Por que la enseñanza de Karate en instituciones educativas
“La finalidad suprema del Karate Do - y propiamente del estilo Shotokan según las propias palabras de su fundador Sensei Gichin Funakoshi (1868-1957) - radica no en la victoria o la derrota, sino en perfeccionar el carácter de quien lo practica”, buscando con esto liberar al ser humano de todo ego para así permitirle un desarrollo integral como persona, tanto dentro de la sociedad que le rodea como del propio grupo familiar y a partir de esta premisa surge la inquietud de Sensei Funakoshi de introducir la enseñanza del arte primero en escuelas primarias en su natal Okinawa logrando con esto no solo el desarrollo físico del los niños sino también un gran avance en su desarrollo intelectual ( ya que la practica del Karate Do debido a su metodología de enseñanza, es de gran ayuda para el desarrollo de capacidades tales como la atención, la concentración, la observación y sobre todo del control del carácter), posteriormente cuando viaja a Japón (1922) a realizar una exhibición para el entonces aun príncipe Hiroito este queda tan asombrado con este arte que es inmediatamente incluido dentro de las actividades de las universidades no solo como una actividad para-escolar sino como una materia obligatoria la cual hasta la fecha se incluye en las universidades de ese país. Es por esto y muchas razones mas que surge el interés por parte de los profesores de Karate Do en nuestro país así como por parte de algunas escuelas de varios niveles educativos de incluir este arte como parte de la formación de sus estudiantes para hacer de ellos gente productiva, responsable, entusiasta y sobre todo hombres y mujeres con un espíritu inquebrantable y capaces de afrontar cualquier reto que el destino pudiera imponerles tanto en su vida diaria como en su vida académica y profesional; dejando muy en claro que el Karate Do no es un simple deporte de contacto con fines puramente combativos, sino un arte marcial con fines puramente formativos ya que aun dentro de la competencia, la cual se ha venido desarrollando muy recientemente (1957) se puede observar un ambiente de cortesía y caballerosidad entre los participantes quienes sin importar la obtención o no de la victoria no dejan de poner muy en alto los preceptos de Sensei Funakoshi (tales como el Dojo Kun ampliamente conocido en el medio del Karate Do y que en su sencillez guarda una gran filosofía de vida) quien siempre dijo que el Karate Do debe empezar y terminar con cortesía.
En base en lo antes expuesto y en los resultados obtenidos a lo largo de la practica del Karate Do en lo personal así como con alumnos y compañeros de entrenamiento no me queda mas que recomendar la practica de este arte como un magnifico complemento para la formación de gente de bien para nuestra sociedad.
Cinturón Negro Shodan (1° dan)
Cinta Negra e Instructor
de Federación Mexicana Karate Do