PRIVATIZAR EL MUTÚN
Redacción tomada de "Econoticiasbolivia" (sitio web)-27/12/05
La Paz, diciembre 23, 2005.- Aunque aún no asumió formalmente el
mando del gobierno, el nuevo presidente electo de Bolivia, Evo Morales, dio vía
libre para la explotación privada del Mutún, uno de los yacimientos de hierro
más grandes del mundo, reabriendo una licitación cuestionada por ambientalistas,
sindicalistas y dirigentes campesinos del Movimiento al Socialismo (MAS) por ser
dañina a la economía y al medio ambiente del país.
En una reunión con el aún presidente Eduardo Rodríguez, Morales
aseguró que ni él ni su vicepresidente, Alvaro García Linera,
habían solicitado la suspensión de la licitación internacional del yacimiento,
por lo que desautorizó las gestiones emprendidas por el senador electo del
MAS, Santos Ramírez y otros asesores y parlamentarios del
movimiento que ganó por casi el 54% de los votos en la elección de este domingo,
enarbolando la bandera de la nacionalización de los recursos naturales.
"Ese proceso (la licitación) debe continuar. Es importante la búsqueda
de inversión para Santa Cruz. Nosotros nunca hemos pedido ninguna postergación",
dijo Morales al reunirse con Rodríguez, tras lo cual el proceso fue reabierto,
quedando superados los bloqueos de rutas, trenes y paso a Brasil con que amenazó
el movimiento cívico cruceño en caso de paralizarse ese proceso.
El yacimiento de mineral de hierro del Mutún, 1.700 kilómetros al sudeste de La
Paz, en la zona oriental de Santa Cruz y muy cerca de la frontera con Brasil, es
considerado uno de los más importantes del mundo y China está interesada
particularmente en su explotación.
El pasado martes, el gobierno de Rodríguez, en consulta con dos
diputados y dirigentes del MAS, había decido postergar por 60
días la licitación internacional del proyecto para que la nueva administración
gubernamental asuma la responsabilidad por el proceso, lo que ocasionó airadas
protestas de los dirigentes del Comité Cívico Pro Santa Cruz y
otros empresarios del oriente, bastión de la oligarquía contraria a
Morales y al nuevo gobierno.
Tras la reunión con Morales, el presidente Rodríguez
reabrió la licitación, que había sido llevada hasta ahora de forma poco
transparente, con excesiva premura, por un gobierno transitorio y en medio de un
proceso electoral que centró la atención de muchos sectores.
UN EMPORIO MILLONARIO
El Mutún está ubicado en la provincia Germán Busch de Santa Cruz;
tiene una superficie de 60 kilómetros cuadrados de área mineralizada. Según el
Comité de Defensa del Patrimonio Nacional, que cuestiona la licitación, sus
reservas alcanzan a 40 mil millones de toneladas de hierro y 10 mil millones de
magnesio, lo que representa el 70 por ciento de las reservas del mundo. El valor
bruto de producción del Mutún se calcula en 100 millones de dólares por año.
De la licitación participan las compañías británico-holandesa Mittal Steel Group,
la brasileña EBX Siderúrgica Bolivia, el consorcio argentino Techint-Siderar, la
chilena Luneng y la india Jindall Still and Power.
DAÑOS AMBIENTALES Y ECONÓMICOS
Las críticas a la licitación apuntan a temas ambientales y económicos.
Sobre el primero, el Foro Boliviano de Medio Ambiente (Fobomade),
dijo que de llevarse adelante el proyecto, tal como está concebido, se
ocasionará severos e irreparables daños al medio ambiente, con
contaminación de suelos y agua, afectando la economía de la zona y la salud de
la población circundante.
"La explotación de hierro del Mutún afectaría no sólo el cerro sino
también una extensa zona a su alrededor, como también los cuerpos de agua que
tienen su origen en el mismo cerro. Los ríos y riachuelos de agua cristalina que
se originan en el Mutún al ser contaminados podrían transportar minerales
tóxicos a grandes distancias llegando inclusive al río Paraguay, contaminando la
cuenca, ya que el yacimiento el Mutún se encuentra en el Pantanal. Los impactos
ambientales de mayor importancia de la explotación de hierro del Mutún se
presentan a partir de la construcción de la infraestructura para el proyecto y
la explotación del mineral".
"La fuente energética que requiere el proyecto, si es de gas natural significa
un nuevo ramal al gasoducto Bolivia - Brasil, la implantación del derecho de
vía, deforestación, alteración de flujos de agua y otros. Si se empleara, en
cambio, carbón vegetal, en primer lugar se deforestará la zona, afectando el
complejo sistema del bosque (suelo, agua, microclima, energía, variedad de
plantas y animales en mutua relación) para las posteriores plantaciones
forestales de rápido crecimiento y por lo tanto de desgaste del suelo, alto
consumo de agua reduciendo la biodiversidad local y generando plagas que podrían
afectar los cultivos agrícolas y la ganadería", advierte el Fobomade
OTROS PROBLEMAS
Otros especialistas y miembros del Comité de Defensa del Patrimonio
Nacional han advertido, por su parte, sobre graves irregularidades e
ilegalidades en la convocatoria a la licitación, la ausencia de condiciones
técnicas para garantizar que no existan daños ambientales y grandes pérdidas
para el Estado por la explotación de minerales y productos que no están
contemplados en la licitación.
Expertos, como Oscar González, sostienen que hubo un
proceso irregular de convocatoria, con decretos que vulneran la
Constitución Política del Estado. Otros factores que ponen en
cuestionamiento todo el proceso es la ausencia en las bases de la licitación de
una estrategia técnica definida para el proceso productivo y el no tomar
en cuenta la explotación de 20 millones de toneladas de manganeso, con un valor
tres veces mayor al del mineral de hierro y ampliamente requerido por las
siderurgias como elemento imprescindible en la fabricación de aceros especiales.
En
el Comité de Defensa del Patrimonio Nacional se cree que con la licitación del
Mutún se estaría cometiendo el mismo error que se hizo con el gas y el petróleo,
ya que los beneficios de esta explotación para Bolivia sería de apenas el 3 por
ciento de todo el millonario de negocio y el resto para la transnacional que se
adjudique el proyecto. Razones suficientes para que algunos dirigentes del MAS
hubiesen tomado la iniciativa de gestionar la suspensión de la licitación, hasta
que fueron desautorizados por Evo Morales y García Línera, aparentemente más
preocupados por no contrariar a la oligarquía y élites de Santa Cruz, antes que
cumplir su compromiso de nacionalizar todos los recursos naturales.