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El Maestro:
La Paz es contigo, hijo mío. Ave María
Purísima.
El Maestro:
Me dirijo a todos mis amados hijos,
hermanos de la luz del Padre Creador:
Hoy quiero comprometeros a que os manifestéis unidos en
todo momento. Si estáis decididos a ser mis discípulos y
seguirme, deberéis ser humildes en vuestra profunda esencia.
"No os debéis dejar llevar por el
maligno, que siempre os hará parecer que unos sois mejores que otros,
precisamente para que os confundáis, y creáis
que los que van avanzando en el Camino, es mérito propio y no del Padre
que está en el Cielo".
Hoy más que nunca debéis
deponer y disolver con amor todo aquello que os divida;
todo aquello que os separe;
pues es en la división de los servidores de la Luz donde triunfa la
oscuridad.
"Ninguno de
vosotros, sea de la religión que fuere, sea del grupo
que fuere o de la concepción espiritual que
practique, puede
considerarse dueño de la verdad; mas por
ser todos hijos de Dios,
tenéis en vuestra conciencia una parte de la
verdad."
Que no es mejor ni mayor que las otras partes que están
subdivididas en todos los hombres, los cuales las llegan a captar con
mayor o menor perfección según su propio y exclusivo nivel de evolución.
Hoy os pido a todos los hijos de la Luz, que os unáis, que
luchéis con amor para lograr esa unidad que toda la creación necesita
para vivir armónicamente, para que la evolución no se detenga. Es
preciso que os superéis, y empecéis a vivir con
más amor, con más armonía
entre vosotros, y con menos egoísmo.
"Si vosotros, que habéis sido
bendecidos con el conocimiento de tantas pequeñas verdades del cosmos,
no dais ejemplo derrotando al hombre viejo, materialista, egocéntrico y
vanidoso, para surgir como hombres nuevos, plenos
de amor, armonía y fieles servidores de la Luz, ¿qué
queda para todos aquéllos que no han recibido ni
siquiera mi mensaje?"
Mas no serán tan culpables ellos como vosotros,
de los destinos de la humanidad, si ésta no
llegara a cambiar a tiempo por el bien, porque como ya os he dicho: "A
quien más se le ha dado, más se le pedirá".
"Si
los hijos de la Luz no se unen, las fuerzas de la oscuridad los
destruirán de una forma sencilla, ya que
solo deberán trabajar
sobre vuestras diferencias."
¡Mirad que os estoy advirtiendo! No
estoy hablando de "aglomerarse", estoy hablando de "UNIRSE";
y esa palabra va mucho mas allá de la unión
en lo físico. Os estoy pidiendo que os unáis en el amor hacia Mí.
Os estoy pidiendo que os unáis en la "Divina
Esencia", que hace a todos hijos de un mismo Padre.
No caigáis en errores por los cuales hoy están todos los
hombres divididos. ¡Y todos dicen que aman a
Dios!
¿Cómo se puede decir amar a Dios y estar
divididos, y hasta agredirse, solamente porque lo buscan por distintos
caminos? Además, reflexionad: ¿Qué religión
fundé Yo? ¿Acaso mi misión fué reducida a ese
vano objetivo?
Yo, el unigénito Hijo de Dios, el Cristo del Universo os
digo: "No
existe más que una religión,
'la religión del Amor a Dios' y a
todos los
hermanos de toda la creación, ya que todos sois hermanos.
"No existe ningún templo, solo
el templo que es vuestro cuerpo como morada del Espíritu Santo, la Divinidad
de vuestro SER interno."
¿Dónde impuse Yo las divisiones en las que estáis
inmersos? ¿Dónde rechacé Yo tan siquiera a uno de los hombres?
Pero Yo vine a buscar justamente a los perdidos. ¿Acaso no
perdoné al ladrón, a la prostituta? ¿No comí en casa de los mal
llamados "paganos"?
Aún, hoy en día, los hombres siguen sin entender que mi
mensaje era ése: ¡AMAD,
AMAD, AMAD! ¿Porqué os aferráis en complicarlo todo?
Os amo desde siempre, os irradio mi Luz de misericordia, os
cubro con todo mi Amor. ¡GLORIA AL
PADRE DIOS TODOPODEROSO POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE! Será
difícil que comprendan mis palabras, pero más difícil
será que las escuchen con el corazón.
Cuando se cumplan las partes establecidas de mi mensaje,
dalo a
conocer en los lugares indicados. Sé que así se cumplirá.
Que la Paz quede contigo, hijo mío. Ave María Purísima.
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