Esta corporación
militar estuvo formada por ciudadanos de los pueblos de la región
central de Coahuila, con cabecera en la ciudad de Monclova; muchos de ellos
habían tenido magnífico entrenamiento en las luchas contra
los indios bárbaros, luchas que constituían condición
indispensable para la supervivencia, pues aquellos habitantes tenían
que estar constantemente apercibidos y alertas para repeler los sorpresivos
asaltos de comanches, apaches y lipanes.
Consecuentemente
los integrantes del Regimiento de Rifleros de Monclova, eran hombres avezados
al peligro, buenos jinetes, buenos tiradores, valientes y acostumbrados
a soportar toda clase de fatigas y privaciones, por ser además,
producto del desierto norteño.
El primer organizador
de que se tiene noticia de grupos armados para la lucha contra los bárbaros,
ya en la época independiente, es D. Víctor Blanco, ilustre
monclovense que fue gobernador de Coahuila y Texas, senador y alcalde mayor
de capital Monclova.
Posteriormente
quien comandaba a los "comancheros" era su hijo el licenciado Miguel Blanco,
por cierto que al frente de los mismos se aprestó la defensa
de la nación invadida por los Estados Unidos en 1846-1847.
La primera ocasión
en que el grupo de referencia, salió ya en forma organizada militarmente
y con el nombre de Regimiento de Rifleros de Monclova, al mando del licenciado
Blanco, quien ya ostentaba el grado de coronel, fue para acudir al llamamiento
de D. Santiago Vidaurri que lanzó el Plan Restaurador de Monterrey
cuando ya en el sur se luchaba por el Plan de Ayutla, en contra del dictador
Santa Anna.
Esta salida tuvo
lugar el 15 de mayo de 1855 y el regimiento tuvo su primera acción
de armas en las inmediaciones de Saltillo en colaboración con las
fuerzas de Nuevo León en contra de los santanistas. Al consumarse
el derrocamiento de Santa Anna los monclovenses regresaron a sus casas.
De nueva cuenta
salieron los Rifleros de Monclova al mando del señor licenciado
Blanco a principios de 1858 para desarrollar una brillantísima campaña
durante la Guerra de Reforma, habiendo participado en numerosas y cruentas
batallas, tales como las de Puerto de Carretas, Zacatecas, San Juan de
los Lagos, Guadalajara, Santa Anita, Barrancas de Atenquique, ciudad de
México, Atequiza e Irapuato, regresando a Monclova en 1859.
Por tercera vez,
pero ahora para luchar contra la Intervención Francesa y el Imperio,
salió el Regimiento de Rifleros de Monclova, sólo que ahora
al mando del íntegro y bravo soldado teniendo coronel don Ildefonso
Fuentes quien formaba parte del mismo desde su primera salida en 1855,
en virtud de que su primer jefe y organizador el señor licenciado
y general Miguel Blanco se encontraba luchando también contra los
invasores y traidores, en planos mas elevados, en el centro de la República,
al lado del presidente Juárez.
En esta campaña
Ildefonso Fuentes condujo a su Regimiento de Rifleros de Monclova a numerosas
acciones de armas, logrando siempre una destacada actuación en los
estados del norte, al lado de los jefes Escobedo, Viesca, Treviño,
Naranjo y otros. En la batalla de Santa Isabel los Rifleros de Monclova
fueron los primeros que entraron a la línea de fuego, sacrificaron
al jefe francés conde de Brián y arrebataron una bandera
francesa.
Este regimiento
de Rifleros peleó en Saltillo al lado del general Victoriano Cepeda
y asistió también a la toma de Matamoros. Por último
tomó parte activa en el sitio de Querétaro, donde su jefe
Ildefonso Fuentes fue encargado del mando en la línea de San Sebastián.
Fue tanta la distinción
y el denuedo de nuestros Rifleros que el general Naranjo expresó
alguna vez que el mejor soldado de Caballería que él conocía
era el teniente coronel Ildefonso Fuentes.
De 1862 a 1864
nuestro México sufrió una guerra civil en la que conservadores
y liberales, ambos con el ferviente propósito de engrandecerlo,
dirimieron sus ideas con la fuerza de las armas. Se libraron muchas batallas
y consecuentemente se derramó sangre.
El organizador
y jefe supremo del Regimiento de Rifleros de Monclova fue, como ya lo hemos
dicho, el señor licenciado y general Miguel Blanco.
Su segundo fue
el teniente coronel Ildefonso Fuentes, quien asumió el mando durante
la intervención francesa. Fue ascendido a coronel.
Militó
bajo las órdenes del general Blanco el señor licenciado Policarpo
Velarde, monclovense, uno de los nueve abogados que había en Coahuila
en 1848 y que fue de los primeros en jurar la Constitución de 1857.
El teniente coronel
Juan Villarreal, quien militó a las órdenes del general Escobedo
en Querétaro y otros lugares.
El teniente coronel
José María Sauceda, quien fue hecho prisionero por los franceses
y deportado a Francia; a su regreso a la patria lo atacó el vómito
negro en Brownsville, Texas y allí murió.
El teniente coronel
Pablo D. Mejía, nativo de San Buenaventura, hecho prisionero en
el sitio de Puebla en 1863, fue deportado a Francia, se fugó, trabajó
de peón en España y volvió a México a tiempos
de participar todavía en las últimas acciones contra el Imperio.
Teniente coronel
Tomás Lobo, capitán-comandante Antonio Jiménez Menchaca,
alférez Mariano Avila, cabo Calixto Vielma, oficial primero Isidro
García, miembros prominentes del Regimiento de Monclova.
Mayor Manuel Guajardo,
oriundo de Nuevo León, que combatió a la intervención
y concurrió al sitio de Querétaro; fue condecorado y falleció
en 1910.
El Alférez
Baltazar de Hoyos, quien actuó como secretario del licenciado Blanco
en la Guerra de Reforma y escribió un interesante Derrotero, era
nativo de Castaños.
Otros soldados
oriundos de Castaños que acompañaron al general Blanco y
al coronel Fuentes, fueron: Gregorio Sepúlveda, Longinos Cantú,
gran caballista; Rafael de Hoyos, Mauricio Flores, Guillermo Pesina, Praxedis
Elizondo, Apolinar Jiménez, Nabor de Hoyos, Higinio Cárdenas,
Hermenegildo Jiménez, Secundino, Esteban, Estanislao y Mateo de
Hoyos, Abraham fuentes, Félix Fuentes, Antonio Ruiz, Fidel Tijerina,
Anastasio Fuentes de Hoyos, Leonardo Tijerina y otros.
Autor: Daniel
Menchaca Hernández.
Obtenido del libro:
Apuntes para la Historia de Monclova. U. A. de C., 1990.