Chávez gana la guerra y Bush las Empresas Mixtas
Tomado de www.soberania.org
Artículo Caracas / Venezuela - Lunes, 13 de Febrero de 2006
Marcos Pelayo
LA SIEMBRA PETROLERA DE CHÁVEZ ES LA CONSOLIDACIÓN DE LA APERTURA DE CARLOS ANDRES PÉREZ
Chávez gana la guerra y Bush gana el petróleo venezolano para conformar empresas mixtas. Chávez para congraciarse con el imperialismo el cual es fundamentalmente petrolero, para congraciarse con las máximas representantes del neoliberalismo salvaje en el mundo, les ha creado a las transnacionales en Venezuela un nuevo ordenamiento legal bolivariano que legitima la privatización de los hidrocarburos venezolanos, consolidando de esa manera el plan privatizador iniciado por Carlos Andrés Pérez y Luis Giusti, en la década pasada. La siembra petrolera de Chávez es la consolidación de la Apertura Petrolera de Carlos Andrés Pérez (CAP).
Las empresas mixtas no son ninguna novedad revolucionaria. Ellas se establecieron en Venezuela durante la Apertura Petrolera de CAP y Giusti. Específicamente se previeron en las Áreas de Exploración a Riesgo y Producción bajo Ganancias Compartidas, figura mediante el cual se inició el proceso de privatización real del petróleo venezolano, con un porcentaje de participación de PDVSA del 35% [1], y el otorgamiento de áreas nada riesgosas, de alta potencialidad, que para el 2009 deben estar produciendo 400 mil barriles diarios. [2] Pero en el mundo del petróleo (MEM- MEP, PDVSA y transnacionales), que es el mundo de los sobornos, fraudes, publicidad engañosa, medias mentiras, medias verdades, ¿quién puede garantizar que no los estén produciendo ya, o que estén en una cantidad bien alta que no ha sido declarada, lo cual es muy común en ese mundo de sobornos?.
La Apertura de CAP-Giusti, también estableció otras empresas mixtas con el nombre de Asociaciones Estratégicas de la Faja del Orinoco. Estas son Petrozuata (Conoco 50,1%, PDVSA 49,9%, Hamaca (PDVSA 30%, Phillips 40%, Texaco 30%), Cerro Negro (PDVSA 41,67%, Exxon Mobil 41,67%, Veba 16,67%), Sincor (PDVSA 38%, Total 47%, Statoil 15%). Es decir, un global de participación del 40% para el propietario. Producen actualmente 620 mil barriles diarios de petróleo, y los planes acordados son crecer al máximo.
Tanto las Áreas de Exploración a Riesgo y Producción bajo Ganancias Compartidas como las Asociaciones Estratégicas de la Faja recibieron como excepción a la ley, un régimen impositivo preferencial para que pagaran menos impuestos y menos regalías, y le ingresara menos recursos al fisco nacional. Esto Chávez lo mantiene así y con el cuento de la seguridad jurídica, no ha sido tocado. Lo único que hicieron fue restituir el régimen ese preferencial, porque lo estaban violando para pagar aún menos, hecho por el que tampoco fueron penalizadas.
Para violar las leyes y los contratos petroleros se necesita el aval de los representantes del Ministerio y de PDVSA. Nunca las transnacionales han actuado solas, siempre tienen sus cómplices por soborno. Así se inició la privatización velada del petróleo venezolano, donde seguíamos siendo dueños de las reservas, pero no de los beneficios. Y a las transnacionales se les permitió declarar como propias esas reservas en la SEC, mientras PDVSA, todavía sigue haciéndose la desentendida.
Con los Convenios Operativos, de la misma Apertura de CAP, hasta diciembre 2005 se producían 480 mil barriles diarios, formalmente no eran empresas mixtas, sino formas de donación, más que concesiones, que contaron con la complicidad de PDVSA y del Ministerio de Energía y Minas, ahora de Energía y Petróleo, quienes hacen de esos contratos un misterio, protegidos por cláusulas de confidencialidad, lo mismo que hoy hacen Chávez y Ramírez, con las empresas mixtas en que han convertido a esos convenios.
No solamente los Convenios son empresas mixtas, sino también han convertido a la Faja del Orinoco, la plataforma caribeña y los campos nuevos con altas reservas como Tomoporo, Franquera, Chaguaramal, Barúa-Motatán y otros, en Empresas mixtas. Es decir, PDVSA es ahora una gran empresa mixta, de capital estatal y privado transnacional.
Puede verse que alrededor de 620 mil barriles diarios de las asociaciones estratégicas, más 480 mil de los Convenios, más la no declarada producción temprana de las Áreas de Exploración a Riesgo y Ganancias compartidas, suman más de 1 millón 100 mil barriles diarios de petróleo por los cuales casi nada le entra al fisco nacional. Pura ganancia transnacional con la complicidad de los ejecutivos petroleros y ministros de energía.
Hoy la Nueva PDVSA nos recuerda que esos contratos están protegidos por la seguridad jurídica, que la ley no es retroactiva y por lo tanto no se pueden cambiar ni siquiera los porcentajes de participación. Lo que se ha hecho con los convenios, en vista de la proximidad de su extinción, es convertirlos en empresas mixtas, a cambio de nada. Mientras por UNOCAL, con reservas insignificantes pagaron el año pasado, 18 mil millones de dólares, por las empresas mixtas en Venezuela, apenas pagan y el Estado apenas cobra.
La Apertura Petrolera no fue privatización según el gobierno de CAP. Las empresas mixtas no son privatización, según el gobierno de Chávez.
Y Chávez más audaz que Pérez, no tuvo ningún miramiento en convertir el régimen preferencial de la Apertura, en el régimen impositivo legal, estableciendo para ello una Ley de Hidrocarburos, para que actuara como el “imperio de la Ley” para todo el petróleo, exceptuando el gas, el cual recibió de Chávez más privilegios aún para el sector privado.
De esa manera Chávez disminuyó el régimen fiscal petrolero a la mitad del establecido por la ley de nacionalización petrolera, asunto que conoce muy bien el viceministro y director de PDVSA, marxista, Bernard Mommer.
Las empresas mixtas, no son pues ninguna novedad revolucionaria. La Siembra Petrolera de Chávez es la consolidación de la Apertura Petrolera de CAP.
Ahora Chávez, en su socialismo del Siglo XXI, establece que está recuperando la soberanía petrolera, promoviendo la privatización de todo el petróleo y gas venezolanos. Y centra la discusión en los porcentajes de participación. Si Venezuela tiene el 50% más uno, tiene el control, por lo tanto tiene soberanía, con lo cual Chávez cambia el concepto de propiedad y el concepto de soberanía, como aporte a una nueva etimología bolivariana, y para la desgracia de este pueblo petrolero. A las transnacionales les dan el petróleo y al pueblo migajas y circo.
EMPRESAS MIXTAS: FIGURAS JURÍDICAS IMPLANTADAS POR LAS TRANSNACIONALES
Ahora, Chávez y Ramírez, nos quieren presentar las empresas mixtas como algo inédito y revolucionario, cuando no son más que figuras jurídicas implantadas por las transnacionales desde la década de los noventa, cuando primero empiezan a asociarse entre ellas [3] y luego empezaron a sobornar a políticos y gobernantes para que privatizaran sus empresas públicas petroleras y gasíferas, tal como es el caso de Rusia y otras ex-repúblicas soviéticas, China, países del Africa, India, Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, etc.
Las transnacionales actúan por oleadas imponiendo simultáneamente y aceleradamente modelos y conceptos: Apertura, campos marginales, convenios, empresas mixtas, contratos de servicio, migración, fortaleza financiera, certificación de reservas, propiedad en el subsuelo y propiedad en boca de pozo, licencias, campos maduros, valor agregado, sinergias con socios, outsourcing, responsabilidad empresarial, desarrollo sustentable, desarrollo endógeno, empresas de producción social, alianzas estratégicas o Clusters, creación de Entes tales como: Ente Nacional de Hidrocarburos o Gas, Asociación Nacional de Hidrocarburos, Esfuerzos de Productividad Compartida, Unidades de Activos o Gerencia Integrada de Activos, etc.
Hoy, para las transnacionales son las empresas mixtas y los sobornos, la fórmula más segura y menos conflictiva de ponerse en el recurso petrolero y gasífero.
El caso de los Convenios Operativos sirve de ejemplo. El Ministro y Chávez, anunciaron la toma de los Convenios para ser operados por PDVSA, si estas operadoras no aceptaban convertirse en empresas mixtas, para tener mayores derechos, incrementar la producción y prolongar por 40 años más los 7 que les faltaban para culminar “sus operaciones” supervisadas por el MEP y PDVSA. Fueron mediáticamente presentando la resistencia como en dosis, resistencia que por supuesto no hubo. Y la única que puso resistencia con sus 12.000 barriles por día, fue Exxon Mobil, y en vez de tomarla PDVSA, le permitió que esa participación se la cediera a Repsol. A Exxon Mobil con la Faja (empresa mixta), la plataforma deltana (empresa mixta), la Exploración a Riesgo y Ganancias Compartidas (empresa mixta), y negocios aguas abajo en petroquímica y comercialización de productos en Venezuela. ¡Esos 12.000 barriles no le hacen falta! ¿cuánto recibiría Exxon por ese campo? ¿Qué hay detrás? [4]
Pero, la aceptación de todas a migrar impidió que Chávez pudiera tener un show nacionalizador, como le había prometido el ministro. Pero Chávez reclama el Show.
NO ES PLENA SOBERANÍA, ES PLENA PRIVATIZACIÓN PETROLERA
El Estado, con las empresas mixtas no recobra el control sobre su industria petrolera. Si es por teoría siempre ha tenido ese control, sino véase las propaganda y publicidad de PDVSA, tanto de la nueva como la vieja. ¡Siempre son dueños absolutos del petróleo!. Esa propiedad no se discute. Ahora lo que se discute es el control. Tampoco se discuten los beneficios. Tema vedado.
Los resultados revelan la dimensión de las componendas, sobornos, amedrentamientos, que han servido para que en los hechos, el Estado, tanto en la Cuarta como en la Quinta, no tenga ningún control. El negocio petrolero y gasífero lo manejan otros, aunque Chávez se llene la boca, jactándose.
Si hoy el Estado recibe más dinero, en términos absolutos, más reciben las transnacionales en términos absolutos y relativos. Pero Venezuela, en términos relativos, recibe menos que antes en relación al ingreso total de PDVSA, y las cuentas todavía son un misterio.
La impunidad con que han actuado los altos ejecutivos petroleros y ministros de la Cuarta, totalmente perdonados por los de la Quinta, revelan los niveles de acuerdo que existe entre los representantes de ambas repúblicas para el asunto energético.
Nunca incrementaremos la ganancia por barril en las empresas mixtas porque debemos entregarle su ganancia de acuerdo al porcentaje de participación a unos socios, que no necesitamos desde el punto de vista técnico porque la tecnología ellos la contratan, igual que podemos hacer nosotros. Ni del punto de vista económico, porque recursos tenemos; ni por falta de personal capacitado porque también lo tenemos, adentro y afuera, y capacidad para pagarlo al precio que sea en beneficio del negocio, tal como hacen ellas. ¿Cuáles son los motivos que tenemos para asociar al Estado venezolano con las trágicas representantes del neoliberalismo salvaje y del imperialismo mundial? Hable claro presidente, que sus miedos los podemos compartir. ¡Díganos la verdad! La verdad no es cobardía.
Hoy Pdvsa, continúa siendo un estado de sitio, donde no se puede dudar ni mucho menos disentir de la política petrolera centrada en empresas mixtas, donde el Estado se asocia con el enemigo transnacional después de haberlas denunciado como estafadoras y defraudadoras del fisco nacional, acusadas de invasoras, guerreristas y desestabilizadoras.
El incremento del aporte al fisco vendrá por el incremento de los precios del petróleo como recurso cada vez mas escaso, así como por el aumento de los volúmenes de producción. Quien se ponga en el petróleo remanente del planeta, tendrá su seguridad nacional garantizada. El problema de las transnacionales es que ellas nunca han querido pagar el precio de mercado, y para eso sobornan, invaden, acribillan, desestabilizan, atacan.
Los aportes a la nación nunca más alcanzarán el 75% de los ingresos de la industria como cuando la nacionalización petrolera. Mucho menos cuando éstos ingresos se reducen intencionalmente estableciendo subsidios al precio de venta de todo el petróleo que se suministra a las refinerías de PDVSA en el exterior, en contratos que no han sido desarticulados, y se reducen a su vez por otra cantidad de subsidios, sobreprecios, sobrefacturación, gastos inocuos no siempre divulgados. Y ahora aún más cuando la ganancia debemos compartirlas con los socios.
¿Por cuánto estamos cediendo el porcentaje de las reservas en boca de pozo? ¿Por cuánto estamos vendiendo nuestras reservas? ¿Qué inversionista es ese que no compra la materia prima? ¿Qué revolucionarios son éstos que subestiman el valor del más vital recurso de la humanidad en este momento?
CHÁVEZ QUIERE UN SHOW NACIONALIZADOR
Chávez anunció el 4 de febrero de 2006, que retomarán el control de los Convenios de las Transnacionales y argumentó que tomarán el Campo Mara, un campo operado por la misma PDVSA. Eso fue un lapsus, un traición de su pensamiento. Porque en realidad, son los campos que actualmente opera PDVSA los que a mediano plazo, serán entregados para conformar empresas mixtas. Es lo único que les falta. Son 77 millardos de barriles (sobreestimados), pero ya los 280 millardos de barriles de la Faja los entregaron. Lo más probable es que haya querido decir Tomoporo o Barúa Motatán, que ya le fue ofrecido a Repsol, y ésta no va a perder ese lomito.
Lo otro sería aceptar que efectivamente van a tomar un campo donde funcionaba un Convenio. Pero ya todas las operadoras habían migrado gustosamente a Empresa Mixta. ¿Qué otro campo, qué otra parcela de la Faja o de la plataforma atlántica le habrán prometido a esa operadora para su contribución al show? ¿Cuánto vale el show?
Legalmente los campos de los Convenios estaban en manos de PDVSA y el MEP, y su producción entregada con cierres diarios supervisados por PDVSA y el MEP, e incorporada a la producción de las áreas de oriente y occidente.
Que los contratos eran desfavorables era otra cosa sobre la que había que actuar. Y con las primeras medidas que se anunciaron reconociéndoles hasta un máximo del valor de los hidrocarburos en un 66,67%, más las acciones contra los ilícitos fiscales denunciadas por el SENIAT, eran más que suficiente para esperar su extinción, sin seguir incurriendo PDVSA en mayores pérdidas e incremento de deuda. [5]
Ahora todos los campos tendrán un porcentaje privatizado. ¿A cuenta de qué? ¿Qué aportan las transnacionales? ¿Deuda acumulada por los pagos e incentivos indexados de una producción fraudulenta? ¿Por no haber pagado nunca ni impuestos ni regalías, según declaraciones del propio Ministro?.
Chávez, ¿o tú nos engañas o te engañan a ti? ¿o te has confabulado para engañar al pueblo?. La historia no perdona.
CON LAS EMPRESAS MIXTAS LAS MAYORES
BENEFICIARIAS SON LAS TRANSNACIONALES:
Con las empresas mixtas las mayores beneficiarias son las transnacionales que se conforman en empresas mixtas con un recurso que antes no tenían, y ese es el premio que reciben en pago a sus servicios de fraude a la nación y de desestabilización política, con lo cual podemos decir parodiando el discurso del presidente que CHAVEZ GANO LA GUERRA Y BUSH LAS EMPRESAS MIXTAS.
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Notas:
[1] Pedro Marturano, Hernán Mora, PETROLEUM, junio 1998, página 8.
[2] PDVSA y sus socios en Venezuela, publicidad de PDVSA, s/f
[3] Conoco-Phillips, Chevron-Texaco, Total-FiNAElf, Exxon-Mobil, BP-Amoco, etc.
[4] www.pdvsa.com, dic 2005
[5] Avances Corporativos, Separata Plena Soberanía Petrolera N° 3, septiembre 2005.
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