Pecados contra el
Espíritu Santo![]()
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Desesperación de salvarse | |
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La presunción de salvarse sin merecimientos | |
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La impugnación de la verdad conocida | |
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La envidia o pesar de la gracia ajena | |
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La impenitencia final |
Los pecados que claman al cielo
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Homicidio voluntario | |
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Pecado impuro contra el orden de la naturaleza | |
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Opresión del pobre, de la viuda y del huérfano | |
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La defraudación o retención injusta del jornal del trabajador. |
Leemos en las Sagradas Escrituras: "El que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón nunca, antes bien será reo de pecado eterno" (Mc 3,29; Cf. Mt 12:32; Lc 12:10).
¿Cuales es este pecado que no tiene perdón?
Es el negarse deliberadamente a recibir la misericordia divina.
Nos dice el Catecismo de la Iglesia
Católica en el # 1864:
No hay límites a la misericordia de Dios, pero quien se niega deliberadamente a
acoger la misericordia de Dios, mediante el arrepentimiento, rechaza el perdón
de sus pecados y la salvación ofrecida por el Espíritu Santo (Cf. DV 46).
Semejante endurecimiento puede conducir a la condenación final y a la perdición
eterna.
El pecado contra el Espíritu Santo consiste, pues, en la negación de parte de la
persona, a aceptar la salvación y el perdón dados por Dios. Cuando el corazón
de una persona se obstina de tal manera que no acepta que necesita arrepentirse
de sus pecados y se resiste a esta gracia, comete el pecado contra el Espíritu
Santo el cual puede llevarlo al infierno. ¿Por qué? No porque la Iglesia y el
Señor no puedan perdonarle, todo lo contrario, sino mas bien porque la persona
misma, voluntariamente ha rechazado este perdón y salvación dadas por Dios.
El Papa Juan Pablo II en su Encíclica sobre el Espíritu Santo, Dominum et vivificantem , en los # 46-48, explica este pecado contra el Espíritu. Nos dice en el # 46:
"Esta blasfemia no consiste en el hecho de ofender con palabras al Espíritu Santo; consiste, más bien, en el rechazo de aceptar la salvación que Dios ofrece al hombre por medio del Espíritu Santo."
Mas adelante dice: "...consiste en el
rechazo radical de aceptar esa remisión, de la que el mismo Espíritu Santo es el
íntimo dispensador, y que presupone la verdadera conversión obrada por El en la
conciencia" Si Jesús declara imperdonable este pecado es "porque esta
no-remisión está unida, como a su causa, a la no-penitencia, es decir, al
rechazo radical a convertirse."
Como nos lo explica el Papa, el pecado contra el Espíritu Santo consiste en la
resistencia y el rechazo a la conversión. Es el Espíritu Santo el que nos
convence del pecado ( Jn 16:8-9), rechazar en nuestro corazón esta realidad y
obstinarnos en nuestros, nos lleva a este pecado. Esta era la actitud de los
fariseos, que se cerraron a la aceptación del plan divino para reconciliarse con
los hombres.