Viaje por Tabasco

 

El viajero lleva como unico rumbo la costa de Tabasco, esa que forma figuras caprichosas por el Gólfo de México.

El regreso por la reserva ecológica Pantanos de Centra.

 

Antes de Alcanzar la costa busco pasar por la Ciudad de la Venta Tabasco, lugar donde se encuentraba entre el año de 1200 y 400 a.c. la ciudad Olmeca de mayor importancia y donde actualmente se tiene un museo de sitio que exibe piezas encontradas en el área.

 

Las piezas mas importantes encontradas en el sitio, como las cabezas colozales,  se encuentran en Villahermosa la capital del estado.

 

Se puede visitar el area verde dominada por una estructura piramidal de gran tamaño, que actualmente se encuentra cubierta de vegetación, y rodeada de esculturas y estelas de piedra, este sitio se antoja recorrerlo con mas tiempo en compañía de la familia.

El viajero reanuda su camino y despues de pasar por la población de Benito Juárez llega a la costa por el pueblo de Sánchez Magallanez, pueblo agradable a la orilla del mar y de la laguna Del Carmen.

 

Siguiendo por la carretera costera y despues de pasar el puente permite pasar por la boca de la laguna que conecta al mar, recibe al viajero una bahia apacible cuya playa invita a refrescarse, Bahia Acapulquito se lee en un letrero cercano al restaurante, donde el viajero se deleita con unas empanadas de camaron acompañadas con una sopa de mariscos.

Si se continua por la carretera costera se llega a una interminable sucesión de plantios de cocos limitados por el lado izquierdo de playas solitarias, y si se tiene cuidado se podra adivinar que del lado derecho nos acompaña la rivera de la laguna del Carmen,  lugares exóticos esperan a quien por estas carreteras se atreve a pasar.

Para tener playa, arena y sol no es necesario pagar hoteles lujosos, solo hay que descubrir el lugar donde aun se conservan virgenes.

La playa continua kilómetro tras kilómetro,  y  aparece y desaparece entre los plantios de cocos; a lo lejos se puede ver una plataforma petrolera, el peligro de un derrame esta latente por estas playas solitarias.

 

A cada kilometro que se avanza la arena de la playa se acerca mas y llega a cubrir la carretera.

Del lado derecho nos sigue la laguna Del Carmen con sus aguas apacibles contrastando con el continuo oleaje del golfo, la franja de tierra se angosta  y en menos de 100 metros  se tiene playa, palmeras, carretera , palmeras y laguna.

De repente y sin aviso previo se interrumpe la carretera, las lluvias  constantes y las mareas con tormentas han llegado hasta la carretera desapareciendola por completo del paisaje. Al frente solo queda playa y plantios de coco.

El viajero duda en continuar, pues al frente, solo se adivinan caminos por playa, sin señalamientos, ahora se explica (el viajero) el nulo tráfico de estos lugares.

Animado por el espiritud de aventura y  por la confianza que le da tener una doble propósito, se anima a continuar el viaje.

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”

Donde antes habia carretera, ahora solo hay playa, donde antes habia casas ahora quedan paredes que nos recuerdan el lugar donde antes existia un lugar refrescante y seguro donde pasar una tormenta o quizas comerse un rico pescado.

Aqui se observa el poder de la naturaleza, pues de vez en vez se ven restos de viviendas que se pierden en la arena, el mar poco a poco recupera el terreno que un dia fue suyo.

Un puente, ….. mudo testigo de lo que fue la carretera se mantiene en pie,….. en la desembocadura de la laguna Machona, si continua la erosión del terreno, pronto este puente estará en el mar.

El viajero continua por la playa; la carretera, casas o cualquier otro indicio de civilización  se los ha comido el mar,  es como un viaje al pasado, solo la moto recuerda que se esta en el tiempo de la tecnología,  la moto cumple con su cometido y avanza sin contratiempos pues manteniendo una velocidad constante y deteniendose en lugares solidos donde las ruedas tengan agarre al iniciar el trayecto no existe ningún problema.

El viajero, despues de encontrarse un reten militar que cruza sin problemas,  pues solo preguntan de donde viene y a donde va, se encuentra con un gran playa que se une a la laguna y al fondo como un oasis un poblado; durante marea alta este paso desaparece quedando unido el mar y la laguna.

Despues de pasar el poblado que se niega a ser tragado por el mar, se recupera la carretera, los anuncios de las playas se ven por doquier asi como los anuncios de venta de terrenos,..... desde luego este es un paraiso para vivir,  solo que aun se recuerdan  los kilometros que han quedado atras, el viajero piensa, en cuantos años estos pueblos tambien se veran tragados por el mar.

Muy cerca de Puerto Dos Bocas, llama la atención este anuncio: Precaucion cruce de cangrejos.

El viajero piensa en la conciencia ecológica de estos lugares, pensamiento que no duro mucho, pues al llegar a al Puerto, puede comprobar que el mensaje se refiere a las Maquinas Pesadas que sirven en los muelles y que reciben el nombre de cangrejos.

Al viajero le falta la foto de uno de estos cangrejos, ya que  Puerto Dos Bocas es un puerto petrolero donde esta prohibido tomar fotos.

Continuando por la costa el viajero no se resiste a tomar una foto a la moto junto al letrero que anuncia la ciudad de Frontera, pues siempre es bueno dejar constancia que uno estubo y paso por ahi;  al intentar orillar la moto no pudo evitar perder el equilibrio por las diferencias de nivel que existen entre el pavimento y el pasto, yendose al suelo con moto y humanidad.  Esta foto deja constancia, que aun con la moto en el piso junto con el orgullo, este viajero estubo ahi.

Llega el viajero a Cd. Frontera, ya cansado de lo hecho,  visto y vivido, busca un hotel done descanzar; solo encuentra un Motel con cama, agua tibia y un lugar seguro para la Chabela (moto).  No importa la falta de Tv. u otros lujos, en este momento solo quiere descansar y recuperar fuerzas para el viaje que sigue.

En la ciudad de Frontera, se tienen dos opciones continuar por la carretera 180 rumbo a Ciudad del Carmen o rumbo a Jonuta, ruta que pasa por la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla.

 

El viajero opta por los Pantanos de Centla, dejando para mejor ocasión conocer la ciudad del Carmen.

En los Pantanos de Centla se esta desarrollando una estructura Eco turística  que incluye restaurante, zoológico, una torre con mirador, embarcadero donde se ofrecen viajes por los pantanos  y si se tiene suerte, se podrán ver en estado natural lagartos tomando el sol, aves de diferentes tipos, tortugas y demás fauna que nos ofrece este paraíso natural.

Para comer en el sitio es necesario esperar una lancha que nos transporta al otro lado del río Usumasinta donde se encuentra un restaurante en pleno pantano, levantado del nivel del suelo como metro y medio para guardarse de las inundaciones que sufre el área en época de lluvias, si se tiene cuidado se podrán ver aves de diferentes colores y tamaños, iguanas y tortugas que conviven con el viajero en armonía con la naturaleza.

El lanchero, guía y cocinero, también le muestra al viajero, especies locales como diferentes tipos de tortugas, explicando como diferenciar un espécimen de otro y le muestra un pequeño lagarto recién capturado, el viajero desconoce el destino del mismo, aunque sabe que cazarlos esta prohibido.

 

El viajero reanuda su camino después de saborear una rica mojarra recién pescada, frita acompañada de un agua de horchata.

El camino por estos lugares donde las lluvias son abundantes todo el año, cambia constantemente obligando a su constante reparación, tarea que realiza la compañía de petróleo nacional PEMEX, para mantener el acceso siempre disponible a sus posos.

 

Todo el recorrido por la reserva se realiza siguiendo el río Usumacinta por una carretera revestida en general en buen estado.  Llama la atención la falta de cambios en el relieve del terreno

 

Después de salir de la reserva se llega a un cruce de caminos en donde se tiene la opción de continuar por Jonuta o desviarse a Cd. PEMEX, el viajero opta por continuar por Ciudad PEMEX.

El camino se torna de tercería con rectas de varios kilómetros solo se ven a ambos lados de la carretera mas y mas ranchos ganaderos.

Por estos parajes se encuentra uno con caminos de formas caprichosas.

Por estas vías del tren que viene de Chiapas  hacia Veracruz, se pueden ver los vagones con Centroamericanos que lo utilizan como medio de transporte, camino al sueño americano.

Continuando con su camino, el viajero se encuentra ante este anuncio que no deja de ser sugerente y decide desviarse a la Laguna del Rosario.

La laguna del Rosario es una reserva natural cuyo estudio de la flora y la fauna esta a cargo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); aquí se encuentran cabañas y lugar para acampar, tomando en cuenta la profundidad que no llega a mas de un metro en casi toda la rivera la hacen un sitio para vacacionar, aquí llegan familias de Coatzacoalcos, Huimanguillo y Villahermosa.

El viajero confía en que una imagen vale mas que mil palabras, en el sitio probo esta mojarra de casi dos kilos, acompañada de un agua de coco y cubierto con la magia de una platica agradable de doña Flor, que cuenta historias de los biólogos que llegan asta aquí preguntando por los pájaros y animales de la región; todo por menos de 80 pesos (7 dlls/6 euros).

En el pueblo de Rodríguez Rueda, se encuentra con una estación de ferrocarril abandonada, mudo testigo de los días en que el tren era un medio de transporte y ayudaba a mantener la zona comunicada.

Al final me queda la sensación de vivir en un gran país que lleno de paisajes y tesoros naturales por descubrir nos esta esperando allá afuera, a mi, a ti y al viajero que todos llevamos dentro.

 

Jerónimo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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