SAN MIGUEL TENANGO
Por
Neftalí López Alcaide

INDICE GENERAL


1.- INTRODUCCION
2.- COMUNICACION Y LOCALIZACION
3.- ASPECTO DE LA POBLACION
4.- DATOS GEOGRAFICOS
5.- LIMITES
6.- HIDROGRAFIA
7.- SAN MIGUEL TENANGO
8.- RELATO TRADICIONAL
9.- DICCIONARIO BREVE
10.- CAMINO A SAN MIGUEL
11.- POESIAS DE SAN MIGUEL
12.- MITO: EL SECRETO DE LA LUZ
13.- GALERIA DE FOTOS



1.- INTRODUCCION

Nuestra estancia de dos años y algunos meses más en la comunidad, nos ofreció un panorama aproximado de la forma de ser, de pensar y de la existencia histórica de sus gentes, de sus tradiciones, costumbres, de sus raíces que lentamente se van arrancando para secar uno de los troncos de nuestro mestizaje.
Se advertirá que buscamos concretarnos al estudio exclusivo de la comunidad, pero consideramos necesario este hecho, ya que existen personas que pretenden realizar un trabajo global del municipio y de la región; con la profundidad de conocimientos y experiencias, así como la preparación de investigadores profesionales.
La sencillez de nuestro trabajo, cuyo origen primero fue la curiosidad que despertó un interés, no está hecho por un investigador profesional o para incrustarse en determinados círculos, ni ha pretendido ubicarlo como tesis, sino ha centrado su interés; en la necesidad imperante de conocerlo nuestro, el lugar o el suelo que pisamos, nuestro estado y nuestro país; en un reflejo de luces que van quedando en el olvido.
Esto debe hacer pensar el por qué no tiene las características eruditas de un trabajo de investigación; ni el encajonamiento normativo de una tesis o libro de consulta, mucho menos la arrogancia de una exposición intelectual que contradiga a las personas autorizadas en la materia del pasado, presente o futuro.
Este es un trabajo elaborado con los recursos casi nulos, sin experiencia y humanos, que reconoce que no fue o es el fruto de una investigación personal, sino también compendió de trabajos ajenos o bibliográficos, por lo que estamos conscientes de las fallas que existan, pero que servirán para que las futuras generaciones y estudios posteriores puedan rectificar, ratificar, ampliar o rechazar parcial o totalmente lo expuesto.
A pesar de los errores existentes, estamos satisfechos con nuestro trabajo, pero aún más, cuando a largo plazo; se logre; tal vez no recuperar, pero si guardar algo de las tradiciones en sus diferentes gamas, de nuestro país, y dentro de ellas, las de SAN MIGUEL TENANGO, cuya monografía mínima, hasta el momento, según parece; es el primer trabajo elaborado en exclusiva.
Dejamos al lector que busca conocer nuestra esencia y que sabe juzgar con ecuanimidad, el presente trabajo y enviar nuestro reconocimiento, agradecimiento y valorar a quienes en forma directa o indirecta, hicieron posible esta monografía, por lo que mencionamos a la Profra. Gloria Lilia Fuentes C., por ordenar y recuperar las notas, al Profr. Ernesto Luna H., por ofrecernos las facilidades necesarias, al Profr. Enrique Cordero y T. por sus orientaciones (Q.D.E.P) y hacer posible la publicación de una parte en el Boletín del C.E.H.P, en mayo de 1981 y desde luego, a las personas de San Miguel Tenango , cuyo diálogo con ellos, hicieron posible un ambiente de alegría y de  fiesta, al escuchar sus risas, sus comentarios y la plática sarcásticamente inocente de sus niños.
Para finalizar, aunque para muchos no tenga relación, queremos dejar en claro que el que sueña, sabe luchar. El que sabe luchar siempre sueña, pero para saber luchar; es indispensable tener valor y dignidad, de otra manera solamente se vive  mimetizado y con infidelidad; que destruye una hoja hasta terminar con el árbol frondoso de la sinceridad. Al convivir con los nativos de San Miguel Tenango y tratar de entender su conducta, ésta sido la enseñanza que nos pudieron dar.
La historia de nuestro país como la de cualquier otro, funciona como el organismo humano; en donde hasta la más mínima célula interviene pasiva o activamente, conformando el mecanismo de vida.

Comunicación y Localización

San Miguel simplemente o Tenango como se conoce región; puede observarse desde la carretera asfalta, que traslada de  Chignahuapan a Zacatlán o viceversa (carretera Puebla-Pozarica), México-Zacatlán por Apizaco, distinguiéndose su iglesia de cúpula amarilla y su panteón de color blanco. Estas dos construcciones son las que más resaltan del otro extremo de la barranca por donde corre el río Ajajalpan, la distancia que media para llegar estás tomada según datos investigados desde el frente del Palacio Municipal de Zacatlán hasta la cancha de Tenango; considerada aproximadamente 7 kms. Sobre el camino de herradura y actualmente sobre el camino de terracería que nos permite el acceso vehicular, es de aproximadamente de 15 kilómetros.
    Si se desea llegar a Tenango sin tomar en cuenta a Zacatlán, a escasos 25 mts.  Del puente que cruza el río de San Pedro mejor conocido como “El puente de la Marimba”, se encuentra la desviación de terracería la cual nos lleva directamente a ésta Junta Auxiliar.
    Existen otras vías de comunicación todas terrestres (pero desde el punto de vista económico y social la comunicación con Zacatlán, es la de mayor importancia, las otras vías terrenas de menor importancia son las que conducen a Chignahuapan por el barrio de Cuicuilco, Tulimán t Dos Cerritos, los que llegan a Aquixtla pasando por Otlatlán y otros caminos de herradura que sirven para internarse en la sierra.
   
Aspecto de la Población

Tenango tiene sus casas esparcidas y sólo en el Centro se encuentran algunas, la Iglesia o Templo católico que en su costado se encuentra la cancha Municipal, el astabandera, una calzada que saliendo frente a la Iglesia llega al Panteón. y un edificio con un valor histórico que actualmente está totalmente descuidado y no tiene un uso definido porque se ocupa para tienda rural y presidencia y más aún en un tiempo no muy lejano se utilizaba para dar clases de primaria. Ahora la escuela está afuera de este conjunto descrito.

Datos Geográficos

La particular distribución de la serie de Cordilleras que cruzan el ex﷓distrito, abre una especie de callejón descendente hacia el noroeste que lo comunica con el seno Mexicano. Esto hace que en esta región (Zacatlán) influyan los fenómenos atmosféricos del Golfo de México. Sus Montañas más importantes son:

al Poniente Tuzcaiztace y Caxpal;
al Sur el Fortín;
al Oriente el Potrito y él Tenanpul;
al Norte la prolongación del Tananpul.

En cuanto a sus límites tenemos:

al Norte el barrio de San Pedro que pertenece a Zacatlán;
al Sur está Xochitlaxco del municipio de Tepetzintla y Otlatian (Zacatlán)
al Oriente se encuentra Tlamanca y Omitlán (Tepetzintla)
al Poniente con Tomatlan y San Pedro que ambos pertenecen al municipio de Zacatlán.

Hidrografía

Su hidrografía consiste en:

el río Ajajalpan, al Poniente
al Norte con un manantial de aguas medicinales según laboratorio,
al Sur un arroyo que llaman Atencol.

San Miguel Tenango es uno de los ocho pueblos que forman el Municipio de Zacatlán, y el que relegada e ignorado simplemente va perdiendo sus tradiciones interesantes, su artesanía no promovida, su historia que aunque mínima, es parte integrante de la historia de nuestro País.

SAN MIGUEL TENANGO

Pueblo que corresponde y dista de Zacatlán, aproximadamente a 15 kms. en terracería, cuya desviación se localiza en el puente conocido como la "Marimba", no tiene la grandiosidad maya o la fastuosidad teotihuacana, sin embargo, aún guarda el color, sabor, aroma y la esencia de los pueblos tradicionales, las huellas prehispánicas en el ropaje limpio e inocente de sus mujeres y el rostro de añoranza de sus hombres.
Aún se encuentra el calor del "cuéitl" hecho de lana, la blancura del "quixquemetl", pero sobre todo, aún deambula, entre el viento y su vegetación, que encantos ocultos y una historia todavía no descubierta en su totalidad.
TENANGO oficialmente, San Miguel religiosamente; nos remonta a la búsqueda del significado oficial; en donde, dentro de muchos, el más completo es el que propone el Profr. Enrique Cordero y T., considerando que deriva de "Tenamític" por lo que dice: "...en lengua Náhuatl significa en lo interior de la muralla; de tenámitl, muralla e itic dentro, en lo interior, derivado de ítitl, barriga, vientre", esto indudablemente por las altas montañas de la serranía que rodean a la población.
La ubicación histórica prehispánica nos la ofrece el historiador Ing. Genaro Cabrera Oropeza en un párrafo de su estudio "Zacatlán, en la época precortesiana "(Mex., D.F.1961); al decirnos que:"... la montaña que sigue de dicha plancha (1 del códice Xólotl) no se puede identificar por estar destruida; luego sigue Zacatlán que está representado por "zacate" y a continuación Tenamític de tenámitl﷓muralla y está indicado por “tres piedras", además nos hace notar la manera indiferente que Juan de Torquemada utiliza los términos Tenamític, Atenamític, etc., y de la confusión que se !lace de Tenamític con Zacatlán.
En páginas posteriores escribe: "Zacatlán existe hasta la fecha, pero de Tenamític no se tiene noticias. Tengo entendido que García Cubas (Antonio), al mencionar este lugar dice simplemente; se ignora", sin embargo; después regresa para afirmar que el Tenango del que hablamos, es el mismo que se encuentra en los diferentes materiales históricos al enunciar: "... si volvemos al manuscrito Relaciones Geográficas. El punto once, que trata de los catorce pueblos que en esa época tenía Zacatlán y con nombres de santos todos ellos, menciona a San Miguel y por nosotros es sabido que se llama SAN MIGUEL TENANGO". No conforme con ello; se apoya en Antonio Peñafiel quien dice que Tenango, en la escritura geroglífica, se representa con "tenámitl", muralla.
Confundido con Zacatlán por el uso indeterminado de los vocablos, TENAMÍTIC o el San Miguel Tenango actual, se encuentra al sur﷓este y al otro lado del Río Ajajalpan; indicio indiscutible de que fue otro señorío; independiente al principio por lo que Clavijero marca: "...hasta Zacatlán y Tenamític llegaba el imperio mexicano...", aunque también utiliza el término °Tenamihe, para designar el mismo lugar.
Históricamente lleva paralelismo con Zacatlán al principio; ya que las corrientes humanas que poblaron esta región son o fueron del mismo origen y en este aspecto, dejamos los datos explicativos del Ing. Cabrera Oropeza en su "Zacatlán en la época Prehispánica".
Ixtlixóchitl maneja que Chacatzin fue el descubridor de Zacatlán, pero los datos más precisos parten desde la dispersión de los toltecas, aproximadamente en 963 d.C., en donde llegan los chichimecas jefaturados por Xólotl hasta establecerse en Tenayuca, iniciándose el deseo por poseer más tierras y las embajadas de exploración, para conformar en el recorrido lo que llamaron CHICHIMECATLALLI.
En este recorrido conocen a Zacatlán, representado por zacate y a Tenamític que se representa por "tres piedras".
senorio    
Establecido Xólotl, su hijo Nopaltzin; casado con Azcatl Xóchitl, nieta del rey tolteca Topiltzin, investiga el valor de las tierras de Zacatlán a principios de 1115, para pedirle a su padre dichas tierras para sus dos hijos menores.
Nopaltzin pide Zacatlán para TOXTEQUIHUATZIN y para el tercer hijo de su matrimonio legal; pide TENAMíTIC. Este señorío en consecuencia le corresponde a ATECATZIN APOTZOCTIN. El autor de la "Monarquía Indiana" le llama "Popozoc"..
Atecatzin deriva de atl=agua, iteca= riego o echa, tzin= diminutivo que implica cariño, respeto y Apotzoctin, significa hirviente. Torquemada le llama Popozoc que deriva de pozoni﷓hacer espuma, hervir y en sentido figurado nos da la idea de: estar furioso. Clavijero le llama Apoyozoc, también derivado de °pozoni", por lo que el significado de este primer personaje de Tenamítices: "Señor que riega agua furiosamente" o bien: "El señor furioso del agua".
En 1153 muere Nopaltzin y hereda el trono Tlotzin Póchotl, hermano mayor de los anteriores, quienes después de asistir al ceremonial, se quedan con él en base al pedimento realizado para "prodigarle alegrías".
Muere Tlotzin y sube Quinatzin; pasando de Tenayuca a Texcoco. Muere Quinatzin en 1249 y asciende Techotlalatzin, mencionándose a Xihuitlpopoca como gobernante de Zacatlán y a CUAUHTQUETZALE que significa "AGUILA DE PLUMAS PRECIOSAS", como señor de Tenamític.
Hasta aquí existe paralelismo con Zacatlán, porque después, por razones no descubiertas, solamente se tiene noticias de Zacatlán frecuentemente, tal vez por la llegada de otros pobladores que hizo que disminuyera la extensión del señorío y su importancia, lo cierto es que quedó supeditado a Zacatlán, por lo que el último dato que encontramos en este período nos habla de que en Tlaxcala vivían "hulmecas", "Xicalancas" y Zacatecas, que al llegar los teochichimecas o Zacachichimecas, expulsan a hulmecas y zacatecas, que huyen intimados al norte cuando muere su capitán "Colopechtli", llegan al "lugar del Ilanto de los viejos" o "huehuiechocayan",para pasar después Atenamític "donde es ahora, el pueblo de la provincia de Zacatlán", cuyos capitanes fueron Ixcóhuatl, Xopantecutli, que Muñoz Carnargo en su "Historia de Tlaxcala", afirma que es un sólo y mismo personaje.
Después de los expulsados de Tlaxcala, llegan nuevos pobladores a éstas regiones, debido a las guerras y a otras circunstancias, pero solamente aparece Zacatlán, por lo que podemos decir que tanto Zacatlán como Tenamític, siendo estados satélites, no pagaban tributo sino eran apoyo en las diversas actividades, hasta la llegada de Hernán López (de) Ávila, en 1520.
Al saber de la existencia de minerales en Tenamític, los españoles fundan Tenango, dándole posiblemente desde entonces a su "patrono" que es San Miguel Arcángel, por lo que debido a los yacimientos de plata, tal parece que su fundación fue en 1557, creando los fundos mineros de "Buena Fe", cuyo túnel más conocido es el de Santa Clara. En menor escala se explotó el oro en lajas de cuarzo fino y el cobre.
Desde luego que su producción no era comparable a los de Zacatecas, Taxco, etc., por lo que no llegó la reforma que al respecto realizó el visitador José Gálvez en 1765, provocando su poco desarrollo, sin embargo; el Barón Alejandro de Humbolt menciona a estas minas como una de las esparcidas dentro de la intendencia de Puebla y abandonadas.
Si tomamos como fuente bibliográfica las "Memorias" del maestro Baudelio Candanedo, encontraremos que basado en el Archivo General de la Nación nos hace suponer de una región ganadera en mínima escala al transcribir:. "En la Ciudad de México, a 14 de diciembre dé 1569, el Gobierno dijo (Refiriéndose. a Tenango, Ayotla y Nacamilpa) PUEDEN TENER POBLADOS DICHOS SITIOS DE GANADO MAYOR, sin poderlos cambiar, vender o enajenar, pena de perderlos".
En el período de independencia ﷓movimiento político y económico﷓, dentro de los datos que se pueden conseguir, se encuentra la construcción de una "maestranza" y una fábrica para hacer armas y acuñar monedas en San Miguel Tenango; dirigidos por Beristain, en un lugar conocido como Totzinco (Quiquixtipec).
Sin precisar año, se hace referencia de que los españoles al saber de la llegada de independentistas, tratan de huir y al ser bloqueados por San Pedro, se desvían en las faldas del cerro encontrando un túnel natural, pero al ser descubiertos mueren junto con sus riquezas.
En 1812; el Conde de Castro y Terreño, intendente de Puebla, llega a Zacatlán y se dirige a destruir lo realizado por Beristain en San Miguel Tenango. Más tarde, José Luis Rodríguez Alconedo y Beristain reconstruyen la maestranza y la fábrica, elaborando cañones, fusiles y  parque; aparte de la moneda. Llega también prebístero Lic. Manuel Sabino Crespo.
En la obra de Ernesto Lemoine Villicania sobre "Morelos, su vida revolucionaria; a través de sus escritos y de otros testimonios de la época", se refiere a un pasaje que dice: "1813,26 de diciembre. Fantasías y realidades acerca del ejército insurgente que atacó Valladolid, contadas por un clérigo hecho prisionero en esa acción".
"Declaración jurídica que yo, Fr.. Manuel Gutiérrez Solana, doy al señor Comandante General del Ejército del Norte en la Plaza de Valladolid, y es como sigue: (Explica su fuga del convento, su trabajo, etc.). Continúa: "Habiendo seguido a Zacatlán por ofertas, me destinó Osorno de administrador de la plata que se acuñó en San Miguel (Tenango) en compañía de Don Vicente Beristain":
A finales de 1814, llegan a Zacatlán Guadalupe Pastrana y las señoritas Luisa Pardiñas de 17 años y Paula Fernández de 15, con la misión de envenenar a Osorno. Luisa; siendo mayor, se encariña con Osorno y el movimiento, por lo que revela el secreto, apresando a la señora Pastrana para trasladarla a Tenango., donde confiesa, llevándola a Chignahuapan para fusilarla.
Al no existir parentesco, Luisa siguió con Osorno y Paula, se pone al servicio de le insurgencia bajo la tutela de Rafael Ponce.
La iglesia de San Miguel Tenango se termina de pintar en octubre de 1892, y en enero de 1896 suspenden los trabajos en la construcción del Palacio Municipal de Zacatlán; en donde se utiliza CAL DE SAN MIGUEL TENANGO.
Al iniciarse el movimiento "revolucionario", en Otatlán los Márquez Escobedo (Esteban, Emilio y Gaspar) se levantan en armas en favor del maderismo y en San Miguel Tenango, estando cerca; se levanta en armas dirigidos por Porfirio Hernández Oloarte que llegó a Capitán Primero, auxiliado por Félix Luna Hernández, originario de Zacatzingo (Zacatlán) que llegó como maestro a San Miguel, dirigidos a su vez por los Márquez Escobedo.
En septiembre de 1914 se enfrentan con los "juchitecos" (fuerzas gobernistas) y sin señalar fecha, el maestro Candanedo, señala que las fuerzas federales no pudieron escalar ya que; descargas de piedra impidieron el ascenso, por lo que son quemadas las casas, propagándose el fuego que resulta difícil la situación, por lo que llegan en auxilio los Márquez Escobedo. Hacemos notar que no pudimos encontrar información del por qué de la denominación de "juchitecos".
Una de las anécdotas nos dice que; en esta etapa maderista, siendo gobernador del estado el Dr. Alfonso Cabrera y como presidente auxiliar el "difunto Severiano Rodríguez", a éste último le entregan una "talega" de oro, pero un soldado deserta, engaña al presidente auxiliar y huye llevándose todo. (El suceso se sitúa de 1917﷓1920).
Entre los años 1915-1916, Ruperto Vargas acuña monedas de 20 centavos con la inscripción: "Estados Unidos Mexicanos". Brigada Maderista.
El acuñamiento se realizaba a unos 300 mts. del puente actual, sobre la ribera del río Ajajalpan.
Estando en disputa la zona militar, son asesinados los Márquez Escobedo y queda bajo el control de los Barrios Cabrera (Gabriel, Bardomiano y Demetrio), lo que motiva que Porfirio Hernández O. y Félix Luna H., sean perseguidos, sin embargo más tarde existe la reconciliación y en apoyo a Carranza, estos últimos siguen jefaturando San Miguel Tenango y como testimonio copiamos un telegrama fechado el 29 de noviembre de 1917:

Núm 2 de Atlamaxac el 29 de noviembre de 1917.
Recibido en Zacatlán 23 o/ H D 4 30 H R 5
Vía Chignahuapan.
Sr. Tte. Félix Luna =
Favor informarme
novedades ocurridas en esa plaza e informarme se
concentró Torres y Romero.
Atte. El Tre. Cor = J O L B y ﷓
C. Barrios.

(El telegrama está escrito a lápiz y en manos de su hijo).

El 5 de mayo de 1931 se inaugura el Palacio Municipal Auxiliar siendo presidente auxiliar Porfirio Hernández O.
Hoy, a la distancia de muchos años y de múltiples peripecias, aún podernos admirar sus recursos naturales y humanos. En las artesanías debemos valorar los utensilios de barro: Huicoles, comales, apaxtles y ollas.
La red con varejones y un material que obtienen de una planta sustituyendo el ixtle o éste en su caso, que llaman "chita" y que sirve como moisés, ya que se usa para cargar cosas, sobretodo a los niños, por lo que es más usado por las mujeres, junto con el mecapal que es una especie de cinturón para transportar la "chita".
Si queremos rescatar lo poco que queda de nuestras raíces, sobre todo de la primera que es la indígena, podemos visitar a San Miguel Tenango y admirar o comprar "cotonas" o "cotorinas" hechas todavía, aunque ya casi inexistente con sistemas antiguos, de lana pura de borrego, o bien, blusas coloridas bordadas a mano o "ilpícatl", el "quixquémetl", las cintas para el pelo, el "cuéitl" o falda de lana, el "ceñidor", cobijas para embrocar, etc.
En el aspecto de lugares turísticos se puede hablar del "Peñón del Águila", los manantiales o baños de aguas minerales, su iglesia cuyo coronera de características especiales, ya que para producir una buena acústica el piso se cubría de ollas o apaxtles boca abajo. En cuanto a vestigios prehispánicos, existen muchos pero en diversas manos, que resultaría difícil crear un pequeño museo, aunque tenemos la seguridad de que si se pudiera lograr con un poco de buena voluntad.
Por lo demás: tlazocamati y huan totatzi mitzaotlaocolli cachi.

En 1971-73; la gran mayoría de los viviendas eran de adobe o madera, techados con zacate o tejamanil pisos de tierra y reduciéndose al dormitorio y cocina, si acaso un pequeño accesorio de trabajo donde elaboraban cobijas, etc., con implementos rústicos, aunque abundaban viviendas con madera y donde un solo espacio servía de dormitorio familiar, cocina y lugar de trabajo adjuntos al tlecuitl, a las cazuelas, apaxtles, etc.
El vestuario de sus mujeres; es el punto de partida típica del Zacatlán actual, de tal forma que la primera reina de la feria de la Manzana; en éste municipio, tuvo el ropaje de San Miguel Tenango. La limpieza de las mujeres es impecable, sin embargo en los varones ya se ha perdido su ropaje típico.
En la mayoría; vive de las labores que realiza en predios ajenos, de sus artesanías casi nulificadas, de la recolección de frutos (Manzanas, peras, ciruelos, nuez, membrillo, aguacate) o de frijól, arvejón, chícharos, de cuidar animales domésticos: gallinas, guajolotes, borregos, algunos de sus pequeños predios, aunque se debe considerar que mucha gente emigra en busca de nuevas formas de vida. Las mujeres se les puede admirar los días domingos con la plenitud de su vestimenta, vendiendo tamales en la cabecera municipal; que es Zacatlán.
En la actualidad; existen ya diferentes sectas protestantes, sin embargo; aún en su mayoría profesan el catolicismo, cuyo "patrón" del pueblo es SAN MIGUEL ARCANGEL.
Dentro de las características de su iglesia (1973), encontramos que su coro, tenía cubierto de "apaxtles" en hileras exactas su piso, que permitía una agradable acústica y emitía un sonido especial. En la torre de la parte sur, se distinguía un calendario de sol y junto, una construcción rudimentaria que fue la primera escuela de la comunidad.
Por otra parte es conveniente mencionar la deformación del puente que cruza el río Ajajalpan, puente colonial con su hilera de árboles que se conjugaban para dar una belleza de pintura. A cortísima distancia se encuentra el manantial que, según análisis de laboratorio, son aguas minerales y curativas que aún no se le ha dado la importancia indispensable.
Pero la historia de un pueblo o simplemente de un grupo social, no es nada más cronología fría, estructuras firmes en los años, hechos, etc., sino de muchas cosas más, es enlace químico de actitudes, hábitos, tradiciones, vivencias humanas, etc., o de anécdotas como las que marca en sus memorias el maestro Baudelio Candanedo y que dice "...Porfirio Díaz obsequió una campana a Cuacuila con la inscripción siguiente: San José Cuacuila, además un instrumental para banda de guerra, sin embargo éste material quedó en Otlatlán, lugar perteneciente también a Zacatlán..."
Más tarde de esto; surge la revolución y el análisis que dejamos en la relación Márquez﷓Escobedo﷓Barrios Cabrera, unos de Cuacuila y otros de Otlatlán.
Como en toda comunidad que contienen nuestro primer origen o más bien nuestra raíz primigenia, San Miguel Tenango todavía guarda sus fiestas, tradiciones y costumbres con sus peculiaridades o características, que en una época como la actual, por circunstancias diversas, se han ido deformando, suprimiendo o perdiendo.
La primera costumbre o tradición poética; que conlleva el simbolismo de la "flor y el canto", es sin lugar a dudas, el ofrecimiento del "Xochicózcatl" o collar de flores; que siempre entregan a los visitantes en los diversos actos sociales: Recepciones, visitas en fiestas, etc.
La cantidad de collares de flores que le coloquen al visitantes, es y será el indicador de la estimación que le profesen, considerando que la estimación mayor se demuestra con la colocación de una corona de flores sobre la cabeza.
Una segunda costumbre en la festividad que realizan el día "Patronal"; el 29 de septiembre que se celebra a San Miguel Arcángel.
Desde la llegada de los españoles y la implantación de una nueva religión, los pueblos adquirieron un "santo patrón, o en su caso una patrona. En San Miguel Tenango; aparte de la festividad de San Miguel, realizan otra el 8 de mayo dedicada a la Virgen María, aprovechando la liturgia como parte de la celebración del día de las madres.
Conscientes de la ambigüedad de los términos costumbre, tradición, y alguno más, solamente notificamos las observaciones y experiencias.
En relación a la fiesta patrona, se inicia desde que el "mayordomo" (Persona encargada de la fiesta), un día antes conseguía una silla casi especial con "cirenita" (hoy no sabemos con quien) y sobre ella; colocaba el "nicho" con el santo; y en su conjunto, el mayordomo llevaba cargando todo; un día antes hasta la basílica de Zacatlán para que el santo, pasara la noche o pase la noche allí.
Al día siguiente, la misma persona regresa cargando otra vez al santo, silla y nicho con su mecapal hacia San Miguel Tenango, en tanto, desde muy temprano, el "mero día", en Tenango empiezan a arreglar la calle que va del panteón a la entrada de la iglesia, colocando a manera de valla una serie de carrizos o cañas, ya que será la entrada del santo.
La gente llevan canastos de flores, xochicozcame y coronas. Al llegar el mayordomo al río Ajajalpan, empieza el tañer de campanas, el tronar de cohetes y se preparan a recibirlo. Llega al panteón. Se recibe al santo patrón, se arrodillan, rezan, enfloran al nicho con xochicozcame (collar de flores), encienden veladoras y ceras y, rezando y cantando; conducen a la imagen hacia la iglesia, donde se efectúa una misa. Al terminar hacen juegos de básquetbol, ingieren "refino" o cerveza y en la noche, realizan un baile y la quema de fuegos pirotécnicos y el torito.
La festividad de Todos Santos, se realiza como en otras comunidades semejantes, con algunos cambios que la caracterizan.
Se inicia el día último del mes de octubre dedicado a los niños difuntos, el día primero de noviembre a los grandes y el dos para todos. Del día 3, propiamente al 6 o más; existe un intercambio de ofrendas, con un símbolo de existencia aún del ausente, por lo que en la ofrenda colocan todo aquello que le gustaba en vida, lo mismo que lo usaba.
Al colocar en la mesa junto al altar las ofrendas, van rezando y al mismo tiempo que colocan, invocan al difunto y lo dedican al ausente, según corresponda, teniendo la variedad según el rango familiar y los gustos respectivos. Colocan collares de flores, ceras, veladoras o velas. Los collares de flores son para que el difunto al llegar como visitante distinguido, se enflore. Colocan chiquihuites o canastos con tamales de mole, agrios, espinosos, fruta, pan, mole en cajetes o utensilios de barro, huicoles con agua, refino, alguno que otro ropaje, pero sobre todo el, guajolote que será condimentado según la economía familiar; acompañado del mole y tamales agrios.
Para los niños difuntos colocan dulces, juguetes de barro, alimentos para niños sin distinción de bautizo.
Del día 2 al 15 de noviembre, se festeja con música si es posible, yendo al panteón el día 2 de noviembre y después a los 15 días que llaman REQUIA, llevando nuevamente ofrendas a las tumbas para colocarlas sobre ellas, y otra vez dedicando cada ofrenda a cada difunto según los gustos que tuvieron en vida y el rango familiar:
Dentro de los días de feria de Zacatlán, Pue., San Miguel Tenango; tiene un día especial para su misa y pequeña peregrinación.
A través del tiempo; se ha perdido una pequeña canción que traducida dice:

"Corre borreguito que la varita te va a alcanzar,
Corre borreguito que la varita te va a pegar... "

Así como las oraciones que en mexicano o náhuatl, repetían en sus rezos.
El "malacate" (Malácatl), es un instrumento rudimentario para hilar, por lo qué en una ocasión presentaron el bailable con esa denominación, aunque hacemos notar que fue un simulacro de actividades, por lo que no aseguramos su originalidad. En este bailable se simula el hilar o tejer, de ofrecer flores (collares) y de elaborar artefactos de barro al ritmo de cadenciosa música y cantando:

Te'huan ti macehualtin de to altipeg
guan to allaguan tic mati it chihuasque,
ica cualtzitzi y tiamachtzitzi
tien ic occica ic niqui icpiazque.
Ican malácatl tic tzigua in to' mitzi,
niman ti quiquiti in to cuatzitzi,
in to colelo tech meca to nacatzi
iguan to' mitzi tlen tic mo quentizque.

Ican zoquitzi tic chiguan comaltzintzi
ica it quicuxitia in to ¡' tacatzitzi
noluqui it quin chigua in to' a' patzitzi
campa it quicuxitia in to yetzitzi.

 
Respetamos la escritura de la hoja mimeografiada que nos  obsequiaron, considerando que tal vez solamente se escribió conforme los sonidos escuchados; por la falta del dominio de la gramática náhuatl, pero en su traducción es:

Somos inditos y de Tenango
que los jorongos sabemos tejer;
con bellas grecas muy diferentes
que los de afuera quieren tener.
El malacate hila la lana
y para tejer nuestro huipil,
y el borreguito nos da camita y la lanita para vestir.
Con el barrito hacemos comales
para cocer los itacatítos, también
hacemos bellos (nuestros) apaxtles
donde cocemos los frijolitos

La originalidad de este bailable y canto, si bien es cierto que no dudados de su traducción, dejamos la investigación para su aseveración. Nuestra monografía mínima, fuera dé innecesarias modestias, hasta donde sabemos es la primera, de ahí que ya haya sido utilizada en diversos trabajos de estudio, recepcionales y le han tomado datos por diferentes personas, esperando que la conveniencia de usarla sea la adecuada.


RELATO TRADICIONAL
SOBRE LA FORMA EN QUE LLEGA A REALIZARSE UN MATRIMONIO EN SAN MIGUEL TENANGO

La serie de actividades para la realización del matrimonio en la comunidad, le denominan "concierto".
Según los informes actuales, esta tradición se ha perdido, sin embargo hace algunos años (1973), de manera esporádica aún se realizaba, y al recurrir para conocer lo concerniente; con las personas de la comunidad, encontramos lo siguiente:
El término "concierto" no tiene ninguna relación con el término náhuatl "tetlapalol";que significa saludo, de no ser que sirva como base del concepto concertación, pero sea cual fuere su definición, tradicionalmente en el pueblo de San Miguel Tenango, para verificarse un matrimonio, no tenían la necesidad de dirigirse palabras amorosas los jóvenes, bastaba con el hecho de encontrarse en algún lugar y el joven dirigiera una mirada a la muchacha para saber su respuesta.
Si la muchacha no levantara la vista, era una señal negativa, pero si levantaba la vista y la dirigía al joven con una sonrisa, la señal era de correspondencia. Siendo un pueblo pequeño, todas las familias se conocían en varios aspectos: posición social, trabajo y su ingreso económico, por lo que no había investigación social de padres; ni de uno ni de otros.
Bajo la señal de correspondencia, el joven comenta a sus padres lo acontecido y de la muchacha de quien se trata. Los padres proceden a interrogar al joven sobre el pensamiento que tiene", y si responde a afirmativamente que fue al recibir la demostración fue muestra de aprecio y está dispuesto a unirse a ella, prometiendo no pensar en otra más, al mismo tiempo que pide a sus padres lo ayuden para solicitarla, se inician los preparativos necesarios.
Los padres del joven no se oponen ni obstaculizan la petición, por lo que para iniciar, fijan un plazo, vencido éste, se disponen padres e hijo para presentarse ante los padres y la muchacha elegida para hacer el pedimento y unir a los jóvenes.
Para presentarse; preparan un "chiquihuite" lleno de pan, otro de panela, unos dos o tres litros de "refino" y un litro de licor de limón y otro de canela sin faltar el chiquihuite lleno de rosarios grandes de flores (coaxcaxóchiti) y otras pequeñas que son coronas de flores que son propiamente para las mujeres, quedando depositadas en la cabeza. Aparte de esto llevan más refino y licores para brindar padres e hijos en caso de que la muchacha acepte y desde luego si los padres aceptan.
Estando todo listo se dirigen a la casa de la muchacha. Llegan y saludan desde el exterior de la casa, generalmente se realiza aproximadamente de las 6 de la tarde en adelante. Solicitan permiso para entrar y si la conceden entran los visitantes buscando en primer término algún altar o en su defecto donde se encuentre la imagen de algún santo, virgen o cristo. Se arrodillan ante la imagen, se persignan, rezan aproximadamente de 30 a 40 minutos. Terminan, se levantan y saludan de mano a todas las personas que se encuentran al interior y a las del exterior silo existen, en seguida se arrodillan pero ahora .ante los padres de la muchacha, tanto los padres del joven como él y piden infinidad de perdones hasta el grado, en ocasiones, de llorar.
Otra vez, y como si fuera un saludo distinto, se saludan en esta caso padre con padre y madre con madre, colocando la mano derecha sobre el hombro izquierdo, se cruzan las cabezas sin dejar de pedir "perdón"; y siguiendo el ceremonial, se saludan, ahora padre del joven con la madre de la muchacha y viceversa.
Después de estos saludos, el joven pasa a pedir perdón ante los padres de la muchacha, se arrodilla ante ellos, toma una con ambas manos, las besa y sollozando pide perdón, hasta, que los padres de la muchacha lo levanta, implicando con esto una buena señal y esperanzas para el joven.
Los padres de la muchacha lo calman y brindan asiento a los padres del joven junto con él.
Al terminar de rezar y levantarse,^ en términos del español, dicen aproximadamente los siguiente: "hemos llegado a la casa de dios y nuestra madre María Santísima y después usted, arrodillados ante su presencia para pedir infinidad de perdones, ya que traemos una causa que quizá a ustedes les moleste. No somos acreedores de entrar ante esta casa de Dios y nuestra madre María Santísima, por ello nuevamente pedimos perdón ante ustedes y ante Dios y ante nuestra madre María Santísima; rogamos a ustedes con todas la fuerzas de nuestro corazón que la causa que nos trae sea disculpada y perdonada, rogando a ustedes igualmente sea bien recibida y no haya disgusto, pidiendo a Dios nuestro señor y a nuestra madre María Santísima que en caso de que nuestra presencia les cause coraje, haga que este coraje se convierta en paciencia y escuchen la causa que nos trae".
Contestan los padres de la muchacha: "Hijos de Dios, hijos de María Santísima; no han llegado a esta casa burlándose o trayendo disgusto que nos pueda causar coraje o para traernos mal, han llegado a esta casa de Dios bendiciéndola y pidiendo perdones a El; y nosotros no tenemos que perdonarles, no tenemos de qué hacerlo, por lo contrario, tomen asiento y expongan lo que desean..."
Los padres del joven inician la solicitud: "Dios perdonó a sus enemigos y nosotros también pedimos perdón ante ustedes, porque hemos llegado a esta casa de Dios y de María Santísima y ante ustedes para pedirles que su hijita... (nombre de la muchacha)... sea concedida a nuestro hijo que presente está, ésta niña de Dios y María Santísima, les prometemos que no le faltará nada, estará bien cuidadita como o más que si estuviera en su casa..."
Continúan: "Hemos preguntado a nuestro hijito el porqué quiso a esta niña de Dios y nos ha dado todas las satisfacciones, siendo por ello que nos acercamos a esta casa de Dios y ante ustedes para conocer la respuesta que nos den..."
Se vuelven a arrodillar padres e hijo solicitantes; pidiendo disculpas y perdones, en tanto los padres de la solicitada los levantan con todos los honores, les piden que tomen asiento y se dirigen al joven; haciendo las siguientes preguntas: "Hijo de Dios, hijo de María Santísima ¿Cuáles son las señales que nuestra hija tedió para llegar a esta tasa? El joven indica la señal inicial y sigue el interrogatorio: "¿Y en este caso; qué pensamiento tienes para nuestra hija...?﷓El joven contesta: "Para su hijita de Dios y de ustedes; pienso y siento que la "adoro", que si a mí me la conceden, será mi compañera inseparable, le demostraré amor como a mi propia madre, jurándoles ante Dios nuestro señor y ante la virgen María que trabajaré, me sacrificaré porque no le falte nada y porque ella será la única mujer por quien me entregaré de lleno hasta que Dios, nuestro señor as lo determine..."
Los padres de la solicitada entonces se dlrlgen a su hija: "Y ﷓tú hija querida has dado la señal que tu pretendiente nos informa ¿Sientes aprecio por él...?
Antes de contestar, se arrodilla ante sus padres, les pide perdón, los abraza, les besa la mano y contesta la muchacha: "Si siento aprecio por él y por eso me encuentro dispuesta a seguirlo, cuidarlo, ver por él, prometiendo ante todos ustedes ser fiel a él hasta que Dios y la virgen María nos quite la vida..," (Todo esto se realiza con la emotividad de nuestra raíz priori enia).
Después de la respuesta de la solicitud de los padres se dirigen a los tres solicitantes manifestando: "Hemos escuchado las determinaciones de nuestros hijos y nosotros no tenemos porque descomponer las disposiciones de Dios nuestro señor, darnos el consentimiento para que nuestra hija tome como compañero al hijo de Dios y de ustedes..."
Inician una serie de recomendaciones para ambos jóvenes, en donde se incluyen pedimentos en beneficio de la muchacha y al terminar, los padres y el joven se arrodillan nuevamente y juran cumplir y llevar a cabo lo que los padres de la muchacha indican.
Pasando esto, con manifestaciones de respeto; entregan los solicitantes todo lo que llevan para los padres de la novia. El recibimiento se hace con los padres y la novia al mismo tiempo y en seguida empiezan a enflorar con los collares, dialogando con respeto y exquisitez, con una conversación realmente especial.
Sigue el acuerdo sobre las normas a que deberán sujetarse los padres del solicitante y él mismo, para llegar propiamente al "Tetla palol" o "concierto". La unión que conocemos como civil y eclesiástica, queda a la consideración de la pareja, según los padres, esto es para legitimar a los hijos.
Al llegar el plazo convenido para cerrarse la boda, los padres del joven deben tener listo un borrego más o menos grande; pero que tenga cuatro cuernos al que llaman "obispo" (ignoramos el por qué). Los invitados son los más allegados, familiares y compadres.
Todos los invitados al salir de la casa del novio; rumbo a la casa de la novia, deben dejar preparado una buena cantidad de mole de guajolote y tamales especialmente agrios esto es porque; en primer lugar le quitan lo picoso al mole y en segunda tardan en su descomposición.
Al ir a la casa de la novia, deben ir dos personas encargadas del borrego, dos personas con guajolote cada una, personas que carguen los chiquihuites de tamales, dos tercios de leña, pan, panela, suficiente refino, licor de limón y canela, dos botijas de,"tepache" que se prepara con ocho o diez días de anticipación por lo que también embriaga, rosarios o collares de flores, coronas de flores, pero lo característico es que. desde la salida de la casa del .novio, todos deben ir bailando, gritando, alegrándose con la compañía de la música que se ejecuta con una guitarra y un violín, con ritmos que se les llama "huapangos".
Llegan a la casa de la novia con bullicio enorme, bailan, gritan, demuestran su alegría, tocan música alegre unos minutos hasta que dan la orden de callarse, y desde el patio de la casa de la novia, los padres del joven solicitan permiso para penetrar al hogar.
Concedido el permiso entran respetuosamente y buscan el altar o alguna imagen, se arrodillan, se persignan, rezan, se levantan y saludan, primero a los jefes de familia, y después a la concurrencia invitada por la novia. Hecho el saludo, empiezan a colocar los collares de flores a la gente de la casa de la novia, principiando por los padres y la novia, pero conforme van colocando los "xochicoxcame", van pidiendo disculpas y perdones y al final, nuevamente se saludan los padres de la pareja con el cruzamiento de brazos y cabeza, diciéndose cosas sencillas para que al término de esto, los padres, amigos, familiares e invitados del novio, hagan entrega de lo que llevan a los padres de la novia.
Estas actividades son también en la tarde y se repite; casi en su totalidad, el ceremonial del pedimento. Después de la entrega, de los objetos, los invitados del novio, son invitados a comer, no sin antes ingerir las bebidas embriagantes. Al terminar dan las gracias y se inicia el baile en la casa de la novia; que dura toda la noche, para que, al día siguiente, muy tempranito se dispongan a salir los padres del muchacho, el novio y sus invitados de la casa de la novia.
Antes de salir, los padres de la muchacha bendicen a su hija y le dan consejos para entregarla a los padres del novio delante de los presentes. Padres de la novia, invitados y familiares se unen al grupo de los padres del novio y se encaminan hasta la casa del joven, lugar donde prosiguen con la fiesta y en donde en sí, formalizan un nuevo hogar.
La novia se integra de inmediato a los quehaceres domésticos, atendiendo a los invitados de la fiesta que, según la disposición económica, sobre todo del joven, dura dos o más días, hasta que todos se retiran, dejando a la nueva pareja con sus decisiones, y quedando también a su criterio y condiciones, el contrato nupcial por lo civil y su religión.
Durante nuestra estancia en la comunidad, aproximadamente de dos años con sus meses, sin una finalidad de investigación propia o apropiada, sin un método o técnica de investigación científica, reunimos el material que hemos ido presentando, y en donde es justo reconocer el apoyo y ayuda en la recopilación de datos de la Profra. Gloria Lilia Fuentes Cruz, así como al Profr. Ernesto Luna H., por sus datos, a "Cirenita", esposa del Cap. Porfirio Hernández O., fallecida en 1978, a su "auxiliar"; Juanita quien nos hablaba en mexicano (náhuatl) y a todas las personas que de una manera o de otra nos ofrecieron desinteresadamente su colaboración, así como al Profr. Enrique Cordero y Torres, quien nos orientó para ir conformando el trabajo.
Sin ningún afán premeditado, dejamos a quien se interese, la rectificación, ratificación, disminución o aumento de la investigación realizada sin el profesionalismo requerido, y juzgue el lector, solamente la intención sencilla de rescatar algo de los nuestro, parte de una de nuestras raíces que se han ido abandonando.
Insertamos, como parte de una investigación casi empírica, algunos términos más comunes; desde luego, bajo la aclaración de no utilizarlas normas lingüísticas apropiadas del náhuatl o mexicano; como algunos le llaman, sino que simple y sencillamente, bajo la forma de escucharse.

DICCIONARIO BREVE DE TERMINOS COMUNES NUSADOS EN SAN MIGUEL TENANGO

Tzse-no    Palabra usada como saludo, preguntar si están, se antepone al saludo.
Tonaltitizino    Buenos días
Tlólac    Tarde
Totazi mitzmaotlacocolili o cachi    Dios, nuestro padre te regale y le dé más.
Tlatotonía    Hace calor, caliente
Tlazezella    Hace frío, enfría
Te, téhuatl, tehuatzin    Pronombre personal Tú, usted.
Amo    No
Ni    En ocasiones se utiliza como negación.
Téhuan    Pronombre personal Nosotros
Yéhuan    Pronombre personal Ellos
Nican    Aquí
Mitoi tía    Baile, mitotis, va a bailar
Namictía, namíctis    Se casa, ni mo nacmitis: Me voy a casar, lo, la caso.
Namictía    También se usa como encontrar
Hizca    Ríe
Nov qui    También
Tlácatl    Nombre
Cihuatl    Mujer
Tiquiti, xtiquiti    Trabaja, trabajar, ve a trabajar, trabajo
Tlacoa    Compra
Tlácua    Come
Ni mayana    Tengo hambre
Patla, xpatla    Cambia, ve a cambiar, cambiar
Tipeti, tépetl    Monte. Cerro, montaña
No pílhuan    Mis hijos
Nochan    Mi casa
No tlahuan, tláncoch    Mis muelas, mis dientes
Tláhuan, tláhuanqui    Borracho, está borracho, se está emborrachando
Cámac    Boca
No ténchol    Mi barba
Ixtololo    Ojo, ojos, no ixtololo: mis ojos
Notzon    Mi pelo, mi cabello
Mauan    Manos, ma: mano, mo ma: tu mano
Nozíuan    Mis pies
Ni mistlazótla    Yo te quiero (usado también como sinónimo de amor y de amar)
Míquetl    Muerto, muerte o momiquili: se murió (omimiquili)
Ilhícatl, ilhúicatl, ilhúicac    Cielo, usado según las expresiones
Miztli    Luna (usado también como mes)
Tónatl    Sol, hace sol
Cochi    Duerme, cochiquictía: lo duerme
Huéyatl    Agua grande, río grande
Cocóa    Duele, nichcocóa: me duele
Coshtoc    Está durmiendo
Amoxtla tla cuilo    No estés escribiendo nada más, Amo tlacuilo: no escribas, no rayes, no pintes
Xtlapalo    Saluda
Amatl    Papel
Oc mácac    Le dio, oc cuili: le quitó
Ocuilli    Gusano
Xío    Vete
Huiqui, Xhuiqui    Ven
O tía, oh tiyaya    Fuiste, ibas
Tleno    Qué, mande usted, qué cosa
Moztlazinco    Hasta mañana, adiós, con permiso, hasta luego (según la expresión)
Amo tle    De nada
Que namiztica    Cómo está usted
Notza, xnotza    Llama, habla, háblale (según la expresión)
Xmalti    Lávate, báñate
Mococoa    Se enferma, está enfermo, le duele
Xmotlaquenti    Tápate, tapar
Tlaquen    Vestido, tapar
Yolo    Corazón, en medio, hueso de fruta (según la expresión)
Yécac    Nariz
Yácac    Cara
Nacas    Oreja, nacashuan: orejas, sus orejas
Mapilhuan    Dedos
Témpil    Lengua
Itzcuintli    Perro. Mizton: gato. Quimich: ratón
Ixcatl    Oveja
Tzontecon    Cabeza
Pitla    Peina, mocue: tu falda
Cózcatl    Collar, cuenta, rosario
Tlatzoma    Cose (costura)
Xmotlatli    Siéntate
Nich napalo    Abrázame, me abrazo
Cáxitl    Cajete, plato de barro, cómitl: cántaro, olla
Tlácuatl    Comida
Tlapaca    Lava, está lavando
Xchihua    Hacer, haces, haz
Cónetl    Muchacho, niño
Ixpoca    Su hija, hija
Ixpoca cónetl    Muchacha, niña
Tlatzi    Tío
Tizcauh    Servidor, criado
Tizini    Servidora, criada
Co col, cocoltzi    Abuelo, abuelito, mo cocoltzi: tu abuelito
Neca    Ese, esa, eso
Mapipichoa    Chifla, chiflar, (se usa a veces para decir: se besa)
Quilcahua    Olvida, se olvida
Niqui, nequi    Querer, quiero
Siauh, osiauic    Cansarse, se cansó
Niqu ninimis    Voy a caminar, camino, caminar
Choca    Llora
Tléca    Por qué
Nican ca    Aquí ésta
Amo catqui    No está
Oh ya    Se fue
Nech maca, nich maca    Dame
Canin tío    A dónde vas
Xnotza    Llámalo
Ix quitza    Sálte, ix quiza ompa: salte de ahí
Amo nihuitz    No vengo, no llego
Tiohue    Vamos
Xcon ita    Míralo, vea, mire usted
Xcon caqui    Oígalo, oiga usted
Nican tonca    Aquí está usted
Tlazalo cuali    Aprende bien, aprendió bien
Púitl    Leña (cuahuitl: madera, árbol)
Tlitl    Lumbre
Tinixtli    Cal, ceniza, carbón
Huelti    Hermana
Nech maca mo ma    Dame tu mano
Quen amo    Como no
Quema    Sí
Xic cahua    Déjalo
Chicahuac    Fuerte
Nochtin    Todos
Chichiltic    Rojo
Tlític    Negro
Xopiláltic    Azul
Xoxóctic    Verde, inmaduro
Coztic    Amarillo
Huexólotl    Guajolote, cáxtil: gallina
Xócotl    Manzana
Tótol, totoli    Totola, totole
Pízotl    Cochino
Nácatl    Carne
Mahuiltía    Juega
Yo tla mixten    Ya se nubló
Totóltil    Huevo
Xmoteca    Acuéstate
Ixcame    Borregos
Tilhuílotl    Botella
Tentzome    Chivos
Tlaxcal    Tortilla, tlaxcalme: tortillas
Que quetzol    Talón, carcañal
Huicol    Vasija de barro, generalmente para agua
Tlacaxote    Vasija para muchas cosas
Tecáxitl    Tecajete
Apaxtli    Vasija para acarreo de agua o guardar agua
Xalo    Jarro
Mítlatl    Metate
Ocaztli    Artefacto que sirve para raspar
Xícatl    Jícara. A  veces se usa este artefacto para guardar tortillas
Huiliti    Artefacto colgante para colocar objetos de cocina

La lista de términos es abundante, por lo que tratamos solamente de mostrar las más usuales, y considerando no dominar la lingüística náhuatl, ponemos a su alcance algunas notas, por ejemplo, debemos considerarla X con sonidos de SH, la letra H, es aspirada por lo que le da un juego de sonido G suave, y algo muy importante, la lengua es de acentuación GRAVE.
El náhuatl o cualquier idioma o dialecto de nuestro país, con sus características, es rico en sonoridad, en matices y en simbolismos e imágenes, por lo que nos resulta en variadas circunstancias, incomprensible, complejo y aburrido, difícil y risible, por lo que se le ha ido relegando, para perderse en la pirámide social en donde estamos inmersos.

Camino a San Miguel Tenango
(relato)


Determinar la historia de una región parece ser una simple cuestión de razonamiento: uno debe considerar el tiempo, la estación, la moda y el momento psicológico y se puede concluir que siendo así las cosas, en un ambiente equis, puede suceder tal o cual acontecimiento.
    Entonces, de esta manera, debemos tomar en cuenta un determinado clima y un determinado ambiente.
    San Miguel Tenango es una pequeña comunidad que se desenvuelve hartamente dentro del Municipio de Zacatlán, al cual pertenece, y su historia, que no la han hecho ellos, sino que la soportan, como deben de soportar la agreste geografía en la cual se desenvuelven, recordemos, además, que la historia, está en función de la geografía.
    Estos hombres de las montañas, por años, han tratado de corregir lo que la geografía ha hecho en su entorno, y obrando así, han horadado sus montes, han desviado su río, la han cubierto con un puente, y por aquí y por allá se ven sus laderas que marean, con una que otra choza que asoma entre la hierba, entre el boscaje que el hombre derriba a punta de hachazos, dejando al descubierto enormes costras que lastiman, como si fueran costras que se formaran en el cuerpo por las serias lastimaduras que se hacen.  Son los golpes de la vida, dirán sus habitantes, pero de alguna forma derrumban su propia vida. Es la acostumbrada forma de ser los pueblos que no tienen conciencia de su propio valer, de lo que tienen y de lo que malgastan tan seriamente sin importar el futuro de sus hijos, viven tan sólo su propio presente. Mil ejemplos no bastarán para regresar a la vida simple y sencilla, para sentir de la naturaleza el respeto por ella.
    Tenango se presenta a la vista de Zacatlán, desde su imponente barranca de los jilgueros, como un poblado al alcance de las manos, se divisa tan cerca, cosa de cinco kilómetros, pero para ir hasta aquel lugar, debe uno de andar por sinuosos caminos, llenos de luguriante vegetación, y son trece kilómetros en el que uno se extasía en las maravillas de la naturaleza, flores de hermosos colores, piedras de caprichosas formas, laderas que parecen derretirse de puro gusto, veredas serpenteantes que las gentes sencillas de Tenango han formado a través de cientos de años de un ir y venir a diario a vender sus variados productos artesanales que con reconsiderada ternura sus manos han elaborado.
El cielo, cuando la naturaleza la permite, es de un hermoso color azul transparente, que parece dilatarse en el horizonte como un gran manto de dulzura que pareciera que cubriera a sus hijos con su extensa ternura de matices, y es entonces que el águila, se eleva más allá de las montañas por donde San Miguel Tenango se extiende, y las avecillas de mil variados nombres, cantan y alegran con sus trinos a la fecunda naturaleza que todo lo cubre, y altas, muy altas se encuentran desgranando sus cantos llenos de euforia y descienden como sonora llovizna de felicidad. Un sol grande y bueno aparece, y con el regocijo de los días festivos inunda las montañas, y estas, muy erguidas, miran al cielo y sonríen, porque son sostenidas por ese sol glorioso, la mañana es maravillosamente rubia, quedando inmóvil, transido por la belleza que le rodea.  Y mucha gente, admira ese paisaje maravilloso que alienta un estado de gracia, emocionada la gente, se vuelve una en su seno candoroso, y entonces el panal del cielo exprime sus mieles de lumbre que guiñan en el rocío al levantar la mañana. Y al caminar hacia Tenango, uno se abstrae mirando hacia alturas imprecisas, mientras el camino se convierte en modorra, hasta el tiempo parece quedarse paralizado.  Las veredas se tienden en la soledad como un gesto de espera, y todo se muestra en carne viva y retorciéndose al sol. Los gruesos árboles permanecen inalterables, escuchándose en la lejanía, el incesante repiqueteo del pájaro carpintero, las piedrecillas ruedan al abismo cuando camina uno por ellas, mientras que extraños animales parecidos a enormes saurios se encuentran adheridos a las rocas,  como mineralizados, recelando con sus ojillos de chispas, y sobre su piel de lumbre derretida espejea un hervor de sol.. Bajar el monte, es hallarse con la frescura y con el paisaje que se agobia al sol, y parece familiar, tan antiguo, tan caduco, tan nuevo al irlo descubriendo, bajar el monte, es contemplarlo con el alma, y por comunión espiritual, pareciera cundir sobre la faz amiga, acentuando su quietud y su sopor. Subir el monte que lleva a Tenango, es como subir la cúpula azul del cielo en finísima transparencia y es cuando el sol trama sus nostalgias, las laderas se sienten solas y en silencio, y es un silencio hondo, atento de sí mismo, flotando un hálito de misterio.  El paisaje todo tenanguense se paraliza en un gesto expectante bajo un soplo de eternidad y es entonces que el azul del cielo se empieza a desvanecer, va palideciendo y entre las cenizas de las nubes, el sol se oculta. Pasa un ave parda con vuelo cauteloso y es entonces que la soledad se siente no como una soledad aterradora, sino como algo que ilumina y llena de regocijo. Y aquí la tarde arría sus banderas de luz el día, surgiendo el signo de admiración que acentúa la emoción del paisaje y del momento y parece que se pone serio y triste y deteniéndose el tiempo, expresa su eternidad. El sol, cuando el clima lo quiere, se la pasa trabajando en sus montañas, donde es ancho y generoso, pues desde temprano se ha asomado por sobre las tapias de madera o carrizo por donde se asoma disipando hasta la última sombra del más oculto rincón, y sonriendo alegre, enjuaga con mucha ternura el rocío que parece a punto de llorar, luego, barniza a las abejas que revolotean afanosas, y se ha dado tiempo para jugar con el agua del río, donde beben, se bañan los gorriones, y recortado siluetas de sombra a las planta. Al mediodía, ya se ha elevado hasta el cenit para ver mejor su jardín de montañas y asegurarse de que nada ha olvidado en él, es entonces que su lluvia vertical lo inunda de brillos y retoques, haciendo vibrarlo todo en un estremecimiento de vida pujante y de colores, los escarabajos atraviesan los senderos, queriendo llevarse a cuestas todo el sol, pero se les derrama por todos lados en chorreantes reflejos.  El que  se ondula y se riza es el viento que huele a un olor húmedo y dulzón.  En el entorno todo parece dormitar, y sólo hay silencio y quietud, algunas moscas vuelan lentas y distraídas, encendiéndose en tornasoles y repitiendo incansables los mismos giros.  Las montañas, se sienten huérfanas de sol y pensando en él, se recogen un poco cansadamente en una penumbra hecha de sombra y misterio, y se duerme en olor de tierra mojada.
Tenango está tapizado de vegetación y por aquí por allá se pueden ver terrenos llenos de verduras, procurando extender sus dominios sobre las laderas de los montes y recodos, y  esos campos rayados muestran la feracidad del suelo.. maíz, frijol, haba, cebada, alberjón, creciendo en medio de ellos el sublime manzano, el ciruelo, la pera, el durazno, el ahuacate, que son los principales productos. Tupidos yerbazales erizan la ribera del río San Miguel que son hermoseados por la olorosa madreselva, que abrazando las plantas forma chocitas y pináculos de coloridas campanillas.
En San Miguel Tenango crece bien todo clase de plantas y mucho prosperan los pinos y oyameles, chimancipares y encinos, que son utilizados por sus habitantes para construir sus chozas y para hacer leña que luego venden.
Los tenanguenses son dados a tener animales de granja como pollos, patos, gansos, que son acechados por las martas, cacomixtles y otros depredadores; también  tienen ganado porcino, y el cazador descubre conejos patos, armadillos, garza de río, gavilán, ardillas, armadillos, tejones, mapaches, coyote, puma tigrillos, zorras, y demás; y en su tiempo hienden el aire multitud de aves que picotean el terreno convirtiéndolo en criba.
Y entre las hierbas que crecen a la orilla del río de San Miguel se pueden encontrar una gran cantidad de vida tan variada como ajolotes, ranas, sapos, también punzan los mosquitos, y una serie de insectos que se precipitan sobre el fondo para atrapar a aquellos que les servirán de alimento. Y en el mismo río, más allá, se pueden escuchar graznidos de aves extrañas como los pinzones, garzas pequeñas, avesfrías y otras aves ribereñas; también hay rapaces gavilanes, nocturnos mochuelos y silenciosos buhos, en alguna parte. Algunos habitantes dicen que en otra época fueron admiradas y cazadas aves mayores, traídas por el viento de alguna región de más allá de la sierra. También hay aves de un cantar suavísimo que parecen entonar la divina armonía del universo, lamentando quizá que otra semejante no venga a endulzar los libres corazones de los hombres.   
Por lo regular, en ésta región se levantan espesas neblinas que lo cubren todo, como si fuera un manto de muselina gris que cubriera a la pudorosa novia de las miradas de sus eternos admiradores que llegan a ella para arrancarle sus secretos, para hacerla suya a un tiempo, pues hemos llegado hasta aquí por el sendero que nos ha traído la sugestión de distancias, de lejanías, de lugares y gentes que dejamos atrás. Y ella se nos muestra alargándose por la soledad de sus montes y campos que parecen colgarse de sus laderas, y su sola presencia atenúa esa soledad de los campos y montes con la promesa de que alguna los transite; y si yendo de camino inquirimos acerca de un sitio determinado y alguien nos indica una senda, al mirarla, la vemos como una continuación del índice que nos las señaló.
Y es en la sima de la llamada Sierra de Zacatlán, donde casas de adobe y chozas se esparcen a un lado del llamado cerro de la antena, en que humilde y arrinconada entre pinos, oyameles y encinos, que se encuentra el pueblo de San Miguel Tenango,
Aquí, en este pueblo esparcido de origen nahoa hemos preguntado que significa Tenango, y apenas se nos aclara diciendo que proviene de Tenamitl que significa muro o muralla y Co, en; y que por lo tanto, se debe de entender como “lugar amurallado o fortificado”, así pues, el campesino, madruga como un buen labrador, y apenas aclara sale del pueblo, sus caminos son transitados y maltratados por toda suerte de personas y toda clase de bestias, avanzando entre hierbas, basura y desperdicios. Por eso es que el tenanguense se apresura y trata de alejarse, y a medida que lo hace parece sentirse más limpio, luego camina sobre pastos y andando todavía, lo orillan algunas hierbas florecidas. El habitante baja de su pueblo tras breves descansos, se estira hasta llegar al río y aunque el agua es somera, no lo traspone, se detiene y, tenido parece aguardar. Pero el río se ríe de él con toda el agua, y ésta, a su vez, ríe con toda la luz del sol que resplandece en el cenit.
San Miguel Tenango parece sonreír cuando despierta mostrando toda su dentadura de puro contento, la gente va y viene por sus senderos como pequeñas hormigas que a lo lejos se pierden llegando hasta su río en el fondo de la inmensa barranca que los rodea, al llegar ahí, pone en fila y a distancia de un paso una de otra, varias piedras de superficie aplanada, y es entonces que el río ya no se ríe de él, es burlado por el sendero que prosigue contento.
Cuando la gente viene de San Miguel Tenango hacia Zacatlán u otras poblaciones ya cercanas o lejanas, le es difícil empinarse; además, en partes, pierde su lisura y huella al borrarse el rastro. Duda, vacila y retrocede como si cayera en la cuenta de que ha equivocado el rumbo, como si pareciera haberse extraviado, pero se orienta de nuevo y repta hasta alcanzar más altura y descansa un momento para seguir luego su camino. Se diría, cuando lo vemos, al detenerse y voltearse, para ver si en verdad el resto lo sigue, es como si él fuera la cabeza de una gran serpiente, que de pronto, se ha detenido y vuelve la cabeza para mirarse el lomo.
Después, porque el calor es ya intenso o la fatiga le cuesta se esfuerza en alcanzar la cima de la loma, sobre la que la llegar se detiene y descansa, y cuando hace viento o lluvia, arrastran el polvo, que al caminar le forman callos.  Pero al fin, ha llegado a la explanada por donde discurre despreocupadamente al lado de un arroyo juguetón y viejas ruinas le saludan cubiertas de vegetación, pasa junto a un grupo de casas que han invadido la antigua plaza ceremonial de sus antepasados, parece demorarse un rato, pero su camino y desde las ramas de los pinos altos unos pájaros le cantan, baja por un camino pedregoso hacia la barranca por donde cruza un puente el que cruza sonriente. En su camino se cruza con otros hombres y mujeres y bestias que regresan al pueblo a los cuales saluda en su idioma ancestral y se da prisa, y trota que trota se acerca a Zacatlán repitiéndose las penurias del comienzo: espinas, basura, desperdicios, maltrato de gente, hasta que, al fin cansado, dolorido, casi deshecho, al llegar a las primeras casas, le sale al encuentro una calle empedrada a medias, flanqueada por árboles frutales, maíz, pinos, y en las sombras que ya han caído sobre él, se arroja en ella y en la obscuridad creciente, se borra, se pierde…
Pero San Miguel Tenango es mucho más, aparte de estar situado sobre un alto borde que se alza en la margen derecha del río Ajajalpan, este cerro donde se tiende la población se derrama por la cuesta como una falda alzada, cuando se asciende por sus senderos, a los lados hay pinos y piedras que afectan las formas de cuantas cosas existen y cuantas cosas puedan existir algún día. Y cuando el bello sol se ensoñorea de la falda parece que envuelve en su lumbre las plantas espinas en flor, haciendo de él una apoteosis de oro.  Las abejas que vuelan parecen escamas de sol y los insectos, gemas aladas, y cuando las lagartijas huyen al menor ruido provocado parecen relámpagos color de esmeralda. Cuando vemos toda esta maravilla de lo que forma la inmensa barranca, pensamos, que tal vez ya era así desde los primeros días de la Creación, desde el amanecer del mundo, caminando, podemos observar una muchedumbre de minúsculos seres que se atropellan con gran aturdimiento sobre escombros de larvas y huevecillos lechosos, una depredación, un cataclismo inútil en es pequeño mundo feliz.
A tiempo que se asciende    se va borrando el sendero, acreciendo a cada paso la exuberante vegetación y rocas vestidas de musgos, existiendo barrancos y precipicios que marean, como acantilados de una costa bravía, planos fuertemente inclinados por donde ruedan incesantes las rocas que se precipitan desde lo más alto. Podemos encontrarnos, si no lo proponemos, encontrarnos con una vena de agua que fluye rápida y rumorosa, entre guijarros; vena cordial del cerro, rúbrica fresca que nos invita a deleitarla. Y cuando alcanzamos la cumbre, más allá, el horizonte se despliega sin solución de continuidad.  Se notan las faldas de otros cerros enormes, son distancias que subyugan, como lejanías remotas y vagas. Y cielo, mucho cielo, su inmensidad y por él, viajan nubes que parecen cernirse sobre las cimas de las cumbres, donde parece haberse detenido el tiempo, todo lo que se quiera, toda la eternidad, lo infinito y lo eterno. Y sobre las cumbres, que son los señores del horizonte inmenso, un águila describe anchos círculos morosos que acentúan esa grandiosidad. Mientras tanto, cuando sobre ellas flotan aun las últimas pinceladas rojizas, hacia abajo, la enorme barranca, la gran cavidad, el enorme hondón comienza a tiznarse.
San Miguel Tenango está representado por un Presidente Auxiliar, existiendo además una Agencia Subalterna del Ministerio Público, un Juzgado de Paz, una Casa de la Cultura y un Comité de Educación que está en contacto directo con la escuela. Y como ya hemos visto, hay muchos días también llenos de hermoso sol, pero su clima es húmedo, siendo las lluvias constantes.
Esta hermosa población nahoa limita al Norte con la ranchería de Ayotla, al Sur con Yehuala, al Este con Otlatlán y al Oeste con la ranchería de San Pedro, limitada por la barranca que surge entre estas dos poblaciones.
La principal fuente de producción de los tenanguenses es la agricultura, siendo sus tierras laborales de temporal, ya no que no existen presas u otra manera de almacenar el agua que pudiera servirles para la irrigación.
Los habitantes del lugar no cuentan con bodegas rurales, por lo que los campesinos se ven en la necesidad de vender de inmediato sus cosechas para satisfacer sus necesidades más apremiantes, sin que por ello obtengan un precio justo a su esfuerzo.
Cuando miramos al pueblecito con su iglesia, su cancha deportiva, y sus casas agrupadas, más allá, caminando por sus calles onduladas, podemos notar más casas que parecen obejas dispersas pastando en las faldas de sus cerros.
La mayoría de la casa del campesino indígena tenanguense son de madera y teja, y cuando está recién barridas dan una sensación de reposo en el trabajo intenso, de paz hogareña, y huele a tierra mojada, a flores, a frutas, y tras él se tiende, el huerto al que suceden las tierras laborables. En estos sitios, los pájaros entonan la alabanza del día, mientras las cigarras se desgarran enloquecidas en el afán de ayudar al sol a pintar los frutos, la tierra laborable, el maíz muestra su plena madurez, donde las espigas se inclinan reverentes en un amplio saludo de áureos reflejos, también, en ocasiones siembran alfalfa, que parece un mar verde. Pero otras casas parecen acumuladores de basura, desperdicio, como si la gente estuviera cansada de si misma, de su diario trajinar. Pero entonces, la tarde agobiada por un cielo bajo y plomizo tiembla en el estremecimiento de la fina lluvia que después arrecia. Tiembla la tarde en San Miguel envuelta en grises y raídos tules de llovizna. En el ámbito brumoso y triste, el horizonte se encuentra desleído, donde las distancias son imprecisas, los árboles lloran goteras que caen pesadamente, resonando, se arrastran por los surcos como hilos de aguas turbias y espesas que, por contraste, hacen pensar en esas hebras cristalinas que bajan de los cerros, agua menuda y vivaz que corre a saltitos canturreando alegre, feliz en su ignorado destino hacia la barranca. Las faldas de los cerros donde hay tierras labrantías parecen fríos y desiertos donde las ráfagas insisten en su expresión de soledad y desamparo como si la ausencia del sol fuese definitiva. La lluvia ahora arrecia, la mañana y toda la tarde tirita mostrando su faz pálida como si desangrara en un abandono que dura días, hasta que el sol como lumbre, vuelve a salir.
La alimentación de los tenanguenses se basa en el maíz que complementan con frijol y chile.  Los viernes es el día en que ésta gente va a Zacatlán al mercado a hacer sus compras para toda la semana, la gente muy pocas veces consume carne, a pesar detener aves de corral, marranos o borregos, ya que casi siempre prefiere venderlos o para sus fiestas particulares.
La mujer tenanguense es el símbolo vivo que guarda aun con respeto, devoción y celo, las tradiciones que ha heredado de sus antepasados, portando con orgullo, con una sencillez que la ennoblece, el cueitl  negro de lana que ella, misma con una tenacidad asombrosa ha elaborado con sus manos encallecidas por el duro trabajo al que se ha sometido y que día a día, bajo el inclemente sol y bajo el incesante clamor del cielo cuando derrama sus tristezas, y que después convierte en alegrías en los sembradíos, en los montes y en los pajarillos que alaban con sus trinos la bendición que los tlaloques hacen sobre todo en las laderas que dejan escurrir como bálsamos mágicos esa poción milagrosa que después llegará al río, para brincar, para brillar con el sol, para jugar con las rocas en choques impetuosos, para dejarse escurrir por los ajolotes, para dejarse acariciar por las yerbas del fondo que se encuentran en su seno sagrado donde todo es vida exuberante de luguriante impetuosidad, y en este seno de arcanos misterios, donde vibra la ondulación de la vida es de donde ha sacado, a modo de imitarla, la mujer de Tenango que se ha convertido, en el símbolo viviente de la gloriosa historia del pueblo que la ha visto nacer, y porque es zacateca, de vientos y murmullos que atraviesa los árboles entonando su maravillosa canción que ha convertido en tradición y costumbre en el cueitl negro o falda que ellas mismas elaboran, al igual que la faja lila, negra o roja ya que ha servido por generaciones para ceñirse la falda antes mencionada, llevando con orgullo mal disimulado, un hermoso quixquemetl blanco, que aunque sencillo tal vez en su elaboración, pero que es el mismo que las mujeres, antes de la llegada de los españoles utilizaban, en lo que ha cambiado en la actualidad, es que ahora llevan una camisa bordada, y que en su totalidad usan huaraches, o zapatos de plástico u otro material, afeando en cierta manera, este atuendo, del que ya no muchas se sientes muy orgullosas en portarlo, pues ya las mujeres jóvenes se empiezan a vestir de manera más moderna, influenciadas tal vez, por los medios de comunicación, y porque este exige, ir vestido de otra manera, digamos, “más civilizada” para no ser objetos de desprecio, descriminación, humillación, etc, por parte de las gentes que viven en las zonas urbanas, que las ven como meros sujetos de curiosidad o folklorismo mal entendido, dignas solamente para una foto del recuerdo del turista despistado.


POESIAS DE SAN MIGUEL

SAN MIGUEL TENANGO


Pueblito chiquito.
Pueblito bonito que Dios
Te a dado de lindo vergel...
Vengo a cantarte Pueblito Risueño
Quisiera llevarte prendido en mi alma
Y en mi corazón.
Tus montes tan bellos,
Que chulas montañas,
Tus lindas mujeres que Dios te donó,
Tus aguas termales que son curativas,
Tus sabrosos tamales que son tradición,
Que bellos bordados de manos expertas,
Que lindos tus ojos parecen estrellas,
Parecen estrellas que el cielo bajó,
Pueblito querido, pueblito bonito
Te llevo en mi alma y en mi corazón.


TENANGO


Somos indios y de Tenango
Que los jorongos sabemos tejer,
Con bellas grecas muy diferentes
Que los de afuera quieren tener,
El malacate hila la lana
Y para tejer nuestro huipil,
Y el borreguito nos da carnita
Y la lanita para vestir,
Con el barrito hacemos comales
Para cocer los itacatitos,
También hacemos bellos apaxtles
Donde cocemos los frijolitos.


Anónimo
Versión popular
1997




SE
Mito de la Creación
San Miguel Tenango

Hace mucho tiempo, en las primeras noches de esta tierra, hubo hombres, los primeros hombres que habitaron aquí, vivían en casas hechas por ellos, pero todo estaba oscuro, no había luz, no había antorchas, no había con que alumbrarse, no había siquiera fuego para ver, aquellos primeros hombres vivían a obscuras, su reino eran las tinieblas  llenas de desesperanza y tristeza, pues nada podían ver, pero sabían que eran ellos los que ahí estaban. No había sol como ahora entonces. Eran los Primeros, así los conocieron nuestros ancestros, nuestros antepasados, los que vivieron antes que nosotros.
En aquella tierra de tinieblas había aves de todos los tamaños, con todos los nombres que surcaban aquel cielo siempre oscuro y el que podían ver siempre que espacio querían.
De todos aquellos primeros hombres, sólo uno de ellos conocía el secreto de la luz, pero era egoísta, era avaro, sólo para él quería la luz, y la escondía, la guardaba con tal celo que un día alguien se dio cuenta de ello, que de tanto verla, develó el secreto de su existencia.
Aquella luz extraordinaria que revelaba la claridad del  día y las cosas que en ella se guardaban, la tenía en tres cajitas de madera primorosamente adornadas y que con tanto celo sólo quería para él.
Un ave, un águila fue quien presenció el milagro de la luz y se enamoró de ella viendo que era hermosa, clara, tibia y tan blanca que era imposible verla directamente.
Entonces los de antes, eran como dioses, hasta las aves del cielo como los que vivían en tierra podían hacer cosas que ahora se nos antojan como si fuera magia sorprendente. Esos primeros hombres fueron los dioses que después conocimos porque podían hacer cosas que ahora hemos olvidado.
  Entonces el águila planeó como quitarle esa luz para dársela a los hombres que vivían en constante tiniebla. El hombre que escondía la luz para sí sólo, tenía una hija que era muy hermosa y no quería que nadie se casara con ella, pero sucedió que un día, la muchacha tuvo que ir por agua a un manantial cercano, el águila tenía el don de la transformación y que se convierte inmediatamente en una aguja de pino. La muchacha al llegar al manantial y como tenía mucha sed, tomó un jarro de agua  y al poco tiempo ella quedó embarazada.
Así y todo, pasó el tiempo mientras tanto; el águila crecía dentro de la muchacha, mientras hacía planes de cómo podría arrebatar las tres cajas maravillosas donde se escondía el secreto de la luz que tanto le fascinara y que quería para dársela a todos los hombres y perdieran así su ignorancia de las cosas que les rodeaban
  Al fin, después de muchos meses el bebé nació en medio de la felicidad de la muchacha pero el nuevo habitante de la casa era muy llorón y no dejaba dormir a sus abuelos, ensayaron todas las cosas que podía haber para que los dejara dormir, pero siempre fracasaban en sus intentos. El bebé lloraba constantemente, entonces, después de haber agotado todos los recursos, por fin se les ocurrió que si le daban una caja donde guardaban su luz posiblemente el llanto del niño se aplacaría; y así fue, en cuanto le dieron la caja al niño, que en realidad era el águila transformada se puso muy contento y dejó de llorar. Toda aquella tarde estuvo muy feliz jugando con su caja, entonces todos se fueron a dormir, y en cuanto el bebé, es decir, el águila se hubo cerciorado que todos dormían plácidamente, tomó aquella cajita en sus manos y cuidadosamente la fue abriendo en medio de la más grande emoción que pudiera existir en su corazón, y en cuanto levantó un poco la tapa, ¡cientos de estrellas salieron volando de la caja y se fueron por el agujero del humo y llegaron hasta el cielo! ¡cuán maravillosos puntitos brillantes se podían ver! Nadie sabía de donde habían llegado aquellas lucecitas que les llenaba el corazón de esperanza y de una alegría sin igual.
Aquel bebé donde habitaba el águila para poder tener las otras dos cajas se puso a llorar de nuevo con más brío molestando así a sus abuelos que no podían dormir porque era tanto el ruido que hacía que fueron por otra de las cajas y se la dieron. El bebé dejó de llorar de inmediato, pueaguila s estaba muy contento de haber conseguido su segundo objetivo y en cuanto todos se fueron a dormir abrió levemente la segunda caja y de ella salió la luna volando hacia el cielo por el agujero donde salía el humo cuando la muchacha cocinaba.
En todos los alrededores se quedaron con la boca abierta al ver aquella enorme bola llena de luz y  quedaron maravillados de que un nuevo milagro se había producido y que poco a poco iban percibiendo las cosas que antes ignoraban o que no podían ver.
A la noche siguiente de todo esto, el águila bebé se puso a llorar más fuerte que las noches anteriores, y lloró tan fuerte que no tuvieron más remedio que darle la tercera caja para que se callara. El niño estaba feliz y no lo podía creer ¡había conseguido su objetivo! Ser el poseedor de las tres cajitas donde se conservaba el secreto de la luz y que daría a los hombres.  Y en cuanto tuvo en sus manos el preciado tesoro, ante los ojos de su madre y de sus asombrados abuelos se convirtió de nuevo en águila, tomó la caja en su pico y salió volando, ¡ahora si tenía toda la luz para los hombres!.
Los abuelos, cuando quisieron reaccionar, era demasiado tarde, el águila volaba lejos de ellos!, pero no olvidaban que eran grandes hechiceros. Y así enojados como estaban dirigieron hacia el ave sus hechizos y la convirtieron en piedra y que es hoy la que llamamos “La Peña del águila”, porque ahí tuvimos nuestros orígenes, porque de ahí salieron nuestros antepasados: Los Primeros.
Al convertirse en águila en una enorme peña, soltó de su pico la cajita que llevaba sujeta y que al caer sobre tierra se abrió la tapa y de ella salió el sol, y todos se asustaron al ver aquel resplandor que casi los enceguecía y corrieron a esconderse, unos a los bosques, otros en cuevas, otros tras los arbustos y en lo árboles, en troncos huecos, otros saltaron; así todos se encontraban sorprendidos y aturdidos por todo aquello que veían por primera vez y fueron los que se convirtieron en los animales y aves que habitan esos lugares y los que ahora viven son los espíritus de aquellos que habitaron ahí primero cuando el sol los asustó.


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