Mina
estaba muy preocupada. ¡Y no era para menos!. Su pequeño amigo Artemis caminaba
despacio por la calle junto a ella, con la cabeza abajo, mientras trataba de
seguirle el pensamiento.
- Menudas
vacaciones ¿Eh? - dijo al fin Artemis
- Ni me lo
recuerdes... Ni Serena, ni Rei ni Darien. Ya me había acostumbrado a trabajar
con todo el equipo.
- Pero Mina,
piensa en lo positivo: Lita y Ami tomaron el mismo curso de verano que tú y
puedes contar con ellas para esta misión - respondió Artemis, tratando de
animarla.
Pero lo que
menos tenía la pobre Mina en ese momento era ánimo. Con la mitad del equipo en
vacaciones y totalmente inubicables por el momento, se veía en la obligación de
combatir un nuevo enemigo. Y se sentía casi tan sola como antes de conocer a
las demás Sailor.
- Es verdad...
- dijo Mina al fin - Lita y Ami. Es una suerte que estén con nosotras. ¿Qué
hora es?
- Como las
¡Cuatro y cuarto! - gritó Artemis
- Dios mío -
Exclamó Mina, abriendo sus enormes ojos en una clara y divertidísima expresión
de angustia - Te dije que estábamos atrasados, gato perezoso, holgazán, irresponsable,
...
- ¿Qué?.. -
gritó desesperado el poble Artemis, que jalado de una de sus patas por Mina, es
llevado en calidad de bulto por el resto del camino... ¡Y aún quedaban diez
cuadras para llegar al departamento de Lita!
+++++++++++
Jadeando y con
Artemis abolutamente mareado, hace su aparición la pobre Mina, exactamente a
las cuatro diecinueve. Por supuesto, Lita y Ami estaban esperándola sentadas en
la sala, pero no la regañaron. Estaban demasiado intrigadas con el nuevo
enemigo, y no habían perdido el tiempo; levantando el diario, Lita interroga a
Mina inmediatamente después de que toma asiento en una de los cojines frente a
la mesa.
- Escuché tu
llamada e inmediatamente encendí el televisor. La noticia ya es vox populi, lo
que nos quita mucha libertad de acción.
- No todos los
días secuestran al representante Chino de las naciones unidas, sobre todo
cuando está en visita aquí en Japón. - Sentenció Mina, un poco más calmada
- Ese no es el
único problema - Agregó Ami, enfrascada en calcular algo en su computadora de
bolsillo -. Este secuestro parece cuidadosamente planeado, como si una mano
siniestra estuviera detrás de todo. No es lógica una acción de este tipo, pues
las relaciones diplomáticas de ambos países han estado muy mal debido a los
atentados ocurridos en Pekín y Tokyo.
- El punto de
Ami es de la mayor importancia - dijo Mina -. Es muy raro que en ambos países,
y al mismo tiempo, se formen grupos fanáticos racistas que quieran exterminar
al otro bando. Es ridículo.
- Agrégale
además el tremendo poder que han demostrado - exclamó Lita, preocupada y
enojada a la vez -. ¿De dónde sacan tanto dinero? ¿Quién los está apoyando?.
- Sin embargo
todavía no entiendo con claridad por qué nos mandaste a llamar - preguntó Ami
-. es un asunto importante, sin duda, pero me parece que le corresponde más a
policía internacional, no a nosotras...
- La policía
está detras de ellos hace mucho tiempo - dijo Artemis súbitamente - pero se les
escapó de las manos hace poco. Es por eso que les pedí ayuda. Yo compartía el
pensamiento de Ami hasta que vi por mis propios ojos lo que pasó ayer en el
hotel donde se alojaba representante de la ONU.
- ¿Ah?,¿Cómo?,
¿Qué fue lo que ocurrió? - Gritaron Lita y Ami a la vez, mientras Artemis
seguía serio y Mina tomaba cada vez más el aspecto que otrora le diera fama de
Sailor V, la justiciera uniformada
- ¡Bueno, ésta
es una de las ventajas de ser un gato! - comenzó diciendo Artemis - En
principio pude escabullirme a la Suite principal a través de la terraza pero
créanme que ni siquiera a mí me fue sencillo entrar con una vigilancia policial
tan extrema como la de anoche. Incluso me descubrió uno de los guardaespaldas
que, por fortuna para mí, era muy amable con los gatos y me permitió acercarme
un poco más a él y escuchar dentro de la sala.
- Hasta ahora
vamos bien - dijo Ami - ¿Pero y luego qué?
- Escuché el
sonido de una ducha y sospeché que el representante estaba en el baño; me
acerqué a la puerta mientras el guardaespalda iba por un momento a la cocina
para ofrecerme leche en un plato. Entonces fue cuando todo pasó... -Los ojos de
las chicas estaban absolutamente absortos. Si una de ellas hubiese respirado muy
fuerte se habría notado. La tensión en la sala era extrema. - Un grito
aterrador surgió del baño, con la consecuente sorpresa del guardaespalda y de
los guardias de la puerta, que se abalanzaron al baño a ver qué ocurría. Por
fortuna la puerta estaba abierta y, como yo estaba más cerca que ellos, pude
entrar antes. Y lo que ví me quitó la respiración ...- Lita y Ami saltaron de
sus cojines en ese momento - dentro del baño, y cogiendo fuertemente al
representante de la ONU, había un ¡DEMONIO!.
- Un maldito demonio,
lo sabía - gritó Lita, golpeándose la palma de su mano con un puño -, cuando le
ponga las manos encima le enseñaré un par de cosas que ...
- Qué horror -
exclamó Ami - y ¿Cómo era ese demonio?
- Jamás había
visto uno de esas características. Era algo similar a los seres humanos, pero
muchísimo más grande, de unos tres metros y medio de largo y muy corpulento. Su
piel era verde-azulosa, su pelo corto pero muy desordenado, y sus ojos azules y
muy, muy fríos. Usaba ropas muy rudimentarias, parecían pieles de animales
salvajes. Su cara era muy angulosa, y ... babeaba.
- Guacatela,
púaj - dijo Mina - No te envidio, Artemis
- En fin - dijo
Artemis -. Antes de que pudiera atacarlo, llegaron los guardias y este
"ser" abrazó al representante, lo llenó de esa baba asquerosa y
desapareció como si fuera un fantasma
- Bueno chicas,
es un trabajo para las Sailor, o lo que queda de ellas - Dijo Lita - ¿Tienen
pensado cuál es el próximo paso del nuevo enemigo?
- Nos
juntaremos primero en la puerta del colegio Jyuban, hoy a las ocho. Los
demonios están claramente involucrados en estos nuevos movimientos fanáticos y
la marcha que van a realizar hoy en la calle frente a nuestro colegio no me
presagia nada bueno. ¡Debemos estar preparadas para todo! - Terminó de decir
Mina
- Bueno.
Quedamos tres, así que podemos llamarnos por ahora las mosqueteras-Sailor -
Dijo Ami levantando su broche de transformación y diciendo - Todas para una...
- ¡Y UNA PARA
TODAS!...
+++++++++++
Eran casi las
siete y media y casi todo el colegio estaba amontonado en la calle para ver el
desfile. Por supuesto no eran muchos, pues se estaban dando cursos especiales
de verano, pero vistos desde lejos hacían un buen montón. Y justo en medio de
todo el gentío, nuestras tres heroínas, hablando temas de profunda
importancia...
- Te digo que
el nuevo esta muy guapo - dijo Mina, mirando a un chico de cabello castaño,
delgado y alto, de ojos pardos, que estaba parado sólo, a unos diez metros
detrás de ellas -. Ayer supe que viene de China, y sus padres lo abandonaron
mucho antes de que los conociera. ¡Pobrecito!
- Sí ... se
parece al muchacho que me abandonó - (Respondió ¡Adivinen quién!)
- Chicas por
favor, que nos está mirando - dijo Ami, sonrojándose
- Es cierto -
dijo Lita de nuevo - a veces me pone nerviosa de tanto que me mira y no estoy
bromeando. Yo soy de un carácter muy fuerte, así que espero que no quiera
problemas.
- Lita por
favor más despacio - dijo Mina -. No dudo que seas muy fuerte, pero este chico,
hace poco, en la clase de gimnasia...
Pero Mina no
alcanza a terminar. Lejanamente se empiezan a escuchar los gritos de una
multitud enajenada y violenta, que con palos y pancartas, acompañaban una ola
de insultos y descalificativos al pueblo Chino que iba en aumento. A lo lejos,
se observaba ya el compacto grupo que se acercaba ocupando toda la calle,
mientras periodistas y policías los rodeaban y aumentaban más el alboroto. En
total eran unas quinientas personas caminando por la calle dando gritos... todo
un espectáculo.
Pero esta
marcha, más que un espectáculo, era un extraño fenómeno. La gente de la calle
que los observaba pasaba de la sorpresa a la total euforia, y se ponía a gritar
con ellos casi como si estuvieran embrujados. Y los jóvenes espectadores del
colegio Jyuban no fueron la excepción. Todos, inclusive las Sailor, empezaron a
caer en un profundo sueño que les quitaba los sentidos y la razón. Que les
incentivaba odios racistas e irracionales. que les hacía sentirse superiores a
los demás, e incluso con el derecho a someterlos y matarlos.
La multitud
estaba pasando casi al frente del colegio Jyuban. El embrujo entre los alumnos
era ya casi total. ¡Gritar, destruir, humillar!. Todo era lícito, posible.
¿Acaso no somos seres superiores?... ¡Vamos, unámonos a la protesta! parecía
decir una voz secreta. Los absortos estudiantes ya empezaban a dar los primeros
pasos hacia la calle con expresión eufórica. Por fortuna, Artemis (algo menos
embrujado, o algo más astuto) logró safarse del trance y con un tremendo y no
muy delicado RAJUÑÓN le recordó a Mina que su gato no sólo sabía hablar... las
lágrimas y el chillido de ésta fueron más que elocuentes.
- Dios mío -
Dijo Mina - ¡Es horrible!. Estaba a punto de seguir a esos locos. ¡El poder del
enemigo es terrible!
- ¡Rápido -
gritó desesperadamente Artemis - ¡Alcanza a las chicas y tranfórmense en Sailor
Scouts!
Antes de dar
alcance a Lita y Ami, Mina se percata de que el alumno nuevo no había caído en
el embrujo de la marcha. Al contrario, parecía muy atento y alerta, aunque sus
puños apretados y sus brazos temblando daban la impresión de rabia contenida.
Sin embargo, Mina no le dio mucha importancia por el momento. Se dedicó a
alcanzar y despertar lo más rápido posible a Lita y Ami, aunque sin demasiada
amabilidad.
- Rápido - se
apresuró a decir Mina - Transformémonos detrás de esos árboles, nadie se dará
cuenta en el estado que están. Ami, necesitamos tu computadora de inmediato.
- ¡Sí! -
Gritaron ambas y se apresuraron a cruzar la calle antes de que llegara el
grueso de la turba. En menos de un instante, ya se habían transformado en
Sailors.
Sailor Mercury
había encendido su visor digital y no paraba de hacer cálculos con su
computadora de bolsillo. Era obvio que existía una presencia maligna pero era
demasiado poderosa para estar concentrada en un solo lugar; claramente, debía
estar distribuida por toda la multitud, pero ¿Dónde?.
- Existe una
fuerte distribución espaciotemporal que altera el tejido hiperdimensional -
dijo al fin, dejando un poco colgadas a sus compañeras - Necesito una
distracción para aclarar la fuente.
- ¿Podrías
hablar en español? - exigió Sailor Júpiter
- Lo siento -
dijo Mercury, algo acongojada - Es que no puedo descubrir dónde está el
enemigo. Necesito que alguna de ustedes lo obligue a salir.
- Con una
distracción por ejemplo ¿Eh? - agregó Venus - Yo lo haré. Júpiter, prepárate a
cubrirme si es preciso.
Con un salto
tremendo, Venus se coloca justo al frente de la multitud, que en ese momento
estaba ya frente al colegio Jyuban. La aparición fue tan sorpresiva que la
gente se detuvo en el acto. El silencio que vino después fue sepulcral. Pero
Venus es una muchacha de acción, y su ataque no se hizo esperar.
-¡CADENA DE
AMOR DE VENUS! - Gritó mientras dirigía su ataque directamente contra uno de
los carteles. El disparo fue certero, pues tomó el lienzo con su cadena y lo
hizo volar por los aires ante la mirada atónita de todos.
Esa fue la
distracción que Mercury necesitaba. Las lecturas estaban ahora claras, pues el
ataque de Venus había despertado a los demonios, mientras que la gente entraba
en pánico.
- Son los
policías, Sailor Júpiter - Gritó desesperada - debes atacarlos de inmediato o
Sailor Venus estará en problemas
La respuesta de
Lita no se hizo esperar. Parada encima del árbol donde se habían escondido,
hizo una aparición estupenda...
- Que venga el
trueno de júpiter y la Tierra haga temblar... - dijo mirando al primer policía
que ya estaba frente a Sailor Venus - TRUENO DE JÚPITER, RESUENA.
El policía
recibe el impacto y se retuerce en el suelo con desesperación. Pero en unos
instantes razga sus ropas en una grotesca metamorfosis... algo chamuscado por
el ataque de Lita, pero totalmente rabioso aparece un demonio de características
muy similares a la descripción de Artemis. Con un movimiento de su brazo, la
gente que lo seguía en la marcha avanza en dirección a Lita con expresión de
Zombie. Los demás policías tambíen se metamorfosean y con un movimiento muy
rápido, rodean a Sailor Venus.
Con Lita
rodeada de gente y Mina rodeada de demonios, algo había que hacer. Pero Mercury
no estaba de ociosa y calcula perfectamente su ataque. Había que liberar a Lita
primero y salvar a la gente de un sólo golpe.
- FULGOR DEL
AGUA DE MERCURIO! -grita Ami, y su ataque impacta sin misericordia al primer
demonio que había atacado a Mina, que cae totalmente congelado y sin sentido.
Al mismo tiempo, toda la gente de la marcha pierde el conocimiento y cae frente
a los espantados ojos de Sailor Júpiter.
- ¡Rápido
Sailor Venus, sal de ahí! - gritó Mercury - debemos alejar a los demonios de
este lugar, o la gente no estará a salvo.
Usando su
cadena, Mina escapa en el mismo instante en que los demonios le lanzaban una
baba viscosa desde sus bocas. En total eran siete, pero con uno fuera de
combate le correspondían dos a cada Sailor. El combate estaba a punto de
comenzar y el enemigo aún no había manifestado todo su poder, lo que tenía muy
nerviosa a Mercury
-El colegio
está totalmente vacío - Dijo Mercury con su visor digital puesto -. Llevémoslos
al patio principal de prisa.
Dicho y hecho.
Pero una vez que las tres saltan en dirección al colegio, dos demonios les
cierran el paso frente a la puerta. Un certero rayo creciente los ciega
el tiempo necesario para que las tres entren al patio. Una vez ahí, Mercury
cubre todo el lugar con una espesa niebla. Las Sailor aprovechan el factor
sorpresa y el primer demonio que entra es literalmente fulminado por
Mina.
- ¡Cuidado
detrás tuyo, Lita! - advierte Mercury, aunque un poco tarde. Abrazando
fuertemente a Lita con sus brazos, aparece otro demonio muy de improviso. Pero
la fuerza de Sailor Júpiter no es sólo habladurías...Con un fuerte golpe logra
safarse y una demoledora patada de media vuelta deja al demonio K.O. por un
rato.
Pero no todo
estaba de parte de las Sailor Scout. Aún quedaban cuatro demonios, que cambian
radicalmente de táctica atacando de improviso. Dos de ellos se encargan de
inmobilizar a Sailor Venus con sus babas, mientras que Júpiter esquiva el
ataque apenas y Mercury logra congelar en el último momento esa extraña baba
viscosa.
- De prisa,
escap... - logra gemir Venus antes de ser totalmente cubierta. En un instante
desaparece junto con los dos demonios que la habían atrapado dejando estupefactas
a sus dos compañeras.
- Venus,
Venus... ¡¡VENUS!! - grita Mercury desde una esquina.
Desgraciadamente,
Lita pierde toda la calma y ataca sin control a su perseguidor. Por supuesto
que al final logra derribarlo, pero en el suelo el demonio logra dispararle
directamente a sus brazos, inmivilizándola. Sailor Júpiter pierde el equilibrio
y cae pesadamente al suelo.
- Maldito
demonio - dice Lita frente a él - dónde la tienes... DONDE ESTÁ VENUS...
El demonio no
logra contestar, pues el ataque de agua de Ami lo derriba en el momento justo.
La batalla era desesperada, pues Mercury aún no se liberaba de su enemigo y su
último ataque la debilitó demasiado. Sin posibilidad de mantenerse oculta en la
niebla por más tiempo, cae atrapada por el otro demonio.
Con Mercury y
Júpiter en el suelo los demonios se reagrupan y, por desgracia para Sailor
Júpiter, el demonio que ella había nokeado hace algunos momentos ya
estaba recuperado y se acercaba a ella decidido a vengarse. Aunque intentó
zafarse con todas sus fuerzas, no pudo con esa baba pegajosa que le envolvía
los brazos. De esa forma, el demonio la cogió del cuello y la elevó por sobre
sus hombros ante el espanto de Sailor Mercury.
- ¡Déjala, por
favor, DEJALA ! - rogaba Ami.
Con una risa
sarcástica, el demonio lanza fuertemente a Lita en contra del piso, dejándola
muy mal herida. Sin embargo, un instante antes de volver a tomarla, el demonio
retuerce su espalda en una mueca de dolor. Era Artemis, que había llegado en el
último momento. Desesperado, estaba tratando de ayudar a Lita.
- ¡Suéltate
rápido, Sailor Júpiter!, sé que tú eres fuerte. - gritó Artemis
Pero no fue más
que un acto desesperado. Con ayuda de otro demonio, tomaron a Artemis por una
de sus patas y lo arrojaron fuertemente contra una muralla dejándolo sin
sentido.
Sin otra ayuda
más, las Sailor parecían condenadas. Entre dos demonios empezaron a cubrir
completamente a Ami con sus babas, mientras Júpiter recibía golpes sin
misericordia. Una vez en el suelo, casi inconsciente, logra ver la silueta de
Sailor Mercury, inmovilizada por la baba viscosa de los demonios.
- Malditos,
malditos demonios... - dijo apenas.
Lita sabía que
ahora iba a ser cubierta al igual que Ami y Mina, y eso era justamente lo que
se disponía a hacer el demonio que tenía frente suyo. Cerrando los ojos, se
prepara para el fin.
Pero ese
momento nunca llegó. En vez de ser cubierta por la baba del demonio, Lita
siente cómo una fuerte ráfaga de viento cálido pasa justo frente a ella,
provocando un grito espantoso del demonio que estaba a punto de atacarla.
Asustada por el grito abrió los ojos y el demonio llacía MUERTO y carbonizado
frente a ella.
Sailor Júpiter
estaba demasiado golpeada y cansada para ver con claridad, pero distinguió a lo
lejos una silueta, un ser humano que se erguía en el otro lado del patio.
Asustados por
la presencia de este nuevo enemigo, los demonios dejan a las sailor y atacan
juntos al intruso. Lo único que alcanzó a recordar Júpiter antes de perder el
conocimiento fue que unas bolas de fuego muy brillantes salían del lugar donde
se encontraba ese misterioso individuo...
+++++++++++
Sailor Júpiter
despierta sobresaltada. Su fuerza era tan grande que, a pesar de que la cabeza
le daba vueltas, sólo pensaba en sus compañeras. Se miró las manos y se dió
cuenta que ya no tenía esa baba viscosa alrededor de sus brazos. Sus heridas en
el hombro y en la cara habían sido vendadas y, aunque eran de cuidado, parecían
haber mejorado un poco. ¿Cuánto tiempo habría estado inconciente?.
Al fin atinó a
mirar a su alrededor. No era de noche, pero estaba oscureciendo rápidamente. De
lejos se distinguían las luces de unos faroles eléctricos. Estaba en un
edificio abandonado, derrumbado y lúgubre en las afueras de la ciudad. No le
habría extrañado encontrar una pandilla de criminales en ese lugar o incluso un
escondite de vampiros. Hacía un poco de frío y se dió cuenta en ese momento que
no estaba vestida como Lita, sino como Sailor Júpiter. No se había
des-transformado (por así decirlo) desde el último combate, lo que la tenía muy
confundida y nerviosa. Si lo hacía en ese momento, corría el peligro de delatar
su identidad.
Decide esperar
un tiempo prudente hasta que volviera la persona que los había salvado. Era
obvio que alguien aparecería, al menos para preguntar cómo estaban. Pero no, ni
en 15 minutos ni en una hora apareció nadie. Cansada de esperar y segura de que
las heridas que tenía le permitirían al menos caminar por alrededor, Sailor
Júpiter se para y examina los alrededores. Era el primer piso de una
construcción abandonada, estaba llena de pinturas y rayas hechas con aerosol y
los escombros llenaban el piso. De repente un ratón pasaba cerca de ella
causándole más de un susto. Luego de caminar por unos diez minutos, se convence
de que no hay nadie.
- Qué curioso -
se dijo para sus adentros -; tampoco logro "sentir" la presencia de
nadie. Quien quiera que nos haya ayudado, se debe haber ido...
Sailor Júpiter
toma entonces su broche de transformación y se convierte de nuevo en Lita. Era
mejor, pensó, así podría pasar por la calle sin llamar la atención y pedir
ayuda por algún teléfono. Después de todo, los padres de Ami y Mina deberían
estar muy nerviosos, y aún no se le ocurría qué decirles.
- Veo que eres
muy poco cuidadosa. Si delatas así tu identidad, podrías tener problemas...
La voz surgió
exactamente detrás de Lita que, aunque asustadísima, da una rápida media vuelta
y se pone frente a la voz en posición de guardia. Con los dientes apretados y
el corazón aceleradísimo, descubre finalmente la silueta de un joven, más o
menos de su edad, que la observaba con un gato en sus brazos. Aunque la luz era
escasa, pudo distinguir los rasgos de su cara, que se encontraba a escasos dos
metros de la suya.
- Tú, tú ...
eres del colegio Jyuban ¿verdad? - dijo Lita, mientras relajaba de a poco su
gesto de batalla - eres ¡el nuevo!
- Prefiero
"Bruce" si no te importa - dijo el joven, relajando un poco el ambiente
-. Y sí, somos compañeros y puedes estar tranquila, pues tu secreto estará a
salvo conmigo.
Lita, aún
perpleja por la extraña e inesperada amabilidad de Bruce (que ni siquiera las
conocía bien), se queda observando parada mientras éste prende una linterna
ubicada frente a la cama donde ella había dormido y deja encima un gato blanco
que parecía muy herido. Era Artemis.
- ¡Artemis!,
cómo estás - gritó mientras se acercaba a la cama - tienes una pata quebrada
¡Qué horror!
- No te
escuchará aunque le grites - respondió Bruce - le acabo de dar un calmante y va
a dormir todo el día. Tiene heridas muy graves y quizás una hemorragia interna,
así que no lo toques.
La cara de Lita
estaba un poco más relajada, aunque sufría mucho por la suerte de Artemis. No
paraba de mirar estupefacta a Bruce, que con un cariño de padre desinfectaba
los rasgullos de Artemis y lo dejaba bien abrigado sobre la cama.
- ¿Dónde está
Ami? - dijo al fin sobresaltada
- Ella está muy
bien - dijo Bruce -. Logré sacarle a tiempo esas babas que la cubrían y ahora
duerme. Tú eres realmente fuerte, creí que despertarías después que ella.
- Un momento -
dijo Lita encarándolo -, creo que nos debes a todas una explicación. Primero,
no entiendo cómo te escondiste de forma tan perfecta entre estos escombros y
segundo, quiero que me expliques qué relación tienes con esos demonios que
controlaban la protesta.
Al oír sobre
los demonios, la cara amable de Bruce cambió radicalmente a una expresión de
furia contenida. Cerrando luego los ojos y un poco más calmado, le respondió a
Lita:
- No tengo nada
que ver con esos demonios que viste. Es más, los odio con todo mi ser. En China
han causado desgracias muy grandes y numerosas muertes de gente inocente. Te
ruego que no vuelvas a confundirme con ellos.
- ¡Dios mío, lo
siento! - dijo Lita, acongojada - Es que estaba confundida, no sé qué hago aquí
y una amiga muy especial está en manos de ellos y ...
- No necesitas
excusarte - interrumpió Bruce con una sonrisa -, yo habría reaccionado igual
que tú en estas circunstancias. No lo tomes a mal, pero te encuentro muy
parecida a mí en algunas cosas - Lita se sonroja -. En fin. Creo que sí, te
debo una explicación, pero no puedo dártela porque yo tampoco la tengo.
- ¿A qué te
refieres?
- A que no sé
quién soy ni de dónde vengo. Y lo que es peor, a donde voy están ellos
- ¿Quieres
decir, esos demonios? - preguntó Lita entusiasmada
Bruce la miró
con cariño y luego respondió:
- Es extraño.
Contigo me siento en confianza, casi como si te conociera hace tiempo. De hecho,
te debe sorprender que un perfecto desconocido te cuente esto.
Lita lo mira
con asombro y descubre que también siente esa confianza. Casi como si no
necesitaran hablar para entenderse. Eso fue suficiente para romper el hielo y
hacer que el duro carácter de Lita se ablandara al fin.
- Bueno - dijo
ésta, sentándose al lado de Bruce - como ya sabes mi verdadera identidad, no
vale la pena que sólo tú cuentes tu historia, así que ahí voy. Soy nueva en
este colegio y mis padres murieron hace algunos años en un accidente de
avión...
- Lo siento
mucho.
- No hay
problema - dijo guiñando un ojo -. Me encontré hace un buen tiempo con una
chica que tú no alcanzaste a conocer. - Bruce escuchaba atentamente - Una chica
muy distinta a mí, indefensa y llorona como nadie. ¡Jamás imaginé que sería una
súper heroína y que su gata (igual a Artemis pero de color negro) me daría los
poderes del trueno!. Aprendí que mi carácter duro y difícil podía cambiar, y
que toda esa energía que antes usaba para estar sóla me serviría después para
defender a los que yo más quería; a mis amigos.
- Perdona pero
¿dijiste el poder del TRUENO? - preguntó repentinamente Bruce
- Sí, el trueno
de Júpiter. Aunque luego fui perfeccionándolo y...
- Entonces, tú
eres la Sailor del planeta Júpiter.
- este, sí -
dijo Lita.
Bruce adoptó de
pronto una expresión seria. Miró a Lita de arriba a abajo y dió un paso atrás
como si no pudiera creer lo que veía. Sus ojos se llenaron de lágrimas y le
tomó la mano en expresión de súplica, haciendo que Lita se sonrojara.
- Tú, tú ...
puedes ayudarme a descubrir quién soy - balbuceó Bruce
- ¡Espera un
poco! - pidió Lita, un poco incómoda - Creo que tú no me has explicado nada de
tu vida, así que estoy esperando.
- Lo siento, lo
siento - dijo parándose de nuevo, un poco avergonzado -. Yo también perdí a mis
padres hace algunos años, pero nunca los conocí. Nací en China y viví en
orfanatorios toda mi niñez. Sólo recuerdo innumerables peleas callejeras y el
susto de mis compañeros al verme. Creo que mi fuerza los asustaba... - la cara
de Lita denotaba sorpresa - Hace algunos años tuve un sueño terrible, y ese fue
el principio de todo el embrollo en el que estoy metido.
- ¿Qué sueño
tuviste?
- Siempre
partía igual. Un hermoso palacio, una fiesta de gala, una Reina y una princesa.
Nunca logro fijarme con claridad en los rostros, pero su belleza era
deslumbrante. Brillaban además con una luz de plata. - Lita creía recordar algo
muy similar - Luego, veo cuatro princesas sentadas cerca de la primera,
conversando muy alegres. Una de ellas se acerca y me da una fuerte palmada en
la espalda, mientras las otras ríen. Luego todas se van y veo que otra de las
princesas se queda en su lugar. No veo su rostro pero sé que me está esperando.
Me acerco, la abrazo y ella me acoje. Siento entonces que la amo desde siempre.
- Yo no veo
nada de terrible en ese sueño - comentó Lita haciendo reír a Bruce.
- Espera, aún
no termina. Después de eso, una explosión tremenda se escucha a lo lejos. Las
princesas se transforman en guerreras, todos entran en pánico. Después me veo
luchando entre muchos otros compañeros contra terribles demonios. Todo es
confusión y caos, el castillo es tomado y las defensas sucumben. Alguien me
hiere, yo caigo, luego siento un dolor profundo y la sangre que brota. estoy muriendo
- Lita se pone muy triste sin darse cuenta -. En el suelo veo a las princesas
luchando y muriendo; luego una gran luz, y luego nada.
- Espera un
poco. ¿No recuerdas algo más, otro sueño, más detalles? - insiste Lita.
- Sí, pero es
muy distinto a ese. Estoy en otro mundo, inhóspito y frío, que curiosamente me
hace sentir en casa, a gusto. Me sorprendo al ver la luna en la noche, porque
no es como la nuestra, es tan grande que ocupa la mitad del cielo; además,
tiene nubes espesas de diferentes colores. Otras lunas adornan el paisaje
además, pero son mucho más pequeñas.
- ¿Qué más, qué
mas? - decía Lita encantada.
-Yo entrenaba
con muchos otros. Día y noche, sin descanso. Todos eran fuertes, más aún que
yo. ¡Ah!, y recuerdo que una de las princesas del otro sueño me acompañaba a
veces, y combatíamos juntos. ¡No me mires así! - dijo al ver la cara de pícara
que tenía Lita - no, no era a la que yo abrazaba, era la otra. La que me golpea
fuertemente en la espalda ¿Recuerdas?
- Yo lo
recuerdo mejor - responde repentinamente Artemis, desde la cama...
+++++++++
- ¡ARTEMIS! -
grita Lita - ¡estás consciente, gracias al cielo!
- UN... UN GATO
QUE HABLA - gritó asustado el pobre Bruce - y además, ¿C... cómo se recuperó
tan rápido?
- Artemis no es
un gato ordinario - dijo Lita, mientras le hacía cariño en el lomo -. Pertenece
a la corte del milenio de Plata de la Reina Serenity, y su misión, junto con
Luna, es descubrir y guiar a las Sailor Scout.
- Hola Bruce -
dijo Artemis con voz temblorosa - he escuchado tu relato y te agradezco mucho
que hayas ayudado a las Sailor. Yo las metí en ésto y me siento muy desgraciado.
Espero poder ahora responder a tu amabilidad interpretando los sueños que
acabas de relatar.
- ¿Tú sabes qué
significan mis sueños?, n.. no puede ser... - dijo Bruce emocionado - He
esperado ésto toda mi vida.
- Sí, conozco
el significado. Pero créeme que tu historia es tan fantástica y la coincidencia
de haberte encontrado aquí con Lita es tan grande que ya no van a creer en las
casualidades. - Se levantó como pudo ante el desacuerdo de Lita y miró
seriamente a Bruce.
- Cierra los
ojos y libera tu mente de todo pensamiento. Voy a despertar tus recuerdos
dormidos hace ya muchos siglos dentro de tu alma, y si no mantienes la
concentración durante todo el proceso puedes incluso morir. ¿estás preparado?
- Sí, estoy
preparado - respondió
Con los ojos
cerrados, Artemis empieza a emitir una luz color plata desde la marca de luna
en su frente. Luego un rayo muy preciso surge desde esta marca y se fija en la
frente de Bruce, que lo observa desconcertado. Gracias a la ayuda de Artemis,
la mente de Bruce abandona este mundo y esta época, transportándose al antiguo
milenio de Plata. Lita por su parte observa estupefacta la frente de Bruce, que
empieza a dibujar lentamente el símbolo de una antigua familia de orgullosos
guerreros, el símbolo del planeta Júpiter.
++++++++++++
El proceso duró
sólo un par de minutos. Después de permanecer con una mirada perdida y ausente
todo ese tiempo, Bruce estalla en lágrimas y cae al suelo de rodillas. Todo era
tan claro, tan claro y tan hermoso. Nunca había pensado que conocer su pasado
lo haría tan feliz.
- Bienvenido al
fin al siglo XX, príncipe Heracler. - dijo Artemis con una penosa reverencia -
lo reconocí cuando defendió a la princesa Lita con el volcán de Io, pero no
pude estar más seguro que cuando escuché el relato de sus sueños
- Viejo
Artemis, amigo mío. - dijo solemnemente Bruce, con los ojos aún llenos de
lágrimas - El honor de volver a verte sólo se compara a la alegría que me
inunda en este momento.
- ¿Alguien me
puede explicar QUE DEMONIOS PASA AQUÍ? - gritó Lita, que ya no aguantaba la
curiosidad.
- Lita, te
presento al príncipe de Júpiter y guardia principal del Palacio del Milenio de
Plata y de la Reina Serenity: El príncipe Heracler, TU HERMANO.
- ¿¡¡QUÉ!!? -
grita Lita, entre incrédula y emocionada -¿Te refieres a que en el milenio de
plata... ? - dijo mientras Artemis asentía con la cabeza - entonces, ¿La de la
fiesta de gala, del golpe en la espalda y las bromas y los entrenamientos...
-Sí, eras tú
Lita...
Quizás en otras
cirscuntancias Lita se habría portado más incrédula con Artemis. Pero la
conversación previa con Bruce, la coherencia de los relatos y por sobre todo
las sensaciones que tuvo mientras compartió sus historias con él, le impidieron
dudar un sólo instante. Esos ojos pardos eran los de su hermano, su hermano de
siempre. Se avalanzó sobre él llorando muy fuerte, apretándose contra su pecho,
sintiéndose por primera vez en mucho tiempo, en total confianza, en familia,
como en casa...
- Tengo un
hermano, tengo un hermano - lloraba feliz Lita -. Se lo voy a decir a todo el
mundo, Bruce, quiero decir, Heracler...
- Lita, sin
apresurarse - Dijo suavemente Bruce -. Aún tienes mucho que escuchar y, como te
darás cuenta, mucho que hacer. No te hemos explicado de dónde vienen estos
demonios.
- Hay muchas
cosas que tú todavía no sabes, Lita - siguió Artemis -. Tu planeta natal
Júpiter es conocido por la gran fuerza de sus habitantes. Poderosos guerreros
del milenio de plata salían de ahí a proteger el reino de la Luna. Tu familia
se encargaba de entrenar a los miembros de la realeza para que fueran los
mejores y los más fuertes, y esos eran los entrenamientos que recordaba
Heracler - Lita miraba a su hermano con cara de sorpresa -. Ustedes dos fueron
los únicos hijos de la Familia Real de Júpiter y resultaron ser los más fuertes
del Reino, aunque Heracler nunca pudo competir con la fuerza de su hermana,
elevada a la categoría de Sailor. Eso acaparó la envidia de muchos guerreros de
tu propio Reino que añoraban pertenecer a la guardia personal de la Reina
Serenitiy.
- Pero ¡Qué
fastidio! - exclamó Lita.
- De esta forma
- continuó Artemis - siete de estos guerreros traicionaron a tu familia y
viajaron a la Tierra para unirse a la rebelión organizada por Beryl. Ésta los
convirtió en los demonios que ahora ves y que conservan aún la fuerza y la
altura de los guerreros de Júpiter.
- Estuvieron de
hecho en el ataque final contra el palacio - precisó Heracler - pero su
capacidad de confundir los corazones de la gente hizo que muchos de nuestros
guerreros se pelearan entre ellos antes de que nos atacaran, lo que nos
debilitó mucho. Tú misma te diste cuenta de eso frente al colegio Jyuban.
- ¡Es cierto! -
dijo Lita - son muy poderosos. Pero ¿Cómo llegaron aquí? y sobre todo ¿Cómo
podremos detenerlos?
- Preguntas
demasiado difíciles, me temo, hermanita. - dijo Heracler - Pero ya llegará el
tiempo de responderlas. Por ahora debes descansar y recuperarte para la
batalla. Y creo que tenemos mucho de qué conversar.
- Eh, no
quisiera interrumpir el coloquio familiar - dijo repentinamente Artemis -, pero
¿Y Sailor Mercury?
- ¡Es cierto! -
exclamó Heracler - Debe haber despertado. Vamos hacia allá.
En el camino
hacia el lugar donde estaba Ami, Lita reflexionaba sobre los acontecimientos
que hace sólo unas horas le habían cambiado la vida completamente. Ahora tenía
un hermano, y eso era suficiente novedad para cualquiera. Pero su curiosidad
fue mayor aún y no pude evitar preguntarle a su hermano sobre un punto que aún
no quedaba muy claro.
- Oye Heracler
- le dijo al oído mientras caminaban - se te olvidó contarme algo...
- A tí no se te
escapa nada ...
- Claro que no,
tonto, por algo soy tu hermana - le dijo con un pequeño golpe en la espalda que
casi lo deja sin respiración - y qué pasó con ésta "princesa" que
amabas desde siempre, ¿Ah?
- Eh, bueno ...
- dijo Bruce ruborizándose - creo que eso lo averiguarás muy pronto.