|
El Maestro: La Paz del Señor es
contigo, hijo mío.
El Maestro: Ave María Purisima.
El Maestro:
En verdad os digo: Los caminos del Señor son muy estrechos.
Guardaos de estar bien de espíritu para no apartaros del Camino. Yo soy la
Puerta estrecha por la cual debéis pasar. Quien no entra por Mí, no entrará
al Reino de los Cielos.
Es cierto, y os digo que ya están prestas y han de ser lanzadas
las redes que recogerán a mis hijos. Hijos míos, falta poco y es grande mi
regocijo por ello, ya que el "Plan del Altísimo" está pronto
a consumarse.
Mas os envío ahora, con toda la fuerza del Espíritu Santo, a dar
a conocer estas verdades. Así como antes os envié a anunciar mi Resurrección,
hoy os envío:
"Id por todos los caminos, por todas las ciudades y
en todos los ámbitos, a anunciar la Buena Nueva. Anunciad esta verdad a toda
la humanidad para que se convierta. Aún están a tiempo."
¡Convertíos, reconociendo a Jesús Resucitado como
el Hijo de Dios, el Cristo universal, el que FUÉ, ES y SERÁ! Quien
me niega, niega al Padre Creador y con ello, toda su creación,
salvación, y así mismo.
No toméis esto como un Mensaje más; sabed que los tiempos se
acortan. Sabed observar con ojos de hombres de Fé los signos que
os están dando, tanto en la Tierra como en los Cielos. Mirad, que
el ANTICRISTO está en la tierra.
Obedeced a mi Madre, Ella os guiará por Senderos de Luz.
Hay inconmensurable alegría en mí por cada hijo que se convierte. Creedme, es
motivo de regocijo en todo el Reino de los Cielos cuando esto sucede.
Pronto iré a buscaros, ¡esperadme despiertos!. Velad en oración
para que mi Venida no os sorprenda distraídos. Orad mucho en estos
tiempos por el mundo y por vosotros. La oración es agradable a los ojos
del Padre y permite su misericordia. "Pedid y se os dará. Golpead
y se os abrirá".
Hijos míos, no os asustéis más, aumentad vuestra oración y la
agudeza de vuestros cuerpos. Haced como cuando os preparáis para una
gran fiesta donde debéis lucir de la mejor manera; para esto os
acicaláis y vestís con vuestras galas, arregláis vuestros cabellos y lustráis
vuestro calzado, así mismo os mostráis amables y sonrientes. Bueno, Yo os
pido que os preparéis sin prisa, pero sin pausa:
"Preparaos con alegría en vuestros corazones, ayunad,
orad; y poco a poco id convirtiendo vuestra actitud de vida en un
ejemplo donde todos vuestros hermanos reconozcan la obra del Padre Eterno".
"Veréis cosas
extrañas: los astros darán imágenes horribles, el mar se rebelará contra la
tierra; la tierra se quebrará en más de un sitio, los cielos parecerán drenar
fuego, habrá muchas matanzas entre los mismos hombres, mas nada de lo
que no está previsto por el Padre ha de suceder."
Ni uno solo de vuestros cabellos será tocado si permanecéis en
Mí. Sed fuertes en los inconvenientes que se os presenten, y no os
angustiéis por todo ello; más bien alegraos, porque todo ello forma
parte del "Plan del Padre".
Que la paz del Señor que de contigo. Ave María purísima. Adiós, hijo
mío.
|