Héctor Farfán
Lleno de arena y caracolas bajo mis pies adentrándome estoy en la inmensidad contemplando su oscura insaciedad grandeza interminable ruge amenazante, me succiona lentamente... recibo el ataque: completamente desarmado completamente desnudo completamente desolado; ya sin el refugio del crepúsculo El agua tibia arena húmeda espuma salada se van y vienen vienen y se van