Una
pareja besándose en la acera
mientras el viento canta incesante nuestra comunión
las hojas van bailando en una orgía de fuego,
el cielo ensombreciéndose poco a poco
y el aire se torna ligero
las llamaradas fugaces de tu cabello
festejan su ascenso a mi alrededor.
Mas
nada de esto me inmuta,
la náusea me ha cegado
Ya no siento ya no vivo.