Cruento
hipervivir

Sonata
Kreutzer
Tu soledad
cala los huesos por microondas, mientras lloro electromagnético el no mirarte.
¡Qué maldita bobina es el destino que interpreta Beethoven!
***
Me gusta cómo
dueles
***
***
Amarga calma
de este hastío
nonato,
humo informe se vuelve
neurovolutona
endulcorando el ojo
desamargando el mango
embotonado,
llevante al mundo más posible
del recontremotol.
¿Qué hacer cuando sobra la vida?