Por la Sierra Mazateca

Tehuacan-Teotitlan-Huautla-Tuxtepec-Minatitlan

 

El objetivo es Minatitlan, pero por una ruta poco común, con muchas curvas y sitios que conocer, El plan es dejar la moto guardada y aprovechar los fines de semana largos para conocer los sitios que el Istmo tiene por descubrir.

 

Así, en este reporte narraré el viaje de ida, viaje que hice en 2 días ya que me propuse una ruta diferente, evitando las autopistas al mínimo y buscando esas carreteras que se ven en el mapa con muchas curvas.

 

10:00 hrs. Sábado .- Preparo la moto con las maletas, refacciones, casa de campaña y demás cosas, que si bien no usas, sientes cierta seguridad llevarlas.  Salgo del caótico tráfico de la ciudad de México, tomo la autopista México-Puebla, me salgo en Amosoc y tomo la (150) libre a Tehuacan.

 

La carretera a Tehuacan es de rectas con topes en cada poblado que va uno encontrando, voy disfrutando del viento y de los paisajes, me llega a la memoria algún cuadro de José Ma. Velasco, de esos que retratan la región central de México con amplios valles y al fondo las montañas con  pueblos regados aquí y allá.

 

 

14:00  Llego a Tehuacan a medio día, después de varias paradas y pláticas con los empleados de las gasolineras; viajar en moto, aunque vallas solo, nunca es aburrido, pues vas conociendo gente, personas que se interesan y preguntan sobre tu moto, viaje,  y por qué lo haces, porque viajas en moto y no en auto; que es  mas cómodo y con menos riesgos, porque tomas el camino mas largo, el desconocido, ....   mmmm   ....Es difícil de explicar .

 

El parque de Tehuacan es un Oasis en todo el valle pues se encuentra techado de copas de árboles ancestrales que dan sobra y refrescan, tanto a locales como a los viajeros, aprovecho para tomarme un helado y disfrutar de la tranquilidad y hospitalidad de su gente.

 

15:00 Después de disfrutar del sonido de una marimba que hace aun mas agradable la sombra de los árboles, me dispongo a continuar por la 150 con rumbo a Teotitlan.

 

Teotitlan es un pueblo que recibe al viajero con la cordialidad del estado de Oaxaca, que se encuentra al pie de la sierra Mazateca, es impresionante ver la línea de la carretera que sube por la sierra zigzagueando por los precipicios.

 

En Teotitlan decido comer unas ricas quesadillas y tengo la oportunidad de probar la bebida de la fruta del Maracuyá que tiene un sabor agradable al paladar, tiene un sabor parecido a un mango agridulce, solo que hay que tener cuidado pues al ser una bebida alcohólica puede reducir las facultades necesarias para un manejo consciente, sobre todo, por que el camino que me espera, que es de curvas y precipicios que no permiten avanzar a mas de 20 o 30 Km./h.

 

18:00   Salgo de Teotitlan con el firme propósito de llegar a Huautla antes del anochecer.

 

 

La carretera Estatal 18, de Teotitlan a Huautla nos recibe con una subida interminable que en pocos kilómetros asciende a mas de 3000 metros, a una velocidad que va de los 20 y 30 Km./h. donde hay un margen de error muy pequeño, ya que a pocos centímetros de la cinta asfáltica se tiene el precipicio que cada vez se hace mas pronunciado, además de los constantes derrumbes que dejan piedras en el camino, y de los arrieros que utilizan la carretera como camino para llevar su ganado de un lado a otro, y claro, también no dan ganas de ir muy rápido, pues los paisajes se suceden de curva en curva y el disfrute por las curvas y las vistas es continuo.

 

 

Si al subir la vegetación es árida, la bajada nos recibe con neblina y vegetación verde que se hace cada vez mas espesa, a medida que se avanza se tiene la sensación de haber viajado en el tiempo, pues lo que era un  calor seco en la subida se convierte en un frío de montaña en la bajada.

 

 

20:15   Ya con luz de luna y después de curvas interminables con trafico casi nulo y poblados escasos , nos recibe una montaña con luces como un gran árbol de Navidad, es Huautla, una ciudad en las faldas de una montaña con calles empinadas y con vistas a la impresionante Sierra Mazateca.

 

 

Estoy convencido que dormiré en algún patio dentro de mi tienda de campaña,  por suerte me encuentro a una oficial de transito, pregunto sobre algún hotel con estacionamiento seguro para mi moto, por 230 pesos tengo una habitación amplia con dos camas, agua caliente, aire fresco y un lugar seguro para la Chabela(Moto).

 

 

9:00  Domingo .- Después de un sueno reparador, cargo a la Chabela con las maletas y demás accesorios, para encontrarme a la salida del estacionamiento con una bajada de mas de 100 metros y una pendiente de mas de 45 grados, tomo la calle principal, es domingo y se ven llegar camionetas pickup's con indígenas de la región, llevan bolsas y flores, imagino que bajan de la sierra al mercado y a la iglesia, se ven niños, jóvenes, señoras y hombres mayores, todos ataviados como para una fiesta; la fiesta del domingo, pienso.

 

 

 

9:10  Cargo gasolina (3 litros), viajar en moto, además de las sensaciones que se tienen, es barato. Reanudo mi viaje con rumbo a Jalapa de Díaz. Oaxaca.

 

 

 

Continúan las curvas las subidas y bajadas, las camionetas repletas de personas siguen pasando rumbo a Huautla, la vista a la serranía es indescriptible, a veces da la impresión de ir volando pues en los valles, al fondo, se ven nubes, neblina que en esta parte se confunde con nubes, a lo lejos se pueden ver

 

caminos, carreteras, pueblos, se respira vida, vegetación verde que a medida que se avanza se vuelve cada vez mas tropical, pues se ven algunas matas de plátano y el clima poco a poco se siente mas calido.

 

 

 

De vez en vez se ve gente con machetes(su utensilio de trabajo) caminar por la carretera, que al escuchar el ruido del vehículo que se acerca, se hacen a un lado hasta quedar completamente dentro de la vegetación, el transito local es amable aun cuando pueden ir mas rápido no se acercan demasiado y esperan pacientemente a tener la oportunidad de pasarte, cosa muy difícil por las constantes curvas del camino.

 

 

Manejar de noche por esta carretera no es recomendable, muy seguido se ven deslaves que inutilizan un carril, en algunos puntos existen señalamientos, pero me encontré mas de dos lugares en donde desaparece completamente la carretera quedando solo el precipicio.

 

 

Algo que me llamo la atención, porque no sucede desafortunadamente en la mayoría de nuestras carreteras, es la ausencia de basura, la gente que vive aquí sabe que el entorno es su vida y lo cuida.

 

 

Se ven también niños y adultos que se transportan de un sitio a otro en bicicleta siempre atentos al trafico que aunque escaso, el poco que hay es amable con todo tipo de vehículos que se encuentran a su paso.

 

 

11:30 Llego a Jalapa de Díaz; aquí terminan las bajadas y curvas para dar paso a amplios plantíos de caña, se nota que la costa esta cerca; sin detenerme busco un lugar donde comer, los pocos negocios que encuentro están cerrados, es domingo, paso una iglesia, lo se por la campana al centro, en la parte de afuera se ve un sinfín de bicicletas.

 

 

Continuo hasta la presa Miguel Alemán, llegando al puente se ve un restaurante, están abriendo y me detengo, una persona muy amable sale a mi encuentro y me dice que aun no hay servicio y me recomienda el local que esta al otro lado del embalse; tiene sus ventajas llegar justo cuando abren, pues se tiene la oportunidad de escoger el pescado fresco; una mojarra como de un kilo guisada con ensalada, salsa y acompañada de unas tortillas hechas a mano por 45 pesos; disfrutar la vida no sale tan caro como creemos.

 

 

13:00 Tuxtepec me recibe con el río Papaloapan bordeando la ciudad, aqui el calor es ya tropical, mucho sol y humedad, busco una gasolinera, aunque se que no la necesito, es solo como pretexto para pedir rumbos y senas, una avenida mas amplia de lo necesario, me lleva  a la salida y me deja directamente en la línea donde inicia el estado de Veracruz.

Ahora si me siento en el golfo, aparecen mas plantíos de caña y puestos al lado de la carretera que ofrecen todo tipo de frutas tropicales y aguas frescas de jugo de pina y agua de coco.

 

 

A partir de aquí se suceden rectas y mas rectas con ranchos de ganado a los lados, cortados de vez en vez con plantíos de pina, caña, cocos, mangos, naranjas, y  demás frutas tropicales. los 200 kilómetros a Minatitlan se hacen cansados y es necesario la búsqueda de un lugar donde parar para estirar las piernas y los brazos, el sol cae a plomo sobre la cabeza.

 

 

15:30  Puedo ver el puente Coatzacoalcos II grande y alto buscando las alturas, la ciudad de Minatitlan a la derecha  y la brisa del mar que llega desde la izquierda me recuerdan que de ese lado esta Coatzacoalcos, me detengo en el mirador antes del cruce, el camino casi llega a su fin he intento alargar al máximo esos pocos kilómetros que me quedan; cuando se viaja en moto, el camino es lo que cuenta, el destino, el destino es el pretexto.

 

 

16:30 Pasando el puente, se paga una caseta de 14 pesos, sigo por la autopista a Villahermosa y busco el kilómetro 5 que marca la salida a Moloacan, se que pocos kilómetros adelante esta Cuichapa, pueblo agradable y aun Jarocho, ahí se quedara esperándome la Chabela quince días, cuando regrese en un viaje nocturno por autobús, para continuar nuestras aventuras por los rumbos de Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Chiapas y quizás mas al sur, pero esas serán otras historias.

 

 

 

 

 

Jerónimo.

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