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Los “revolucionarios” venden,
por ahora, la mitad de PDVSA |
PICARDÍA SALE
Alí
Rodríguez Araque, Rafael Ramírez, Luis Vierma y Bernard Mommer y sus lacayos,
finalmente quedaron abiertamente al descubierto en su intención, tantas veces
negada, de privatizar PDVSA. Para refrendarla necesitan de la aprobación de una
asamblea genuflexa y por eso impuesta por Chávez, violando la propia
Constitución de la que se ufana, y no permitiéndole a sus militantes proponer y
seleccionar sus candidatos, para obligarlos a seguir la línea de votar por
candidatos rechazados popularmente, por corruptos viejos y nuevos, que se
incorporaron, que garantizan el mantenimiento de los negociados transnacionales,
legalizándolos.
He allí los motivos por la cual crearon la matriz de opinión de que Baduel era
Conspirador, así como a la gente nucleada alrededor de la página web
www.soberania.org, quienes con anticipación
descubrieron el juego privatizador y su
coartada y denunciaron las intenciones ocultas de esos señores venezolanos,
operadores de las transnacionales por soborno, para beneficio propio.
Mientras Alí Rodríguez, con el Visto
Bueno del Ministro Ramírez y quizás
hasta de Chávez, entregaba una
adjudicación directa para exploración y producción a su
primito hermano Rodríguez Guillén,
dueño de Suelopetrol, que en esta
quinta república se convirtió en operadora
transnacional y hoy está también en
Méjico, otros pendejos estaban siendo despedidos de
PDVSA y que por
Reorganización Administrativa,
mientras eran acusados verbalmente de corruptos por entregar y que
adjudicaciones directas.
Las adjudicaciones directas que entregan
Chávez, el Ministro Ramírez y Alí Rodríguez no son actos de corrupción sino
evidencias de transparencia y premio para las empresas golpistas que se sumaron
al paro y continúan persistentemente abonando para que el presidente salga, pero
ahora sí, por la vía electoral, sin golpes ni sobresaltos, perfectamente
financiados por PDVSA, que les extiende y adjudica los contratos, con
sobreprecios y todo.
En el grupo de los despedidos por "corruptos",
ineficientes y desplazados, cayeron tirios y troyanos, pero la intención era
eliminar alguna gente, cuya voz se hacía oír y sentir, en contra de la venta de
PDVSA.
¡Qué increíble, ahora, podemos decir que fue
más patriota Carlos Andrés Pérez que el "antiimperialista de boquilla" Chávez!
A
Chávez cómo ya se le venía viendo el tongoneo manipulador, con sus migajas
desordenadas para el pueblo y la gran tajada para los empresarios, ya empezaba a
perdérsele votos de ese pueblo noble, ingenuo que creyó en él. Y se notó en las
últimas elecciones, que convocó pero no acumuló. Ya no inspira credibilidad.
Ya el pueblo le dice: a otro perro con ese
hueso.
¡Chávez, seguirá ganando en las próximas elecciones, no hay duda. Y todo porque
la oposición no es capaz de articularse alrededor de proyectos nacionalistas de
rescate del país y de nuestra industria básica petrolera!.
Ese es el problema de la oposición, que hasta ahora, sólo ha respondido a las
instrucciones externas que también eran petroleras.
Chávez entendió el asunto, y les
quitó el testigo de las manos, y le da a las transnacionales lo mismo que le
prometía la oposición: petróleo y gas. Ahora las transnacionales no tienen
oposición y la "izquierda" es gobierno. ¿Quién se queja? Las transnacionales
tienen a su favor a la "izquierda" y a la oposición para detrimento del pueblo.
¡QUE LÁSTIMA POR CHÁVEZ, EL VENDEPATRIA QUE PRIVATIZA PDVSA!
Es muy clara
la estrategia transnacional. Como los sectores de izquierda, al no estar en el
poder con su persistente lógica crítica, entorpecían las negociaciones de
privatización acelerada de los recursos públicos, procedieron a promover, a
permitir que la "izquierda" llegara al poder, que fuera gobierno, con lo cual en
Venezuela se han podido acelerar los procesos de privatización del gas, el
petróleo y el carbón.
En Venezuela este caso es patético porque le correspondió al "insigne
revolucionario antiimperialista de Chávez", promulgar el ordenamiento legal para
ahora ofrecer en venta el petróleo venezolano a las máximas representantes de
capitalismo neoliberal como son las transnacionales petroleras.
Después que las criticó tanto, ahora se asocia
con ellas, porque las va a poner bajo el control bolivariano, que no es
corrupto, que no hace componendas y que no acepta sobornos.
Y, además, como las pobrecitas transnacionales no tienen cómo pagar, primero las
contrata para que certifiquen las reservas venezolanas, y con eso las ayuda a
comprar los yacimientos venezolanos, en un típico caso, ya experimentado en la
asociación de PDVSA con Saic para formar
INTESA, donde SAIC sólo declaró una inversión
de mil dólares. ¡Mil!.
El
plan en PDVSA y el MEM (luego MEP) fue perfecto, como asesorado por la CIA.
Acusar de conspiradores, agentes de la CIA , desprestigiadores de Alí Rodríguez,
Vierma, Ramírez, Mommer, etc., a todos aquellos quienes les habían descubierto
desde el principio su juego privatizador y que en la información de
PDVSA POR DENTRO, era rigurosamente
expuesta, y que ahora se comprueba.
Toda una matriz de opinión para descalificar a quienes les descubrieron la
componenda con las transnacionales para privatizar el petróleo, gas y carbón
venezolano.
Chávez dentro de su complicidad permitió la descalificación del único hombre que
con hechos dignificaba PDVSA, tal como lo demostró con la creación del Distrito
Tomoporo, mientras Ramírez y Vierma se la prometían en España a Repsol,
en sendas noches de tragos. ¡Típica adjudicación directa!. Gracias a eso, Chávez
se ganó que el Rey de España lo invitara a cenar. Por una cena se entregó
nuestro petróleo de los nuevos campos lomitos de Venezuela, que con esfuerzo
propio bien puede explotar PDVSA, sin necesidad de asociarse con el mismísimo
neoliberalismo, paramilitarismo y guerrerismo transnacional. Así el creador del
Distrito Tomoporo está fuera de juego, y Tomoporo y sus alrededores ofrecido en
venta a los imperios español y gringo.
"Su pueblo" estaba dispuesto a morir con Chávez, si era necesaria en esa lucha.
Hussein demuestra lo que es no fallarle a sus seguidores, pero Chávez torció las
patas antes de pararse.
Chávez, dentro de su complicidad, en vez de ganar pueblo, prefiere perderlo como
lo demuestran las votaciones del 4 de diciembre de 2005, pero gana empresarios
transnacionales y nacionales, y centimetraje pagado por PDVSA en la prensa
nacional e internacional.
Mientras Chávez gana centimetraje y la
"amistad" del presidente de Chevron, Alí Moshiri y del presidente de Repsol,
Antonio Brufau, y otros, en estricta complicidad permite la descalificación y la
remoción de los cuadros que por defenderlo a él y a un proceso que se creía era
revolucionario, asumieron el protagonismo en el golpe y el paro petrolero, para
dejarlo a él instalado en el gobierno.
Chávez, coloca entonces en los puestos
claves a la gente que ha ido reincorporándose y
"convirtiéndose" en "chavista",
pero que con sus altos grupos, no ayudaron a recuperar producción, sino que se
mantuvieron rezagados apoyando a su jefes golpistas y viendo los toros desde la
barrera, y ahora son presentados como
revolucionarios, cuando han sido impuestos allí por sus mentores
Moshiri y Brufau, tal como es el caso
del español Eulogio Del Pino,
presidente de la filial CVP a través
de la cual se privatiza PDVSA,
comenzando por la plataforma oceánica incluida la
deltana de Venezuela y dividiendo,
como una torta, la Faja Petrolífera y
Bituminosa entregándola en
adjudicaciones directas a los menores postores.
Todo eso se hace por soborno, como fue en
Argentina, en Perú, en Brasil, Ecuador y Colombia, Rusia y China. Allí están
además de Vierma, Ramírez, Villanueva y Carruyo como la expresión del futuro de
la revolución que sólo Chávez cree que ha iniciado, cuando su pueblo finalmente
se siente víctima de su manipulación y extorsión con unos programas que crearon
expectativas pero que no lograron institucionalizarse para satisfacer
necesidades, con sentido de organización y de permanencia, y que la forma de
administrarlos son una humillación al pueblo, quien está seguro que así no es
una revolución.
¿Dónde estaban Rodríguez Araque, Ramírez y
Vierma y los demás miembros de la Junta Directiva de PDVSA en el 2004 y 2005
para que los resultados de la producción petrolera sean tan adversos? ¿Chávez
les cree todos los cuentos?
Esos señores han impedido la recuperación de PDVSA porque su intención es que,
lo que no puedan entregar en empresas mixtas, lo van a disponer como contratos
de operación, para que las transnacionales tengan el control del total de la
renta de la industria petrolera venezolana, en estricta componenda, donde los
contrabandos quedan legitimados.
Eso explica el trato preferencial, entre otros, que
Ramírez y Vierma le han dado a la
Schlumberger, a la que le están
adjudicando la elaboración de la bases de datos operacional de la industria,
como en la cuarta le adjudicaron la automatización de toda la data de los
archivos de pozos petroleros con un contrato cuyo costo fue de 600 millones de
dólares, que parecen más costos de producción que costos administrativos, y que
no son ni en una décima parte,
lo que pagan estas transnacionales por los "data pack" de los
yacimientos petroleros y gasíferos que les son adjudicados. Con una "revolución"
así, aquí no ha pasado nada.
REPSOL Y CHEVRON SELECCIONAN EL PERSONAL EJECUTIVO DE PDVSA
La venta de
PDVSA a las transnacionales al menor precio, como lo representan las
empresas mixtas, explica los movimientos
persistentes de personal que se han venido dando en PDVSA y sus filiales,
removiendo personal patriota y colocando golpistas, huelguistas o rezagados que
miraban con zanganería sin comprometerse porque no estaban seguros del destino
ni del golpe ni del paro, y no querían "rayarse". Ellos ahora son los
seleccionados por Brufau (Repsol) y Moshiri
(Chevron). Ellos son los que recomiendan a Chávez, el personal
ejecutivo y militar para los más altos cargos dentro de
PDVSA.
Por eso también siguen esperando su jubilación, apareciendo administrativamente
como No Retirados sino de
Permiso Sin Pago, los ejecutivos que
dirigieron el paro petrolero,
y que hoy están contratados por las
transnacionales para que les elaboren los paqueticos de oferta de compra de los
yacimientos de PDVSA, en empresas mixtas y licencias de gas. Estas
asociaciones conforman según Chávez y el Ministro Ramírez la
"re-nacionalización del petróleo venezolano"
, en una política "revolucionaria y soberana",
donde desprenderse de los bienes públicos y nacionales no es la esencia misma
del neoliberalismo salvaje, sino la expresión del más puro nacionalismo,
pero nacionalismo de Bush.
Ellos piensan que lo que pasa es que el pueblo es muy bruto y no entiende de
eso, y por lo tanto las negociaciones tienen que hacerse como en la cuarta
república, tienen que estar protegidas por las mismas
cláusulas de confidencialidad que ayer
usaron Carlos Andrés Pérez y Calderón Berti,
para que de ese negocio nadie se entere. Que lo sepa el pueblo después por los
resultados, como pasó con los Convenios
Operativos y las Asociaciones Estratégicas de la Faja del Orinoco, donde los
Pdvseros y los del MEM, recibieron grandes comisiones por prestarse a la
componenda de estafar a Venezuela, en cohecho con las transnacionales, en total
impunidad en la cuarta como en la quinta.
Para mayor seguridad jurídica en el gobierno
"robolucionario" primero les crearon a las transnacionales las
leyes de la privatización, de las que se jactan
Rodríguez Araque, Ramírez, Mommer y Vierma,
y que ahora se las ejecuta el rezagado y novísimo
"revolucionario" de la
CVP. Todos repiten sin cesar:
Estamos actuando de acuerdo a la ley, estamos
actuando de acuerdo a la ley, estamos actuando de acuerdo a la ley. ¡Claro,
quien hace la ley hace la trampa, y ellos se jactan de haber hecho la ley,
debidamente apadrinados por las transnacionales y sus representantes legales y
multilaterales!
En 1999, todavía Chávez no tenía un año en el poder y todos pensábamos que lo
habían engañado, metiéndole un "caballo de Troya" legal con la
Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos, por
medio del cual separaban definitivamente y a escondidas al gas del petróleo, en
una acción antipatria, para establecer legalmente su total privatización. Pero
no era así, nadie lo engañaba. Después el artículo 303 de la CRBV en el 2000
para privatizar PDVSA, y luego la Ley de Hidrocarburos en el 2001,
todas privatizadoras, en pleno gobierno
antiimperialista, anti-neoliberalista, revolucionario, etc., de Chávez. Chávez
se volvió paja. Paja Pura de farsante. ¡ Cómo se ríen de él las transnacionales
y Bush, que lo tiene comiendo en su mano!
Con
razón, Moshiri, presidente de Chevron, le dijo a Chávez el 23 de diciembre de
2004, cuando Chávez nos sorprendió a todos regalándole, adjudicándole
directamente a Chevron la extensión de un vapuleado Convenio Operativo en
Monagas. Moshiri le recalcó por televisión, ridiculizándolo, que "él creía en
hechos y no en palabras", por lo tanto podía hablar y gritar cuanto
quisiera, mientras se manifestara con hechos de ese tipo, para ellos no habría
problemas por su cantaleta: Obras son hechos no
palabras.
La petro-militarización transnacional
es el paso siguiente para la defensa de la industria venezolana contra el
"terrorismo del pueblo" defendiendo los bienes de la patria que
pudieran sacarlo de la pobreza. Militares
venezolanos, americanos y de las naciones unidas defenderán, contra el pueblo
hambriento, los bienes de las transnacionales en Venezuela, que gracias a la
acción legal de Hugo Chávez Frías, el farsante, le han sido adjudicados en venta
por 40 años. Ahora la coartada será certificar que la Faja no tiene 280 mil
barriles de crudo extra pesado, sino 800 mil millones, para así elevar la cuota
de producción y vaciar aceleradamente esos yacimientos en ese lapso. Si
son 280 mil barriles, o más o menos nunca la sabremos, porque el mundo del
petróleo es el mundo del engaño, de la componenda, de los preacuerdos, de los
oligopolios, de la guerra, etc.
Lo importante para ellas es agarrar rápido para hacer dinero
rápido. En fin, por lo que les ha costado no tienen nada que conservar, ni que
cuidar. "A lo que nada cuesta, hagámoslo fiesta".
EL PORQUE NO SE HIZO LA REVOLUCION
Tantas fallas en una revolución, para no
hacerla, explican que las mismas eran intencionales para
distraer al pueblo mientras privatizaban la
industria, hecho por el cual Chávez
pretenderá convencer que las empresas mixtas no son privatización sino
"acción revolucionaria y soberana". Es una forma de dominarlas
haciéndolas condueñas del
petróleo que fue venezolano, porque Chávez si "sabe "meter en cintura a las
transnacionales", ya que él no es como Hussein.
Vivan los privatizadores Chávez y su combo "robolucionario".
Decimos al mejor estilo vallenatero de Diomedez Díaz: ¡A otro perro con ese hueso!.