que le imponen
las auténticas clases sociales.
Asi como la palabra Burguesía fue usada para designar en la edad media a
quienes no eran siervos ni tampoco nobles, que vivían en las aldeas
medievales o "burgus"(latìn) o brug(alemán), generalmente artesanos libres,
comerciantes y cambistas (banqueros); la pequeña burguesía emerge
inicialmente de la diferenciación entre los miembros de la clase burguesa
que avanzaron sobre el resto y quienes no lo hicieron, conformando al final
una subclase de pequeños propietarios, tenderos, profesionales de diversos
oficios tales como constructores, sastres, etc.
Aunque era una subclase de la Burguesìa, terminó atrapada por un sistema
económico que tendìa y sigue la tendencia a la concentración de la propiedad
económica en pocas manos.
Una vez alcanzado el modelo capitalista grados de desarrollo que han hecho
posible el acceso de las clases no propietarias a una variedad de
satisfacciones materiales, la pequeña burguesía ha trascendido esa
connotación de subclase a una clase con acceso a una esfera de propiedad
individual de diversos grados y significados, aliada ideológica por tanto
del modelo económico capitalista solo hasta cierto punto.
La pequeñaburguesìa intelectualizada por medio de la difusión cultural y los
sistemas educativos, ha pasado a integrar una corriente ideológica de
considerable valor en todas las tendencias polìticas de nuestro tiempo.
Incluso en ciertas sociedades como la norteamericana, en ciertas áreas del
desarrollo constituyen una fuerza económica histórica fundamental, como es
el caso de los pequeños propietarios o granjeros en el desarrollo del sector
agropecuario de los EE.UU; evidenciando que no se trata siempre de una mera
clase ideológica.
La mayoría del proletariado de nuestros dìas no se asimila, sin embargo, con
la pequeña burguesía.
2.- En Venezuela, el desarrollo de las clase sociales atestigua una
intervención histórica notable de la pequeña burguesía, a la que han
pertenecido buena parte de los líderes políticos civiles que desarrollaron
sus luchas civilistas contra regímenes militaristas en la etapa rural de los
siglos XIX y XX, enseñoreados por grandes propietarios de tierras que a la
vez eran generales y jefes de partidas militares, desde los inicios de la
República en 1830.
Avanzado el modelo capitalista en Venezuela, los militares en su mayorìa
pasaron a engrosar la subclase de la pequeña burguesìa. El ascenso social
por medio de la toma meramente militar del poder dejó de ser una opción a
partir del avance civilizatorio de los partidos polìticos.
A partir de 1958 se pronunció un sistema de roles dentro del Estado que
redujo a los militares a sus cuarteles, desde donde, sin embargo, siempre
han gravitado sobre la vida polìtica del país. La posiciòn de clase de la
carrera militar se desarrollaba, en la mayorìa de los casos, hasta la
posición del pequeño-burgués asegurado económicamente de por vida por el
Estado, aunque en ese trayecto hubo quienes pudieron alcanzar posiciones mas
privilegiadas en los procedimientos oscuros del poder.
A esa pequeña burguesìa militar pertenecen Hugo Chávez y demás efectivos que
primero intentaron el golpe de Estado y luego devinieron en líderes
polìticos, en ese fenómeno ya observado muy similar de procesos polìticos
como en Egipto, Libia e Irak que en su momento se denomino nasserismo, y
tuvo su variante con el partido Bath de Irak; asi como el fenómeno argentino
de Perón y su grupo militar; para nombrar algunos casos conocidos.
Su base es la pequeña burguesìa proveniente del ejército. Una pequeña
burguesìa que, si bien poseedora de privilegios económicos y sociales del
Estado, representaba y sigue representando una tendencia ideológica
necesariamente aliada de las clases mas dominantes de la sociedad que en
este momento no pueden ser identificadas sino como los grupos económicos
transnacionales, los grupos financieros, y subsidiariamente los demás
grandes propietarios nacionales.
Lo que promociona Hugo Chávez casi con desesperación es la identidad de los
integrantes del ejército y la burocracia estatal en torno a las tentaciones
de la propiedad pequeño-burguesa; porque su modelo no puede sustentarse sino
en una pequeña burguesìa que pueda aliar con las masas marginales
empobrecidas, desapropiadas y desorganizadas que se conoce históricamente
como el lumpem proletariat y que en
el modelo bonapartista son destinados al peonaje del Estado.
3.- Habrá quien pudiera opinar que la particularidad del fenómeno
bonapartista venezolano apunta a los simbolos o banderas socialistas en los
cuáles ha llegado a sustentarse la autodenominada revolución bolivariana.
Pero no es correcto verlo como una especificidad, ya que -por ejemplo- tanto
el partido Bath de aquel movimiento militar que primero lideró el general
Karim Kassem y luego Sadam Hussein; o el movimiento militar egipcio liderado
en apariencia por el general Muahamad Naguib pero en la realidad por Gamal
Abdel Nasser, que derivó en la Unión Socialista Arabe, partido único entre
1961 y 1977; fueron la expresión de esa pequeña burguesia militar que tomó
las banderas del socialismo para enmascarar el modelo bonapartista, casi
exactamente como lo ha hecho la camarilla militar chavista.
Es una trayectoria de sainete pseudoideológico que termina a los pies de los
poderosos del mundo; y su única variante pudo ser solamente el bonapartismo
stalinista que fue apoyado en muchos paises por la URSS mientras existió.
La única especificidad del fenómeno venezolano pudiera ser el harakiri que
se ha proferido la mayor parte de la izquierda venezolana al entregarse a la
tentación hedónica del poder, bajando la cabeza y lamiendo las botas
militares, al abandonar su trayectoria de mas de setenta años de lucha
polìtica no exenta de sueños de grandeza, organización persistente y
heroismos ciudadanos.
4.- En todos los casos, incluso en el caso argentino que se diferencia en
muchas cosas de los anteriores, hay un elemento común que es la tendencia a
expropiar a la Burguesìa tradicional del poder polìtico mas que del poder
económico; y constituirse por este medio en una subclase burocrática y rapaz
en el Estado; configurando modelos de propiedad que sirvan a sus intereses
de clase, atacando la propiedad privada solamente cuando es necesario
disminuir el poder polìtico de los propietarios privados.
El bonapartismo nunca pasará de ser una casta parasitaria; aunque en las
particularidades de nuestro tiempo es posible observar cómo algunos
personajes del grupo gobernante han pasado a ser grandes propietarios
privados, incluso entre los mas grandes propietarios privados en Venezuela.
5.- Frente a este fenómeno bonapartista que ya ni siquiera requiere mas
diagnóstico, se alza el frente social auténtico del proletariado. Lo que
está por delante en Venezuela es una verdadera revolución proletaria.
Para superar el bonapartismo que amenaza con prolongarse, Venezuela tiene
una sola salida que es confiarse a los intereses de su proletariado.
¿Quienes son el proletariado en Venezuela?: Sus trabajadores, manuales en
cierta proporción, intelectuales medios como los obreros calificados y
empleados, y los profesionales y técnicos, que son la fuerza principal del
proletariado venezolano, que es a su vez la fuerza histórica fundamental de
Venezuela.
Es nuestro proletariado del siglo XXI, el llamado a tomar el poder,
derrocando si es necesario por la fuerza al actual régimen, usando o no los
partidos polìticos cuando puedan ser controlados por este mismo
proletariado.
Nuestro proletariado debe tomar el poder para imponer su visión colectiva de
sociedad y de apropiación plural del excedente económico en el contexto de
un régimen democrático de gobierno. Hay que rescatar la parte de ese
proletariado que ha seguido como ratones de Hamelin las flautas desafinadas
de la camarilla militar-bonapartista, saqueadora del Estado.
Lo que tenemos por delante es el modelo social, polìtico y económico del
proletariado venezolano, no los sempiternos engaños de la ultraderecha
aliada en esencia con el modelo militarista.
Gráfica:
http://www.cnt.es/sovmadrid/archivohistorico3606.htm (modificada
para esta edición)
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