
© Copyright por Claudia Lamata de Gigli
Dejándome llevar por lo
que espontáneamente captan mis ojos, doy rienda suelta a la observación. De
esta manera pude ir descubriendo rasgos en los signos o entre ciertos aspectos planetarios,
pero de una manera directa con estos.
Es asombroso ver como
se manifiesta el signo ascendente o el solar a través de las diferentes
reacciones que tienen las personas.
Ya he hecho varios
artículos referentes a estos temas y considero que es una buena aportación para
aclarar de una forma más simple algunos conceptos que nos llegan a través de
los textos.
Pues esta vez le toca
al signo de Virgo sentarse en el banquillo de los acusados. Y lo que me
interesa destacar de este es su increíble
inteligencia que va de la mano con un
increíble temor.
Considero que Virgo es uno de los signos
más inteligentes del zodíaco. La capacidad de deducción, análisis y captación
es notable. Poseen una memoria que almacena datos con exactitud. Su dicción por
lo general es muy buena y son personas que al menos se interesan por el
correcto uso de los términos al hablar y al escribir. Realmente las virtudes
intelectuales de un Virgo merecen ser destacadas.
Podríamos decir que nos
encontramos frente a una persona apta para desempeñar cualquier tipo de tarea
que requiera el intelecto, pero…. Y aquí nos encontramos con lo que creo es el
mayor escollo de estos nativos, EL TEMOR.
Terribles momentos he
visto padecer a los virginianos cuando han tenido que enfrentarse a un acontecimiento
fuerte y que demandara su rápida decisión.
A pesar de ser un signo
mutable, condición esta que le da acceso a la opción y a la elección, para
Virgo pareciera que esto se convirtiera en una tortura más que en un beneficio.
Asombrosamente toda esa
capacidad intelectual se ve reducida a una limitada fracción que solo le
permite buscar una excusa para escapar y poder pensar con calma.
El temor que padece
este signo puede llevarlo a una somatización y enfermarlo, bueno de hecho es la
vía de escape más rápida y eficaz. Por cierto Virgo es también el signo
relacionado con la salud.
Una vez que nuestro
virginiano/a ha entrado en pánico y ha huido, podemos observar como se encierra
dentro de si mismo, en un silencio casi neurótico para poder así encontrar una
salida con dignidad.

Los silencios de Virgo generalmente están
camuflados por alguna otra actividad, como por Ej., encerrarse en su actividad
laboral, (algo sumamente importante para ellos es el trabajo) más de lo
habitual, o entretenerse con alguna labor manual, o hacer crucigramas. Es en
estos momentos cuando a través de esos momentos en soledad con una aparente
actividad, también van encontrando soluciones y respuestas a aquellas
situaciones que lograron irritarlos.
Los virginianos son
personas sensibles, su sistema nervioso, que por momentos refleja cierta
templanza, puede en un determinado momento en el que entraron en corto circuito
a estallar de la forma más histérica e irracional.
En todos aquellos casos
en que fui testigo de estos desplantes, el miedo a algo fue el protagonista.
Muchas veces me he
preguntado como gente con tanta inteligencia se dejaba desbordar por algún
acontecimiento que los paralizara. Llegué a la conclusión que Virgo está regido
por Mercurio, planeta neutro y eficiente para las innumerables funciones que
sabemos posee, entre ellas las que hacen que Virgo como Géminis sean los signos
mas ligeros y hábiles mentalmente. Pero Mercurio no puede con un bagaje
emocional o una carga de responsabilidad y compromiso, o un enfrentamiento
pasional o fuertes decisiones. Mercurio es apto para todo aquello que es
abstracto o concreto pero de manejo rápido, menudo, que pueda saltar de un lado
a otro, elegir una u otra cosa sin rendir cuentas a nada ni a nadie y menos
hacerse cargo de una difícil situación. A Mercurio le gusta curiosear y
entender de que están hechas las cosas o las personas, como actúan, y en lo
posible ironizar pero sin el mas mínimo compromiso.
Y Virgo como Géminis
están formados por ese material, con la diferencia que géminis es mas volátil,
no le interesa concretar, se conforma con dejar que su mente vuele y llegue a
algún lugar después de tocar miles de hipótesis y teorías. A géminis le
interesa informar e informarse, por el solo hecho de hacerlo y es el que lo hace
pero como Mercurio, a veces casi amoral.
Virgo en cambio es más
responsable y la tierra le impone concretar, es decir concreta mercurialmente. Es por esta razón que se atemoriza y huye
y después concreta. Es la unión de
Mercurio con el elemento tierra que genera tal reacción.
A géminis no le
interesa concretar, por ende es libre, nada lo ata, es la hoja al viento, que
se puede dejar arrastrar o no, depende de los demás elementos en la carta del
nativo.
A Virgo le incita Mercurio a actuar como Géminis, pero la
tierra lo hace tomar conciencia de otra realidad y le exige concretar. Es por
eso que Virgo remite a la salud, al cuerpo, es tomar conciencia de lo que le
hace mal o bien.
Y ahí está nuestro nativo aprendiendo a
trabajar el signo del artesano, del relojero, a
aprender a desmenuzar lo que sirve de lo que no. Por alguna razón en su
escala evolutiva ya dejó a Géminis en el pasado.
De hecho esta
enseñanza a Virgo lo sumerge en el temor
del que hablaba en el principio. A veces su intelecto no alcanza para abarcar
todo aquello que le imponen las circunstancias de la vida y sobre todo para
tolerarlo. Más cuando ha alcanzado nuevamente la serenidad, vuelve a brillar la
inteligencia para poder seguir aplicándola a la realidad en la que vive.
