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No te amo pasar una vida buscando estar una vida a tu lado todo el tiempo implorando mucho tiempo llorando en el tiempo estoy perdido y ya estoy muy cansado de escuchar un triste latido de un corazón idiotizado no es que este moderado con franqueza he hablado y aun así te he respetado quizá quede impactado con el sabor del pecado más hoy soy desdichado y me siento derrotado tú no eres el ser amado Por: Gabriel Kalid Sanchez Zavaleta Más que nunca Mirando al niño que fui Recuerdo que te conocí sentada en el parque mirando el oleaje de la vereda pastada tu sonrisa inmaculada me dirigió hacia ti ¿qué fue lo que sentí? Amor de inmediato Ala ves desencanto Tú eras perfecta... Es decir eres perfecta La luz de tu mirada Siempre anhelada Tus senos perfectos ¿cómo llegar a ellos? Tus caderas torneadas Han sido soñadas ¿cómo podía amarte? Pero tú me miraste Mirando al niño que fui También te veo a ti Con amor lo cobijo ¡Es nuestro hijo! Por: Gabriel Kalid Sanchez Zavaleta
No me des tu soledad Dame un poco más de ti. Dame tu duda, tu incertidumbre, tu vocación insomne. No me des tu soledad no la merezco, no la necesito. No la soporto. Perturbaría la mía. Por: Alejandro Pérez Rodríguez (Estimado Alejandro creo que trataste mandar dos poesias pero mandaste la misma) Intra terno Despierta. Descubre que se encuentra en un mundo de colores, pequeño y sutil. Tiene la libertad de danzar al compás de los pasos que lo transitan, lo transportan de una dimensión a otra. Nada feliz por ese mar fructuoso ¡Se ahoga de dulzura! Puede ver, puede sentir pero nunca comprenderá quien es, hasta volver a ese lugar. Su lugar cálido y falaz.
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Por: Debora Videla Vi sus ojos nublarse, entumecerse de frío en un mundo subterráneo. Con misterio enterraba una limosna de su alma confiando ciegamente en sus promesa. UN AMOR ETERNO... TODO COMENZABA. ...Era una noche oscura . Ella asistía al ritual de unos gritos quebrados, sus ojos casi alcanzaban a divisar una imagen, seguía caminando tratando de entrar en esa dimensión fugaz. Eran esos tiempos donde la luz artificial aún no se conocía ella encontró en el subsuelo una de las tantas velas semi acabadas. La agarro fuerte y caminó por el camino que le marcaban como si ya hubiera estado en aquel lugar. Seguía escuchando el clamor que venia de lejos una voz temerosa que retumbaba en sus oídos haciendo un eco de voz y llanto. Su cuerpo húmedo y su corazón exaltado. De pronto una ternura fresca, rodeó su espíritu, y la hizo esculpir un cántico de llanto sin saber el motivo. Su voz, y su ojos asustados eran quienes la guiaban a encontrar el lugar exacto, el fin del camino...Ahí apareció frente a ella una roca enorme agrietada. Bajó lentamente por escalones grandes y sus lagrimas desaparecieron. Ya no las necesitaba, una paz sorprendente la atrapaba. Echó su último vistazo al lugar parada sobre el último escalón que marcaba el final. El sueño Terminaba. Vi sus ojos entumecerse de amor, sus manos a cada lado del cuerpo un camisón celestial la vestía reposada sobre el altar. Rodeada de velas rojas todas encendidas todas hermosas. Una cueva, una tumba. Algo realmente sombrío lleno de rosas hojas escritas revolcadas en el suelo. Ella se acerco extendió sus brazos, hacia aquella o hacia ella. Un rostro descascarado que reclamaba su alma, y ahí estaba vagabunda corriendo por el mundo. Su cuerpo relajado emitía melodías esperando su llegada para ser liberado. Subió al altar y relajándose sobre él observó el lugar preparado para la entrega por ese ser amado que apagaba los últimos faroles. Cerraba el portal y se acomodaba sobre el aposento donde cantaba y la abrazaba naciendo con ella a su lado.
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Por:
Debora Videla
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LLUVIA
EN MI CORAZÓN
Ayer,
un día nublado, en el que alguien me dijo -tienes la mirada triste,
como perdida- y yo conteste que no, que era mentira.
Pero
tenía razón, al igual que este día lluvioso así mi alma se nublaba con
la tristeza que embargaba mi ser, mi rostro empapado en llanto,
lo disimule diciendo que eran las gotas de lluvia al caer.
¿Y
cómo no estar triste? ¿y cómo no acompañar al cielo en su llanto?
si te siento lejos, y parece que el cielo sabe lo que siento y
se nubla y empaña el sol como tu ausencia y tu lejanía entristecen
mi corazón.
Sigo triste, sintiéndote lejos cada vez más
distante, sintiendo que te pierdo a cada instante.
¿cómo
negarles la tristeza en mi rostro? ¿cómo negar si acaso este amor?
este amor que siento se me escapa de las manos por más que
intento, se va, me siento débil, siento que tu amor se escapa de
mi como el agua entre mis manos, mis manos, mi corazón, tal
parece que nada es suficiente para no dejarte ir.
Decido dormir,
tratar de olvidar por instantes que te alejas de mi y en sueños,
en sueños eres mío nuevamente, como ayer...
Amanece, un día
claro, sin nubes, que entre deja ver una esperanza unos rayos de
luz, que iluminan mi rostro, y un paisaje hermoso, me hacen
recobrar la confianza, pensar que puede haber algún será...
Una llamada tuya, el sonido de tu voz iluminan mi rostro,
como el sol ilumino el día, tus palabras, tu cariño reaniman
mi alma, y hacen que poco a poco las nubes que empañan mi ser y la
lluvia que empaña mi alma se disperse y se aleje, y tu voz y tus
palabras, me hacen saber que hay un nuevo amanecer.
Y así
igual que el día recobro fuerza para tomar nuevamente tu amor -mi
amor- y no dejarlo escapar, lo aprisiono lo hago mío, y de
ti
El saber que quieres estar conmigo me hace recobrar la
cordura, las ganas de luchar para tenerte junto a mi las ganas de
aprisionarte en mis brazos y jamás dejarte ir, el regalarte un
beso y hacerte saber que soy de ti.
Hoy con el simple eco de
tu risa con el simple recuerdo de tu aroma y del palpitar de tu
corazón, Iluminaste mi día cómo el sol mi habitación, hoy por todo
esto he dejado atrás lo nublado y me dispongo a ser fuerte, a
apoyarte, quererte y a buscar junto a ti el alivio para mi
corazón.
A luchar por ti y para ti.
Y hoy alguien me dijo
-ya no llueve en tu alma...como ayer- Te amo
Por: ALEJANDRO PEREZ RODRIGUEZ.
VA DE NUEZ
Mira la lluvia porque
gracias a ella se desvanecen mis lagrimas,
mira mi sombra como
se empapa y se limpia,
miro tu cabello porque se
ve hermoso mojado y escurrido.
Se cruzan nuestras
miradas y no decimos nada
brota el odio de mi
interior tengo ganas de partirte en dos;
se cruzan nuestras
miradas y no hacemos nada... solo vuelvo a llorar.
Por: ALEJANDRO PEREZ
RODRIGUEZ.
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