El Ateismo, fruto del materialismo

El Ateismo, fruto del materialismo,es la entrada perfecta para el Demonio al mundo

Esta sociedad se está convirtiendo, con su consumismo y sus pecados, en el caballo de tiro de Satanás.

 

El ateismo, que ignora a Dios, ignora también al Demonio. Lo cual es el filtro perfecto para permitirle pasar y obrar desapercibidamente. Los siervos del Maligno (sectas demoníacas, masones, sectas del New Age, etc.) aprovechan para obrar en completa libertad. Porque mientras el mundo no cree, ellos sí creen, todos los demonios saben que Dios existe y que el Diablo existe, y los que sirven a esos demonios también lo saben, pero quieren arrebatarle a Dios su dominio sobre la Humanidad. ¿Qué paradoja, verdad?. Sinceramente, el Demonio debe partirse de risa: los católicos en su mayoría han olvidado que Dios existe y ni se preocupan de Él ni se preocupan de sus desvalidas almas, y los demonios sí lo recuerdan día y noche y le combaten sin descanso.

 

El enemigo ha adormecido las mentes a base de proveerles a manos llenas ocio, diversión y vicios de toda clase. De encender su codicia para que vivan pensando solamente en comprar, y para lo cual no hacen sino trabajar y trabajar, cayendo sus sueldos en sacos rotos y abandonando sus deberes familiares. De encender su lujuria, para que el deseo descontrolado nuble sus mentes, les haga perder el juicio, y las familias se resquebrajen como barro en sus manos. ¡Qué masacre familiar no está logrando!.

 

Pero, en los tiempos que ya estamos viviendo y cuyas lamentables características todos vemos e irán en aumento, nadie, absolutamente nadie, estará ausente de sufrimiento. Pero no todos sufrirán igual.

 

La persecusión y repulsión y ataques públicos contra la fe católica crecen por día en número e intensidad. Por una sencilla razón: el mundo ha destapado el misterio de la iniquidad. Entre Dios y Satanás, está volviendo su mirada hacia Satanás, pues le licencia la vida que quiere llevar, ¡pero hay que ver a qué precio!. ¡Ese traidor no trabaja gratis jamás, y por cada cosa que alguien le da, él no da, ¡se toma 100!. + ¡Jesús, líbranos del Maligno, amén! +

 

Pues bien, los que permanezcan fieles a la auténtica fe ante la persecución habrán de sufrir mucho, pues nadie estará exento de sufrimiento. Pero en verdad que el sufrimiento de estos será sólo una parte de lo que los que traicionen el nombre de Jesús o lo combatan, habrán de padecer. Dios va a desplegar sobre la Tierra su poder, no dejará solos a los suyos. Tal como está anunciado, la Tierra será poblada de males. Sin embargo, en revelaciones privadas, Dios ha prometido asistencia y preservación a las almas en estado de Gracia Santificante. Las almas que vivan en Verdadera Unión de Gracia con Dios, serán preservadas de muchos males y enfermedades. Lógicamente no de todo, pues habrá sufrimientos que Dios permitirá si son beneficiosos para el curtimiento de nuestras almas. Esos sí los permitirá. El sufrimiento nos hace humildes y nos hace comprender cuánta es nuestra necesidad de Dios, por eso es bueno, cuando se vive desde la fe, y sus frutos son siempre mayor santificación. Pero para el que no tiene fe, el sufrimiento es un suplicio, y ahí obtiene ya por antelación en esta vida parte del sufrimiento que le espera si no cambia antes de llegar a la otra.

 

¡Amigos, confesémonos!, DESPRENDÁMONOS DE TODOS LOS VICIOS - CUERDAS DE SATANÁS CON LAS QUE NOS ATA COMO CABALLOS DE TIRO A SU CARROZA DE MALES.

 

El mundo está acercándose al límite de lo humanamente soportable. Sólo las almas de fe aún tienen principios estables de vida. Las demás almas están siendo conducidas poco a poco, grado a grado, a las Calderas Infernales del Vicio, del Pecado y de la Destrucción y de la Muerte.

 

¡CONFESÉMONOS, CAMBIEMOS DE VIDA URGENTEMENTE, NI UN SEGUNDO MÁS!

¡Sé que no es fácil mantenerse en Gracia hoy!

¡Quizá nunca antes había sido tan difícil!

Porque jamás el Mal tenía tantos medios y tan poderosos para sembrar el mal, en todos los hogares, y sin posibilidad de control, y con la complicidad generalizada de tantos.

 

¡POR ESO, DIOS MISMO VA A TENER QUE INTERVENIR SOBRE ESTE MUNDO, YA QUE DE OTRO MODO NO SE SALVARÍA NADIE!

 

El Demonio se está haciendo dueño de casi todos los medios de información y de control de la economía y de la sociedad. ¡Alerta, que muchas cosas veremos!. ¡Desde todos lados nos manipulan! ¡Pero lo peor aún está por llegar!.

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