ORIMULSI  N

en manos de transnacional china

 

(Csc, especial). Según informaciones publicadas  el domingo 5 de junio, la empresa venezolana estatal BITUMEMENES DEL ORINOCO (BITOR) cederá a la empresa CHINA NATIONAL PETROLEUM en breve plazo  los contratos vigentes de venta de Orimulsión que tenia contraído con diversos países como Canadá, Lituania, Corea, Japón, Singapur y la propia China. El gobierno chino ya había amarrado con Venezuela la compra de 1,8 millones de toneladas al año, y ahora pasará a controlar directamente el resto de la producción venezolana a través de una empresa mixta llamada SINOVENSA donde el país amarillo tiene mayoría accionaria. Según las informaciones, BITOR cede además todas las marcas, patentes,  de Orimulsión sin limitación alguna, así como los derechos de autoría sobre manuales y procedimientos. SINOVENSA para explotar por esta cesión, en forma ilimitada por treinta (30) años, sin costo alguno. Los países que compran el producto están pagando a la propia China precios muy superiores a los que este país paga a Venezuela. Singapur tiene contraída la compra de 89.400 toneladas a un precio de $ USA 96.40/Tm, y Japón ya acordó  recibir 79.942 toneladas a un precio de $ USA 91.47/Tm. El costo de producción de la Orimulsión se calcula en $ USA 3,5/Tm, estimándose un altísimo nivel de beneficios de los cuales Venezuela recibirá regalías en una proporción del 16,6% al 20%. Los críticos afirman que hasta la llegada de Chávez al poder, la Orimulsión era un mercado exclusivo de Venezuela, ya que el producto fue inventado por jóvenes científicos venezolanos, poseía todas las patentes, marcas, normas, y procedimientos de producción, y no había necesidad alguna de convenir en condiciones desventajosas para el país. No obstante, los afectos al gobierno indican que ante la carencia de capitales nacionales China accedió a invertir siempre que le garantizaran una buena tajada del mercado mundial que poseía Venezuela. No dicen quienes defienden el convenio, que Canadá había firmado con BITOR la provisión para su planta de Orimulsión de Coleson Cove y ante el incumplimiento está demandando a Venezuela por $ USA 2.000 millones;  que así mismo la empresa eléctrica italiana ENEL solicitó arbitraje internacional por la no renovación por parte de BITOR del contrato de suministro que venia disfrutando, a pesar de que la empresa italiana había ofrecido construir un módulo de producción en Venezuela.. 

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