Normas y reglamentos para amos irresponsables

Algunas corrientes de la psicología norteamericana recomiendan a los padres dar permiso a sus hijos de tener mascotas, a fin de enseñarles a ser responsables. En la medida en que otro ser depende de ellos, los niños aprenderán a asumir compromiso de cuidar al más débil.... eso sin contar con otros conocimientos aledaños, como el significado de la vida y la muerte.

Como corolario de esta posición, las asociaciones defensoras de animales internacionales recomiendan que también se les enseñen las normas elementales de convivencia entre humanos y mascotas, para evitar conflictos en los conjuntos residenciales y edificios de departamentos, y con las autoridades que vigilan espacios públicos tales como parques y avenidas.

En muchas reglamentaciones se contempla que quien tiene una mascota debe estar dispuesto a cumplir sus deberes con el animal y con quienes viven en torno a él.

Primero que nada, aunque soñemos con tener una, debemos respetar las reglas de nuestro edificio, pues si por mayoría los vecinos decidieron prohibir la presencia de animales en los departamentos, esta norma deberá respetarse. También hay que ejercer el sentido común y comprender que, aún cuando la administración permita la presencia de animales, no debemos comprar un gran danes o un San Bernardo si contamos con poco espacio, pues son razas enormes, que necesitan de un patio para vivir felices y poder ejercitarse.

Conocer las normas

En sus diferentes reglamentos, el Departamento del Distrito Federal tiene un inciso que contempla varios puntos relacionados con la propiedad de una mascota. Considera infracciones cívicas las siguientes:

"... permitir al propietario o poseedor de un animal que transite libremente, o transitar con él, sin tomar las medidas de seguridad necesarias, de acuerdo con las características particulares del animal, para prevenir posibles ataques a otras personas o animales, azuzarlo o no contenerlo, o no recoger las heces fecales del animal".

Una recomendación útil para personas que poseen perros de razas consideradas agresivas y hasta peligrosas, es que los saquen a pasear siempre con correa y bozal.

También hay que recordar que, por el bien de nuestra mascota, el nuestro y el de los vecinos, ésta debe recibir todas sus vacunas, especialmente la de la rabia, y conservar la cartilla que expide el veterinario, pues si llegara a lastimar a alguien, podremos comprobar que está sana y salvarle la vida, pues correría el peligro de ser sacrificada.

Así como nuestras autoridades deben garantizarnos un buen servicio de recolección de basura, también establecen que "los propietarios de animales domésticos estarán obligados a recoger y limpiar los deshechos fecales que arrojen sus animales en las vías públicas y áreas comunes".

Hasta ahora nadie obliga a respetar estas elementales reglamentaciones ni castiga por no hacerlo, pero en sociedades más disciplinadas como la de los Estados Unidos, cuando el dueño saca a pasear a su animalito, lleva consigo una bolsita y una palita para recoger los desechos; de no hacerlo, se le impone una multa. Peor aun.. en Bogotá, la capital de Colombia, el castigo afecta a la inocente mascota, que puede ser "detenida"  hasta por ocho días, además de la multa para el dueño.

No deberíamos esperar a que nos obliguen de ese modo a cumplir, pues el beneficio que obtendremos será para todos, ya que las heces al aire libre teminan por desintegrarse y formar parte del ambiente... o sea que, finalmente, van a dar... ¡a nuestros pulmones y nuestro aparato digestivo!.

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