Capitulo 2:Todo fue un sueño

 

 

Para Michiru el tiempo se detuvo en ese beso,  sus labios se adherían con facilidad, pero el chico se separo ligeramente y le dijo:

 

-amor, ya es tiempo de que regreses con tus amigos- y tomándola de la mano- ven, vamos, te iré a dejar-

 

-no, no quiero irme, no quiero estar lejos de ti-

 

-pero, Michiru, tus amigos, tus sueños, tu vida, no pensaras dejarlos en el olvido, eso es...- fue interrumpido

 

-ahora ya nada importa, si quieres mi felicidad, será mejor quedarme a tu lado-

 

-pero, no puedo obligarte a estar aquí por el resto de tu vida-

 

-Ángel, te amo, y es por eso que no quiero alejarme de ti-

 

-yo también te amo, y es por eso que quiero que regreses al lado de serena, y las demás, además, quiero que te conviertas en la mejor violinista del mundo-

 

-no te entiendo!!!!!!- parecía estar furiosa- primero me dices que me amas, y ahora me quieres regresar a un mundo en donde solo hay guerra y destrucción, al igual que odio-

 

-yo solo quiero lo mejor para ti-

 

-lo mejor para mi, eres idiota o que, si quieres que regrese al lado de los demás, entonces para que despertaste mis recuerdos, para que si al final me ibas a mandar al lado de serena y los demás-

 

-Michiru, realmente estoy confundido, no se que decir-

 

Michiru solo quería quedarse y fue entonces cuando uso los argumentos a su favor

 

-no te estoy pidiendo que me dejes quedarme, si este palacio y todo a su alrededor es mío, entonces como princesa te ordeno que olvides la posibilidad de mi regreso a la superficie-

 

-Michiru, es que yo..-

-nada, nada-dijo en un tono pícaro-usted príncipe, como debe protegerme, le ordeno que se siente aquí y me deje de renegar-

 

-pues como quiera usted, después de todo, para mi es mejor, pero antes que otra cosa- la miro a los ojos- dime que sientes por mi, de que serias capaz de hacer por mi-

 

Ella nunca se había sentido tan tranquila, esos ojos le hacían sentir amada

 

-yo te amo, y soy capaz de matar, morir, o vender mi alma por ti, nada me importa en este momento, solo quiero estar a tu lado-

 

 No le importaba si aparecía un nuevo enemigo, tampoco le importaba dejar sus conciertos, las galerías, dejar a Hotaru y a ¡Haruka!, no, Haruka ya no era nada importante, solo sabia que quería seguir al lado de aquel chico de cabello verde azulado y ojos azules, que eran tan cristalinos y profundos que daban la impresión de que el mar había sido encerrado en ellos, Michiru siguió inspeccionándolo y entre mas lo veía, mas cualidades le encontraba, pero de pronto, un gran estruendo altero al joven, quien rápidamente se levanto

 

-               Quédate aquí, ahora vuelvo- y corriendo salió de ahí, no le dio oportunidad a Michiru de hablar, por lo cual, ella salió detrás de el

 

Ya afuera, un sujeto daba ordenes a su ejercito

 

-               Vamos, que esperan, ataquen sin piedad, se que ese maldito esta aquí, y lo quiero muerto-

 

 

Michiru estaba desconcertada, solo miro a Ángel, y sin decir nada saco su pluma de transformación

 

-               Por el poder del planeta neptuno...- pero no pudo terminar

 

-               No, espera, no te transformes-

 

-               Pero, que pasa, que esta ocurriendo aquí-

 

-               Justo lo que temía- susurro para el – Michiru, será mejor que entres al palacio y no salgas por nada del mundo-

 

-               Me niego, no voy a dejarte solo-

 

-               Hazlo, yo me haré cargo, no quiero que te metas en esto-  y girando hacia donde estaba el ejercito, grito -  no busques mas, aquí estoy-

 

-               Vaya, hasta que apareces, sabia que si esperaba te encontraría neptuno, baja de ahí y enfréntame-

 

-               Me quieres, pues aquí me tienes Glan- y de un salto,  se puso frente a su enemigo

 

 

El ejercito se disponía a atacarle, todos estaban listos para matarlo pero

 

-               Creí que tenias el suficiente valor para enfrentarte a mi sin ayuda de tu ejercito-

 

Glan asintió con la cabeza y el ejercito se alejo unos metros

 

-               No quería mancharme las manos con tu sangre eres alguien insignificante, pero de todos  modos, te daré el honor de morir en mis manos-

 

 Y aprovechando el descuido por parte de Ángel, quien miraba hacia donde Neptune, Glan lanzo un ataque muy poderoso

 

-               Agujero negro!!!!!!!

 

-               Que?- Ángel logro esquivarlo, pero el ataque lo rozo, haciendo que su brazo sangrara ligeramente

 

-               Vamos,  deja de jugar y muéstrame tu poder por que lo necesitaras-

 

Una sonrisa sarcástica se asomo en el rostro del joven

 

-               Si  así lo quieres- y sacando una estrella azul de su bolsillo- neptuno, dame el poder!!!-

 

Michiru se quedo sorprendida al ver que él también se podía transformar

 

  -bien Glan, prepárate, ahora es mi turno  tormenta, destruye!!!!!-

 

-               Aarrggg- Glan era muy veloz, pero no pudo esquivar el ataque y quedo herido

 

-               Si que has perdido mucha condición Glan, la ultima vez ese ataque no te hizo ni un rasguño-

 

-               Eres un maldito, ya veras flara!!!-

 

-               Glan, Glan, eres un tonto, el fuego se apaga con agua, toma esto. Ola de neptuno, ve!!!-

 

Neptuno estaba muy confiado, pero el ejercito ya se dirigía hacia el castillo y recordó que Michiru estaba ahí, se dirigía a salvarla cuando

 

   -bomba de la oscuridad!!!-

 

El ataque había dado en el objetivo, neptuno cayo al suelo, no podía levantarse

 

-               Neptuno, eres muy fuerte, pero tu mayor defecto es que te confías y por eso tu hora ha llegado-

 

Se disponía a matarlo cuando  vio volar (¿?) Pétalos de rosa,  giro y su ejercito estaba en el suelo

 

-               Que paso aquí, bueno, no importa, tengo cosas mas importantes- y viendo a neptuno, grito- muere!!- cuando

 

-               Maremoto de neptuno!!!- sailor Neptune había atacado sorpresivamente a Glan

 

-               Aarrggg, qui-quien e- eres tu?- dijo muy débil

 

-               Creí que no lo volvería a decir, pero formo parte de una nueva era, cuando la marea desata su furia en neptuno, soy sailor Neptune y entrare en acción- se acerco a neptuno y dirigiéndose a Glan – no permitiré que le hagas daño a  neptuno, antes tendrás que matarme-

 

Levantándose con un poco de esfuerzo Glan se rió y dijo

 

-               Niña tonta, si quieres morir tu también, así será- y sacando una bola de energía- toma esto, luz final!!!- Glan sabia que si atacaba a Michiru, neptuno la salvaría arriesgando su vida, después de todo, el amor que sentía el uno por el otro era obvio

 

-               Cuidado Neptune!!!- Michiru estaba cubriendo a neptuno, estaba dispuesta a recibir el ataque, y cuando creyó que iba a morir

 

 

-               Ahhh-

 

-               Que?, neptuno!!!, por que lo hiciste? Eres un tonto-

 

-               No, no me reproches, te amo tanto como para permitir que te hagan daño-

 

-               Lamento interrumpir, pero se me hace tarde-

 

Neptuno estaba furioso, saco toda la fuerza que tenia y se levanto

 

-               Glan, morirás por todo lo que has hecho- y tomándolo de la espalda- Neptune, te amo, adiós, explosión de Urano!!!!-

 

-               Que? Creí que ya no podías controlar los poderes de Urano, maldito-

 

-               Pues te equivocaste-

 

 

Y tras esa discusión, neptuno y Glan desaparecieron

 

-               Neptuno, no me dejes, no de nuevo-

 

************** ********** ************* ************* **************** ************ ************ ****

 

-Michiru que te pasa-

 

-en donde estoy? Que paso?-

 

-Michiru, estas en casa, que paso, estabas durmiendo y de pronto estabas muy inquieta, que paso?-

 

-Haruka, eres tu, tuve un sueño-

 

-que clase de sueño-

 

-no, no lo puedo recordar-

 

-bueno, no importa, seguro que solo era un síntoma, es difícil dejar de ser una sailor de la noche a la mañana, vamos, Setsuna y Hotaru esperan para desayunar-

 

- si, enseguida bajo-

 

En su mente, Michiru pensaba, por que no puedo recordar ese sueño,  lo único que recuerdo son unos ojos tan cristalinos como el mar, eso es todo, un sueño

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1