¿Que tan valido es iniciar el aprendizaje marcial con un arma?

 

 

¿Se vale enseñar a un chico que no tiene conocimiento alguno de las artes marciales y su disciplina, y además de eso regalarsela? Sin duda es una pregunta seria y sobre todo en nuestros días cuando los jóvenes están mas que desenfrenados, donde la violencia y el sexo parecen ser las únicas cosas a enseñar por los medios de comunicación y donde por si fuera poco los padres tienen cada vez menos tiempo de dialogar con los jóvenes.

 

A mi muy particular punto de vista no se vale y no es valido ya que la mayoría de los sistemas que están dándose a conocer y que se hacen llamar especializados en el uso de armas lo hacen en el sentido meramente comercial mas que en el sentido formativo marcial, muchas veces ofreciendo mini-seminarios en los cuales incluso hasta regalan el arma en la inscripción, esto sin saber a quien le están regalando un arma  a quien van a enseñarle a medio usarla, recordemos que medio usar es ventaja sobre quien no sabe usarla o no tiene una.

 

Una de las razones por la cual las artes marciales tradicionales y formativas no inician con armas es porque antes que nada hay que educar al alumno, hacerlo una persona responsable y conciente de cómo y cuando usara lo aprendido en clases, esto se debe a que las artes marciales que se dignan llamarse así anteponen la formación del estudiante, la disciplina, la educación y el desarrollo de valores a lo comercial, lo competitivo, y lo “deportivo” de la actualidad y por eso mismo primero se los forma y educa y después se les enseña el uso de armas y cosas mas letales (por llamarlo de alguna manera), veamos esto a manera de ejemplo imagine que usted apreciado lector tiene 15 años no sabe manejar pero si tiene el arrojo, el ímpetu de  aventarse a hacerlo y le dan un carro formula uno, ¿que cree que pasara? Pues si indudablemente saldrá lastimado o lastimara a alguien y después seguramente se arrepentirá por mucho mucho tiempo.

 

Por eso si desea iniciar con el entrenamiento de un arte marcial no dude en averiguar bien y preguntar antecedentes de la escuela y el maestro, pero sobre todo no se deje conquistar por un “maestro” comercial que solo quiere dinero sin importar lo que le enseñara a usted o a sus hijos.

 

Esperando este breve articulo sea de utilidad en su camino marcial me despido deseándole lo mejor estimado y amigo(a) lector(a).

 

Sensei Jaime Ortega Sosa

 

 

 

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