LOS FRANCESES

OCUPAN MONCLOVA EL

12 DE NOVIEMBRE DE 1865

 
 

 

Por:  Lucas Martínez Sánchez

Archivo Municipal de Monclova.

 

Ante la  oportunista llegada del invasor francés, precedido de la entrega que hicieron a un príncipe europeo,  de la mal llamada “corona mexicana”, esto por parte de quienes a mediados del siglo XIX, creían que esa forma de gobierno era la que México necesitaba y no dejando en ningún momento de  ocultar por supuesto, a lo que en realidad obedecía, que era preservar los privilegios, fueros y canonjías, que ciertos estratos de la sociedad, como militares, terratenientes y el clero, tenían y estaban acostumbrados, comparable y producto del dominio colonial  que a todas luces añoraban.

Con la ocupación  de la legión francesa y sus tropas a México, las que al final de su intervención llegaron a sumar veintidós mil efectivos al partir  del país,  derrotados en marzo de 1867, se inicia el desasosiego para la causa republicana, que veía en su lucha,  una autentica defensa de la soberanía, amenazada por un invasor extranjero, que por desgracia contaba con adeptos en algunos  ciudadanos de país, entre los que se contaron algunas gentes del norte, como don Santiago Vidaurri, a cuya  frontera extensa llegó el invasor,  tocando  parte de nuestra región en 1865.

La defensa organizada por los jefes Miguel Blanco, Francisco Naranjo, Geronimo Treviño, Mariano Escobedo y Andrés S. Viesca, quien era el gobernador republicano de Coahuila, resistieron con el apoyo de los vecindarios el embate por instaurar un imperio de los Habsburgo en la nación, de todos estos pueblos salieron hombres que defendieron la soberanía del estado a modo de guerrillas, frente al mejor ejercito del mundo, lo que de ningún modo impidió que el enemigo pisara tierra norteña, mas aun nombrara sus propios jefes de departamento, como llamaban a los estados, tal el caso del  intendente de San Luis Potosí, el coronel francés Pierre Jeaningros, quien  durante su estancia en Monterrey, recibió el ascenso a  General de brigada el 3 de noviembre de 1865, lo que fue motivo de celebración y Festejo en la capital reinera, de ahí partió a Saltillo, territorio al mando de General Douay, para proseguir su camino a Monclova.

De aquellos días, prácticamente por el corto tiempo que duró la ocupación en Monclova, pocos recuerdos han llegado hasta nosotros, aquí su recuperación:

En una nota del ayuntamiento de la ciudad  de Monclova, presidido por aquellos días por don Guadalupe Ramón, se menciona la solicitud  hecha el 2 de diciembre al encargado del punto de Bajan,  sobre “las tres yuntas de bueyes que en ese punto quedaron desde que pasó el general de las fuerzas francesas”, por lo que pedía se remitieran a Monclova.

Pierre Jeaningros, coronel en los inicios de la intervención y jefe de la célebre Legión Extranjera,  llegó a Monclova el 12 de noviembre de 1865, con cerca de mil hombres, los que componían su fuerza, en una jornada orientada a inhibir y combatir a las guerrillas de la República que se formaron en la región,  con el objetivo de la deseada influencia del efímero imperio, que nunca obtuvieron.

Ante tales circunstancias, las autoridades de Monclova se mantuvieron a la expectativa, siendo como eran antes y después de la ocupación de Jeaningros, fervientes  soldados de la República, como lo demostrarían un año despues con la organización del Regimiento de Monclova, perteneciente a la Primera Brigada de Coahuila, con la que se irían a lograr el triunfo en Querétaro, muchos vecinos de Monclova y la región, como el Gral. y Lic. Miguel Blanco, los tenientes coroneles José María Saucedo, Pablo Dionisio Mejía  e Ildefonso Fuentes, el capitán Baltazar de Hoyos y otros que se sumaron al contingente que después de los triunfos de Santa Isabel  y Santa Gertrudis, se encontraron en el  interior combatiendo a los “invasores y traidores”.

Una mujer de la villa de Abasolo, se presentó al general francés Jeaningros, “cuando ocupó la población”, pidiendo justicia en un problema que tuvo con su esposo a lo que el alcalde Ramón,  asienta: “el general me ordenó que se hiciera justicia”, excusándose la autoridad municipal por ser asunto de otra jurisdicción.

El general francés Jeaningros, salió de Monclova, después de  permanecer en la ciudad por el tiempo de “64 horas”, según asienta en un informe rendido por el alcalde Mariano González Barrera en 1868 al gobierno del estado: “debo decir a Usted que en esta ciudad cuando fue ocupada por el enemigo extranjero, solamente permaneció 64 horas y en este tiempo no se supo que causara otros perjuicios que el de haber ocupado la casa del Jefe Político Don Floreció Valdés, de donde se sacaron algunos muebles..”

Don Florencio Valdés, el Jefe Político, había hecho ya una carrera en los puestos públicos, regidor del ayuntamiento de Monclova en 1859, 1864 y  1865,  alcalde 2º en 1862, como se ve fungió como miembro del cabildo a la vez que era requerido para servir en el delicado empleo de la  Jefatura Política en el año de 65.

La casa en que vivía por esos días el Jefe Político Valdés y que fue ocupada por el francés Jeaningros, se ubicaba “en la calle que sale para la garita, compuesta de once cuartos” y valuada en 1866,  en  cantidad de ochocientos pesos.

De camino a Monterrey, la fuerza invasora partió de Monclova el 14 de noviembre de 1865, en  apoyo y auxilio de la plaza de Monterrey,  la cual terminaron abandonando a mediados del siguiente año de 1866, arribando despues las tropas de Escobedo y ocupando la ciudad capital de Nuevo León,  el General Geronimo Treviño.

En septiembre de 1866, Douay  y Jeaningros, partían de San Luis Potosí, con rumbo a la capital del país, ante el avance republicano sobre Charcas y el venado, de la  gente del General  Pedro Martínez de Nuevo León y Victoriano Cepeda de Coahuila.

En el mes de marzo de 1867, las fuerzas enviadas por Napoleon III abandonaron México por el puerto de Veracruz, después de su malograda empresa mexicana, entre el vecindario de Monclova,  el recuerdo de los franceses quedo como un paso fugaz y los tres días de ocupación por Pierre Jeanningros, se borraron con el triunfo de las armas nacionales y la restauración de la República.

Por el camino real que iba para Candela, se fueron los franceses, con el rumbo de Nuevo León, dejando en Monclova, solo un leve recuerdo, ya habría año y medio después oportunidad de ajustar cuentas al llamado emperador Maximiliano, cuando en el sitio de Querétaro, los afamadas  brigadas de la frontera, compuestas por los regimientos y escuadrones, como el de Galeana, el Supremos Poderes y en alguna colina de la ciudad de Santiago de Querétaro,  los dos Escuadrones de Monclova, donde valientes dirigían el Coronel Ildefonso Fuentes, el Capitán don Baltazar de Hoyos,   representaron a la comarca y reivindicaron  aquellos días de noviembre de 1865 en que los franceses ocuparon Monclova, recordando en aquel glorioso triunfo la frase de nuestro himno nacional, que dice “ Mas si osare un extraño enemigo, profanar con sus plantas tu suelo, piensa o patria querida que el cielo,  un soldado en cada hijo té dió”.

 Agradecimiento al Sr. Lucas Martínez Sanchez, director del Archivo Municipal de Monclova, Coahuila, México, por el apoyo incondicional para la elaboración de ésta página.
Visiten el Museo Coahuila y Texas aquí en Monclova, asi como el archivo municipal de la Ciudad.
 

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Ultima actualizacion: 11 de Abril de 2002.
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