Fillie, la diva andrógina. Filotea prefiere que sus amigos la llamen ‘Fillie’. Esta diva me conmueve profundamente porque con su forma de ser sólo ha conseguido odiarse más a sí misma. Al hablar pausadamente y con voz dulce sólo puede expresar rencor hacia quienes la rodean, su mirada se sincroniza y al rencor se suma una eterna e injustificada envidia. Hace un tiempo cambió de imagen y es como casi todos la conocimos, antes de eso muy pocos la recuerdan. Su cabello tan corto, sus blusas sin manga, unos pantalones ajustados en la cadera y holgados en las piernas, cero maquillaje, todo la hace parecer una guerrillera urbana. Su discurso feminista es de la vieja guardia, es decir, totalmente ineficaz. No comprende que si bien puede actuar de manera ruda en la jungla estudiantil o laboral, con hombres y con mujeres, también debe tratar de conservar un mínimo de sensibilidad, no diré sensibilidad femenina simplemente sensibilidad humana. Escogimos un medio en el cual se necesita sentir para tener algo digno que expresar. En cierta clase leíamos "Alastor" de Shelley, en broma el profesor preguntó si alguien se identificaba con el personaje, si alguien sentía ser LA MUJER. Fillie levantó la mano y dijo que ella sí podría ser Alastor… entonces es claro que se equivoca de cabo a rabo, si desea ser un prototipo de mujer el método no es hacer estudios sobre féminas vejadas, ni gritar a los cuatro vientos que no necesita un hombre a su lado. Además no tiene caso, ningún hombre parece necesitar escuchar la repetición íntegra de algunas cátedras universitarias y mucho menos sus regaños puritanos "si el alcohol fuera medicina, nadie lo tomaría, yo no sé cómo pueden…". Si aspira a no ser usada por los hombres (mensaje que lanza de manera inconsciente) tal vez debería probar redefinirse primero como persona y tratar de fabricarse un alma.
APHTORET.