En la torre de Tokyo 

               por Mikki-chan     

 

 

Epílogo Sexto

“Milagro en la calle 34”

“..Voy a hacer magia con un verso aquí esta noche,
voy a intentar recopilar el corazón,

poquito a poco confesar,

mi diario y mis formas de amar,
hoy mis palabras sólo muestran lo que soy"

 Fragmento de la canción: "Retrato"
Intérprete: Gianmarco
 

Sudaba.

No por gotas, ni por momentos... sentía como si llevara horas sudando..

El clima no tenía nada que ver.. quizá ya estaban a finales de Diciembre y hacía frío pero no era por eso que sudaba.

Y sudaba a mares..

La mirada de todos los presentes estaba fija en él, y los comentarios del salón ya habían pasado de ser un murmullo a un cuchicheo constante... y eso lo estaba llenando de pánico.

Y aquella mirada fija sobre su cara no le estaba ayudando...

Pánico, pánico... y pánico..

PANICO.. con mayúsculas.

¿Cómo se había ido a meter en un lío así?

Maldijo no haber leído lo que estaba leyendo... antes de haberlo leído en público, claro.

- “¿Por qué tengo que meterme en estos problemas?” –pensó con espanto.

Todo había empezado esa mañana.

Los pasillos de la Secundaria del Campus Clamp en Tomoeda estaban tan animados como de costumbre durante aquellos breves instantes, a minutos de iniciar la clase. Pero una figura muy seria y flemática se mantenía impertérrita pese al amplio despliegue de argumentos expuestos ante él..

- “¡Pero viejo.. tienes que hacerlo!” –suplicaba Tao, moviendo sus manos y haciendo un sinnúmero de muecas suplicantes, para lograr mayor efecto- “es decir... ¡tu sabes lo importante que es para mí ingresar al club de música!, ¡¡es lo que siempre he querido!!... ¿sabes el trabajo que me costó que Eriol me regalara el violoncello?, ¡y ahora tú me sales con un detallito como ese!” –su rostro adquirió una fingida expresión de incredulidad- “¡no puedo creer que te niegues a ayudar a tu mejor amigo!”

Rei continuó mirando la lejanía sin mover un solo músculo de su rostro...

- “¡Oye!, no seas así… ¡si no fueras mi amigo no te pediría un favor como ése!, ¿cuando te he pedido algo?”

El hijo adoptivo de Yukito y Ayame no se inmutó, y contestó con absoluta calma..

- “Los últimos tres minutos me has pedido más de siete cosas. Hace un par de minutos me pediste que intercambiáramos exámenes la próxima semana para que tú lograras aprobar las materias y no tuvieras problemas con tu hermana. Hace un minuto...”

- “¡OYEEEE!” –protestó con calor- “¡no sabía que llevabas la contabilidad de los favores que puedes hacer por tu mejor amigo..!!” –suspiró- “¡vamos viejo!, no seas tan terco y ayúdame ¿sí?. Además, ¿qué diferencia hay entre esto y la ayuda con los cursos que me das?, ¡hazte a la idea que es mi regalo de Navidad!.. y ni siquiera aceptaste eso de intercambiar exámenes”

- “Ayudarte en tus estudios es una cosa. Permitir que me arregles citas es otra cosa” –le miró fríamente- “si te dejo, eres capaz hasta de subastarme como paquete navideño..”

Sobre la cabeza de Tao surgió una gotita..

- “¿Ya se habrá enterado de lo que pensaba hacer la otra semana?” –pensó- “no, no creo... aún no vendo los boletos entre las chicas” –añadió disimulando- “pero Rei, amigo mío.. ¡ayúdame!!, ¡te lo estoy implorando oye!”

Silencio.

- “¡Demonios viejo, tienes que acudir en apoyo a tu mejor amigo en el mundo!, ¡no puedes negarte a darme esta ayudadita!”

El chico Hiu estaba realmente haciendo toda una escena en su forma “chibi”, con ojos de cachorrito y ríos de lágrimas surcando sus mejillas...

Y Rei no movió un músculo.

- “¡Hace cuanto que somos amigos?,¡y a ti no te costaría nada ayudarme esta vez!!, ¡y ojo que no te estoy diciendo que “engañes a los profesores”!, pero ¡NOOOOOO!!, ¡no quieres ayudar a tu mejor amigo!”

Tao casi pudo escuchar el sonido del silencio.

Y eso finalmente le enfadó.

- “Bien,  ya te capté” –dijo, dejando todo el drama, saliendo de su forma “chibi” y cruzándose de brazos- “eres un desagradecido, mal amigo, insensible... y un bloque de hielo tiene más idea de lo que es una amistad que tú” –dijo enfurruñado al ver que no había logrado convencer a Rei con el recurso de la amistad.. ¿lo lograría si le pinchaba el amor propio?.. lo intentaría - “lo que no sé es .. ¿por qué tanto drama?, es decir.. ¡la presidenta del club de música es una chica linda!.. mayor que nosotros, pero linda...  ¡el hecho que no quieras salir con ella puede hacer que piensen mal de ti amigo!... pueden decir por allí que no te gustan las chicas y..”

La expresión de Rei Tsukishiro se hizo más gélida.. sí es que era posible. Su rostro se convirtió casi en un bloque de hielo, sus ojos lanzaron un destello de indignación verdaderamente siniestro –viniendo de alguien tan controlado como él- y envolvió a su amigo en una mirada realmente escalofriante mientras Tao se encogió visiblemente..

Solamente una vez en su vida había visto a Rei enfadado...

- “Eh....”

La mirada de Rei se hizo más y más helada –Tao juraba que estaba en el Polo Sur o en la Siberia Rusa y quería un abrigo de esquimal- y el chico Hiu supo que no había forma de convencerlo..

- “¡Diablos!, él no cae con el viejo truco de “hazlo, ¿o no eres capaz?”. ¡no hay forma de que se enfade tanto y acceda por orgullo a hacerme caso!, ¡lo peor es que ahora sí que está furioso!”

- “La clase empieza Hiu” –dijo frunciendo levemente el ceño y Tao estaba ya aterrado- “es mejor ingresar”

Tao tragó saliva. Rei estaba molesto.. ¡le estaba llamando por su apellido y –seguramente, con lo enojado que estaba- no iba a prestarle su tarea!...

- “Eh... Rei. ¡Amigo!” –dijo, aterrado ante el enfado de su siempre estoico conocido- “Ya, está bien, pero no te enfades viejo... ¡era broma!” –rió nervioso- “casi olvido que tú no tienes sentido del humor” –como el otro no respondiera, continuó- “oye.. no te enfades, ¡yo sé que no tienes esas inclinaciones!, lo dije sólo para ver si te picabas y con eso me hacías el favor..”

- “Sabía de tu intención Hiu” –replicó el aludido- “y es ofensivo creer que caería en un truco tan absurdo... además de ser un comentario sin sentido ni veracidad”

- “Lo sé, lo sé, ¡pero soy tu amigo..!”

- “Eso agrava lo dicho” –dijo tan gélidamente como si hablara del clima.

- “¡¡Lo siento viejo!!”

El aludido pasó de largo y se volvió hacia su sitio.

- “Buenos días Kiyama” –replicó Rei saludando a una chica sentada delante de él mientras Tao hacía más y más pataletas- “Buenos días Hatsuhiko”

La chica llamada Hatsuhiko pareció caer en éxtasis ante el saludo del muchacho, pero la otra –de gruesos anteojos y de tipo muy delgado- asintió y saludó a su vecino de asiento con calma, a la vez que el resto de chicas saludaba a Tsukishiro en forma ruidosa..

Rei asintió apenas con un gesto –detestaba el alboroto que se armaba cuando entraba a clase pero siempre era cortés- mientras los suspiros y las frases de saludo de las chicas de la escuela le seguían con gran interés. Y es que el adolescente era realmente atractivo: con su cabello plateado, su rostro hermoso y casi cincelado además de su mirada inexpresiva, era el sueño de muchas de las chicas de la secundaria Clamp, y ... ¿será correcto decirlo..?, sí, de alguna que otra docente, quienes lamentaban también que el apuesto y frío jovencito estuviera cerca de cumplir –apenas- los quince años.

Ciertamente Rei Tsukishiro era un adolescente de hermosa apariencia, pero de peculiar forma de ser.

Serio, inexpresivo, casi monosilábico y con una forma de comportamiento y aún de alimentación verdaderamente estoica, era admirado no sólo por su apariencia física –muchas chicas decían que sólo le faltaban un par de alas y ya era un ángel- sinó también por su serenidad y comportamiento flemático, además de ser un estudiante absolutamente brillante. Había sido siempre el mejor en su clase, con las calificaciones más altas -¡desde kindergarden!- y nada tenía que ver que su padre y su madre fueran educadores, o menos que su padre fuera el director de su escuela. Todos sus compañeros sabían que no había curso en el cual no probara ser el mejor pues era un aplicado, responsable y asiduo visitante a las bibliotecas –de la escuela y la pública- tampoco era la excepción para sus habilidades los deportes o las artes manuales. No tenía problema alguno en jugar tenis, fútbol, natación o equitación, o hacer algo como un óleo complicado para la clase de arte. No pertenecía a ningún club escolar, pero todos sabían que de haberse decidido a integrar un club, se hubiera llevado a cabo una feroz batalla campal...

Entre los clubs, y es que todos querían tenerlo.

Pese a todos sus talentos y su actitud fría hacia todos, jamás se negaba a prestar ayuda alguna y ello, unido a todo lo demás, era la llave de su popularidad entre todos sus compañeros. Los varones apreciaban que fuera buen compañero y usara siempre su influencia para ayudar a alguno que tuviera problemas con los profesores, o que no tuviera problemas en explicar a alguno de ellos una clase complicada... o que sacrificara un día especial por ayudar a algún equipo escolar. Lo respetaban y admiraban, si bien no entendían porqué era tan inexpresivo. Las chicas, adoraban su rostro y figura, su voz serena y helada, admiraban sus talentos y más de una fantaseaba en hacer que alguna vez abandonara su inexpresividad para dirigirle alguna frase apasionada...

Realmente fantaseaban mucho con eso.

Lo que todos sabían era que lo único que Rei valoraba por sobre todas las cosas eran sus padres y su hermanito.

- “¿No piensa tomar asiento para que inicie mi clase joven Hiu?”

Tao había pegado un gran brinco cuando vió al anciano profesor de turno mirándole con el ceño fruncido. El adolescente sólo sonrió... y sudó al recordar que aquel profesor le tenía cierta ojeriza, y que esta vez –con lo indignado que estaba- seguramente Rei no iba a intervenir para pedir que le dieran una oportunidad...

¡No había hecho la tarea!..

Para variar.

Bien, en realidad nunca la hacía..

- “Espero que no haya olvidado que está a un paso de reprobar este curso, joven Hiu” –dijo el profesor, con evidente regocijo- “de hecho, confío en que trajera un artículo importante para comentar en clase... no diré que la nota de hoy, podría ser la diferencia entre aprobar o desaprobar, AL MENOS para usted..”

- “¡¡¿EHHHHHH?!!”

- “Quiero que comente su artículo aquí, ante toda la clase..”

- “Pero.. pero...” –Tao retrocedió.. ¡no había buscado aquel tonto artículo!- “yo.. bueno... lo que pasa es que..... verá... lo presté y.. debo recogerlo y...”

Tao se sentó en su sitio con pánico mal disimulado, revolviendo sus cosas con gran estrépito, mientras murmuraba..

- “Rei,... ¡por favor!, ¡pásame tu artículo!”

- “El maestro recogerá los artículos ....”

- “Si le dices que no pudiste hacer la tarea a ti sí te perdonará.” –susurró sudando la gota gorda, revolviendo más papeles de su mochila- “¡pásame tu tarea!, la vez pasada se la prestaste a Terazuma y a Harada y a...”

- “Vá a recoger trabajos Tao. Me pondrá una mala calificación si no le entrego..”

- “¡Una mala calificación no vá a matarte!, ¿qué importa que tú tengas una mala calificación?, ¡yo las tengo todo el tiempo y si no entrego esta tarea vá a llamar a mi hermana y esta vez sí que no podré hacer que Eriol venga a la escuela en su lugar!. ..”

- “Tu cuñado también está cansado de servirte de tapadera para tus problemas escolares..”

- “¡Dame tu tarea!” –susurró casi en pánico.

- “¿Ocurre algo, joven Hiu, joven Tsukishiro?” –interrogó el profesor mirando a Tao con desconfianza antes de arrebatar a Rei sus deberes, sin darle tiempo a alcanzárselos a su espantado amigo - “Hiu, dame ahora mismo tu tarea... por que esto es el trabajo de Tsukishiro..”

Rei miró al maestro.. y la cara asustada de su mejor amigo.

Suspiró.

- “Señor, la verdad es que...”

- “Si me dice, joven Tsukishiro, que no ha hecho su tarea y que este análisis es del joven Hiu...” –Tao se espantó al notar que el docente había escuchado muy bien sus súplicas- “deduciré que su amigo le convenció de ayudarle de esta forma.. pero no lo reprobaré a usted Tsukishiro, porque aunque tenga buena intención no es la forma apropiada de ayudar a alguien; lo que haré será ponerle a Hiu una calificación tan baja...” –sonrió- “pero tan baja...  ¡que tendrá que buscarla en el subsuelo..!”

El rostro de Rei se volvió de hielo.

No había nada que hacer.

“A todos los docentes.. se confirma la reunión del profesorado dentro de treinta minutos.. treinta minutos..”

La llamada del altavoz dio a los chicos y a la clase unos instantes de paz, pero la distracción momentánea del aula –todos estaba cuchicheando- le dio a Tao una idea. Murmurando un “te lo pagaré con el plagio del siguiente examen” hizo un gesto a uno de sus compañeros, quien aprovechando el momento buscó su teléfono y marcó unos números..

- “¿Y entonces Hiu?”

El sonido del teléfono personal de Tao interrumpió al profesor, quien ya iba a amonestar al chico por conservar encendido el aparato en su clase, cuando Hiu miró el número con fingido asombro y murmuró:

- “¡Es mi hermana señor!” –saltó Tao, antes que pudiera detenerlo- “¡ahora mismo vuelvo, debe ser algo muy grave para que me llame a la escuela!”

Antes que pudieran detenerle había echado a correr ya que era cuestión de segundos que dejara de timbrar el teléfono y cada instante contaba..

Rei interrogó con la mirada a el compañero que había hecho la llamada y notó cómo el chico –y otros compañeros que notaron la jugada - se felicitaban entre murmullos..

- “¿Porqué no maduran un poco?” –pensó.

- “Espero que a Tao se le ocurra algo, porque ahora sí que no va a poder escaparse de esto..” –murmuró su vecina más próxima.

- “Si” –murmuró con su misma calma acostumbrada- “pero dudo que regrese a clase..”

- “¡Lo reprobarán!”

- “Pues espero piense algo..” –replicó Rei.

Narumi Kiyama balbuceó un “eso espero” y la clase volvió a la calma. No muy lejos del salón, la carrera que el hermano de Yoko realizó fue casi de velocidades. Lo primero que hizo fue alejarse del aula, pero en cuanto tomó aire se puso a pensar frenéticamente cómo salir del lío..

- “¡Ya quisiera yo que Eriol fuera Director del colegio en lugar de estar en la embajada ahora!” –pensó con una súbita inspiración- “¡ya lo tengo!, ¡pero que idiota!..¡seguro que encuentro alguna noticia antigua importante en el despacho del Director Tsukishiro!” –sonrió- “sólo debo evitar que el Director me vea..”

Feliz consigo mismo, se deslizó con cuidado por el lugar... la secretaria no le había visto y fue fácil evadirla. Husmeó el ambiente con cautela apenas hubo llegado a la oficina del Director y efectivamente, no le fue difícil escabullirse. Sólo tuvo que esperar que Yukito Tsukishiro saliera por un momento para colarse por allí y revolver la pila de diarios...

- “¿Una noticia de ayer sería una verdadera “noticia antigua interesante”?” –dudó hablando consigo mismo, pero en voz alta- “a ver... a ver... ¡un recetario de cocina!.. vaya que el Director si que le gusta cocinar... ¿y esto?, ¡Es otro recetario de cocina!... otro, otro más... ¡¿un curso para ser chef por correspondencia?!... carpintería... ebanistería...” –empezó a perder la paciencia- “¡demonios, ¿porqué el Director Tsukishiro no lee periódicos?!”

Ya estaba empezando a asustarse cuando reparó en aquel cuadro..

- “¡Pero que suerte tengo!” –pensó antes de tomarlo y volver corriendo a clase, sin apenas leer.

Tal y como lo esperaba, el profesor le recibió con una áspera amonestación en cuanto llegó..

- “¿Porqué tiene la noticia en un marco, como si fuera un cuadro Hiu?”

- “Es una noticia importante señor..” –dijo con aplomo, pese a no tener la menor idea del porqué Yukito Tsukishiro había enmarcado aquel artículo- “¡sólo deje que la lea y...!”

- “Bien, empiece de una vez” –refunfuñó el profesor- “ya sabe que habrá una reunión de profesores y sólo me dá tiempo de escuchar su artículo..”

- “¡Condenado, sí que quería atraparme!” –pensó Tao, mientras tomaba aire y empezaba a leer- “Bien.... para empezar, este artículo es de un diario en Tokyo... “ –dudó al ver la fecha y calculó mentalmente- “y más o menos como de hace ocho o nueve años..” –añadió con rapidez- “¡pero es un artículo muy bueno!” –dijo mientras pensaba- “ojalá no sea otra receta de cocina del Director o este profesor vá a ponerme un cero tan grande.. ¡ que voy a tener que suplicarle a Eriol le borre la memoria!.... igual que el año pasado..” 

- “¡Lea de una vez Hiu!” 

La chica Kiyama parpadeó con asombro mientras Rei –también sorprendido- no movía un solo músculo.. 

- “¿De donde habría sacado Tao una noticia tan pronto?” –pensó, antes que su mejor amigo empezara la lectura. 

EL DESCENLACE DEL MILAGRO EN TOKYO

 

* TOKYO (JAPÓN) (REUTER).- Los terremotos que han azotado la ciudad de Tokyo-Japón, durante este último año, han sido registrados como los más calamitosos y de mayor duración que haya sufrido ciudad alguna en el globo. Existen testigos que afirman que lugares como el Edificio Sunshine y el Raimbow Brigde fueron epicentros de varios de estos movimientos telúricos, hasta el primer gran terremoto mundial que tuvo su epicentro en la mismísima Torre de Tokyo. Este sismo, llamado posteriormente el Gran terremoto Mundial motivó el abandono total de la población de la capital de Japón, y aunque fue el preámbulo para el Segundo Gran Terremoto que tuvo como su epicentro en la misma Torre de Tokyo y que fuera llamado el Terremoto del Fin del Mundo, cuyo efecto –todavía inexplicable- de reconstrucción masiva de la ciudad ha motivado cierto terror supersticioso...”

 

- “¡Upps!” –pensó Tao, mientras leía, empezando a ponerse nervioso- “¿Gran Terremoto Mundial?, ¿en la torre de Tokyo?... ¿dónde escuché yo eso?”

 

Y continuó leyendo..

 

“Sin embargo, un hecho inexplicable surgido a raíz del Gran Terremoto Mundial, algo que ha sido interpretado casi como un milagro, un fenómeno científico y médico inexplicable ha ocurrido en Tokyo. Efectivamente, a raíz de los primeros terremotos se registró el caso de un niño de cinco años, cuyos padres perdieron la vida casi al inicio de estos fenómenos telúricos, mismos que dejaron al pequeño en estado de coma durante varios meses, para finalmente caer en estado vegetal. Es decir, la actividad cerebral del niño llamado Rei Sato había dejado de existir, siendo declarado clínicamente muerto poco antes del Terremoto Mundial.... ”

 

- “¡Ya lo tengo, ¡ya lo tengo!” –pensó Tao mientras leía mecánicamente, es decir, no pensaba en lo que leía- “¡Eriol y Shaoran dijeron que las personas llamaron Gran Terremoto Mundial al terremoto que dio inicio a nuestra pelea con el cabezota de Tsu Chin!, ¡claro que sí!, ¡ahora recuerdo que Shaoran y Eriol detuvieron los efectos del terremoto con sus propios poderes!... y claro, tuvimos suerte que Sakura pudiera cerrar las dimensiones alternas o todos hubiéramos volado en pedacitos.. y en realidad las personas no exageraron al llamar Terremoto del Fin del Mundo al que dio inicio a la confrontación entre los dos Kamui... ¡no tienen ni idea de lo cerca que estuvimos todos de morir no sólo en lo que ellos llamaron Terremoto Mundial sinó en el Terremoto del Fin del Mundo!”

- “¿Está tomando aire Hiu?” –le dijo el profesor- “¡siga con su lectura..!” 

- “Si señor.. sigo.. sigo..” 

“El desconcierto de los médicos y de la comunidad científica por lo tanto fue indescriptible cuando el pequeño Rei Sato, que se mantenía con vida solamente por medio de los aparatos médicos que hacían latir a su corazón, ha recuperado la conciencia después de haber sido declarado clínicamente muerto por más de una docena de médicos, quienes no tienen respuesta para la “recuperación” milagrosa de este niño. En tal sentido el doctor Nishi, eminencia entre casos atípicos ha manifestado su desconcierto y perplejidad ante el caso que ha sido denominado como el “MILAGRO DE TOKYO”...”

- “¿Rei Sato?... ese nombre me suena...” –pensó Tao antes de seguir leyendo 

“El niño estaba muerto, real y absolutamente muerto. No presentaba actividad cerebral ni ninguna otra, sólo manteníamos latiendo su corazón por pedido expreso de su única pariente, quien no se decidía totalmente a dejarlo ir” manifestó el doctor Nishi “la señorita Ayame Sato ya había aceptado la muerte de su sobrino la mañana del Terremoto Mundial e iba a firmar la orden de desconectarlo de los aparatos médicos. Subrayo aquí que el niño no estaba en coma, lo que permite abrigar mínimas esperanzas de recuperación, pero esperanzas al fin. Las células cerebrales del niño estaban muertas, al igual que sus otras actividades biológicas... esta recuperación no tiene ninguna lógica científica, médica o como quieran llamarla” añadió el doctor Nishi.”

 - “Ayame Sato... Ayame Sato... ¡ese nombre me suena más!” –pensó Tao.

“..personalmente dudo que un joven médico, que si bien puede tener buena disposición y capacidad como el doctor Touya Kinomoto, haya podido hacer algún tipo de procedimiento para revertir una situación irreversible..” dijo el doctor Nishi. Hasta la fecha no se ha logrado recoger declaraciones del doctor Kinomoto sobre que procedimiento utilizó para “resucitar” al pequeño Rei Sato, pero este caso, ya ampliamente reconocido y documentado como “sin explicación” tiene un final feliz para el pequeño protagonista quien es ampliamente conocido ya como “el milagro de Tokyo”, y es que el pequeño Rei ha sido adoptado por su único pariente y tía paterna –la ex-señorita Ayame Sato, hoy Tsukishiro- en unión de su esposo, el profesor Yukito... Tsukishiro”

- “¡Oh por todos los dioses chinos!” –pensó Tao sudando.. – “¡con razón el Director tenía esta noticia en un marco!, ¡el famoso “milagro de Tokyo” es Rei!”

Y aquel era el motivo por el que estaba allí... sudando. 

La mirada de todos los presentes estaba ya no sólo fija en él sinó también en Rei, y los comentarios del salón ya habían pasado de ser un murmullo a un cuchicheo constante... y eso lo estaba llenando de pánico. 

Dejó de recordar cómo se había metido en ese lío y deseó que la clase acabara ahora.. 

El silencio le mataba y es que el profesor estaba tan desconcertado como el propio Tao, y el resto de los alumnos.. ¡ni qué decir!.. el pesado murmullo se había convertido en perplejo asombro.. 

En asombro silencioso. 

Pero no dirigido hacia Tao.. sinó hacia “el milagro de Tokyo”. 

Rei. 

Y es que todas las miradas... sin excepción, recato o disimulo alguno estaban fijas en el joven estudiante de pelo plateado... 

- “Ah... pues...” –murmuró Tao, disimulando un “glup”- “yo..” 

- “¡¿Eh?!” –el profesor dejó de mirar con cara de pasmado a Rei por unos segundos y se acordó otra vez que Tao existía- “¿es todo Hiu?, ¿no hay más?” 

- “Es.. que... yo...” 

- “¿Qué más dice Tao?” –preguntó una chica. 

- “¡Sí, termina de leer!” 

- “¡Termina!” 

- “¡Sí, queremos saber!” 

- “Es que... yo creo que..” 

- “Terminaré de leer el último párrafo... en vista de su repentino ataque de timidez Hiu” –dijo el docente, sin poder reprimir su curiosidad- “siéntese..” 

Tao asintió a duras penas; le temblaban las piernas mientras se acercaba a su lugar... y es que Rei se sentaba a su lado y seguramente iba a matarlo.. bien, quizá su amigo era inexpresivo pero ¡tenía motivos para enfadarse esta vez y tener un auténtico ataque de rabia! ¿no?. 

Digo, por una vez en su vida Tao pensaba que Rei iba a actuar como un chico normal... ¡y eso quería decir que iba a matarle!, pero cual fue su asombro al notar que el aludido no lo miraba con enfado, asombro o con una de sus famosas miradas de hielo... 

No, el hijo adoptivo de Ayame y Yukito Tsukishiro estaba pendiente de la lectura.. 

“Los señores Tsukishiro expresaron su felicidad y alegría por la adopción del “milagro de Tokyo” y ante el repetitivo acoso de los medios sólo indicaron que deseaban criar al pequeño con el mismo amor y cariño que si fuera un hijo propio. “Es mi hijo, y nunca aceptaré que nadie indique lo contrario” indicó el señor Tsukishiro ante las repetidas acusaciones de que deseaban ganar publicidad con la adopción del “milagro” por algunos medios “Agradezco a las personas por su gentileza en estar pendientes de las noticias de Rei, pero deseamos educarlo y amarlo sin presiones, dándole todo el afecto y cariño que se merece”. Asimismo, el señor Tsukishiro indicó que no brindará entrevista alguna ni aceptará algún tipo de acoso de la prensa hacia el niño en el futuro ya que esto podría perjudicar su desarrollo y también manifestó, con toda gentileza, que sentía mucho negar el permiso para que se hiciera estudios avanzados en la persona de su hijo, Rei Tsukishiro, ya que, si bien la comunidad médica tiene buenos motivos para desear estudiar el fenómeno que motivó la “resurrección” del niño, él no consentirá que estudien a su hijo como un conejillo de indias, por muy elevado que sea el propósito. “estoy seguro que todos los padres del mundo son capaces de entender que mi hijo es primero.. y si no pueden explicar su vida, sólo diré que Rei siempre será un milagro para mí y mi esposa.. siempre” finalizó. Y creo que este sí que es un verdadero final feliz para el “milagro de Tokyo”, de quien se duda se tengan noticias en los próximos años, a menos que tenga más dotes “milagrosas” que sean puestas en evidencia en el futuro. REUTER”

El profesor suspiró al terminar la lectura y todos los alumnos volvieron a mirar a Rei con asombro mezclado de cierta curiosidad. Quizá el maestro iba a llamar al orden a los alumnos pero precisamente en ese momento le llamaron a su reunión y como si fuera esto una señal todos los alumnos se arremolinaron en torno al sitio de Rei, acosándolo con preguntas..

- “¿Viste una luz blanca?” 

- “¿Cómo es estar muerto?” 

- “¿Por eso tu pelo es blanco?” 

- “¿Qué se siente resucitar?” 

- “¿Duele?” 

- “¡Ya déjenlo en paz!” –gruñó Tao, tratando de contener la avalancha- “¿qué les pasa a todos ustedes?, ¡es el mismo viejo Rei de siempre y lo están tratando como si fuera un fenómeno!” 

- “¡Mira quien lo dice! ¡si fuiste tú quien puso en evidencia a Tsukishiro!” 

Tao se quedó callado y mudo, y algunos murmullos indignados recorrieron al salón de clase. Pero Rei –quien no había dicho ni una palabra durante el escándalo- se puso de pie silenciosamente antes de tomar su mochila y salir del aula ante el asombro general.. 

Y sin responder una sola pregunta o increpar a su mejor amigo.. 

- “En realidad se vé mal” –murmuró Kiyama, la chica que se sentaba delante de Rei y la única que se había abstenido de preguntas embarazosas - “han sido todos muy crueles con él..” 

- “¿Cómo se te ocurre Naru?” –protestó una rubia, quien casi había saltado sobre Rei, acosándole con preguntas- “¡si sólo nos acercamos a preguntarle porque queríamos saber!” 

- “A veces creo que no eres muy lista Mika. Supongo que ninguno de ustedes pudo imaginar que lo que le pasó a los cinco años es algo que no recordaba ¿no?” –siguió Naru. 

- “¿Tú crees?” –dudó Tao, interviniendo en la charla de las chicas, y poniéndose más inquieto- “¿crees que realmente él no lo recordaba?” 

- “Eh... bueno... creo” –dudó Naru, algo dudosa- “puede ser... después de todo era sólo un pequeño niño ¿y quién recuerda las cosas que le pasaban cuando tenía cinco años? ” 

- “Alguien que tiene las memorias de un hechicero reencarnado... como yo” –pensó Tao, muy inquieto- “¡demonios!, ¡debí haber revisado mejor el artículo!, apenas si lo ví y..”

 - “Supongo que no pensaste en lo duro que podía ser para Tsukishiro” –murmuró Naru, casi para sí.

 - “¿Tu crees?”

 - “¡Oh vamos Naru, grandísima ciega, crees que porque tú no ves nada todos somos como tú!”

La broma de la rubia hizo eco en todo el aula, y como todos empezaban a sentirse incómodos, prefieron burlarse de la escuálida chica de los anteojos a aceptar que realmente habían hecho sentir mal al admirado Rei Tsukishiro. De más está decir, que entre todos, Tao pasó los siguientes diez minutos haciendo blanco a Kiyama de sus más pesadas bromas, sólo para olvidar que había hecho una tontería...

- “¡Ja, ja, ja!, ¡Naru necesita comprarse ojos nuevos para poder ver algo!” –rieron todos.

Tao se carcajeó tan estruendosamente como siempre, pero notando ya que el siguiente profesor venía a dictar clase, captó algo finalmente..

- “¡Su maleta!”

- “Al fin te diste cuenta..” –murmuró Naru, ajustando sus gafas, que casi parecían el grueso fondo de una botella- “mejor es que vayas a verlo Tao. Para que Tsukishiro haya tomado sus cosas significa que él no piensa regresar a clases por hoy...” –Tao la miró asustado.. y no por el aspecto poco agraciado de la chica pecosa y de gruesos lentes sinó porque ella parecía ser la molesta voz de su conciencia- “sabes que él nunca abandona una clase..” –la chica pareció realmente preocupada- “debe sentirse realmente mal para haberse marchado del colegio..”

Por primera vez en su vida, Tao Alexandre Hiu no dijo una sola palabra.

Sólo salió corriendo a tratar de arreglar el enredo en el que había puesto, sin querer, a su mejor amigo.

Send to: Li_Sakura@concil.magician.com.hk, Li_Shaoran@concil.magician.com.hk
Subject: Hola!
Cc:
Bcc
Mis estimados Sakura y Shaoran:.
Estoy en camino a verles en este momento. Sé que deseabas charlar conmigo Shaoran, y aprovecho que tengo unos momentos libres pero te visitaré en cuanto termine de saludar a Sakura..

Estaré en tu oficina en unos minutos Sakura. Estoy bajando de mi auto y dejando aquí mi Pc. ¿No te habrás olvidado de un viejo conocido  verdad?
Atentamente


Nokoru Imonoyama
Consorcio Internacional Clamp
Presidente

Los hermosos ojos verdes parpadearon, confundidos apenas por una fracción de segundo, antes de reconocer el hermoso cabello rubio y las encantadoras facciones del visitante. El aludido se inclinó con perfecta cortesía y sólo entonces la antigua card captor pudo notar que las mejillas de Rajendra Giri y del resto del personal femenino estaban totalmente arreboladas por la emoción..

Y es que era difícil no emocionarse ante la vitalidad y el carisma del agraciado visitante..

- “¡Señor Imonoyama!” –le reconoció, saludándole con una sonrisa, antes de invitarle a ingresar a su despacho- “es toda una sorpresa su visita.. al menos para mí, ¡que gusto verle después de tanto tiempo!”

- “Pues para mi total placer, veo que el tiempo sólo ha servido para hacerla aún más hermosa... si es que es posible” –saludó Nokoru depositando un galante beso sobre la mano de Sakura- “veo con gran envidia que mi amigo Shaoran sigue siendo el hombre más afortunado de este lado del mundo...”

Sakura se sonrojó. Pese al tiempo que conocía a Imonoyama –y eso que sabía que era realmente encantador con esa costumbre suya de decir cumplidos a cuanta dama conocía- no estaba acostumbrada a los halagos..

- “Eh.. gracias” –dijo avergonzada- “eh.. hace mucho que no le veía señor Imonoyama, ni siquiera tenía noticias que estaba en el país.. hubiera deseado verle para agradecerle el que permitiera el ingreso de Hien a su escuela y..”

- “Por favor Sakura.. creo que ya es tiempo que me tutee” –sonrió Nokoru, y Sakura alcanzó a ver por el rabillo del ojo y a través de la ventana abierta de la oficina, como dos o tres de las pasantes de periodismo se desmayaban ante su sola sonrisa- “en realidad no hay nada que agradecer. Shaoran me había comentado ya que su pequeño tuvo problemas de salud el año pasado, y que por eso estaba retrasado en la escuela” –continuó- “y cuando mi amigo me dijo que deseaban volver a Tomoeda, lo menos que pude hacer es ofrecer una plaza para Hien. Justamente por eso vine a saludarte antes de pasar por la oficina de Shaoran... él me espera, pero le dije que deseaba saludarte en primer lugar y preguntarte si Hien estaba cómodo en el colegio”

La joven mujer agradeció calurosamente a Imonoyama su apoyo y éste replicó que sólo tenía gente con potencial en su institución..

Quizás habían pasado más de ocho años desde que conociera a Nokoru Imonoyama -quien fuera apoyo económico de los Dragones del Cielo- pero ciertamente la vitalidad y alegría que se notaban en el rubio eran las mismas de siempre. La misma generosidad que le habían llevado a proteger al joven Kamui Shirou, de quien Sakura conservaba tan agradables recuerdos.

Cabe resaltar que la gratitud y afecto de Sakura hacia el rubio estaba total y plenamente justificado. Desde la noche en que conocieron a Nokoru –en aquella memorable reunión con todos los Dragones del Cielo, y donde ella supo que el origen de sus poderes provenía de su línea paterna- el rubio empresario había mantenido contacto con los involucrados en la Batalla del Preámbulo, de una forma u otra, pese a la distancia y el tiempo. Desde organizar la partida de casi todos fuera de Tokyo hacia zonas más seguras, hasta ofrecerles un empleo –Yukito trabajaba ya para la institución Clamp, pero después del nacimiento de la pequeña Nadeshiko el rubio Presidente de la Consorcio Clamp había insistido en que Touya ingresara como médico al Hospital Clamp en Tomoeda- siempre respetando los talentos de cada persona, permitiéndoles escalar posiciones de acuerdo a su capacidad –siendo que Yukito era ya Director de la Secundaria Clamp y Touya Sub-Jefe de Médicos en el Hospital Clamp en Tomoeda- el generoso amigo de Kamui Shirou había mantenido siempre contacto con todos, pero especialmente con Shaoran y Eriol.

Nokoru conocía a Eriol tiempo antes de que los Dragones del Cielo se lo presentaran como el Hechicero de Todos los Tiempos y la amistad entre ambos jóvenes era ya un hecho desde antes de saber que el hijo del embajador Hiragizawa era un hechicero; pero con Shaoran la situación había sido exactamente al revés. Desde la reunión con los Dragones y en su calidad de Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente, Shaoran había mantenido contacto con el rubio empresario, al punto tal que había sido Nokoru Imonoyama quién había informado –primero a Shaoran y después al propio Concilio- el resultado y los pormenores de la Batalla del fin del Mundo –el encuentro entre ambos “Kamui”- asimismo, había sido por Nokoru que todos sabían que los Dragones de la tierra habían muerto en combate y que los pocos Dragones del Cielo sobrevivientes se habían dispersado al final de la batalla..

- “Me alegra mucho que vinieras a charlar conmigo unos minutos antes de ver a Shaoran”

- “Sí, lo admito” –asintió Nokoru- “sé que durante estos años mi comunicación y mi amistad han sido más cercanas con Shaoran, pero a veces son cosas que no pueden evitarse” –comentó, notando la puerta cerrada de la oficina- “además todo ese protocolo que les rodeaba a ustedes en Hong Kong me ponía un tanto nervioso. Justamente estoy aquí aprovechando que Suoh tuvo un día libre para poder visitar con toda tranquilidad, y como un visitante cualquiera, a mis amigos Sakura y Shaoran..” –comentó divertido- “sabes que Suoh es mi mejor amigo, pero eso de ir con guardaespaldas a todos lados a veces pone nerviosa a la gente”

- “¿Cómo están el señor Takamura y el señor Ijyuin?”

- “Contentos y ocupados. Suoh está de paseo con su esposa y Akira de niñero de su bebé.. para variar” –rió despreocupado- “él único que anda escapado de su casa ahora soy yo”

Sakura sonrió.

- “Nokoru, yo...” –dudó, sintiéndose súbitamente curiosa- “la verdad es que es la primera vez desde que nos conocemos que puedo hablarle...” –Nokoru alzó una ceja y Sakura se corrigió- “hablarte... a solas. Y realmente hay algo que siempre quise saber.. es decir, lo sé, pero quisiera saber más detalles...”

- “¿Y puedo serte útil en eso?” –preguntó.

- “Sí” –asintió- “bueno.. yo estuve presente cuando tú y Shaoran informaron al Concilio en pleno sobre el resultado de la batalla entre ambos “Kamui”..”

- “Ah eso” –sonrió Nokoru tratando de controlar un escalofrío- “¡uf, que susto pasé!. Yo sé de asociaciones y consorcios, pero ser invitado aquella vez al Concilio me provocó graves pesadillas Sakura.. en realidad no sé cómo Shaoran puede lidiar tan tranquilamente con todas esas personas...”

- “Sí, lo sé. También para mí es difícil.. el Concilio tiene normas muy estrictas y está plagado de tradiciones, y aquella vez.....”

- “Ni me lo recuerdes” –sonrió, como disculpándose por interrumpirla- “todavía recuerdo a aquellos ancianos venerables y herméticos, murmurando que yo no formaba parte del Concilio porque no tenía poderes mágicos y nada tenía que hacer allí..” –sonrió apenado- “en serio me sentí muy extraño..”

- “Lamento mucho ese exabrupto. El Concilio tiene una serie de ritos y tradiciones tan antiguas, que yo misma no lo acabo de comprender del todo” –sonrió Sakura, comprendiendo- “pero... justamente sobre lo que dijiste esa vez es que quería preguntarte..”

- “¿Sobre la batalla de los “Kamui”?”

- “Específicamente sobre Kamui Shirou” –murmuró la antigua card captor, recordando con simpatía al chico- “sé que ellos dijeron que... que deseaban empezar de nuevo, sin contacto con nadie de los que estábamos enterados de la Batalla del Fin del Mundo pero.... pero..” –dudó de nuevo- “¿no has sabido nada de Kamui?, es decir, ¡apenas era un adolescente Nokoru! ¿realmente crees que empezar su vida solo es en verdad beneficioso para él?” –continuó con un suspiro- “sé que tú y Shaoran dijeron que era preciso respetar su decisión pero... ¡debe haber sido muy duro para él aceptar la muerte del Kamui Oscuro, porque él quería salvarlo..!”

Nokoru contempló a la joven mujer con asombro...

- “Sakura” –sonrió con cierta melancolía- “no tienes idea de lo agradecido que estaría Kamui si supiera que te preocupas por él, aún después de este tiempo...” –dijo tras una breve pausa- “pero... pero... bien, yo estoy seguro que él está bien, que las cosas irán bien... es decir, él hizo lo que debía hacer..”

- “Lo sé, sólo que a veces me gustaría poder testimoniarle mi gratitud por todo lo que hizo,  no sólo por mí.. sinó por todas las personas del mundo” –reflexionó- “a veces me parece que hemos sido muy egoístas al vivir nuestras vidas, sin preocuparnos más por aquel que hizo tanto por todos ¡es demasiado cómodo Nokoru!”

El rubio sonrió tristemente..

- “Sakura.. estoy seguro que Kamui sabe que tú siempre pensarías en él con gratitud y afecto..”

- “¿Nokoru?” –interrumpió Shaoran abriendo súbitamente la puerta de la oficina de su esposa- “siento mucho interrumpirles pero en realidad tengo una reunión más tarde con el Consejo y necesito que ..” –miró sorprendido el semblante triste de su esposa- “¿Qué sucede Sakura?”

- “Nada, sólo que..”

- “Sakura recordaba a Kamui, y deseaba que le diera información de él... algo que lastimosamente no tengo” –contestó Nokoru antes de intercambiar miradas con Shaoran- “bien Sakura.. lamento mucho haberte puesto triste pero..”

- “No, al contrario”- sonrió la mujer, con una gran sonrisa- “me ha dado mucho gusto charlar, pero ya no les retraso más señores..” –se volvió hacia su esposo- “ya vayan a hacer sus asuntos..”

Ambos hombres sonrieron antes de marcharse en silencio. Pero luego de atravesar los corredores del nuevo edificio Sunshine en Tokyo –que era ocupado totalmente por el Consorcio Oriental de negocios, la fachada del Concilio de Hechiceros de Oriente- para finalmente ingresar a la Oficina del Loto –la oficina personal del Jefe del Concilio, a prueba de sonidos, cámaras y en síntesis, totalmente segura- donde Nokoru entregó a Shaoran un pequeño disco..

- “¿Está todo aquí Nokoru?” –preguntó el hechicero chino.

- “Todo lo que he realizado por él estos últimos años.. lo que no ha sido mucho, mi joven amigo” –replicó Nokoru, algo pensativo- “hubiera querido hacer más pero no hay forma de hacerlo sin que otros se enteren... y sabes bien que es imposible” –el rubio miró a Shaoran con comprensión- “también se encuentra indicado los lugares donde puedes contactar con los otros Dragones sobrevivientes, pero no puedo darte seguridad de todos” –suspiró desalentado- “porque no sé donde están todos los que lograron escapar..”

- “Gracias... no sé cómo agradecerte esa información. Necesitaba saber y..”

- “Soy la única persona a quien puedes recurrir, lo sé” –el rubio empresario se sintió algo incómodo, pero lo dijo- “también imagino que esto se debe hacer más pesado para ti según pasa el tiempo” –hizo una pausa- “nunca creí que Sakura preguntara aún por Kamui”

- “Sí, es difícil para mí” –asintió Shaoran, poniéndose de pie, mientras su rostro tornaba una expresión algo dura- “pero no he incumplido mi juramento Nokoru. Nunca dejaré de cumplirlo. Juré ante la carta de Kamui, lo juré por lo más sagrado para mí por la propia Sakura y mi hijo, que callaría y haría hasta lo imposible para proteger a los que sobrevivieron aún del propio Concilio o contra todo. Estoy atado a ese juramento y no lo romperé nunca”

El rubio empresario miró al joven hechicero chino y suspiró.

- “Tú, Sakura, Eriol y los otros hicieron un gran trabajo.. hicieron lo que debían... y eso que la mayoría de ustedes eran casi unos chiquillos de veinte años..” –suspiró Nokoru- “¿qué te preocupa ahora? ¿crees que hay algo inconcluso aún?”

- “No lo sé. Pero es preciso ser precavido...”

- “Ambos hicimos un juramento Shaoran, y si tú estás atado al tuyo, yo también. Mentí descaradamente ante el Concilio con mi informe sobre la Batalla del Fin del Mundo y aún recuerdo que esos ancianos dijeron que una mentira ante el Antiguo Concilio de Hechiceros de Oriente equivale a la muerte, pero no tengo miedo” –continuó- “sin embargo y pese al tiempo pasado tengo mis dudas que todos nos hayan creído...”

- “¿Sospechas de alguien?”

- “Eriol no es tonto. Nada tonto” –asintió el empresario- “estaba demasiado ocupado con los asuntos referentes a Yoko, buscarla, casarse e irse de viaje con ella y pasarla bien” –sonrió- “sin embargo, si decide indagar ...”

- “Nadie más que tú y yo lo sabemos.. ni Sakura, Hin Lu o alguien de mi confianza lo sabe; ¿acaso tú lo has dicho a alguno de tus amigos?”

- “No, claro que no. Ni Suoh o Akira lo saben y eso es mucho para mí, ellos son como hermanos conmigo...”

- “No se hable más entonces... no hay forma de que Eriol o alguien confirme alguna sospecha” –suspiró- “no desconfío de él porque es mi amigo, pero hice un juramento”.

Nokoru contempló al joven Jefe en silencio y pensó..

- “Creo que Shaoran ha olvidado que puedo liberarlo de  su promesa.. y quizá lo haga algún día” –suspiró – “Kamui sabía que Shaoran nunca incumpliría algo que él hubiera jurado por la cabeza de su esposa y su hijo pero si tiene problemas por esto me alegra saber que Kamui dispuso que yo pueda liberarlo de ese juramento en su nombre”

Sonrió con melancolía.

Fragmento de la Canción “Retrato”
Cantante: Gianmarco

“Voy a hacer magia con un verso aquí esta noche,
voy a intentar recopilar el corazón,

poquito a poco confesar,
mi diario y mis formas de amar,
hoy mis palabras sólo muestran lo que soy

Soy tan complejo como un libro de teorías

y tan sencillo si me pongo a hablar del sol.... [....]

Abro mis ojos. Es muy extraño..

Contemplo el lugar que me rodea por unos momentos, pero la sensación extraña persiste. Me siento aletargado, aturdido... pero lúcido.. sí, muy lúcido.

Ya comprendo porqué este lugar me parecía extraño... todo se vé muy grande. La cama, las mantas, ¿el suero?..

¿Tengo suero?.

Me siento en esta cama y miro alrededor de la habitación.... hay alguien más en este sitio. Miro de nuevo y me corrijo. 

Hay dos personas a mi lado, una a mi derecha, otra a mi izquierda...

Porqué están aquí?, ¿quiénes son?.

Mi cabeza está zumbando.. pero mi mente está en blanco, y es raro. Miro el rostro de esta persona –es una mujer- y contemplo su cabello castaño oscuro, su expresión cansada.. pero tiene una sonrisa en el rostro... no sé porqué su rostro me es familiar.... 

Pero no recuerdo nada.

Miro a la otra persona... es un hombre. También está dormido –se durmieron cuidándome- y hay algo en su rostro que denota gentileza y afabilidad. Usa gafas y aún dormido, se vé como una persona increíblemente afectuosa, ¿porqué siento que le conozco? ¿porqué?.

Si mi mente está en blanco...

Veo un portarretratos sobre la mesita, al lado de mi cama... y contemplo una foto ¿familiar?, eso parece. Aquí aparecen una mujer de pelo plateado, muy bella y un hombre de cabello castaño oscuro... el hombre de la foto se parece mucho a la mujer que está aquí, dormida a un lado de mi cama, apoyada en mí...

Pero la foto es extraña... fría. No conozco a estas personas... nunca las he visto en mi vida. Bien, mi vida es una página en blanco, pero eso sí sé. Las personas de la foto son verdaderos desconocidos, algo diferente a las personas que están a mi lado. Bien, admito que no las conozco pero son vagamente familiares para mí.. aunque no sé porqué.

Hay una tercera persona en la foto de los desconocidos... es un niño. Un niño pequeño, de pelo plateado y pálidos ojos celestes..

Es extraño.

El niño del retrato tiene la misma figura que me vé desde el espejo enfrente a mi cama. Pelo plateado, ojos celestes.. muy pálido. El reflejo.....soy yo. 

Me doy cuenta que el niño del retrato soy yo.

¡No puedo creerlo!

- “¡Rei, despertaste!” –casi solloza la mujer a mi lado, de pelo castaño y ojos dulces, se vé muy emocionada y feliz.. pero yo no siento nada y la miro simplemente- “¡Yukito, despierta, Rei ha vuelto en sí!”

El hombre a mi lado se despierta también, se ajusta los anteojos y me mira casi con incredulidad por unos segundos...

- “¡Oh es increíble, estás vivo, estás vivo!”

Ambos me abrazan y no sé que decir.. así que no digo nada. No lo entiendo ¿Rei?, ¿es ese mi nombre?, ¿soy yo realmente quien se refleja en el espejo en medio de estas cálidas personas?, ¿realmente recuperé la conciencia?, ¡siento como si hubiera nacido!.. es decir, nacido... con facultades mentales activas y todo... pero nacido de nuevo, en un cuerpo extraño...

Ya sé porqué el lugar me parecía grande... soy un niño. Un niño pequeño, un niño a quien ellos llaman “Rei”.

Si es así.. ¿porqué siento como si no fuera yo mismo?. No lo entiendo...

- “Rei.. soy yo, tu tía Aya” –sonríe la mujer y siento que la conozco, pero no sé- “sabes quien soy ¿verdad?

- “Tía Aya” –contesto, y mi voz suena muy infantil y a la vez muy seria- “.. señora”

- “¿Recuerdas algo Rei?” –me dice el hombre.

- “No señor” –respondo con veracidad- “no recuerdo. ¿Quiénes son ellos?” –señalo la foto.

- “Ellos... son tus padres Rei, mi hermano y su esposa” –contesta la señora Aya- “¿no los recuerdas?”

- “No”

- “Yo soy Yukito,... amigo...” –ambos adultos sonríen- “bueno, amigo no es exactamente lo que soy de tu tía. Aya y yo vamos a casarnos. ¿Qué te parece Rei?”

No sé porqué... pero siento que todo está bien. Digo, no los conozco, pero son vagamente familiares y ahora que me dicen que van a casarse siento que todo está bien, muy bien..

- “Bien” –digo tan sólo.

- “¿Te duele algo, te sientes bien?” –pregunta el señor Yukito.

- “Estoy cansado” –admito.

- “Entonces descansa..” –sonríe la señora.. Aya- “nosotros estaremos aquí, velando tu sueño y no te dejaremos solo nunca. Pero creo que voy por un el doctor Kinomoto para que revise sus signos vitales.. ¿crees que es buena idea Yuki?”

- “Si” –asiente el señor... Yukito- “es mejor que Touya le revise”

La señora sale de la habitación, y este hombre “Yukito” y yo nos quedamos solos. El me mira con una gran sonrisa afectuosa en su rostro y la sensación de extrañeza sigue en mí..

¿Porqué siento que él es como un espejo?.

No tiene sentido, pero siento como si este cuerpo no fuera el mío.. y como si el señor Yukito fuera un espejo de alguien que soy.. o que fui. No lo entiendo, pero es extraño..

Y no digo nada.

- “Me hace feliz saber que estás vivo” –me dice el señor Yukito- “y lo que dice Aya es cierto. No te dejaremos solo nunca” –agrega- “dime.. ¿te resulto conocido?”

- “Sí”

- “¿Y tu tía Aya?”

- “También”

- “¿Ella más que yo?, ¿yo más que ella?, ¿quién te es más conocido?” –insiste, con gentileza, pero insiste- “¿puedes decirlo?”

- “Tú”

- “Supongo que así es como debe ser” –dice en voz alta- “estás empezando a vivir, sin embargo hay ciertas cosas.. ciertos detalles que quizá te sean algo confusos pero puedes confiar en mí. ¿Sabes?, Aya y yo lo hemos conversado.. y realmente queremos estar contigo y cuidarte por lo que nos reste de vida. Aunque no lo creas, eres muy especial para nosotros.. te queremos mucho. Y en término personal, te estoy agradecido por tantas cosas que lo menos que puedo hacer es darte un poco de lo que realmente mereces... un hogar, una familia”

- “Oh..” –replico, consciente de que él esperaba una respuesta.

- “Rei...” –sonríe- “sí, Rei. Aya y yo vamos a casarnos esta misma noche, ¡sólo esperábamos que tú estuvieras consciente!.. y si te parece, ambos ya hemos iniciado los procedimientos legales para adoptarte como hijo nuestro.. ¡porque realmente eres nuestro hijo!” –dice entusiasmado- “pero queremos saber tu opinión. Aya está muy nerviosa pero sé que pondrá lo mejor de su parte por ser una madre para ti.. y yo también. Sólo espero que nos des una oportunidad ¿qué dices?”

¿Adoptarme?. Supongo que está bien. Es decir, no conozco a nadie y ellos son... amigables. Pero por alguna extraña razón, no estoy seguro de que las personas me agraden mucho, aunque supongo que ellos son una excepción.

Pero miro a la fotografía de los desconocidos y del niño –me resulta extraño pensar que soy yo... de tres años, pero se supone que soy yo y no me parece que seamos el mismo- entonces, Yukito capta la dirección de mi mirada y me dice:

- “Ellos eran... los padres de Rei” –me dice.

Asiento, sintiéndome un poco más ubicado. Yukito se ha referido a el niño del retrato como si no fuera yo –algo que yo también siento- y eso me hace sentirme mejor..

- “Ellos murieron.... y Rei quedó en coma” –me explica Yukito- “pero ahora tú estás aquí, con nosotros y vas a empezar una nueva vida...”

Me siento a gusto por fin. De modo que el niño del retrato –que se supone soy yo- quedó en coma, supongo que esa es la razón por la que siento que no soy el mismo... supongo que ha pasado tanto tiempo desde el coma, que es casi como si fuera otra persona y no el mismo niño de la foto...

Supongo que por eso esas personas son extrañas para mí.

Es complicado salir de un coma, es difícil y sé que deja ciertas secuelas..

Pero lo que más me confunde es que estoy pensando de una forma no muy normal para mis.. ¿cinco años? ¿seis?..

Como sea, ¿un niño de mi edad piensa de este modo?

- “Encontrarás que hay cosas sorprendentes en ti.. Cosas especiales y únicas, pequeño Rei” –me dice Yukito y no tiene idea de lo bien que entiendo- “pero nunca temas expresar o ser tú mismo conmigo o Aya... ella sabe quien eres y te está agradecida por todo. Desea cuidarte. ¿Comprendes lo que te digo?”

- “Sí”

- “Encontrarás cierta familiaridad con algunas personas. No te asustes” –me dice Yukito con confianza- “son personas que han hecho mucho para que estés aquí, iniciando una vida nueva con Aya y conmigo, y te aprecian mucho. Pero lo que todos deseamos es que seas libre y feliz, que vivas una vida plena en todos los aspectos. Aya y yo haremos lo que podamos por darte lo mejor pero..” –duda e insiste- “me gustaría saber si estás de acuerdo con quedarte a nuestro lado..”

- “Si” –digo simplemente.

Acabo de darme cuenta que no me gusta hablar. No me gusta, y temo que por eso soy monosilábico. Me pregunto también como es que sé que es un monosílabo, pero Yukito dice que soy una persona peculiar, con dotes peculiares.. y quiero suponer que saber lo que es un monosílabo es una de ellas.

Después de todo, las personas que salen de los comas prolongados son escasas ¿no?.

Eso creo.

Pero los días pasan y he visto a muchas personas. Empezando por el doctor que me atendió mientras me recuperé –de qué no sé, porque mi cuerpo estaba muy bien- me parece también familiar, incluso más que mi “tía” Aya. Es una persona seria, algo brusca, pero parece confiable e incluso puso su mano sobre mi cabeza infantil esta tarde –al terminar el último chequeo- antes de decirme:

- “Todos haremos lo posible por ayudarte. Nunca olvidaré que alguna vez hiciste mucho por mí y los míos..”

No comprendo.. pero no le digo nada. Además Touya Kinomoto no es un médico muy hablador que digamos, pero me inspira confianza. Me dicen que me ha ayudado mucho en mi recuperación....

Y siento que sí, que alguna vez esta persona ya me había ayudado.

Pero la persona más importante que he sentido.. es alguien a quien no he visto. Y que sé que extrañaré. Porque Yukito y Ayame me han sacado hoy del hospital y me dicen que nos vamos lejos de Tokyo. Lo cual no me sorprende.. esta ciudad se cae a pedazos. Lo curioso es que me dicen que mi estado anterior –coma- fue ocasionado por los terremotos pero no tengo ni pizca de miedo a estos.

En fin.

Esa persona...

La persona que me ha visitado unas cuantas veces... en mis sueños..

- “Hoy parto para China.. con él, a quien tan bien protegiste en mi lugar esa noche horrible” –me dijo la última vez que me visitó- “pero me voy tranquila porque sé que estarás bien. Yukito y Ayame cuidarán bien de que tú estés contento.. sólo sé muy feliz ¿de acuerdo?”

Traté de abrir los ojos.. pero no estoy seguro si aquella silueta era real o un sueño..

Suena raro, pero varias veces –desde la primera vez que desperté- me pareció vislumbrar una figura de mujer.. una muchacha joven.

No estoy seguro si era un sueño o no. Pero me hacía sentir bien. Aquella vez que se despidió de mí apenas pude verla y casi recuerdo su silueta... parecía herida, lastimada -¿una paciente de este mismo hospital?.. no sé- pero aunque no recuerdo su rostro, sólo tengo en mente el más luminoso par de ojos verdes, fijos en mí...

- “Mereces ser feliz... ¡cuánto lo mereces!”

Me dijo la última vez que la ví. 

Pero no es la única persona que ya no he visto.

Muchas de las personas que venían a verme –amigos de Yukito y Ayame- ya no están aquí. Me dicen que incluso el doctor Kinomoto se ha marchado con su esposa –una chica agradable y realmente bella, con ojos azules muy profundos, quien vino a verme algunas veces y que también me parecía conocida- y hoy nos marchamos definitivamente de Tokyo..

O lo que queda de esta ciudad.

[....]...Tengo en un libro las palabras de mi madre,
y del recuerdo de mi padre una oración,
me dieron tantas cosas buenas,
me dieron alas y mil pruebas,
me enseñaron siempre a pedir "por favor"”

Fragmento de la Canción “Retrato”
Cantante: Gianmarco

Rei Tsukishiro contempló el amplio estanque en uno de los bellos jardines de la Primaria Clamp. Hacía frío, pero él no lo sentía. Y es que su mente volvía a su pasado (lo que recordaba de él) y se sentía extraño...

Más de lo que nunca antes se había sentido.

Hacía mucho tiempo que no recordaba eso. Lo ocurrido la primera vez que despertó, la vez que conoció a los que llamaba “padres”, la persona que había estado en sus primeros sueños...

La figura femenina... aquellos espejos verdes, gentiles y encantadores. ¿Había sido real?. No, era sólo un personaje inventado en su mente infantil... lo sabía, pero hacía mucho que no la recordaba –bien, en realidad no la recordaba, sólo aquellas frases que le dijo, y aquellos bellísimos ojos verdes- y eso lo tenía confundido. Además estaba aquel asunto... ¿su recuperación había sido un milagro?, ¿había sido declarado muerto? ¿cómo es que estaba aquí?...

No lo sabía, pero ahora se daba cuenta de muchas cosas.

Súbitamente se encontró queriendo más que nunca a sus padres, quienes habían logrado evitar que él se sintiera intimidado por la prensa –de hecho, él nunca había visto un reportero desde que recordaba, y recordaba todo lo que le había pasado desde que salió del coma a los cinco años- y le habían dado una vida tranquila..

Suspiró levemente, sintiendo una punzada de culpa.

Había salido abandonando la clase.

Nunca lo había hecho antes, pero la verdad es que se sentía muy mal, con todos sus compañeros  preguntando cosas de las que él no tenía ni idea, mientras en su cabeza se formaban preguntas: ¿fue un milagro? ¿realmente revivió?. Entendía que sus padres nunca le hubieran dicho eso. Lo entendía bien, lo que no comprendía era el porqué... porqué estaba vivo.

Rei Sato había muerto ¿no es así?... entonces, si Rei Sato estaba muerto.. ¿quién era él?.

- “Mereces ser feliz... ¡cuánto lo mereces!”

Aquella voz femenina... aquellos ojos verdes...

- “¡Superior Tsukishiro ¿se siente bien?!”

La voz infantil le hizo dar casi un salto pese a estar sentado y levantó la mirada casi irritado pero sin ninguna expresión en el rostro –bueno, eso era lo de siempre- . Se había escapado a la primaria para que Tao o Kiyama, o algún otro curioso le dejara pensar en paz, y su mente había recordado la voz y los ojos de la primera persona de sus sueños..

Los ojos verdes más bellos y encantadores que recordaba..

Y ahora los veía directamente..

- “Hien..”  -dijo algo confundido, y realmente le costaba articular palabra. ¡eran los mismos ojos de sus recuerdos!

- “Joven Rei, se encuentra bien?” –murmuró Miriel, que estaba junto a su compañero de clase, y le miraba realmente angustiada- “¿podemos ayudarle?”

- “No... no me pasa nada” –contestó mintiendo, pues su cabeza daba vueltas y estaba aturdido- “¿qué hacen aquí?”

- “Tenemos clase de deportes.. yo estoy recogiendo mi balón” –Hien señaló una pelota de fútbol- “Miriel lo vío aquí y... ¿está bien?”

Rei contempló a ambos niños, confundido. Aparentemente se veía igual de inexpresivo que siempre pero la verdad era que su cabeza era un torbellino de sensaciones.... no recordaba nada antes de Yukito y Ayame, pero ahora estaban los ojos verdes de aquel sueño y repentinamente sentía nostalgia...

- “Estoy bien” –mintió poniéndose de pie- “sólo que... que..”

Dudó mirando a su alrededor, buscando una excusa.. Sólo entonces reparó que estaba apoyándose sobre un árbol al que el clima frío parecía haberle quitado casi todas las hojas..

- “Investigaba”  -dijo con la frialdad de siempre, y con aplomo, sin saber porqué les daba explicaciones- “vuelvan a sus deportes, aún no termino..”

- “Pero.. ¿está bien?”

- “Sí”

Hien parpadeó pero las voces de sus compañeros llamándole le hicieron pensar en irse...

- “Nos vemos entonces..” –murmuró antes de despedirse- “¿vienes Hiragizawa?, ¿tienes clase de piano ahora no?”

- “En un rato..” –dijo la niña, que notaba algo no muy común en Rei, pese a que aparentemente seguía tan flemático como siempre.

Hien hizo un último saludo antes de irse.

- “Cuando florezca.. será muy bello ¿verdad joven Rei?” –dijo pensativamente Miriel mirando el bosquecito cubierto de aire frío donde estaban- “porque la primavera llega a todos.. es un ciclo infinito... como las estaciones”

Rei miró a la pequeña... y ella sólo sonrió. Una sonrisa agradable, pero peculiar... y súbitamente aquella sonrisa y los azules ojos de la niña le recordaron a alguien.. un rostro que apareció claramente en su memoria por un instante. El rostro de un hombre adulto, de tez pálida y cuyos azules ojos estaban cubiertos con gafas.. un hombre que tenía un largo cabello negro azulado...

- “¡Papá dijo eso el otro día!” –murmuró Miriel.

- “¿Tu padre?”

Ahora sí que no pudo evitar tocarse la cabeza con ambas manos y la niña se alarmó. Y es que a la mención de la palabra “padre” había visto en su mente unas sombras... dos sombras aladas, pero una de ellas le hablaba a otra persona –sentada en un sillón o algo así, la sombra era confusa- .. pero lo que sí estaba claro es que esa figura alada se refería a la otra persona como “padre”.

- “¡No puedes morir Clow!, ¡no juegues con eso padre!”

Su mente tuvo casi una sacudida y quizá se hubiera desmayado de no haber sido por el contacto con la tibia mano de la pequeña a su lado. Efectivamente Miriel, muy asustada por lo que ocurría, sólo atinó a tomar la mano del adolescente mientras murmuraba que necesitaba ayuda..

- “¡Joven Rei está enfermo!” –dijo desesperada y con los ojos azules empañados por lágrimas- “¡acompáñeme a la enfermería, por favor!”

Rei negó lentamente con la cabeza. ¿Qué había sido eso que le habían pasado?

- “¿Qué le pasó joven Rei?”

- “Recordé... algo” –dijo, dejando por una vez los monosílabos- “y lo más curioso es que ya he olvidado las cosas que recordé..”

- “¿Era algo malo?”

- “Recordé a alguien... en mis sueños. Y también algo relacionado con mi padre.. pero lo curioso es que he vuelto a olvidar los detalles”

- “¡Buscaré al Director!, pero debemos ir a la secundaria..”

Negó con la cabeza.

- “No, me siento ya bien. Gracias”

¿Qué le había pasado?. Había recordado algo importante... estaba seguro. Algo sobre un sueño infantil y algo sobre su padre.

Los detalles estaban fuera de su mente ahora –y hacía un esfuerzo por recordarlo, pero su mente parecía bloqueada- de modo que pensó que quizá había recordado algo sobre la persona que había sido, antes de conocer a Yukito y Ayame..

- “Debo haber recordado algo de mi padre biológico... Takehito Sato” –pensó- “no me sorprende, con lo del recorte del periódico.. supongo que me esforcé mucho en ello y por eso lo he vuelto a olvidar” –suspiró mentalmente- “bien, supongo que es difícil recordar algo que te pasó antes que tuvieras cinco años..”

Pero Miriel estaba al borde de las lágrimas, y sólo por complacer a la pequeña –y en compensación del susto que le había dado- la acompañó a la enfermería de la Secundaria Clamp...

En ese mismo momento, el teléfono sacó a Sakura Li de su atónito silencio en su oficina..

- “¿Lo sentiste?” –dijo la persona que le llamaba- “seguramente que también lo sentiste..”

- “Sí Eriol” –comentó la asombrada esposa de Shaoran- “fue .. como si los recuerdos sellados de Yue quisieran romper mi conjuro..”

- “Lo sé. Yo sentí lo mismo..” –insistió con una semi sonrisa- “¿está Shaoran contigo en este momento?”

- “Pues..” –le hermosa mujer de ojos verdes vió ingresar a su esposo como un huracán a su oficina, y suspiró- “sí, acaba de llegar.. ¿quieres hablar con él?”

- “No, coloca tu teléfono a altavoz para poder hablar con ustedes dos”

- “Uno de los guardianes de Sakura estuvo cerca de romper su conjuro de borrado de memoria” –replicó Shaoran en cuanto la comunicación fue más fluída- “¿tienes idea de lo que pasa?”

- “Tan bien como ustedes... parece que el momento en que las cards y sus guardianes sean despertados se acerca..”

Sakura y Shaoran intercambiaron una mirada...

- “¡Vaya!, no sé si alegrarme o no” –murmuró el Jefe del Clan Li- “pero tienes razón, la desaparición de las Loire Cards y ahora esto.. pueden ser señales que nos indiquen que pronto habrán nuevos cards captors..”

- “Pero eso no es malo..” –sonrió Sakura, recordando a Kerberos- “al contrario.. es una sorpresa”

- “Y todavía no es seguro...” –intervino Yoko, que parecía compartir la línea telefónica de su esposo, pero era la única que parecía levemente inquieta- “¿creen que las cosas se complicarían para nosotros?”

- “No claro que no” –rió Sakura, calmando a su amiga- “si eso ocurre seré feliz de sabes que Kero tendrá un nuevo dueño.. aunque no lo conozca”

- “Sí, aunque yo deberé esperar a que los libros sean abiertos y mantener la vigilancia sobre los nuevos card captors...” –suspiró Shaoran con divertida resignación- “sean quienes sean, siempre el Concilio debe supervisar a aquellos que usan magia en Oriente..”

- “¡Y eso a veces trae cosas buenas!” –dijo Sakura, muy contenta.

Y es que a la mente de la antigua card captor había vuelto los episodios de su niñez.. Cuando conoció a Shaoran.

Efectivamente, ella ahora sabía que el Clan Li había sido encargado por el Concilio a recuperar las Clow Cards –en esos días- y que Ieran Li había enviado a Shaoran –entonces apenas un niño- a Japón con esa misión..

¿Dónde estarían ellos si eso no hubiera sucedido?, ¿si no se hubiesen conocido?.

- “Tranquila, tranquila..ya te dije que te preocupas demasiado” –la voz de Eriol se escuchó, calmando a su esposa- “lo que sucede amigos es que Yoko aprecia mucho a Rei... y no deseamos que deje de ser una buena influencia para el adolescente sobrehormonado que es mi cuñado”

- “Rei tiene la vida que merece. Padres y una familia dispuesta a protegerlo y cuidarlo... algo que nunca pudo tener como Yue” –repuso Sakura, muy contenta- “Llamaré a Yukito para prevenirle por que quizá Rei le haga algunas preguntas pero el sello de su memoria sólo se romperá cuando el libro de Cards  sea abierto, cuando Kero y el nuevo card captor tengan todas las cards y el Juicio Final del nuevo elegido empiece. Sólo entonces, cuando las cosas ocurran en ese orden, el sello de sus recuerdos se romperá y recordará los poderes mágicos que posee....”

- “Y es que nadie más que él puede llevar a cabo el Juicio Final para el nuevo elegido de las Sakura Cards..” –murmuró Shaoran- “¡Si lo recordaré yo!”

- “Así es” –asintió la antigua card captor, ya tranquila por la suerte del hijo de Ayame y Yukito- “lo que ha ocurrido hoy sólo confirma el poder del sello que tiene Rei”

Sakura intercambió una sonrisa de tranquilidad con su esposo y se sonrojaron cuando escucharon a Eriol murmurar “te lo dije.. ¿podemos volver a lo que estábamos haciendo?” y una protesta ahogada por parte de Yoko Hiragizawa..

- “¡Eriol, es hora de trabajar y nuestros amigos nos escuchan!”

- “¡No nos escuchan!”

Sakura y Shaoran volvieron a sonrojarse, mientras este último suspiraba con resignación..

- “Eriol, ¡sí te escuchamos!” –protestó el hijo de Ieran Li, muy incómodo- “de modo que mejor corta la comunicación ¿quieres?”

- “¡Oh vamos, ya no se sonrojen ustedes dos! ¡hacen que a mi esposa le dé pena!” –rió divertido.

- “Mejor dejamos la comunicación allí..” –murmuró Sakura, apenadísima.

- “Disculpen por favor..” –murmuró Yoko antes de susurrar- “¡Eriol, la oficina no es para hacer bromas pesadas!.. ¡ejem!.. lo siento”

- “Olvídalo..” –se despidió Shaoran, antes de decirle a su esposa- “a veces me gustaría saber cómo hace Eriol para divertirse todo el tiempo... yo tengo una reunión por la noche y llegaré tarde a casa... y eso no me parece divertido”

- “¡Es porque no me tomo el trabajo tan en serio como tú amigo!” –rió el inglés antes de cortar definitivamente la comunicación.

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Hola papi y mami!
Lo logré, lo hice!!, no les niego que estaba algo nerviosa, pero Sakura ha regresado temprano de su oficina y me ha dicho que tío Shaoran ha autorizado que me quede aquí!!!
Estoy feliz, feliz, feliz!!!
En este momento estoy deshaciendo mis maletas.. ¡Ay no puedo creerlo!, ¿y ustedes pensaban que no lo lograría! (bueno, yo también dudé y creo que ha sido más que todo un golpe de suerte) pero lo que importa es que,.. ¡ME QUEDO!!