Los “revolucionarios” venden, por ahora, la mitad de PDVSA
Marcos Pelayo / Tomado de Soberania.org - 23/12/05
 

PICARDÍA SALE

Alí Rodríguez Araque, Rafael Ramírez, Luis Vierma y Bernard Mommer y sus lacayos, finalmente quedaron abiertamente al descubierto en su intención, tantas veces negada, de privatizar PDVSA. Para refrendarla necesitan de la aprobación de una asamblea genuflexa y por eso impuesta por Chávez, violando la propia Constitución de la que se ufana, y no permitiéndole a sus militantes proponer y seleccionar sus candidatos, para obligarlos a seguir la línea de votar por candidatos rechazados popularmente, por corruptos viejos y nuevos, que se incorporaron, que garantizan el mantenimiento de los negociados transnacionales, legalizándolos.

He allí los motivos por la cual crearon la matriz de opinión de que Baduel era Conspirador, así como a la gente nucleada alrededor de la página web
www.soberania.org, quienes con anticipación descubrieron el juego privatizador y su coartada y denunciaron las intenciones ocultas de esos señores venezolanos, operadores de las transnacionales por soborno, para beneficio propio.

Mientras Alí Rodríguez, con el Visto Bueno del Ministro Ramírez y quizás hasta de Chávez, entregaba una adjudicación directa para exploración y producción a su primito hermano Rodríguez Guillén, dueño de Suelopetrol, que en esta quinta república se convirtió en operadora transnacional y hoy está también en Méjico, otros pendejos estaban siendo despedidos de PDVSA y que por Reorganización Administrativa, mientras eran acusados verbalmente de corruptos por entregar y que adjudicaciones directas.

Las adjudicaciones directas que entregan Chávez, el Ministro Ramírez y Alí Rodríguez no son actos de corrupción sino evidencias de transparencia y premio para las empresas golpistas que se sumaron al paro y continúan persistentemente abonando para que el presidente salga, pero ahora sí, por la vía electoral, sin golpes ni sobresaltos, perfectamente financiados por PDVSA, que les extiende y adjudica los contratos, con sobreprecios y todo.

En el grupo de los despedidos por "corruptos", ineficientes y desplazados, cayeron tirios y troyanos, pero la intención era eliminar alguna gente, cuya voz se hacía oír y sentir, en contra de la venta de PDVSA.

¡Qué increíble, ahora, podemos decir que fue más patriota Carlos Andrés Pérez que el "antiimperialista de boquilla" Chávez!

A Chávez cómo ya se le venía viendo el tongoneo manipulador, con sus migajas desordenadas para el pueblo y la gran tajada para los empresarios, ya empezaba a perdérsele votos de ese pueblo noble, ingenuo que creyó en él. Y se notó en las últimas elecciones, que convocó pero no acumuló. Ya no inspira credibilidad
. Ya el pueblo le dice: a otro perro con ese hueso.

¡Chávez, seguirá ganando en las próximas elecciones, no hay duda. Y todo porque la oposición no es capaz de articularse alrededor de proyectos nacionalistas de rescate del país y de nuestra industria básica petrolera!.


Ese es el problema de la oposición, que hasta ahora, sólo ha respondido a las instrucciones externas que también eran petroleras.
Chávez entendió el asunto, y les quitó el testigo de las manos, y le da a las transnacionales lo mismo que le prometía la oposición: petróleo y gas. Ahora las transnacionales no tienen oposición y la "izquierda" es gobierno. ¿Quién se queja? Las transnacionales tienen a su favor a la "izquierda" y a la oposición para detrimento del pueblo.

¡QUE LÁSTIMA POR CHÁVEZ, EL VENDEPATRIA QUE PRIVATIZA PDVSA!

Es muy clara la estrategia transnacional. Como los sectores de izquierda, al no estar en el poder con su persistente lógica crítica, entorpecían las negociaciones de privatización acelerada de los recursos públicos, procedieron a promover, a permitir que la "izquierda" llegara al poder, que fuera gobierno, con lo cual en Venezuela se han podido acelerar los procesos de privatización del gas, el petróleo y el carbón.

En Venezuela este caso es patético porque le correspondió al "insigne revolucionario antiimperialista de Chávez", promulgar el ordenamiento legal para ahora ofrecer en venta el petróleo venezolano a las máximas representantes de capitalismo neoliberal como son las transnacionales petroleras.

Después que las criticó tanto, ahora se asocia con ellas, porque las va a poner bajo el control bolivariano, que no es corrupto, que no hace componendas y que no acepta sobornos. Y, además, como las pobrecitas transnacionales no tienen cómo pagar, primero las contrata para que certifiquen las reservas venezolanas, y con eso las ayuda a comprar los yacimientos venezolanos, en un típico caso, ya experimentado en la asociación de PDVSA con Saic para formar INTESA, donde SAIC sólo declaró una inversión de mil dólares. ¡Mil!.

El plan en PDVSA y el MEM (luego MEP) fue perfecto, como asesorado por la CIA. Acusar de conspiradores, agentes de la CIA , desprestigiadores de Alí Rodríguez, Vierma, Ramírez, Mommer, etc., a todos aquellos quienes les habían descubierto desde el principio su juego privatizador y que en la información de PDVSA POR DENTRO, era rigurosamente expuesta, y que ahora se comprueba. Toda una matriz de opinión para descalificar a quienes les descubrieron la componenda con las transnacionales para privatizar el petróleo, gas y carbón venezolano.

Chávez dentro de su complicidad permitió la descalificación del único hombre que con hechos dignificaba PDVSA, tal como lo demostró con la creación del Distrito Tomoporo, mientras Ramírez y Vierma se la prometían en España a Repsol
, en sendas noches de tragos. ¡Típica adjudicación directa!. Gracias a eso, Chávez se ganó que el Rey de España lo invitara a cenar. Por una cena se entregó nuestro petróleo de los nuevos campos lomitos de Venezuela, que con esfuerzo propio bien puede explotar PDVSA, sin necesidad de asociarse con el mismísimo neoliberalismo, paramilitarismo y guerrerismo transnacional. Así el creador del Distrito Tomoporo está fuera de juego, y Tomoporo y sus alrededores ofrecido en venta a los imperios español y gringo.

"Su pueblo" estaba dispuesto a morir con Chávez, si era necesaria en esa lucha. Hussein demuestra lo que es no fallarle a sus seguidores, pero Chávez torció las patas antes de pararse.

Chávez, dentro de su complicidad, en vez de ganar pueblo, prefiere perderlo como lo demuestran las votaciones del 4 de diciembre de 2005, pero gana empresarios transnacionales y nacionales, y centimetraje pagado por PDVSA en la prensa nacional e internacional.

Mientras Chávez gana centimetraje y la "amistad" del presidente de Chevron, Alí Moshiri y del presidente de Repsol, Antonio Brufau, y otros, en estricta complicidad permite la descalificación y la remoción de los cuadros que por defenderlo a él y a un proceso que se creía era revolucionario, asumieron el protagonismo en el golpe y el paro petrolero, para dejarlo a él instalado en el gobierno.

Chávez, coloca entonces en los puestos claves a la gente que ha ido reincorporándose y "convirtiéndose" en "chavista", pero que con sus altos grupos, no ayudaron a recuperar producción, sino que se mantuvieron rezagados apoyando a su jefes golpistas y viendo los toros desde la barrera, y ahora son presentados como revolucionarios, cuando han sido impuestos allí por sus mentores Moshiri y Brufau, tal como es el caso del español Eulogio Del Pino, presidente de la filial CVP a través de la cual se privatiza PDVSA, comenzando por la plataforma oceánica incluida la deltana de Venezuela y dividiendo, como una torta, la Faja Petrolífera y Bituminosa entregándola en adjudicaciones directas a los menores postores.

Todo eso se hace por soborno, como fue en Argentina, en Perú, en Brasil, Ecuador y Colombia, Rusia y China. Allí están además de Vierma, Ramírez, Villanueva y Carruyo como la expresión del futuro de la revolución que sólo Chávez cree que ha iniciado, cuando su pueblo finalmente se siente víctima de su manipulación y extorsión con unos programas que crearon expectativas pero que no lograron institucionalizarse para satisfacer necesidades, con sentido de organización y de permanencia, y que la forma de administrarlos son una humillación al pueblo, quien está seguro que así no es una revolución.

¿Dónde estaban Rodríguez Araque, Ramírez y Vierma y los demás miembros de la Junta Directiva de PDVSA en el 2004 y 2005 para que los resultados de la producción petrolera sean tan adversos? ¿Chávez les cree todos los cuentos?

Esos señores han impedido la recuperación de PDVSA porque su intención es que, lo que no puedan entregar en empresas mixtas, lo van a disponer como contratos de operación, para que las transnacionales tengan el control del total de la renta de la industria petrolera venezolana, en estricta componenda, donde los contrabandos quedan legitimados.


Eso explica el trato preferencial, entre otros, que Ramírez y Vierma le han dado a la Schlumberger, a la que le están adjudicando la elaboración de la bases de datos operacional de la industria, como en la cuarta le adjudicaron la automatización de toda la data de los archivos de pozos petroleros con un contrato cuyo costo fue de 600 millones de dólares, que parecen más costos de producción que costos administrativos, y que no son ni en una décima parte,
lo que pagan estas transnacionales por los "data pack" de los yacimientos petroleros y gasíferos que les son adjudicados. Con una "revolución" así, aquí no ha pasado nada.

REPSOL Y CHEVRON SELECCIONAN EL PERSONAL EJECUTIVO DE PDVSA

La venta de PDVSA a las transnacionales al menor precio, como lo representan las empresas mixtas, explica los movimientos persistentes de personal que se han venido dando en PDVSA y sus filiales, removiendo personal patriota y colocando golpistas, huelguistas o rezagados que miraban con zanganería sin comprometerse porque no estaban seguros del destino ni del golpe ni del paro, y no querían "rayarse". Ellos ahora son los seleccionados por Brufau (Repsol) y Moshiri (Chevron). Ellos son los que recomiendan a Chávez, el personal ejecutivo y militar para los más altos cargos dentro de PDVSA.

Por eso también siguen esperando su jubilación, apareciendo administrativamente como No Retirados sino de Permiso Sin Pago, los ejecutivos que dirigieron el paro petrolero, y que hoy están contratados por las transnacionales para que les elaboren los paqueticos de oferta de compra de los yacimientos de PDVSA, en empresas mixtas y licencias de gas. Estas asociaciones conforman según Chávez y el Ministro Ramírez la "re-nacionalización del petróleo venezolano" , en una política "revolucionaria y soberana", donde desprenderse de los bienes públicos y nacionales no es la esencia misma del neoliberalismo salvaje, sino la expresión del más puro nacionalismo, pero nacionalismo de Bush.

Ellos piensan que lo que pasa es que el pueblo es muy bruto y no entiende de eso, y por lo tanto las negociaciones tienen que hacerse como en la cuarta república, tienen que estar protegidas por las mismas cláusulas de confidencialidad que ayer usaron Carlos Andrés Pérez y Calderón Berti, para que de ese negocio nadie se entere. Que lo sepa el pueblo después por los resultados, como pasó con los Convenios Operativos y las Asociaciones Estratégicas de la Faja del Orinoco, donde los Pdvseros y los del MEM, recibieron grandes comisiones por prestarse a la componenda de estafar a Venezuela, en cohecho con las transnacionales, en total impunidad en la cuarta como en la quinta.

Para mayor seguridad jurídica en el gobierno "robolucionario" primero les crearon a las transnacionales las leyes de la privatización, de las que se jactan Rodríguez Araque, Ramírez, Mommer y Vierma, y que ahora se las ejecuta el rezagado y novísimo "revolucionario" de la CVP. Todos repiten sin cesar: Estamos actuando de acuerdo a la ley, estamos actuando de acuerdo a la ley, estamos actuando de acuerdo a la ley. ¡Claro, quien hace la ley hace la trampa, y ellos se jactan de haber hecho la ley, debidamente apadrinados por las transnacionales y sus representantes legales y multilaterales!

En 1999, todavía Chávez no tenía un año en el poder y todos pensábamos que lo habían engañado, metiéndole un "caballo de Troya" legal con la
Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos, por medio del cual separaban definitivamente y a escondidas al gas del petróleo, en una acción antipatria, para establecer legalmente su total privatización. Pero no era así, nadie lo engañaba. Después el artículo 303 de la CRBV en el 2000 para privatizar PDVSA, y luego la Ley de Hidrocarburos en el 2001, todas privatizadoras, en pleno gobierno antiimperialista, anti-neoliberalista, revolucionario, etc., de Chávez. Chávez se volvió paja. Paja Pura de farsante. ¡ Cómo se ríen de él las transnacionales y Bush, que lo tiene comiendo en su mano!

Con razón, Moshiri, presidente de Chevron, le dijo a Chávez el 23 de diciembre de 2004, cuando Chávez nos sorprendió a todos regalándole, adjudicándole directamente a Chevron la extensión de un vapuleado Convenio Operativo en Monagas. Moshiri le recalcó por televisión, ridiculizándolo, que "él creía en hechos y no en palabras", por lo tanto podía hablar y gritar cuanto quisiera, mientras se manifestara con hechos de ese tipo, para ellos no habría problemas por su cantaleta: Obras son hechos no palabras.

La petro-militarización transnacional es el paso siguiente para la defensa de la industria venezolana contra el "terrorismo del pueblo" defendiendo los bienes de la patria que pudieran sacarlo de la pobreza. Militares venezolanos, americanos y de las naciones unidas defenderán, contra el pueblo hambriento, los bienes de las transnacionales en Venezuela, que gracias a la acción legal de Hugo Chávez Frías, el farsante, le han sido adjudicados en venta por 40 años. Ahora la coartada será certificar que la Faja no tiene 280 mil barriles de crudo extra pesado, sino 800 mil millones, para así elevar la cuota de producción y vaciar aceleradamente esos yacimientos en ese lapso. Si son 280 mil barriles, o más o menos nunca la sabremos, porque el mundo del petróleo es el mundo del engaño, de la componenda, de los preacuerdos, de los oligopolios, de la guerra, etc.
Lo importante para ellas es agarrar rápido para hacer dinero rápido. En fin, por lo que les ha costado no tienen nada que conservar, ni que cuidar. "A lo que nada cuesta, hagámoslo fiesta".

 

EL PORQUE NO SE HIZO LA REVOLUCION

Tantas fallas en una revolución, para no hacerla, explican que las mismas eran intencionales para distraer al pueblo mientras privatizaban la industria, hecho por el cual Chávez pretenderá convencer que las empresas mixtas no son privatización sino "acción revolucionaria y soberana". Es una forma de dominarlas haciéndolas condueñas del petróleo que fue venezolano, porque Chávez si "sabe "meter en cintura a las transnacionales", ya que él no es como Hussein.

Vivan los privatizadores Chávez y su combo "robolucionario".

Decimos al mejor estilo vallenatero de Diomedez Díaz: ¡A otro perro con ese hueso!.

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