- "Otroo sueño más se convertirá en memoria."
- "Durante cinco años."
- "Te damos las gracias por este gran sueño. Adiós, Seiya."

Capítulo 1: ¡Las Legendarias Armaduras de Dios!

    Las Armaduras Doradas han sido destruídas.

    Los Santos son derribados por el ataque. Están asombrados de que las poderosas Armaduras Doradas hayan sido pulverizadas tan fácilmente.

    Seiya deja caer la Armadura de Atena.

- "Es el fin. Entre las cosas que nos quedaban, con esto, ya no hay más. No hay nada
    más... Toda la fuerza ha dejado mi cuerpo... Ya... es inútil..." dice Seiya.

    Thanatos parece feliz de oír tales palabras.

- "¿Entendieron, gusanos? No importa cuántos de ustedes vengan o qué se pongan en
    sus cuerpos, ¡Todo les será inútil contra mí! Con esto, ustedes, Santos, están
    acabados. ¡Hasta Atena morirá pronto dentro del gran jarrón! El Sol, estando
    escondido, ¡sumirá a la Tierra en la más perfecta oscuridad! Esto anuncia el fin,
    aquí, de la batalla que ha continuado desde los tiempos mitológicos, ¡Con la victoria
    de Hades!" anuncia Thanatos.

    Recoge a la Armadura de Atena.

- "Hmmm, supongo que esta es la Armadura de Atena. Por lo tanto, ¡También la
    destruiré!" dice Thanatos.

    Atena se comunica con Seiya a través de su cosmos. Ella no cree que ya se haya rendido. El le explica que ya han usado toda su fuerza, ya no tienen más. Ella está en desacuerdo: ¡Todavía les quedan sus vidas!

    Mientras las tengan, aunque hayan perdido todo lo demás, y aunque estén heridos, podrán seguir desplegando poder ilimitado. Quizá el milagro de sobrepasar a un Dios en poder ocurra.

- "Seiya, hasta ahora, cada vez que has hecho arder el fuego de tu vida y explotado tu
    cosmos, ¿No han ocurrido varios milagros? No debes rendirte, mientras tengas tu
    vida... Mientras tengas tu vida un milagro ciertamente ocurrirá" le dice Atena.

    Entonces Seiya oye la voz de Marín.

- "Si te rindes en un lugar como ese, ¿Qué le pasará a tu hermana?" le pregunta Marín.
- "Marín..." dice Seiya.
- "Ahora, tu hermana que siempre has buscado, está aquí Seiya" le dice Shaina.
- "¿No quieres volver a ver a tu hermana, Seiya?" pregunta Marín.
- "Sí, Seiya. Ya te habíamos dicho que la protegeríamos hasta la muerte. No te rindas
    Seiya. Resiste, Seiya. Seiya... Seiya..." le dicen Jabú y los otros.
- "Hermana. Seika, hermana... Estoy vivo. Estoy aquí. Hermana. ¡Hermana!
    ¡Hermanaaaaaa...!" los gritos de Seiya resuenan por todo el universo hasta Seika.
- "Oh. En este instante... ¿Se... Seiya...? ¡Seiya! ¡Seiyaaaa...!" grita sorprendida Seika.

    Se dan cuenta.

- "¡!" se sorprende Marín.
- "Seika, ¡¡Has dicho el nombre de Seiya!!" dice Kiki.
- "Su memoria..." dice Jabú.
- "¡¡Su memoria ha regresado!!" dice Shaina.

    Seiya se levanta, su cosmos ardiendo de nuevo.

- "Puedo oír... la voz de mi hermana... la voz de Atena... Las voces de todos, que me
    hacen seguir adelante... ¡¡Sí!! ¡¡No me rendiré!! ¡Mientras tenga esta vida...!" grita
    Seiya.
- "Sí Seiya. Haz arder el fuego de tu vida. Ahora, incrementa tu cosmos hasta el
    máximo nivel... Mucho más que en las batallas anteriores, cada vez más... y más... y
    más... y más..." le dice Atena.
- "Es imposible. Este se ha vuelto a parar... Pensé que había muerto al perderlo todo y
    no ser capaz de hacer nada... ¡¡!! ¿Eso es...?" se sorprende Thanatos.

    Seiya desaparece detrás de su cosmos.

- "¡Increíble! ¿Qué es eso? De la Armadura de Bronce que había sido hecha pedazos y
    convertida en cenizas, los pocos remanentes que quedaron en su cuerpo, están
    ardiendo como llamas" nota Thanatos.

    Templo de Hypnos.

- "¿Qué es esta ansiedad desconocida que siento desde hace rato...? Es extraño que
    Thanatos se tome tanto tiempo con los Santos de Bronce... con Armaduras de
    Bronce que parecen haber sido revividas por la Sangre de Atena, lograron el milagro
    de venir a los Campos Elíseos... Pero... Dudo que el milagro de la Sangre de Atena
    sea solo ese, pero... ¡¡Ah... Ah... Ah!! ¡¡Ya recuerdo!! Hubo algo parecido en los
    tiempos mitológicos... ¡Esas Armaduras revividas por Sangre de Dios...!" recuerda
    Hypnos.

    Seiya aparece con una nueva Armadura.

- "... Se transforman en Kamei (Armadura de Dios), que sobrepasa todo" termina
    Hypnos.

    Y entonces...

- "Es imposible... su Armadura... Su Armadura de Bronce que reduje a cenizas revive
    en tal forma..." dice Thanatos.
- "Se... Seiya" dice Shun.
- "Esto..." dice Hyoga.
- "¿Qué...?" pregunta Shiryu.
- "Nunca había visto ni oído de tal Armadura... Además, miren su apariencia sublime...
    La respetable divinidad que emerge de toda su Armadura... Parece..." dice Thanatos.
- "Estás en lo cierto. Es Kamei" interviene Hypnos.
- "..." se quedan sorprendidos Shiryu e Ikki.
- "¡¡Hypnos!! Hypnos, ¿qué acabas de decir? La súbitamente revivida Armadura de
    Pegaso es..." se sorprende Thanatos.
- "Kamei... ya te lo dije" dice Hypnos.
- "¿¡Kamei?!" se sorpenden los Santos.
- "Es imposible. Kamei... Kamei, de acuerdo a su nombre, es lo que los Doce
    Olimpianos, a quien dirige Zeus, les han permitido vestir los Dioses. Eso...
    ¿Porqué está eso en el cuerpo de un mortal como ese gusano?" pregunta Thanatos.
- "¡Cálmate, Thanatos! Ellos han sido capaces de cruzar la hiperdimensión que alguien
    que no es Dios no es capaz de cruzar, y llegaron a los Campos Elíseos. ¿Y todo
    porqué?" le pregunta Hypnos.
- "Por la Sangre de Atena... Oh..."
- "¡Correcto! Ya recordaste. Una Armadura revivida por la sangre de un Dios está
    cerca del ilimitado Kamei... Así que, se convierte en una Santa Armadura de Dios.
    ¡Sólo las hemos visto una vez en los tiempos mitológicos!"

    Todos están pasmados.

- "¡Armadura de Dios!" exclama Ikki.
- "Una Armadura cercana al ilimitado Kamei, que trasciende al Bronce, la Plata, el
    Oro... todo eso..." dice Shiryu.
- "Seiya hizo que su propia Armadura reviviera pidiendo la asistencia de la sangre de
    Atena e incrementando su cosmos hasta el máximo nivel" entiende Hyoga.
- "... La legendaria Armadura de Dios..." dice Shun.
- "No solo eran para cruzar la ultradimensión... El gran secreto escondido en la
    Armadura revivida por la sangre de Atena..." dice Seiya.

    Interrumpe Thanatos.

- "Hmmm, Hypnos. ¿Quiere decir que viniste porque estabas preocupado?" le pregunta
    Thanatos.
- "Sí. Ahora Pegaso no es un simple Santo. Si lo subestimas, ¡Cometerás una gran
    equivocación!" le advierte Hypnos.
- "Hmmm, no estoy de acuerdo."
- "¿Qué?"
- "A pesar de que la Armadura de Dios está realmente cerca del ilimitado Kamei,
    sigue siendo una Armadura... ¿Qué tenemos nosotros, Dioses, que temer? Además,
    ¿qué puede hacer una persona casi muerta?"
- "¡¡Detente, Thanatos!!"

    Thanatos ataca a Seiya pero él salta y lo esquiva facilmente, su fuerza ha regresado junto con la Armadura. Le ordena a Thanatos regresarle la Armadura de Atena. Thanatos lo incita a venir y quitársela, así que Seiya lo ataca y le patea la Armadura de Atena fuera de las manos de Thanatos.

    Thanatos cae. Seiya atrapa la Armadura de Atena. Thanatos no reconoce al hombre que hace unos momentos estaba al borde de la muerte. Seiya le ordena quitarse para que pueda ir y darle su Armadura a Atena. Su falta rudeza enfurece a Thanatos. El libera su Terrible Providencia.

    Pero su ataque lo detiene el cosmos de Seiya. Seiya le dice a Thanatos que es un Dios de Segunda Clase que sólo juega con la Muerte. Hypnos le advierte a Thanatos otra vez.

    Seiya libera su Puño de Meteoro de Pegaso.

    Su ataque destruye el Sapuri de Thanatos y lo derriba.

- "Es... Está hecho... Al fin... Al fin maté a Thanatos..." dice Seiya, ya sin aire.

    Pero...

    Thanatos se levanta otra vez, frente a Seiya, listo para golpearlo. Pero Seiya reacciona rápidamente, y atraviesa el cuerpo de Thanatos con su puñetazo.

- "Es... Es imposible... Yo, un Dios... he sido derrotado por un mortal... Un Dios... Por un
    Mortal..." dice Thanatos mientras cae.

    Seiya les dice a sus amigos que debe seguir y darle su Armadura a Atena. Hypnos está en su camino. Seiya lo amenaza con matarlo también si no se quita. Hypnos no se mueve, así que Seiya ataca.

    Pero su Puño de Meteoro de Pegaso sólo rompe el casco de Hypnos. Hypnos se sorprende del poder de Seiya. Seiya no tiene tiempo de pelear, así que se va. Hypnos quiere detenerlo, pero...

    Ikki lo golpea, sin efecto, diciendo que él será su oponente hasta que Seiya llegue al templo de Hades. Hypnos se deshace de él con un simple golpe.

    Hypnos le dice, que a diferencia de Seiya, él no está a la par para ser su oponente. Pero Ikki se levanta de nuevo, decidido de pelear hasta que Seiya llegue al templo de Hades, aunque muera. Hypnos se prepara para cumplirle su deseo.

    Pero su brazo es detenido por la cadena de Shun. El le dice que reemplazará a su hermano como oponente de Hypnos. Hypnos jala la cadena pero no se rompe. El recuerda que Thanatos la destruyó. Shun le recuerda que él también recibió la sangre de Atena. Su cuerpo desaparece detrás de su cosmos.

    ¡Y reaparece con la Armadura de Dios de Andrómeda!

    Mientras tanto, Seiya corre dentro del templo de Hades buscando a Atena. Se detiene frente a un gran jarrón de tamaño humano. 


Capítulo 2: ¡Apresúrense! Al Templo de Hades

    El jarrón contiene a Atena. Seiya nota que se está poniendo de un color rojo oscuro. Esto significa que está absorbiendo la sangre de Atena.

    Seiya lo golpea para romperlo, pero está demasiado duro. Así que libera el poder de su Puño de Meteoro de Pegaso.

    Desafortunadamente su propio ataque es reflejado y lo derriba. Alguien le dice que es mejor que pare porque es inútil: Siempre que trate romper el jarrón, su poder se regresará contra él y lo herirá. Seiya mira que a una columna, y mira que una esfera de energía se acerca a una estatua. Seiya comprende que es el alma de Hades.

    Fuera del templo, Shun está con su Armadura de Dios. Le dice a su hermano que vaya a ayudar a Seiya. Ikki accede y se va.

    Hypnos le dice a Shun que él es diferente a Thanatos. Entonces tira de la cadena y lanza a Shun en el aire. Desde ahí, Shun ataca con la Onda Relámpago.

    Desafortunadamente, Hypnos la esquiva. Recuerda sus propias palabras: El ratón puede morder al gato. Decide no perder más tiempo: Pondrá a dormir a Shun.

    La Somnolencia Eterna lleva a Shun a un profundo sueño.

    Hyoga y Shiryu atestigüan la derrota de Shun. Hypnos les dice que Shun ha caído en un sueño profundo y sin fin. Así que nunca más volverá a despertar. Agrega que no le gustan las muertes violentas, pero Shun, con la Armadura de Dios, es peligroso. Así que lo matará. Sin embargo, Hyoga y Shiryu llaman su atención. También están desapareciendo detrás de sus cosmos. Hypnos recuerda que ellos también recibieron la sangre de Atena, como Seiya y Shun.

    ¡Las Armaduras de Dios de Dragón y Cisne!

    Hypnos les recuerda lo que le dijo a Shun: No importa que usen las Armaduras de Dios, no pueden igualarlo.

    Los pondrá a dormir. Somnolencia Eterna.

    Pero Hyoga y Shiryu no se duermen.

- "Ya nos has mostrado tu técnica" dice Shiryu.
- "La misma técnica no sirve contra un Santo dos veces" acompleta Hyoga.

    Atacan juntos: Dragón Ascendente y Polvo de Diamantes.

    Derriban a Hypnos.

    En el templo, Seiya falló en destruir el gran jarrón. Hades le dice otra vez que se rinda. Por supuesto que Seiya no lo hace. Se prepara para atacar pero su poder es regresado contra él y lo derriba. Seiya vuelve a levantarse, así que Hades decide matarlo.

    De repente Ikki entra en el templo. Seiya le dice lo de Atena. Ikki mira la columna y reconoce al alma de Hades. Hades dice: "otro estúpido mortal ha llegado". Ikki decide deshacerse de Hades. Seiya le trata de advertir.

    Ikki lanza el poder de sus Alas Ardientes Despegando, que por supuesto se regresa y lo arroja contra el gran jarrón.

    Seiya corre hacia Ikki. El entiende que es como con Poseidón. Seiya le explica todo. Hades anuncia que va a matarlo. Seiya le sugiere combinar sus poderes. Desafortunadamente Ikki no puede hacer uso de todo su poder con su cuerpo al descubierto. Se lamenta de no tener su Armadura. Sin querer, sus dedos tocan la sangre filtrándose fuera del jarrón. Ocurre una transformación.

    ¡¡La Armadura de Dios de Fénix!! 


Capítulo 3: ¡Hades! Despertando de la mitología

- "¡¡Ikki!!" exclama Seiya.
- "Seiya... Parece ser que la sangre de Atena también me ha dado una Armadura de
    Dios..." dice Ikki.
- "¡Ikki...!"

    Ahora pueden combinar sus dos cosmos y salvar a Atena. Lanzan sus mejores ataques: Alas Ardientes Despegan y Puño de Meteoro de Pegaso. Pero el jarrón actúa de nuevo...

    ... y los derriba. Seiya se pregunta si Hades estaba en lo cierto cuando dijo que era imposible salvar a Atena del gran jarrón. Nota que el alma de Hades está girando y descendiendo por la columna, así que le informa a Ikki que Hades viene a matarlos. Ikki le responde que con toda seguridad serán matados. De repente, mirando la columna, Ikki nota algo. Le pregunta a Seiya qué piensa que puede ser el edificio bajo la columna.

    Seiya sólo se da cuenta que hay un edificio. Parece una bóveda. Ikki le dice a Seiya que oyó que Hades deja que su verdadero cuerpo duerma desde los tiempos mitológicos.

    Así que, obviamente, ese es el lugar donde el verdadero cuerpo de Hades duerme, esperando el día en que gobierne la Tierra. Pero si matan a su cuerpo durmiente, ¡Hades nunca será capaz de revivir! Hades se pregunta porqué corren hacia él. Súbitamente entiende.

    Trata de detenerlos, pero llegan a su bóveda y abren las puertas con sus técnicas.

    En la pradera, cerca del templo...

    Hypnos es despertado por el sonido de una explosión. Adivina lo que Seiya e Ikki están tratando de hacer. Les aconseja a los Santos que los detengan, o este mundo será completamente destruído. Hyoga y Shiryu están sorprendidos.

    Mientras tanto.

    El alma de Hades acaba de desaparecer en la estatua arriba de la columna.

    Debajo, en la bóveda, Seiya e Ikki han descubierto su ataúd. Seiya se prepara para reabrirlo con su puño pero, repentinamente, son expulsados de la bóveda por un poderoso cosmos.

    Hades ha regresado a su cuerpo y lo ha despertado. También, usa un Sapuri negro.

    En pocos segundos, el cielo es cubierto por nubes oscuras y relámpagos. Hypnos les dice a los Santos que el cuerpo de Hades ha sido revivido. Ahora todo cambiará a oscuridad y los seres humanos serán destruídos. Finalmente, Hypnos cae muerto. 


Capítulo 4: ¡A un mundo rebosante de luz... !

    Hades sale de su bóveda, sosteniendo una espada en su vaina. Seiya e Ikki aprecian el verlo al fin. Bajando las escaleras...

    ... libera una vez más su cosmos, que los derriba. Ven al gran jarrón flotar en el aire. Aterriza en el fondo de las escaleras.

    Hades termina de bajarlas y se detiene frente a Atena. Desenvaina su espada y la ataca.

    Ikki salta para bloquearlo pero la espada lo atraviesa y rasga el gran jarrón. Ikki se colapsa, herido. Seiya corre a ayudarlo pero Hades lo amenaza con su espada. Le dice a Seiya que Atena está sufriendo porque el gran jarrón le está absorbiendo toda la sangre, pero no puede morir. Así que, a manera de misericordia, ¡La enterrará con sus propias manos!

    Pero Seiya salta y detiene la espada con sus manos. Desafortunadamente, la espada se llena de energía, que lo lanza para abajo. Seiya se levanta una vez más, determinado en no dejar que Hades mate a Atena.

    Mira a Hades.

- "Qué bello color de ojos... ¿Son esos los ojos de la persona que es temida como el
    rey del país de los muertos?... Son como el fondo de un profundo lago" dice Seiya.
- "Es triste" dice Hades.
- "¿Qué?"
- "Ustedes... los mortales. No saben nada del límite de su poder y de sus cuerpos, e
    intentan hacer cosas demasiado grandes para ustedes. No se contentan con la
    Tierra que les dieron los Dioses y tratan de estirar sus manos hacia el universo para
    ensuciarlo. Al final, hasta tratan de pelear en contra de los Dioses. Para ustedes,
    seres humanos, los Dioses deben de ser a lo que temen y a lo que honran. Cuando
    olvidan su espíritu de fé, su existencia es más triste que estúpida."

    Seiya se sorprende de las palabras de Hades. Le pregunta si quiere decir que se considera un Dios que merece ser honrado. ¡Un Dios debe ser justo! ¿Dónde está la justicia en un Dios Maligno que está a punto de borrar a los seres humanos y ocupar la Tierra? Seiya intenta atacar pero los Hades lo ataca y le hace una cortada al estómago de Seiya a pesar de la Armadura de Dios. Seiya se retira hacia el gran jarrón para proteger a Atena. Hades decide matarlo junto con Atena.

    De repente, Hades es atacado por tres cosmos con la forma de una cadena, un cisne y un dragón.

    Hades se protege con su espada. Shun, Hyoga y Shiryu van con Seiya e Ikki. Revisan si sus dos amigos están bien. Ikki se levanta al fin.

    Se dan cuenta que Hades parece paralizado por su último ataque. Deciden no dejar escapar esta oportunidad de matar a Hades. Una vez más, combinan sus vidas y sus cosmos.

    Se concentran, incendian y elevan sus cosmos al máximo nivel, y entonces lo combinan en uno para derrotar a Hades.

    Hades reacciona tardíamente y no se puede proteger del ataque. Sin embargo, no parece herido. Además está más y más enojado con estos mortales.

    Su contraatque es temible: Rompe ligeramente sus Armaduras de Dios, y los derriba a todos.

    Hades se da cuenta que su ataque combinado rompió un poco su Sapuri.

    Además, ¡¡Seiya se está volviendo a levantar!! Hades no lo puede creer. Entonces recuerda que ya lo había visto antes: En los tiempos mitológicos, ese mismo hombre había herido al cuerpo de Hades y también era el Santo de Pegaso. Seiya le recuerda que la batalla aún no acaba.

    Hades decide deshacerse del Santo de Pegaso para que ya no pueda reencarnar. Seiya no entiende de qué está hablando Hades, excepto que quiere matarlo. Así que ataca primero.

    Desafortunadamente su poder no es suficiente, y es lanzado por su propio ataque, lo que le hace tirar la Armadura de Atena. Cuando está a punto de volverla a tomar, Hades atraviesa su mano con la espada. Hades le dice que, como Atena está muerta, no necesita de cuidarla tan preciosamente.

    Hades les dice que todo ya acabó. Les muestra una visión de la Tierra para que puedan ver que el eclipse ya es total: El gran eclipse está terminado, los nueve planetas permanecerán alineados y ya no volverán a moverse. La Tierra se ha vuelto un mundo de oscuridad eterna.

    En la Tierra.

    Los Santos también notan la desaparición completa del Sol. Marín se pregunta si su resistencia no fue, de hecho, en vano. Seika la reconforta, anunciando que ella todavía oye la voz de la vida de Seiya.

- "Aún ahora, no se han rendido a la Muerte. La voz de sus vidas... Es una canción de
    regocijo... Esa es una luz de esperanza... Mientras Seiya y los otros continúen
    cantando la canción de sus vidas... Yo tampoco abandonaré la esperanza... Nunca..."
    dice Seika.

    Su fé en Seiya y los demás los sorprende.

    Hades decide deshacerse de los Santos, ¡¡Ahora!! Primero de Seiya, que ya no tiene fuerzas. Hades lo ataca con su espada pero Seiya está protegido por una esfera indestructible.

    Seiya no está solo: Sus amigos también están protegidos por esferas similares. Están flotando fuera del alcance de Hades. Hades sabe que esa ayuda proviene de Atena. Ella se comunica, explicándoles que los encerró en las esferas para protegerlos de Hades. Ella planea teletransportarlos a la Tierra. Súbitamente, el gran jarrón cambia color, de rojo oscuro a blanco, porque toda su sangre regresa a su cuerpo. Hades se apresura a atacar el jarrón para matarla.

    Seiya reacciona más rápido y le avienta a Atena su Armadura. Cuando entra en contacto con su Armadura, Atena obtiene el poder de romper el gran jarrón. Aparece vistiendo su Armadura de Diosa.

    Hades entiende que ella dejó que Hypnos la pusiera en el gran jarrón para hacer que sacara a su cuerpo. Atena le dice que han peleado desde tiempos mitológicos, así que es mejor acabarlo todo ahora. Esto hace furioso a Hades. La ataca con su espada. Ella se protege con su escudo. Hades le pregunta porqué pelea así por los mortales, porqué impide que los Dioses castiguen a los estúpidos mortales.

    Ella lo avienta con su escudo, diciéndole que está equivocado: Los mortales no son estúpidos como el piensa. Pero Hades no le cree. No hay existencia más estúpida que la de los mortales. De todas maneras, si los deja hacer lo que quieran, ¿Hasta dónde llegarían? Así que los Dioses deben de enseñarles que si siguen acumulando maldad, ellos caerán en el Infierno después de su muerte y sufrirán eternamente. Hades agrega que la vida en la Tierra es posible gracias al miedo a la muerte que él creó. Atena le responde que es demasiado arrogante. Ella le pregunta si en verdad piensa si hay un ser humano que no haya matado a un insecto o tomado una flor. Los Humanos no son Dioses. Así que cualquier gente buena puede cometer una pequeña maldad, pero no a propósito. Entonces agrega que ella piensa que un mortal debe ser purificado de todos sus crímenes al morir, y que todos los seres vivos, tanto buenos como malos, deben de tener un sueño eterno y tranquilo. Así que es un error el que Hades les dé agonía después de su muerte por los crímenes cometidos durante sus vidas. Por supuesto, Hades no está de acuerdo.

    Hades golpea furiosamente su escudo y la derriba. La amenaza con su espada, diciendo que tal conversación es innecesaria. ¡¡Será mejor que muera por los mortales!! Seiya reacciona y rompe su esfera.

    Se interpone frente a Atena tanto para atacar a Hades como para proteger a Atena de la espada de Hades. Su golpe tira a Hades en contra de la columna.

    Los Santos están felices de ver que es posible herir a Hades. Notan que la espada está clavada en el pecho de Seiya. El cae en brazos de Atena. Ella le dice que resista, que su hermana lo espera en la Tierra.

- "¡Seiyaaaaa... ! ¡No te mueras! No puedes morir... Por favor, ¡vive por aquellos que te
    quieren, Seiya... !" le grita Atena.
- "¡El cosmos de Seiya... ! ¡¡Su cosmos ha desaparecido!!" dicen los otros Santos.

    Súbitamente, la espada sale del cuerpo de Seiya por sí misma y se aleja. Hades le dice a Atena que ella se volvió estúpida entre los mortales: Ella dejó escapar su única oportunidad de matarlo y, ahora, ha desperdiciado su pequeña oportunidad de salvar a Seiya.

    Hades atrapa su espada. Le dice que Seiya murió inútilmente. Además, fue particularmente estúpido al apresurar su propia muerte. Atena lo mira:

- "Hades, ¿Conoces el Amor?" le pregunta Atena.
- "¿Qué?" pregunta Hades.
- "Desde el punto de vista de un Dios, es posible que los humanos tengan una
    existencia estúpida y no respetable. Pero los humanos, cualquiera de ellos, tienen lo
    que se llama Amor. Por ese amor, los humanos pueden ser infinitamente
    bondadosos. ¡E infinitamente fuertes! A pesar de que eres un Dios, no se te permite
    castigarlos porque no conoces el Amor."

    Hades se rehúsa a seguir escuchando y la ataca. El quiere mostrarle que el Amor no puede ayudar a nadie. Los Santos rompen sus esferas y se apresuran a proteger a Atena.

- "¡¡No lo dejen atacar a Atena!!"

    Hades los ve.

- "¿Qué? ¿Qué es ese cosmos de ellos? ¡¡No lo puedo creer!! Que haya fallado en
    matarlos... ¡Que sus cosmos me superen!" dice Hades.
- "¡Es el Amor, Hades! ¡¡Un poder gigantesco que tienen los seres humanos!! ¡El poder
    del Amor hierve desde el origen de la vida!"

    Atena lanza su báculo a Hades y, con ayuda del cosmos de los Santos, lo atraviesa.

- "¡¡El Amor no puede ser derrotado por nada!!" grita Atena.
- "Lo hicimos" dice Ikki.
- "Al fin... ¡¡Al fin derrotamos a Hades!!" dice Shiryu.
- "¿Viste, Seiya?" pregunta Hyoga.
- "¡¡Ganamos!!" se alegra Shun.

    Hades no puede creer que lo hayan derrotado.

    Les dice que tanto el Infierno como los Campos Elíseos desaparecerán junto con él. Ellos también morirán con la destrucción de este mundo. Finalmente, Hades desaparece. Los Santos rodean a Atena. Ella mira a Seiya y les sugiere regresar al mundo de la luz.

    En la Tierra.

    Los Santos ven que el Sol reaparece. Un momento después, está brillando como antes. Están esperando a que Seiya regrese, desconociendo su sacrificio final por la victoria del Amor y la Justicia...

FIN

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