|
Mensaje
de Jesús de Nazaret, recibido a través
de José-Luis
Manzano
García, el día
12 de Diciembre de 2005, en Talavera de la
Reina.
(Mensaje privado con orden a hacerse público).
El Maestro: Paz
a ti, hijo mío.
El Maestro: Ave
María Purísima.
Hijo amado, sigamos trabajando para mis hijos, los hombres. Abro
los cofres del amor y regalo alegrías a todos, mientras todos, o casi
todos, me tienen alejado como si Yo no existiese.
A los muy fieles, todo mi impulso y un halago. A los tibios, les
parece extraño que Yo me interese por vosotros. ¡Yo, el Nazareno, qué
incomprendido soy!. Y mi Reino es el más combatido.
Mis victorias en vosotros son demasiado esperadas. Vosotros
no me amáis todo lo que quiero, no estáis tan listos como espero, no
os ayudáis unos a otros para venir a Mí, no me ayudáis a construir lo
que quiero.
Yo os veo tan desabrigados que me mueve a pena tanto, que a
veces no aceptáis reflexiones, y si las aceptáis pronto las olvidáis.
¿Qué habéis entendido de mi vida interior?.
Tal vez nada o tal vez lo contrario a lo que fué. Yo también
luché, y si bien es cierto que estaba exento del pecado, sin embargo
luché para crecer delante de mi Padre y delante de los hombres.
El mayor testimonio que daba de Mí mismo estaba íntimamente
ligado al trabajo que el Padre hacía en lo interior. ¿Puede ser
posible que mi humanidad deba ser oscurecida por mi Divinidad?. Al
contrario, la ilumina e ilustra su plena semejanza con la de vosotros.
Hijos míos, como era imposible que Yo ofendiese a mi
Padre, para hacerme semejante a vosotros, cargué sobre Mí todas sus
culpas: esto era lo más grande y lo hice en una noche de traición y
agonía. Libre del pecado, pero víctima de todos los pecados.
Yo, el que nunca había tenido culpa, puro y sin mancha
alguna, pero llamado a responder por todas las culpas, por todas las
impurezas, por todas las manchas, porque así lo quería.
Humilde como ninguno, he rendido cuenta a mi Padre de todas
las soberbias. ¡Qué luchas me ha costado mi Reino!. Cuántas
luchas sostuvo mi alma, no solo al finalizar mi vida terrena.
Os digo todo esto porque debéis reflexionar mucho.
Yo fui el más acosado. Si hacía el bien, tenía como respuesta la
ingratitud.
Así fue antes, y así es aún hoy. Todas las lágrimas
las he derramado por vosotros que me escucháis, y mucho más por aquéllos
que no me escuchan, o no me entienden.
¡Quisiera poder llorar todavía más!. ¡Tanto os amo!.
Yo se que las contrariedades son como mordidas que se reciben.
Vosotros no hagáis como los animales, que devuelven mordida por
mordida; no lo hagan porque esto es contrario a la mansedumbre, al amor
fraterno, a mi deseo.
No existe humildad de corazón ni unión si se responden
con agresividad, con palabras de enojo, ofensivas. Recordad mis
oraciones, porque hice que las transcribieran justamente para que
vosotros hagáis de ellas materia de reflexión, con el fin de obtener
ejemplo y fuerza.
"Recordadme
crucificado, manos y pies perforados, pendiente de la cruz, de
ignominia, blasfemado, odiado, burlado y profanado".
Todo Yo sumergido con un baño de sangre. ¿Qué
dije entonces?. ¿Cómo recibí tantas contrariedades?. Con una oración:
"Padre,
perdónalos porque no saben lo que hacen".
¿Entendéis lo que quiero deciros? Yo no podré
presentaros un día a mi Padre, si no os hacéis semejantes a Mí. Paz a
ti, hijo mío.
Ave María Purísima.
Links:
RESUMEN DE LOS MENSAJES:
http://es.geocities.com/aparicionesymensajes2002/extracto-talav.html
|