UNA
SORTIJA, DOS CORAZONES
Por Shen Li
Cuentan
los siglos, que erase una vez un rey tan poderoso,
tan amado y respetado por su pueblo y
tierras vecinas, que se le podia considerar el hombre mas venturoso
de los monarcas.
Estos
bienaventurados esposos vivian
en la mayor armonía.
La
segunda, una pequeña infanta, la princesa Sakura. Hermosa jovencita
de admirable ingenio
y noble corazon, a la cual, por ser tan noble
y buena, sus padres le regalaron en su cumpleaños una bella sortija de
diamentes, la cual estaba echa a la medida de sus dedos.
La
magnificencia, el gusto
y la abundancia reinaban en el palacio. Los ministros eran
prudentes y habiles, los campesinos, honestos
y activos; y las cuadras eran ocupadas por los mejores
caballos adornados de bellas armaduras. Asi, entre las virtudes y la
alegria
el reino prosperaba.
Pero,
como las vicisitudes de la vida alcanzan tanto a reyes como a subditos y las
dichas siempre van acompañadas de males, un terrible y catastrófico echo se
acercaba al reino de nuestra amada familia....
En
efecto,
en lo mas alto
del la montaña negra, al otro lado del reino, viva la malvada bruja de
las
calamidades y las envidias que,
injurando contra
la felicidad de aquel reino tan prospero, quizo a si fuera su voluntad
arrancarle a la fuerza
lo que mas amaba al rey.
Asi
pues, después de maldecir
y hechizar
cada palabra que salia de su negra boca, quizo
el destino llevar aquellas
injurias al corazon de la reina; atacándola con una fuerte enfermedad,
para la cual ni la ciencia ni la habilidad de los médicos tenian cura. El
desconsuelo fue general.
El
rey, que tan feliz habia sido y tan encariñado estaba con su esposa,
se afligia sin consuelo. Organizaba rogativas en todos los templos
y ofrecia su vida por la de su esposa tan querida; pero fueron invocados
en vano Dioses y hadas.
La
reina Nadeshiko, sintiendo aproximarse su ultima hora, le dijo a su esposo:
Nadeshiko:
Permitidme, querido eposo mío, antes de morir, os exija una cosa....Después de
que yo muera....
Ante
tales palabras, Fujitaka
sintiendo un dolor muy inmenso
exclamo...
Fujitaka:
No, no, mi querida reina...no os gasteis vuestros esfuerzos en mi...Ahorrad cada
gota de nergia que os queda, para seguir en este mundo...Yo, por mi
parte, no
os dejaré sola...
Nadeshiko:
El estado -Replico la reyna- El estado os nececita entero para seguir
gobernando. Teneis dos hijos que terminar de enseñar. Touya os nececitara mucho
como padre y consejero para ser vuestro sucesor. Sakura, nececita de tu
cariño y apoyo como padre. No les dejeis solos....Por eso, amor mío, te pido,
te exijo, no sufrais por mi. No derramaras ni una lagrima
por mi cuando sepais que ya no estoy entre vosotros...Prometedme que
sereis fuerte...Porfavor...
La
reina murio, y nunca hubo viudo que mostrase tan gran pesar como aquel rey. Mas
sin embargo, por el gran amor que le
habia tenido, decidio cumplir su promesa,costase lo que costase. Los
principales del reyno se reunieron y
resolvieron
de comun acuerdo apoyarlo en la educación de sus hijos y el manejo de su
pueblo...El rey se sientio aliviado...
Mas,
sin importar las buenas intenciones que el tiempo tuviera sombre el buen rey y
sus hijos, la malvada bruja, no satisfecha de sus artimañas, decidio volver a
lanzar una aguja envenenada al corazon del buen rey, haciendolo enloquecer...
La
malvada bruja, aprovechándose de la viudez del rey, tomo la forma de una mujer
muy bella y aprovechose de entrar a su palacio e incitarle
ideas extravagantes. Una vez estado el rey encandilado
con tantas bagatelas, ya no hubo mas remedio.
El
reino decallo, y con ello sus hijos tambien. Touya,
intentando revelarse contra aquella malvada mujer, fue hecho prisionero.
Sakura, trizte y desperada, no hacia mas que
esconderse en sus habitaciones y evitar al máximo
a su padre; que le rogaba
con insistencia, y luego como exigencia, que aceptase a quella mujer como
su nueva madre, a lo que ella siempre respondia de manera negativa.
Al
ver el rey, que su joven hija se negaba a tal acuerdo, no pudo contener su
descontrolada ira
(siendo manejado por la malvada bruja)
y resolvió comunicar su matrimonio, siendo esto bueno o malo para quien
fuera.
La
pobre Sakura creyo perder el sentido
ante esta exigencia, y arrebatada de dolor,
no se le ocurrio
otra cosa
que
rezarle a el
hada de los cerezos, su madrina.
El
hada, que sentia gran
cariño por la
infanta, le dijo que sabia lo que sucedia, pero que no se preocupara,
pues si ejecutaba fielmete lo que le ordenase, nada malo le podria
ocurrir.
Hada:
Mi querida niña, seria una
grave falta el que
tu padre se casara siendo controlado por un ser tan maligno como lo es
la bruja de las desdichas, pero,
sin llevarle la contraria, para satisfacer su capricho, pidele un vestido
del color del tiempo; pidiendoselo con la excusa, de que si no te complace tal
bagatela, jamás aceptarás tal
matrimonio... Nunca, por grandes que sean
los
deceos de casarse
con esa bruja lo conseguira!
La
pequeña Sakura se despidio de su madrina dándole las gracias. Al dia siguiete,
muy temprano en el desayuno, la pequeña se atravio a decirle, que,
si no tenia un vestido de color del tiempo, jamas consentiria
el matrimonio con la mujer.
El
rey, encantado con las esperanzas de aceptación que le daba su hija, llamo a
los
artesanos mas habiles
y famosos y les encargo el vestido antes mencionado; con la condicion de
que, si no podian hacerlo, mandaria a colgarlos a todos, a petición de su
exigente controladora.
La
bruja, tuvo el disgusto de
no
llegar
a tal extremo, porque al segundo dia le trajeron el vestido deseado.
Rey
Fujitaka: No tiene el cielo mas hermoso azul,
que cuando esta tejido de nubes doradas?, no es la luna mas hermosa
cuando su faz se llena de
oropel y plata?, no es el sol mas brillante cuando este sonrie a sus
subditos
bajo el cielo?..He aquí el vestido pedido, y espero tu consentimiento...
Que
hizo Sakura
a la vista de tal maravilla?Quedo confundida, y con el pretexto de que
sentia mal,
se retiro a su cuarto, donde su hada
la esperaba, muy
alarmada.
Hada: Oh! No, por de pronto, hija mía -dijo a Sakura- este es el momento que deves aprovechar. Toma toda tu ropa, incluyendo el vestido del color de tiempo y guardalos en este cofrecito. Envuelve tu cuerpo con estos vestidos viejos y sal de aquí. Sal de este palacio y vete tan lejos como la tierra te lo permita. En cualquier lugar que te detengas cuidare que no te falten tus vestidos con este cofrecito, que seguira tus pasos a donde quiera que vayas.
La
desaparición de Sakura causo un gran escandalo. El rey, que disponia una gran
fiesta, no pudo creerlo. Movilizo a todos sus guardias, pero nadie
puedo encontrar ni rastro de ella.
Asi,
camino lejos, muy lejos; sin saber que habia llegado a una tierra extraña,
donde ni ella ni
el nombre de su padre eran conocidos... Asi, encontró
una hermosa ciudad
en cuyas puertas habia una granja.
Una de las encargadas la acogio a cambio de que trabajara
lavando los platos sucios,
cuidando a los carneros
y lavando la pila de los cerdos.
La
instalaron en un rincón apartado. Pero al fin, se acostumbro a ello.
Siendo ella muy escrupulosa con sus deberes, haciendose de la protección de
todos en
la granja.
Felizmente,
llego un dia festivo, y tuvo la alegria de ver surgir su cofre, arreglarse y
darse un lijero baño. Desempolvar sus rubios cabellos
y ponerse el vestido del color del tiempo.
A
pesar de estar sola, no dejaba de admirarse en el espejo, y contemplar a pocos
ratos su
olvidada figura
de princesa.
Ese
mismo
dia, siendo
festivo, el hijo de un rey vecino,
a quien pertenecia la granja
se detuvo en ella para descansar. Era el
Principe
Syaoran; del reino Li.
Aquel
principe era joven y hermoso, de gallardo aspecto; su madre, la reyna, lo amaba
con ternura
y el pueblo lo adoraba.
En
la granja ofrecieron al principe un lijero refrigerio, que acepto, para
después
ir a recorrer los pacillos y avenidas del lugar.
Yendo
asi, de lugar en lugar, penetro en el sombrio rincón donde Sakura se
encontraba. Y , siendo movido por la curiosidad, miro por la cerradura del
cuartito.
Pero
cual no seria su sorpresa al contemplar a Sakura tan bella y ricamente vestida,
viéndola con su aire tan noble y modesto la tomo por una divinidad.
La
impetuosidad del sentimiento que experimento
en ese momento
le habria impulsado a echar la puerta abajo, de no haber sido por el
respeto
que le inspiro aquella persona tan deliciosa.
Salio
corriendo, muy a su pesar, de aquel oscuro rincón...con el corazon mas
inflamado que nunca de
amor...El
rostro
sonrojado
del principe extraño mucho a sus sirvientes, que no dudaron en
atenderle,
mas sin embargo, el principe guardo
la vision para el mismo.
Syaoran:
Quien...quien será.....??
Sakura,
que habia notado la presencia del joven alejandose por la ventana, se extraño
mucho, pues nunca lo habia visto por ahi, y mucho menos, siendo alguien con tan
elegantes ropas.
Sakura:
Que?..Quien habra sido ese joven??
Regreso
al palacio de su madre mas enamorado
de
lo que puede imaginarse, y tenia ante sus ojos continuas alucinaciones de
aquella hermosa muchacha. Tanto asi fue
su
ardor, que esa misma noche cayo
bajo una fiebre tan terrible que puso en peligro su vida.
Por
fin los medicos pudieron adivinar la causa de
su mal, alguna pena que ahogaba al joven.
Doctor: Joven Li.....escuchéme...Joven Li...!
Syaoran:
"No puedo olvidarla..." -Deliraba para si- "Quien es???"
Reina
Li: Hijo mío, hablame, dime,
que
es lo que deceas....que quieres
que nosotros hagamos para que recuperes tu buena salud...?
Es que acaso estas en descontento con el reyno?, Es alguna
princesa?...Hijo mio, sin importar quien sea...la traeremos para ti...Dime hijo!
Dime! no me dejes con esta angustia!!
La
reyna, sin poder contenerse, no pudo terminar de comunicarle su afliccion a su
hijo sin antes bañar
su rostro en
un torrente de lagrimas.
Syaoran.:
Madre- le dijo
el principe con voz muy devil- no soy tan desnaturalizado como para
provocarte mas penas por mi. Quieran los
Dioses que sea yo muy feliz a tu lado y ser uno de tus
mas respetuosos subditos
por largos años! En cuanto a las princesas que me ofreces, aun no he
pensado en casarme; ya sabes que, sumiso
como soy
a vuestros mandatos, los obedecere siempre, cueste lo que cueste.
Reyna
Li: Ah! hijo mío!, Todo seria poco para nosotros contal de salvarte la vida;
pero, mi querido hijo, salva la mía y la de todos tus subditos que te quieren y
respetan
confesandonos lo que deceas, y puedes estar seguro de que te lo
concederemos.
Syaoran:
Pues bien madre, ya que debop manifestarte mis pensamientos, quiero obedecerte;
cometeria un crimen poniendo en peligro la palabra de todos los seres que me son
queridos.
Si madre mia, deceo que la campecina que vive al final de la
pequeña avenida de la granaja me haga un pastel, y que lo traigan.
La
reyna, extrañada por aquella muchacha que vivia casi escondida a los
ojos de la humanidad
en aquel rincon , pregunto quien era.
Soldado:
Es, señora - replico un soldado que la habia visto por casualidad- una de las
nuevas
subditas de la granja que se encarga de cuidar de vuestros carneros y
cerdos.
Reyna
Li: No importa,
mi hijo al regreso de la caza, quiza alla comido algun
pastel echon por ella; es un capricho de enfermo; en pocas palabras,
quiero que la muchacha haga un pastel
enseguida.
Sin
pensarlo ni dos veces, los sirvientes
corrienron a la granja
he hicieron venir a Sakura, para que preparara lo mejor posible un pastel
para el
principe.
Lo
que no sabia el
Principe
ni la Reyna, es que la Joven Sakura
habia advertido cuando
Syaoran miro por la cerradura y salio corriendo, desde luego, por su
pequeña ventana. Habiendo visto a el principe, tan joven
y apuesto, el recuerdo del galan le habia costado algunos
suspiros,provocandole
actos distraidos y algunos regaños de sus compañeros en la granja.
Sakura:
"quien será...?...No puedo olvidarlo..."- Repetía para
si...-"quien eres?..."
Como
quiera que sea, bien que lo hubiera visto
u oido
hablar de el, quedo encantada
de
tener ocasion
de darse a conocer. Siendo asi,
se encerro en su cuartito, tiró sus feos trapos de sirvienta, se lavo la
cara, las manos, peino sus rubios cabellos, se puso uno de sus lindos vestidos,
y empezo a hacer
el tan deceado pastel.
Es
cierto, que la princesa no tenia mucha manía
para
la reposteria, siendo tan distraida como era, pero, llenandose de animo
y del sentimiento mas noble,
mezclaba todos los ingredientes
con cuidado
y mucho cariño. Mas, sin embargo, no se sabe si de propio intento o no,
mientras trabajaba, se le cayo a la masa, la sortija
que llevaba en el dedo; aquella
que con tanto amor le habian regalado sus padres, mezclandose con ella.
Cuando
estuvo listo el pastel, la muchacha regreso a sus horribles ropas de campesina,
y
fue e entregarlo
al oficial de servisio, preguntandole por noticias del
principe; pero este, sin responderle corrio al palacio
para llevar el pastel.
Sakura:
Espero que
se encuentre bien...
El
principe Syaoran, al recibir el pastel, lo comió con tal velocidad y vivacidad,
que los medicos alli presentes
no pudieron menos que decir que semejante ansia no era buena señal.
Efectivamente,
Syaoran estuvo a punto de
atragantarse con la sortija
que encontro
en uno de los trozos
del pastel; pero la retiro enseguida
de su boca y su ardor
al devorar el pastel se calmo mistras la examinaba. El aro estaba tan
estrecho que penso que no podria servir
mas que para el dedo mas bonito del mundo. Beso mil veces aquella sortija
y la puso bajo su almohada, de donde la sacaba
a cada momento
cuando no era visto por nadie.
Syaoran:
De quien eres?...Como se llama tu dueña?...- Le preguntaba a la sortija como si
esta fuere a responderle...-Me gustaria saber quien es...Me ha robado el
alma...La
volveré a ver?...Y si voy a la granja?...Que diria...que hago?...Rayos!!
Mas,
sin embargo, apesar de haber obtenido tal resultado, sintiendose atormentado de
pensar en como
podria ver
a aquella
cuyo dedo se adornaba con la sortija. Pues, si pedia que se la trajeran
inmediatamente caerian sobre el miles de interrogatorios; y si decia que la
habia espiado por la rendija
de la cerradura, se burlarian de el o lo tomarian por
fisgon.
Tantas
ideas pasaron por su mente atormentandolo que nuevamente una fiebre aun
mas fuerte que la anteriur lo atacó; y los medicos, sin saber ya que
hacer con el, determinaron
finalmenmte que el
principe se habia enfermado de amor.
La
reyna Li, acompañada de sus siervas, desolada
le exclamo:
Reyna
Li:
Hijo mio,dinos a quien quieres, juramos que te la daremos, habladme...
querido mio...
A
lo que Syaoran, lleno de
pena por las lagrimas de su madre, le aseveró:
Syaoran:
Madre, no tengo deceos de contraer una alianza que os desagrade; y como prueba
de que esto es verdad - agrego sacando la sortija-
os dire que solo me casare con aquella
cuyo lindo dedo
pueda usar esta sortija.
La
reyna tomo la pieza
y la examino con cuidado, llegando a la conclusion, que tan fina joya
solo
podria irle bien a una hija de buena casa.
Entonces,
tomando la decicion en sus manos, la reyna, mas rapida que un rayo, ordeno que
se esparciera la noticia
de que todas las jovenes devian venir
aprobarse la sortija, y que a quella a la que le quedase
bien ajustada, se
casaria con el heredero del trono.
Asi,
las princesas acudieron primero, luego, las duquesas, las marquesas y las
baronesas; pero por mas intentos que hicieron por adelgazar los dedos, no
pudieron.
Hubo
que llamar a las costureras, y por lindas que fueran, todas tenian los dedos muy
gruesos.
Syaoran
que ya se sentia
mejor, hacia la prueba el mismo.
En
fin, hicieron venir a las doncellas, a las cocineras, las campecinas, las
pastoras etc, pero ninguna podia con sus enormes dedos.
Al
final, solo faltaron las personas de la granja donde vivia Sakura.
Ella,
viendo el gran escandalo que se formo entre todas la mujeres, no supo ni para
donde agarrar, ni que hacer; siendo ella pues, la ultima en todo tratandose de
asuntos en la granja. Todas las mujeres
estaban tan
entusiasmadas
de ir al palacio
que hacian a un lado sus deberes, siendo Sakura, la que termino al final
a hacciendolos, al fin y al cabo pensaron sus compañeras,
no haria nada útil en el palacio.
Sin
saber que hacer,
y viendo que nadie se preocupaba por decirle que sucedia, fue sola, y se
dedico a terminar las labores que quedaron pendientes.
Ya,
al final, cuando todas las mujeres habian sido examinadas, la reyna pregunto:
Reyna
Li: Ya
han llamado a la muchacha que vive en la oscura avenida?...
Todos
se echaron a reir
y le dijeron que no, por
lo ocupada que estaba con las labores de la granja.
Reyna
Li: Que vayan a buscarla enseguida -ordeno la reyna-
asi no se dira que se ha exeptuado a nadie.
Salieron
corriendo todos, riendose, de pensar que haria la insignificante
de Sakura en el palacio. Aquella que por lastima habian recogido para que
trabajara en la granja.
Sakura,
que habia oido las trompetas
y los gritos de los heraldos, no creia
lo que estaba pasando, sin pensar que su ausencia fuera la causa de
semejante tremolina.
Hacia ya mucho tiempo que se habia dado cuenta de que amaba al principe, y como el verdadero amor es timido y nada vanidoso, continuamente sentia miedo de que alguna dama lo hubiese enamorado antes que ella. Por eso se alegro tanto de que fueran a buscarla.
Por
eso, desde que fueron a buscarla, la esperanza de ver frente a frente a Syaoran
la impulso a bañarse con cuidado , peinarse con esmero
y ponerse su lindo vestido de color de tiempo.
Tan
pronto
oyó
que golpeaban la puerta, se echo encima una manta con capucha
vieja que le habia regalado la granjera para que no pasara frio,
y fue a abrir.
Aquellas
gentes, sin importar quien fuera, la llevaron al palacio
frente al principe, quien asombrado de la fea vestimenta de aquella
chica, no pudo creer que ella habia sido
la ostentosa muchacha que habia visto.
Trizte
y perturbado por sentirse vistima de un engaño, le pregunto:
Syaoran
:Eres tu, la que vive al fondo de una avenida oscura al final de la avenida de
la granja?
Sakura:
Si, señor.
Syaoran: Enseñame tu mano - dijo el, temblando y lanzando un profundo suspiro..
¡Vaya!,
quien fuera el mas sorprendiso, la reyna, Syaoran
o todas las personas ahi reunidas, cuando de debajo de aquella manta
sucia y vieja
salio una mano pequeña, delicada, blanca y rosada, en la que la sortija
se ajusto sin ningun esfuerzo.
Y,
a un lijero movimiento que Sakura hizo, cayo la manta y la joven aparecio
con una belleza tan encantadora
que
Syaoran, totalmente enrojecido de amor por aquella nueva vision, cayo
rendido a sus pies
y los beso
con tanto ardor que hizo enrojecer a Sakura tambien. Entre besos
y caricias
le susurraba solo a ella...
Syaoran:
Eras tu...siempre fuiste tu...a quien yo busqué...tu eras a quien yo vi...Te
nececito!! no sabes cuanto!!
Despues
se levanto, la tomo entre sus brazos y le pregunto si queria casarse con el.
Sakura,
confusa por las tantas demostraciones de amor que le hacia Syaoran, iba adarle
las gracias, cuando se entreabrió el salon y aparecio el hada de los cerezos,
en una carronza adornada con las flores de su nombre.
Asi,
al llegar, conto con gracia y belleza la historia de la familia de la infanta.
La
reyna Li, al ver que Sakura era toda una princesa, redoblo su afecto hacia ella,
y Syaoran al ver
hasta donde llegaba la virtud de su amada, sintiose acrecentar mucho mas
su amor por ella.
Sakura: Si, asi es...yo vengo de un reyno muy lejano...Mi padre, era el rey Fujitaka Kinomoto...Quien cayó presa de un engaño...Y tuve que huir...y trabajar en la granja....
Fue cuando conocí a a su majestad Syaoran...lo vi correr fuera de la avenida donde yo vivo...
Syaoran:
No me llames su majestad...Sakura...De ahora en adelante, mi corazón es para
ti, eternamente...
La
Reyna, que estaba loca por su nuera, le hacia mil demostraciones de afecto, y la
tenian incesantemente en
su compañia, despues de ver todo lo que habia sufrido, ofreciendole
consuelo.
Sakura: Pero...No puedo aceptar aun casarme con tigo, Syaoran...
Syaoran: Porque??..Acaso, no es suficiente este gran amor que os demuestro.?
Sakura:
No!..Que el cielo te tenga en su infinito espacio por amarme
tanto asi!! Y no dudeis que yo siento lo mismo por ti...- tomandolo de la
mano- Pero, no puedo casarme con vos, a menos de recibir el consentimiento de mi
padre...
Syaoran:
Ya veo...
Como
la princesa habia declarado que no podia casarse sin el consentimiento
de su padre, el rey, fue al primero que se le envio la
invitacion, sin decirle quien se casaba; el hada de los cerezos, lo
exigio asi, dadas las circunstancias.
Vinieron
los reyes de todos los paises, montados sobre las escoltas mas imponetes, pero
el mas magnifico, fue el padre de Sakura, quien, felizmente, habia salido
de su engaño, siendo liberado por la ayuda de su
hijo touya...Quien había logrado escapar del calabozo imperial.
Yendo
asi, a escondidas
de la guardia,
entro a la habitación de la malvada bruja, quien entonces dormía...Y
asi, usando su espada, la undió en el pecho de la malvada mujer, acabando asi
sus conjuros y dando fin al sufrimiento
del reyno...
Inmediatemnete
El rey, recupero conciencia de lo que hacia...Y abrazó a su hijo, pidiendole
perdon por lo que le habia echo...
Sakura, llena de felicidad por aquella noticia, corrio feliz a los brazos de su padre.
La
reyna Li, le presento a su hijo, a quien dio infinitas pruebas de afecto.
Las
bodas se realizaron, Sakura y
Syaoran vestidos elegantemente con los atuendos reales.
Las
fiestas de este matrimonio se celebraron hasta el amancer, y su amor duraria
tanto como la historia, hasta
incluso hoy, en este cuento..
Fin
nota: esta fanfic fue hecho por shen li si lo quieren utilizar para su web decirle a ella. el fafic lo tome del un grupo pero en si en fanfic le pertenece a shen li
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