
Los procesos de poblamiento son resultado de la dinámica demográfica que experimentan las comunidades. Por ello, en este apartado, se realiza un breve examen de tal dinámica, mediante el análisis de las principales variables demográficas, como son las tasas de natalidad y mortalidad que determinan el crecimiento natural de la población, y los movimientos migratorios que inciden en el crecimiento social de la propia población.
Con base a la información que proporciona el INEGI, el municipio de Apizaco es uno de los que cuenta con mayor población en la entidad.
En 1970, ocupaba el segundo lugar, con 26 972 habitantes, representando el 6.4% de la población total del estado, que ascendió a 420 638 personas. En 1980, el número habitantes del municipio se elevó a 37 894, o sea, el 6.8% del total de la entidad.
El municipio aumentó su población a 51 744 en el año de 1990, es decir se incrementó 91.8% respecto a la observada en 1970, y desciende al tercer lugar, respecto a la población total del estado.
Los datos del Conteo de Población y Vivienda del INEGI, muestran que en 1995 se elevó la población a 62 617 habitantes, cifra que representó el 7.1% del total. Debe señalarse que a partir de este año, el municipio ocupó nuevamente el segundo lugar en población, superando a los municipios de Huamantla y Chiautempan.
La tasa de crecimiento media anual es un indicador que muestra la evolución de la población, relacionando el crecimiento natural con el social. Su conocimiento permite establecer estrategias demográficas en un espacio geográfico determinado.
El crecimiento de la población en el municipio de Apizaco, es superior a los promedios experimentados por el estado. En el periodo 1970/80 alcanzó un ritmo de 3.5% anual, mientras que en el estado bajó a 2.8% anual. En la década 1980/90, el ritmo de crecimiento de la población del municipio fue de 3.2% anual. Sin embargo, en el periodo 1990/95, se registra nuevamente una tasa de crecimiento en aumento de 3.4% anual, lo que significa que de persistir este crecimiento en 20 años duplicará su población. En tanto, el estado en su conjunto lo haría en 25.9 años.
De acuerdo con la definición del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, (INEGI), la población urbana es la que vive en localidades de más de 2 500 habitantes y la población rural la que habita en localidades de menos de 2 500 habitantes.
El municipio de Apizaco registra un proceso de urbanización y un elevado ritmo de crecimiento de la población que ha modificado su perfil poblacional. En 1970, el 11.7% de su población se consideraba rural y el 88.3% urbano; para el año de 1990, el 93.6% de sus localidades pasaron a ser urbanas. En tanto, para 1995 la población urbana del municipio representó el 98.3% y el 1.7% restante era rural.
En el año de 1995, el municipio contaba con trece localidades: diez menores a 999 habitantes; dos menores a 9 999 habitantes y otra de más de 50 000 habitantes, la cual corresponde a la cabecera municipal de Apizaco.
Dado que este municipio cuenta con una población elevada, su densidad también lo es. En 1970 registró una densidad de 474.61 habitantes por kilómetro cuadrado, cifra superior al promedio estatal que fue de 104.0. En 1980 la densidad aumentó a 666.80 habitantes por kilómetro cuadrado, cantidad mayor en 3.86 veces a la estatal, cifra que puede considerarse alta.
En 1990, persistió esa tendencia ascendente, ya que tuvo una densidad de población de 910.51 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras la entidad registraba sólo 187.46 habitantes por kilómetro cuadrado. Los datos del Conteo de Población del INEGI, muestran que para el año de 1995 aumentó la densidad tanto en el municipio como en la entidad, pero con mayor intensidad en el primero.
La estructura por edad y sexo de la población es un componente fundamental para conocer la demanda de servicios que requiere una comunidad. Este indicador muestra el comportamiento de cada uno de los estratos de la población, útil para inducir programas de desarrollo en beneficio de las familias.
En cuanto al comportamiento de la población por sexo, está permaneció constante durante el periodo que va de 1970 a 1995. En efecto, el número de habitantes del sexo masculino representó un promedió de 48.2% del total, en tanto la población del sexo femenino registró el 51.8%.
La pirámide de edades es un indicador que muestra el comportamiento de la población por edades. Ahora bien, la información sobre la población por edades, indica que el municipio tiene una población joven, es decir, que los grupos de menor edad son de mayor tamaño que los que le preceden.
En el año de 1990, el 44.2% de la población tenía menos de 19 años; el 46.5% contaba entre 20 y 64 años, y sólo el 9.3% era mayor de 65 años. En ese mismo año la edad promedio de la población del municipio era de 20 años y en el estado de 18 años.
En 1995, la distribución por edades baja al 45.4% de la población de 0 y 19 años; el 50.0% estaba entre los 20 y 64 años y el 4.6% restante entre los 65 y más años. Sin embargo, analizando la pirámide de edades, el grupo de 0-4 años, tiene una proporción menor a la de los dos grupos inmediatos posteriores, lo que indica que las tasas de fecundidad se han venido reduciendo porque es menor la población de 0 a 4 años. Esto hace pensar que se inicia un gradual proceso de envejecimiento de la población del municipio.
Para 1990 el Censo de Población y Vivienda, indica que la mayor parte de la población del municipio, es decir, 41 900 personas, profesan la religión católica; en segundo término, 1 796 habitantes son de religión protestante o evangélica; un total de 7 profesaban la religión judaica, 460 personas declararon que no tenían ninguna religión, 1 008 expresaron pertenecer a otras religiones y 134 no tenían especificada su religión.
De acuerdo al censo, la población mayor de 5 años del municipio de Apizaco que habla alguna lengua indígena, es reducida. En 1980 tan sólo el 2.0% de ésta población hablaba lenguas indígenas.
En 1990, el porcentaje de población de 5 años y más que habla alguna lengua indígena se reduce considerablemente al 0.6%. En 1995, la población de 5 años y más del municipio fue de 55 520, y la población que habla alguna lengua indígena ascendió a 329 personas, lo que representa el 0.6%. De este total, el 47.1% correspondió al náhuatl; el 37.4% a la lengua indígena totonaca; el 3.6% al otomí y el 2.7% al zapoteco.
La tasa de natalidad es un cociente resultante de la relación entre el número de niños nacidos vivos por cada 1 000 habitantes y la población total. Este indicador muestra el comportamiento natural y hoy permite conocer también el desarrollo de los procesos de planificación familiar.
Las cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, indican que la tasa de natalidad en el municipio para el año de 1990, fue de 31.0 nacimientos por cada 1 000 habitantes, cifra inferior a la experimentada por el estado, que fue de 35.5 nacimientos por cada 1 000 habitantes.
En el año de 1995, la tasa de natalidad del municipio disminuyó a 27.2 nacimientos por cada 1 000 habitantes, lo que demuestra que los índices de bienestar social, en particular los de la salud, han venido aumentando. El estado en su conjunto tuvo una tasa de 31.6 nacimientos por cada 1 000 habitantes.
La tasa general de fecundidad es un indicador que resulta de la relación entre el número de niños nacidos vivos por cada 1 000 mujeres, cuyas edades fluctúan entre los 15 y 45 años.
Su estudio, permite conocer la capacidad reproductiva de las parejas. Este índice guarda estrecha relación con el número de matrimonios, edad al casarse, empleo de anticonceptivos, estructura de la población por edad y sexo, así como el nivel educativo y profesional de las mujeres.
Las cifras del INEGI, muestran que en el año de 1990 la tasa de fecundidad en el municipio de Apizaco fue de 122.4 nacimientos por cada 1 000 mujeres en edad fértil, inferior a la del estado que ascendió a 152.9 nacimientos por cada 1 000 mujeres. Durante 1995, la tasa en el municipio y en el estado baja a 101.5 y 126.4, respectivamente. A este respecto, se puede decir que este municipio cuenta con las tasas de fecundidad más bajas del estado.
La tasa de mortalidad general es el número de defunciones por cada 1 000 habitantes, y la tasa de mortalidad infantil, es el resultado del número de defunciones ocurridas entre los niños menores de un año por cada 1 000 niños nacidos vivos. Estos índices son útiles para conocer la proporción en que ocurren las defunciones, ya que su comportamiento es un indicador de las condiciones de bienestar del municipio.
En el municipio durante 1990, la tasa de mortalidad general fue de 6.1 defunciones por cada 1 000 habitantes, cifra superior a la del estado que fue 5.7 defunciones. Para 1995, la tasa de mortalidad general desciende a 4.9 defunciones por cada 1 000 habitantes, cifra menor a la experimentada a nivel estatal que fue de 5.1 defunciones. La disminución de las tasas de mortalidad general en el municipio es un reflejo de las condiciones de bienestar social, sobre todo lo que a salud y alimentación se refiere, como se muestra en el cuadro 4.11.1.
La mortalidad infantil en el municipio durante el año de 1990, registró una tasa de 29.3 defunciones por cada 1 000 niños nacidos vivos registrados, esta cifra es inferior a la media estatal y nacional producto de un desarrollo en el cuidado de la nutrición materna e infantil. En tanto para el año de 1995, según cifras del INEGI, el municipio disminuyó su tasa de mortalidad infantil a 27.6 defunciones por cada 1 000 nacidos vivos. En el estado fue de 28.7 y a nivel nacional de 29.5 defunciones.
Para comprender la dinámica de la población es importante analizar, no sólo el crecimiento natural, sino también el crecimiento social de la población, que permite conocer las tendencias migratorias y el comportamiento de los movimientos de su población en los últimos años.
En cuanto a la inmigración, se puede afirmar que durante el año de 1990, este municipio ocupó uno de los primeros lugares a nivel estatal, con un total de 12 602 personas que ingresaron al municipio, mismas que en su mayoría procedían de los estados de Puebla, México, Veracruz, Hidalgo, Oaxaca y Distrito Federal, representando una tasa de inmigración de 92.3 inmigrantes por cada 1 000 habitantes, la cual se considera elevada ya que a nivel estatal fue de 122.9 personas.
En el municipio, la emigración no fue tan elevada como la inmigración. En 1990 salieron del municipio un total de 4 778 personas a radicar principalmente a los estados de Puebla, Veracruz, México, Hidalgo y Distrito Federal. La tasa de emigración fue de 292.3 personas por cada mil habitantes, como se señala en la gráfica 4h, sin embargo en el estado se registró una tasa de 47.2 personas por cada 1 000 habitantes.
En síntesis, el efecto neto de la inmigración y emigración sobre la población del municipio muestra, que la tasa neta de migración fue de 151.2 inmigrantes por cada 1 000 habitantes. Esto significa que el municipio recibe más personas de las que salen a otras entidades del país, la entidad, esta cifra fue menor, es decir de 75.8 inmigrantes por cada 1000 habitantes..