GABLE

GABLE LÓPEZ

Este divo deambula por los pasillos de la facultad con el peso del mundo sobre sus hombros. La angustia de la pequeñez humana ante la inmensidad del universo lo carcome y lo arroja en los profundos abismos de la depresión. Pero estas legítimas preocupaciones metafísicas, dignas de una personalidad creativa y prueba de una inteligencia despierta, no son obstáculo para que nuestro hombre (¡perdón! ,¿ o es nuestro dios?) viva ante todo consciente de su abrumadora masculinidad y atienda sus responsabilidades de galán, que son más bien las de aspirante a galán. Ya que sus "encantos" a veces le resultan bien, pero comúnmente lo dejan en una vergonzosa y caricaturesca situación que lo asemeja a Johny Bravo.

Una vez en la cafetería osó acercarse a cierta diva de aspecto solemne. El pobre, para justificar semejante atrevimiento, sólo pudo balbucear una frase de Blanche Dubois:" Yo siempre he dependido de la caridad de los extraños" para agregar después, "¿puedo sentarme c-o-n-t-i-g-o?". Aún su balbuceo era insinuante, pero cada intento suyo por derretir a aquella "chiquitita de hielo" lo devolvía a su ridículo estado natural.

No descuida ni por un instante su look a la James Dean ("blue jeans", chamarra de cuero y pelo engomado ¡¡uuyy!!) y nunca deja de atender a sus numerosas amistades femeninas. También se da tiempo para meditar y opinar sobre los escotes de Lady Ba, por los cuales siente profunda admiración y respeto. De los últimos dice que son maravillosos, pero a su portadora la acusa de ser una vulgar provocadora de los apetitos sexuales masculinos ( lo cual asegura utilizando términos mucho menos elegantes) . Así es como, cuando sus obligaciones se lo permiten, deleita a quienes lo escuchan con este tipo de brillantes y muy refinados comentarios misóginos. Es difícil de creer, pero su voz cadenciosa, pausada y sugerente, resulta con frecuencia el vehículo de expresiones burdas y muy poco afortunadas, dignas de un perfecto y elevado albañil, sobre su concepción de las mujeres y su relación con ellas.

Al parecer Gable López no siempre ha sido un casanovita como lo es ahora, de otra manera su resentimiento hacia el género femenino es difícil de explicar. Quizás su madre lo maltrataba cuando era pequeño y de ahí su fijación misógina que disfraza con esa nada interesante y poco exitosa pose de galán.

CAPRICCIO.

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