SAN
MIGUEL TENANGO
Por
Neftalí López Alcaide
INDICE GENERAL
1.- INTRODUCCION
2.- COMUNICACION Y LOCALIZACION
3.- ASPECTO DE LA POBLACION
4.- DATOS GEOGRAFICOS
5.- LIMITES
6.- HIDROGRAFIA
7.- SAN MIGUEL TENANGO
8.- RELATO TRADICIONAL
9.- DICCIONARIO BREVE
10.- CAMINO A SAN MIGUEL
11.- POESIAS DE SAN MIGUEL
12.- MITO: EL SECRETO DE LA LUZ
13.- GALERIA DE FOTOS
1.- INTRODUCCION
Nuestra estancia de dos años y algunos meses
más en la comunidad, nos ofreció un panorama aproximado
de la forma de ser, de pensar y de la existencia histórica de
sus gentes, de sus tradiciones, costumbres, de sus raíces que
lentamente se van arrancando para secar uno de los troncos de nuestro
mestizaje.
Se advertirá que buscamos concretarnos al estudio
exclusivo de la comunidad, pero consideramos necesario este hecho,
ya que existen personas que pretenden realizar un trabajo global
del municipio y de la región; con la profundidad de conocimientos
y experiencias, así como la preparación de investigadores
profesionales.
La sencillez de nuestro trabajo, cuyo origen primero
fue la curiosidad que despertó un interés, no está
hecho por un investigador profesional o para incrustarse en determinados
círculos, ni ha pretendido ubicarlo como tesis, sino ha centrado
su interés; en la necesidad imperante de conocerlo nuestro, el
lugar o el suelo que pisamos, nuestro estado y nuestro país; en
un reflejo de luces que van quedando en el olvido.
Esto debe hacer pensar el por qué no tiene las
características eruditas de un trabajo de investigación;
ni el encajonamiento normativo de una tesis o libro de consulta, mucho
menos la arrogancia de una exposición intelectual que contradiga
a las personas autorizadas en la materia del pasado, presente o futuro.
Este es un trabajo elaborado con los recursos casi nulos,
sin experiencia y humanos, que reconoce que no fue o es el fruto
de una investigación personal, sino también compendió
de trabajos ajenos o bibliográficos, por lo que estamos conscientes
de las fallas que existan, pero que servirán para que las futuras
generaciones y estudios posteriores puedan rectificar, ratificar,
ampliar o rechazar parcial o totalmente lo expuesto.
A pesar de los errores existentes, estamos satisfechos
con nuestro trabajo, pero aún más, cuando a largo
plazo; se logre; tal vez no recuperar, pero si guardar algo de las
tradiciones en sus diferentes gamas, de nuestro país, y dentro
de ellas, las de SAN MIGUEL TENANGO, cuya monografía mínima,
hasta el momento, según parece; es el primer trabajo elaborado
en exclusiva.
Dejamos al lector que busca conocer nuestra esencia y
que sabe juzgar con ecuanimidad, el presente trabajo y enviar nuestro
reconocimiento, agradecimiento y valorar a quienes en forma directa
o indirecta, hicieron posible esta monografía, por lo que mencionamos
a la Profra. Gloria Lilia Fuentes C., por ordenar y recuperar las notas,
al Profr. Ernesto Luna H., por ofrecernos las facilidades necesarias,
al Profr. Enrique Cordero y T. por sus orientaciones (Q.D.E.P) y hacer
posible la publicación de una parte en el Boletín del C.E.H.P,
en mayo de 1981 y desde luego, a las personas de San Miguel Tenango ,
cuyo diálogo con ellos, hicieron posible un ambiente de alegría
y de fiesta, al escuchar sus risas, sus comentarios y la plática
sarcásticamente inocente de sus niños.
Para finalizar, aunque para muchos no tenga relación,
queremos dejar en claro que el que sueña, sabe luchar. El
que sabe luchar siempre sueña, pero para saber luchar; es indispensable
tener valor y dignidad, de otra manera solamente se vive mimetizado
y con infidelidad; que destruye una hoja hasta terminar con el árbol
frondoso de la sinceridad. Al convivir con los nativos de San Miguel
Tenango y tratar de entender su conducta, ésta sido la enseñanza
que nos pudieron dar.
La historia de nuestro país como la de cualquier
otro, funciona como el organismo humano; en donde hasta la más
mínima célula interviene pasiva o activamente, conformando
el mecanismo de vida.
Comunicación y Localización
San Miguel simplemente o Tenango como se conoce región;
puede observarse desde la carretera asfalta, que traslada de
Chignahuapan a Zacatlán o viceversa (carretera Puebla-Pozarica),
México-Zacatlán por Apizaco, distinguiéndose
su iglesia de cúpula amarilla y su panteón de color
blanco. Estas dos construcciones son las que más resaltan del
otro extremo de la barranca por donde corre el río Ajajalpan,
la distancia que media para llegar estás tomada según datos
investigados desde el frente del Palacio Municipal de Zacatlán
hasta la cancha de Tenango; considerada aproximadamente 7 kms. Sobre
el camino de herradura y actualmente sobre el camino de terracería
que nos permite el acceso vehicular, es de aproximadamente de 15 kilómetros.
Si se desea llegar a Tenango sin tomar
en cuenta a Zacatlán, a escasos 25 mts. Del puente que
cruza el río de San Pedro mejor conocido como “El puente de
la Marimba”, se encuentra la desviación de terracería
la cual nos lleva directamente a ésta Junta Auxiliar.
Existen otras vías de comunicación
todas terrestres (pero desde el punto de vista económico y
social la comunicación con Zacatlán, es la de mayor
importancia, las otras vías terrenas de menor importancia son
las que conducen a Chignahuapan por el barrio de Cuicuilco, Tulimán
t Dos Cerritos, los que llegan a Aquixtla pasando por Otlatlán
y otros caminos de herradura que sirven para internarse en la sierra.
Aspecto de la Población
Tenango tiene sus casas esparcidas y sólo en el
Centro se encuentran algunas, la Iglesia o Templo católico
que en su costado se encuentra la cancha Municipal, el astabandera,
una calzada que saliendo frente a la Iglesia llega al Panteón.
y un edificio con un valor histórico que actualmente está
totalmente descuidado y no tiene un uso definido porque se ocupa
para tienda rural y presidencia y más aún en un tiempo
no muy lejano se utilizaba para dar clases de primaria. Ahora la escuela
está afuera de este conjunto descrito.
Datos Geográficos
La particular distribución de la serie de Cordilleras
que cruzan el exdistrito, abre una especie de callejón descendente
hacia el noroeste que lo comunica con el seno Mexicano. Esto hace
que en esta región (Zacatlán) influyan los fenómenos
atmosféricos del Golfo de México. Sus Montañas
más importantes son:
al Poniente Tuzcaiztace y Caxpal;
al Sur el Fortín;
al Oriente el Potrito y él Tenanpul;
al Norte la prolongación del Tananpul.
En cuanto a sus límites tenemos:
al Norte el barrio de San Pedro que pertenece a Zacatlán;
al Sur está Xochitlaxco del municipio de Tepetzintla
y Otlatian (Zacatlán)
al Oriente se encuentra Tlamanca y Omitlán (Tepetzintla)
al Poniente con Tomatlan y San Pedro que ambos pertenecen
al municipio de Zacatlán.
Hidrografía
Su hidrografía consiste en:
el río Ajajalpan, al Poniente
al Norte con un manantial de aguas medicinales según
laboratorio,
al Sur un arroyo que llaman Atencol.
San Miguel Tenango es uno de los ocho pueblos que forman
el Municipio de Zacatlán, y el que relegada e ignorado simplemente
va perdiendo sus tradiciones interesantes, su artesanía no
promovida, su historia que aunque mínima, es parte integrante
de la historia de nuestro País.
SAN MIGUEL TENANGO
Pueblo que corresponde y dista de Zacatlán, aproximadamente
a 15 kms. en terracería, cuya desviación se localiza
en el puente conocido como la "Marimba", no tiene la grandiosidad maya
o la fastuosidad teotihuacana, sin embargo, aún guarda el color,
sabor, aroma y la esencia de los pueblos tradicionales, las huellas prehispánicas
en el ropaje limpio e inocente de sus mujeres y el rostro de añoranza
de sus hombres.
Aún se encuentra el calor del "cuéitl"
hecho de lana, la blancura del "quixquemetl", pero sobre todo, aún
deambula, entre el viento y su vegetación, que encantos ocultos
y una historia todavía no descubierta en su totalidad.
TENANGO oficialmente, San Miguel religiosamente; nos
remonta a la búsqueda del
significado oficial; en
donde, dentro de muchos, el más completo es el que propone
el Profr. Enrique Cordero y T., considerando que deriva de "Tenamític"
por lo que dice: "...en lengua Náhuatl significa en lo interior
de la muralla; de tenámitl, muralla e itic dentro, en lo interior,
derivado de ítitl, barriga, vientre", esto indudablemente
por las altas montañas de la serranía que rodean a la
población.
La ubicación histórica prehispánica
nos la ofrece el historiador Ing. Genaro Cabrera Oropeza en un párrafo
de su estudio "Zacatlán, en la época precortesiana "(Mex.,
D.F.1961); al decirnos que:"... la montaña que sigue de dicha
plancha (1 del códice Xólotl) no se puede identificar
por estar destruida; luego sigue Zacatlán que está representado
por "zacate" y a continuación Tenamític de tenámitlmuralla
y está indicado por “tres piedras", además nos hace notar
la manera indiferente que Juan de Torquemada utiliza los términos
Tenamític, Atenamític, etc., y de la confusión
que se !lace de Tenamític con Zacatlán.
En páginas posteriores escribe: "Zacatlán
existe hasta la fecha, pero de Tenamític no se tiene noticias.
Tengo entendido que García Cubas (Antonio), al mencionar este
lugar dice simplemente; se ignora", sin embargo; después regresa
para afirmar que el Tenango del que hablamos, es el mismo que se encuentra
en los diferentes materiales históricos al enunciar: "... si
volvemos al manuscrito Relaciones Geográficas. El punto once,
que trata de los catorce pueblos que en esa época tenía
Zacatlán y con nombres de santos todos ellos, menciona a San Miguel
y por nosotros es sabido que se llama SAN MIGUEL TENANGO". No conforme
con ello; se apoya en Antonio Peñafiel quien dice que Tenango,
en la escritura geroglífica, se representa con "tenámitl",
muralla.
Confundido con Zacatlán por el uso indeterminado
de los vocablos, TENAMÍTIC o el San Miguel Tenango actual,
se encuentra al sureste y al otro lado del Río Ajajalpan;
indicio indiscutible de que fue otro señorío; independiente
al principio por lo que Clavijero marca: "...hasta Zacatlán y Tenamític
llegaba el imperio mexicano...", aunque también utiliza el término
°Tenamihe, para designar el mismo lugar.
Históricamente lleva paralelismo con Zacatlán
al principio; ya que las corrientes humanas que poblaron esta región
son o fueron del mismo origen y en este aspecto, dejamos los datos
explicativos del Ing. Cabrera Oropeza en su "Zacatlán en la
época Prehispánica".
Ixtlixóchitl maneja que Chacatzin fue el descubridor
de Zacatlán, pero los datos más precisos parten desde
la dispersión de los toltecas, aproximadamente en 963 d.C., en
donde llegan los chichimecas jefaturados por Xólotl hasta establecerse
en Tenayuca, iniciándose el deseo por poseer más tierras
y las embajadas de exploración, para conformar en el recorrido
lo que llamaron CHICHIMECATLALLI.
En este recorrido conocen a Zacatlán, representado
por zacate y a Tenamític que se representa por "tres piedras".
Establecido Xólotl, su hijo Nopaltzin; casado
con Azcatl Xóchitl, nieta del rey tolteca Topiltzin, investiga
el valor de las tierras de Zacatlán a principios de 1115, para
pedirle a su padre dichas tierras para sus dos hijos menores.
Nopaltzin pide Zacatlán para TOXTEQUIHUATZIN y
para el tercer hijo de su matrimonio legal; pide TENAMíTIC.
Este señorío en consecuencia le corresponde a ATECATZIN
APOTZOCTIN. El autor de la "Monarquía Indiana" le llama "Popozoc"..
Atecatzin deriva de atl=agua, iteca= riego o echa, tzin=
diminutivo que implica cariño, respeto y Apotzoctin, significa
hirviente. Torquemada le llama Popozoc que deriva de pozonihacer
espuma, hervir y en sentido figurado nos da la idea de: estar furioso.
Clavijero le llama Apoyozoc, también derivado de °pozoni",
por lo que el significado de este primer personaje de Tenamítices:
"Señor que riega agua furiosamente" o bien: "El señor furioso
del agua".
En 1153 muere Nopaltzin y hereda el trono Tlotzin Póchotl,
hermano mayor de los anteriores, quienes después de asistir
al ceremonial, se quedan con él en base al pedimento realizado
para "prodigarle alegrías".
Muere Tlotzin y sube Quinatzin; pasando de Tenayuca a
Texcoco. Muere Quinatzin en 1249 y asciende Techotlalatzin, mencionándose
a Xihuitlpopoca como gobernante de Zacatlán y a CUAUHTQUETZALE
que significa "AGUILA DE PLUMAS PRECIOSAS", como señor de
Tenamític.
Hasta aquí existe paralelismo con Zacatlán,
porque después, por razones no descubiertas, solamente se
tiene noticias de Zacatlán frecuentemente, tal vez por la llegada
de otros pobladores que hizo que disminuyera la extensión del
señorío y su importancia, lo cierto es que quedó
supeditado a Zacatlán, por lo que el último dato que
encontramos en este período nos habla de que en Tlaxcala vivían
"hulmecas", "Xicalancas" y Zacatecas, que al llegar los teochichimecas
o Zacachichimecas, expulsan a hulmecas y zacatecas, que huyen intimados
al norte cuando muere su capitán "Colopechtli", llegan al "lugar
del Ilanto de los viejos" o "huehuiechocayan",para pasar después
Atenamític "donde es ahora, el pueblo de la provincia de Zacatlán",
cuyos capitanes fueron Ixcóhuatl, Xopantecutli, que Muñoz
Carnargo en su "Historia de Tlaxcala", afirma que es un sólo y
mismo personaje.
Después de los expulsados de Tlaxcala, llegan
nuevos pobladores a éstas regiones, debido a las guerras
y a otras circunstancias, pero solamente aparece Zacatlán,
por lo que podemos decir que tanto Zacatlán como Tenamític,
siendo estados satélites, no pagaban tributo sino eran apoyo
en las diversas actividades, hasta la llegada de Hernán López
(de) Ávila, en 1520.
Al saber de la existencia de minerales en Tenamític,
los españoles fundan Tenango, dándole posiblemente
desde entonces a su "patrono" que es San Miguel Arcángel, por
lo que debido a los yacimientos de plata, tal parece que su fundación
fue en 1557, creando los fundos mineros de "Buena Fe", cuyo túnel
más conocido es el de Santa Clara. En menor escala se explotó
el oro en lajas de cuarzo fino y el cobre.
Desde luego que su producción no era comparable
a los de Zacatecas, Taxco, etc., por lo que no llegó la reforma
que al respecto realizó el visitador José Gálvez
en 1765, provocando su poco desarrollo, sin embargo; el Barón
Alejandro de Humbolt menciona a estas minas como una de las esparcidas
dentro de la intendencia de Puebla y abandonadas.
Si tomamos como fuente bibliográfica las "Memorias"
del maestro Baudelio Candanedo, encontraremos que basado en el
Archivo General de la Nación nos hace suponer de una región
ganadera en mínima escala al transcribir:. "En la Ciudad de
México, a 14 de diciembre dé 1569, el Gobierno dijo
(Refiriéndose. a Tenango, Ayotla y Nacamilpa) PUEDEN TENER
POBLADOS DICHOS SITIOS DE GANADO MAYOR, sin poderlos cambiar, vender
o enajenar, pena de perderlos".
En el período de independencia movimiento político
y económico, dentro de los datos que se pueden conseguir,
se encuentra la construcción de una "maestranza" y una fábrica
para hacer armas y acuñar monedas en San Miguel Tenango; dirigidos
por Beristain, en un lugar conocido como Totzinco (Quiquixtipec).
Sin precisar año, se hace referencia de que los
españoles al saber de la llegada de independentistas, tratan
de huir y al ser bloqueados por San Pedro, se desvían en las
faldas del cerro encontrando un túnel natural, pero al ser descubiertos
mueren junto con sus riquezas.
En 1812; el Conde de Castro y Terreño, intendente
de Puebla, llega a Zacatlán y se dirige a destruir lo realizado
por Beristain en San Miguel Tenango. Más tarde, José
Luis Rodríguez Alconedo y Beristain reconstruyen la maestranza
y la fábrica, elaborando cañones, fusiles y parque;
aparte de la moneda. Llega también prebístero Lic. Manuel
Sabino Crespo.
En la obra de Ernesto Lemoine Villicania sobre "Morelos,
su vida revolucionaria; a través de sus escritos y de otros
testimonios de la época", se refiere a un pasaje que dice:
"1813,26 de diciembre. Fantasías y realidades acerca del ejército
insurgente que atacó Valladolid, contadas por un clérigo
hecho prisionero en esa acción".
"Declaración jurídica que yo, Fr.. Manuel
Gutiérrez Solana, doy al señor Comandante General del
Ejército del Norte en la Plaza de Valladolid, y es como sigue:
(Explica su fuga del convento, su trabajo, etc.). Continúa: "Habiendo
seguido a Zacatlán por ofertas, me destinó Osorno de
administrador de la plata que se acuñó en San Miguel (Tenango)
en compañía de Don Vicente Beristain":
A finales de 1814, llegan a Zacatlán Guadalupe
Pastrana y las señoritas Luisa Pardiñas de 17 años
y Paula Fernández de 15, con la misión de envenenar a
Osorno. Luisa; siendo mayor, se encariña con Osorno y el movimiento,
por lo que revela el secreto, apresando a la señora Pastrana
para trasladarla a Tenango., donde confiesa, llevándola a Chignahuapan
para fusilarla.
Al no existir parentesco, Luisa siguió con Osorno
y Paula, se pone al servicio de le insurgencia bajo la tutela de
Rafael Ponce.
La iglesia de San Miguel Tenango se termina de pintar
en octubre de 1892, y en enero de 1896 suspenden los trabajos en la
construcción del Palacio Municipal de Zacatlán; en donde
se utiliza CAL DE SAN MIGUEL TENANGO.
Al iniciarse el movimiento "revolucionario", en Otatlán
los Márquez Escobedo (Esteban, Emilio y Gaspar) se levantan
en armas en favor del maderismo y en San Miguel Tenango, estando
cerca; se levanta en armas dirigidos por Porfirio Hernández
Oloarte que llegó a Capitán Primero, auxiliado por
Félix Luna Hernández, originario de Zacatzingo (Zacatlán)
que llegó como maestro a San Miguel, dirigidos a su vez por
los Márquez Escobedo.
En septiembre de 1914 se enfrentan con los "juchitecos"
(fuerzas gobernistas) y sin señalar fecha, el maestro Candanedo,
señala que las fuerzas federales no pudieron escalar ya que;
descargas de piedra impidieron el ascenso, por lo que son quemadas
las casas, propagándose el fuego que resulta difícil
la situación, por lo que llegan en auxilio los Márquez
Escobedo. Hacemos notar que no pudimos encontrar información del
por qué de la denominación de "juchitecos".
Una de las anécdotas nos dice que; en esta etapa
maderista, siendo gobernador del estado el Dr. Alfonso Cabrera y
como presidente auxiliar el "difunto Severiano Rodríguez", a
éste último le entregan una "talega" de oro, pero un soldado
deserta, engaña al presidente auxiliar y huye llevándose
todo. (El suceso se sitúa de 19171920).
Entre los años 1915-1916, Ruperto Vargas acuña
monedas de 20 centavos con la inscripción: "Estados Unidos
Mexicanos". Brigada Maderista.
El acuñamiento se realizaba a unos 300 mts. del
puente actual, sobre la ribera del río Ajajalpan.
Estando en disputa la zona militar, son asesinados los
Márquez Escobedo y queda bajo el control de los Barrios Cabrera
(Gabriel, Bardomiano y Demetrio), lo que motiva que Porfirio Hernández
O. y Félix Luna H., sean perseguidos, sin embargo más
tarde existe la reconciliación y en apoyo a Carranza, estos
últimos siguen jefaturando San Miguel Tenango y como testimonio
copiamos un telegrama fechado el 29 de noviembre de 1917:
Núm 2 de Atlamaxac el 29 de noviembre de 1917.
Recibido en Zacatlán 23 o/ H D 4 30 H R 5
Vía Chignahuapan.
Sr. Tte. Félix Luna =
Favor informarme
novedades ocurridas en esa plaza e informarme se
concentró Torres y Romero.
Atte. El Tre. Cor = J O L B y
C. Barrios.
(El telegrama está escrito a lápiz y en
manos de su hijo).
El 5 de mayo de 1931 se inaugura el Palacio Municipal
Auxiliar siendo presidente auxiliar Porfirio Hernández O.
Hoy, a la distancia de muchos años y de múltiples
peripecias, aún podernos admirar sus recursos naturales y
humanos. En las artesanías debemos valorar los utensilios de
barro: Huicoles, comales, apaxtles y ollas.
La red con varejones y un material que obtienen de una
planta sustituyendo el ixtle o éste en su caso, que llaman
"chita" y que sirve como moisés, ya que se usa para cargar
cosas, sobretodo a los niños, por lo que es más usado
por las mujeres, junto con el mecapal que es una especie de cinturón
para transportar la "chita".
Si queremos rescatar lo poco que queda de nuestras raíces,
sobre todo de la primera que es la indígena, podemos visitar
a San Miguel Tenango y admirar o comprar "cotonas" o "cotorinas" hechas
todavía, aunque ya casi inexistente con sistemas antiguos, de
lana pura de borrego, o bien, blusas coloridas bordadas a mano o "ilpícatl",
el "quixquémetl", las cintas para el pelo, el "cuéitl"
o falda de lana, el "ceñidor", cobijas para embrocar, etc.
En el aspecto de lugares turísticos se puede hablar
del "Peñón del Águila", los manantiales o
baños de aguas minerales, su iglesia cuyo coronera de características
especiales, ya que para producir una buena acústica el piso
se cubría de ollas o apaxtles boca abajo. En cuanto a vestigios
prehispánicos, existen muchos pero en diversas manos, que resultaría
difícil crear un pequeño museo, aunque tenemos la seguridad
de que si se pudiera lograr con un poco de buena voluntad.
Por lo demás: tlazocamati y huan totatzi mitzaotlaocolli
cachi.
En 1971-73; la gran mayoría de los viviendas eran
de adobe o madera, techados con zacate o tejamanil pisos de tierra
y reduciéndose al dormitorio y cocina, si acaso un pequeño
accesorio de trabajo donde elaboraban cobijas, etc., con implementos
rústicos, aunque abundaban viviendas con madera y donde un solo
espacio servía de dormitorio familiar, cocina y lugar de trabajo
adjuntos al tlecuitl, a las cazuelas, apaxtles, etc.
El vestuario de sus mujeres; es el punto de partida típica
del Zacatlán actual, de tal forma que la primera reina de
la feria de la Manzana; en éste municipio, tuvo el ropaje de
San Miguel Tenango. La limpieza de las mujeres es impecable, sin embargo
en los varones ya se ha perdido su ropaje típico.
En la mayoría; vive de las labores que realiza
en predios ajenos, de sus artesanías casi nulificadas, de
la recolección de frutos (Manzanas, peras, ciruelos, nuez, membrillo,
aguacate) o de frijól, arvejón, chícharos, de
cuidar animales domésticos: gallinas, guajolotes, borregos,
algunos de sus pequeños predios, aunque se debe considerar que
mucha gente emigra en busca de nuevas formas de vida. Las mujeres se
les puede admirar los días domingos con la plenitud de su vestimenta,
vendiendo tamales en la cabecera municipal; que es Zacatlán.
En la actualidad; existen ya diferentes sectas protestantes,
sin embargo; aún en su mayoría profesan el catolicismo,
cuyo "patrón" del pueblo es SAN MIGUEL ARCANGEL.
Dentro de las características de su iglesia (1973),
encontramos que su coro, tenía cubierto de "apaxtles" en
hileras exactas su piso, que permitía una agradable acústica
y emitía un sonido especial. En la torre de la parte sur, se
distinguía un calendario de sol y junto, una construcción
rudimentaria que fue la primera escuela de la comunidad.
Por otra parte es conveniente mencionar la deformación
del puente que cruza el río Ajajalpan, puente colonial con
su hilera de árboles que se conjugaban para dar una belleza
de pintura. A cortísima distancia se encuentra el manantial que,
según análisis de laboratorio, son aguas minerales y
curativas que aún no se le ha dado la importancia indispensable.
Pero la historia de un pueblo o simplemente de un grupo
social, no es nada más cronología fría, estructuras
firmes en los años, hechos, etc., sino de muchas cosas más,
es enlace químico de actitudes, hábitos, tradiciones,
vivencias humanas, etc., o de anécdotas como las que marca en
sus memorias el maestro Baudelio Candanedo y que dice "...Porfirio Díaz
obsequió una campana a Cuacuila con la inscripción siguiente:
San José Cuacuila, además un instrumental para banda
de guerra, sin embargo éste material quedó en Otlatlán,
lugar perteneciente también a Zacatlán..."
Más tarde de esto; surge la revolución
y el análisis que dejamos en la relación MárquezEscobedoBarrios
Cabrera, unos de Cuacuila y otros de Otlatlán.
Como en toda comunidad que contienen nuestro primer origen
o más bien nuestra raíz primigenia, San Miguel Tenango
todavía guarda sus fiestas, tradiciones y costumbres con sus
peculiaridades o características, que en una época como
la actual, por circunstancias diversas, se han ido deformando, suprimiendo
o perdiendo.
La primera costumbre o tradición poética;
que conlleva el simbolismo de la "flor y el canto", es sin lugar a
dudas, el ofrecimiento del "Xochicózcatl" o collar de flores;
que siempre entregan a los visitantes en los diversos actos sociales:
Recepciones, visitas en fiestas, etc.
La cantidad de collares de flores que le coloquen al
visitantes, es y será el indicador de la estimación
que le profesen, considerando que la estimación mayor se
demuestra con la colocación de una corona de flores sobre
la cabeza.
Una segunda costumbre en la festividad que realizan el
día "Patronal"; el 29 de septiembre que se celebra a San
Miguel Arcángel.
Desde la llegada de los españoles y la implantación
de una nueva religión, los pueblos adquirieron un "santo patrón,
o en su caso una patrona. En San Miguel Tenango; aparte de la festividad
de San Miguel, realizan otra el 8 de mayo dedicada a la Virgen María,
aprovechando la liturgia como parte de la celebración del
día de las madres.
Conscientes de la ambigüedad de los términos
costumbre, tradición, y alguno más, solamente notificamos
las observaciones y experiencias.
En relación a la fiesta patrona, se inicia desde
que el "mayordomo" (Persona encargada de la fiesta), un día
antes conseguía una silla casi especial con "cirenita" (hoy
no sabemos con quien) y sobre ella; colocaba el "nicho" con el santo;
y en su conjunto, el mayordomo llevaba cargando todo; un día antes
hasta la basílica de Zacatlán para que el santo, pasara
la noche o pase la noche allí.
Al día siguiente, la misma persona regresa cargando
otra vez al santo, silla y nicho con su mecapal hacia San Miguel
Tenango, en tanto, desde muy temprano, el "mero día", en Tenango
empiezan a arreglar la calle que va del panteón a la entrada
de la iglesia, colocando a manera de valla una serie de carrizos o
cañas, ya que será la entrada del santo.
La gente llevan canastos de flores, xochicozcame y coronas.
Al llegar el mayordomo al río Ajajalpan, empieza el tañer
de campanas, el tronar de cohetes y se preparan a recibirlo. Llega
al panteón. Se recibe al santo patrón, se arrodillan,
rezan, enfloran al nicho con xochicozcame (collar de flores), encienden
veladoras y ceras y, rezando y cantando; conducen a la imagen hacia
la iglesia, donde se efectúa una misa. Al terminar hacen juegos
de básquetbol, ingieren "refino" o cerveza y en la noche, realizan
un baile y la quema de fuegos pirotécnicos y el torito.
La festividad de Todos Santos, se realiza como en otras
comunidades semejantes, con algunos cambios que la caracterizan.
Se inicia el día último del mes de octubre
dedicado a los niños difuntos, el día primero de noviembre
a los grandes y el dos para todos. Del día 3, propiamente al
6 o más; existe un intercambio de ofrendas, con un símbolo
de existencia aún del ausente, por lo que en la ofrenda colocan
todo aquello que le gustaba en vida, lo mismo que lo usaba.
Al colocar en la mesa junto al altar las ofrendas, van
rezando y al mismo tiempo que colocan, invocan al difunto y lo dedican
al ausente, según corresponda, teniendo la variedad según
el rango familiar y los gustos respectivos. Colocan collares de flores,
ceras, veladoras o velas. Los collares de flores son para que el difunto
al llegar como visitante distinguido, se enflore. Colocan chiquihuites
o canastos con tamales de mole, agrios, espinosos, fruta, pan, mole en cajetes
o utensilios de barro, huicoles con agua, refino, alguno que otro ropaje,
pero sobre todo el, guajolote que será condimentado según
la economía familiar; acompañado del mole y tamales agrios.
Para los niños difuntos colocan dulces, juguetes
de barro, alimentos para niños sin distinción de bautizo.
Del día 2 al 15 de noviembre, se festeja con música
si es posible, yendo al panteón el día 2 de noviembre
y después a los 15 días que llaman REQUIA, llevando nuevamente
ofrendas a las tumbas para colocarlas sobre ellas, y otra vez dedicando
cada ofrenda a cada difunto según los gustos que tuvieron en
vida y el rango familiar:
Dentro de los días de feria de Zacatlán,
Pue., San Miguel Tenango; tiene un día especial para su misa
y pequeña peregrinación.
A través del tiempo; se ha perdido una pequeña
canción que traducida dice:
"Corre borreguito que la varita te va a alcanzar,
Corre borreguito que la varita te va a pegar... "
Así como las oraciones que en mexicano o náhuatl,
repetían en sus rezos.
El "malacate" (Malácatl), es un instrumento rudimentario
para hilar, por lo qué en una ocasión presentaron el
bailable con esa denominación, aunque hacemos notar que fue un
simulacro de actividades, por lo que no aseguramos su originalidad. En
este bailable se simula el hilar o tejer, de ofrecer flores (collares)
y de elaborar artefactos de barro al ritmo de cadenciosa música
y cantando:
Te'huan ti macehualtin de to altipeg
guan to allaguan tic mati it chihuasque,
ica cualtzitzi y tiamachtzitzi
tien ic occica ic niqui icpiazque.
Ican malácatl tic tzigua in to' mitzi,
niman ti quiquiti in to cuatzitzi,
in to colelo tech meca to nacatzi
iguan to' mitzi tlen tic mo quentizque.
Ican zoquitzi tic chiguan comaltzintzi
ica it quicuxitia in to ¡' tacatzitzi
noluqui it quin chigua in to' a' patzitzi
campa it quicuxitia in to yetzitzi.
Respetamos la escritura de la hoja mimeografiada que
nos obsequiaron, considerando que tal vez solamente se escribió
conforme los sonidos escuchados; por la falta del dominio de la
gramática náhuatl, pero en su traducción es:
Somos inditos y de Tenango
que los jorongos sabemos tejer;
con bellas grecas muy diferentes
que los de afuera quieren tener.
El malacate hila la lana
y para tejer nuestro huipil,
y el borreguito nos da camita y la lanita para vestir.
Con el barrito hacemos comales
para cocer los itacatítos, también
hacemos bellos (nuestros) apaxtles
donde cocemos los frijolitos
La originalidad de este bailable y canto, si bien es
cierto que no dudados de su traducción, dejamos la investigación
para su aseveración. Nuestra monografía mínima,
fuera dé innecesarias modestias, hasta donde sabemos es la primera,
de ahí que ya haya sido utilizada en diversos trabajos de estudio,
recepcionales y le han tomado datos por diferentes personas, esperando
que la conveniencia de usarla sea la adecuada.
RELATO TRADICIONAL
SOBRE LA FORMA EN QUE LLEGA A REALIZARSE UN MATRIMONIO
EN SAN MIGUEL TENANGO
La serie de actividades para la realización del
matrimonio en la comunidad, le denominan "concierto".
Según los informes actuales, esta tradición
se ha perdido, sin embargo hace algunos años (1973), de manera
esporádica aún se realizaba, y al recurrir para conocer
lo concerniente; con las personas de la comunidad, encontramos lo
siguiente:
El término "concierto" no tiene ninguna relación
con el término náhuatl "tetlapalol";que significa
saludo, de no ser que sirva como base del concepto concertación,
pero sea cual fuere su definición, tradicionalmente en el
pueblo de San Miguel Tenango, para verificarse un matrimonio, no tenían
la necesidad de dirigirse palabras amorosas los jóvenes, bastaba
con el hecho de encontrarse en algún lugar y el joven dirigiera
una mirada a la muchacha para saber su respuesta.
Si la muchacha no levantara la vista, era una señal
negativa, pero si levantaba la vista y la dirigía al joven
con una sonrisa, la señal era de correspondencia. Siendo
un pueblo pequeño, todas las familias se conocían
en varios aspectos: posición social, trabajo y su ingreso
económico, por lo que no había investigación
social de padres; ni de uno ni de otros.
Bajo la señal de correspondencia, el joven comenta
a sus padres lo acontecido y de la muchacha de quien se trata. Los
padres proceden a interrogar al joven sobre el pensamiento que tiene",
y si responde a afirmativamente que fue al recibir la demostración
fue muestra de aprecio y está dispuesto a unirse a ella, prometiendo
no pensar en otra más, al mismo tiempo que pide a sus padres
lo ayuden para solicitarla, se inician los preparativos necesarios.
Los padres del joven no se oponen ni obstaculizan la
petición, por lo que para iniciar, fijan un plazo, vencido
éste, se disponen padres e hijo para presentarse ante los
padres y la muchacha elegida para hacer el pedimento y unir a los jóvenes.
Para presentarse; preparan un "chiquihuite" lleno de
pan, otro de panela, unos dos o tres litros de "refino" y un litro
de licor de limón y otro de canela sin faltar el chiquihuite
lleno de rosarios grandes de flores (coaxcaxóchiti) y otras pequeñas
que son coronas de flores que son propiamente para las mujeres, quedando
depositadas en la cabeza. Aparte de esto llevan más refino y licores
para brindar padres e hijos en caso de que la muchacha acepte y desde luego
si los padres aceptan.
Estando todo listo se dirigen a la casa de la muchacha.
Llegan y saludan desde el exterior de la casa, generalmente se realiza
aproximadamente de las 6 de la tarde en adelante. Solicitan permiso
para entrar y si la conceden entran los visitantes buscando en primer
término algún altar o en su defecto donde se encuentre
la imagen de algún santo, virgen o cristo. Se arrodillan ante
la imagen, se persignan, rezan aproximadamente de 30 a 40 minutos.
Terminan, se levantan y saludan de mano a todas las personas que se encuentran
al interior y a las del exterior silo existen, en seguida se arrodillan
pero ahora .ante los padres de la muchacha, tanto los padres del joven
como él y piden infinidad de perdones hasta el grado, en ocasiones,
de llorar.
Otra vez, y como si fuera un saludo distinto, se saludan
en esta caso padre con padre y madre con madre, colocando la mano
derecha sobre el hombro izquierdo, se cruzan las cabezas sin dejar
de pedir "perdón"; y siguiendo el ceremonial, se saludan, ahora
padre del joven con la madre de la muchacha y viceversa.
Después de estos saludos, el joven pasa a pedir
perdón ante los padres de la muchacha, se arrodilla ante
ellos, toma una con ambas manos, las besa y sollozando pide perdón,
hasta, que los padres de la muchacha lo levanta, implicando con esto
una buena señal y esperanzas para el joven.
Los padres de la muchacha lo calman y brindan asiento
a los padres del joven junto con él.
Al terminar de rezar y levantarse,^ en términos
del español, dicen aproximadamente los siguiente: "hemos
llegado a la casa de dios y nuestra madre María Santísima
y después usted, arrodillados ante su presencia para pedir
infinidad de perdones, ya que traemos una causa que quizá a
ustedes les moleste. No somos acreedores de entrar ante esta casa de
Dios y nuestra madre María Santísima, por ello nuevamente
pedimos perdón ante ustedes y ante Dios y ante nuestra madre
María Santísima; rogamos a ustedes con todas la fuerzas
de nuestro corazón que la causa que nos trae sea disculpada
y perdonada, rogando a ustedes igualmente sea bien recibida y no haya
disgusto, pidiendo a Dios nuestro señor y a nuestra madre María
Santísima que en caso de que nuestra presencia les cause coraje,
haga que este coraje se convierta en paciencia y escuchen la causa
que nos trae".
Contestan los padres de la muchacha: "Hijos de Dios,
hijos de María Santísima; no han llegado a esta casa
burlándose o trayendo disgusto que nos pueda causar coraje
o para traernos mal, han llegado a esta casa de Dios bendiciéndola
y pidiendo perdones a El; y nosotros no tenemos que perdonarles,
no tenemos de qué hacerlo, por lo contrario, tomen asiento
y expongan lo que desean..."
Los padres del joven inician la solicitud: "Dios perdonó
a sus enemigos y nosotros también pedimos perdón ante
ustedes, porque hemos llegado a esta casa de Dios y de María
Santísima y ante ustedes para pedirles que su hijita... (nombre
de la muchacha)... sea concedida a nuestro hijo que presente está,
ésta niña de Dios y María Santísima, les
prometemos que no le faltará nada, estará bien cuidadita
como o más que si estuviera en su casa..."
Continúan: "Hemos preguntado a nuestro hijito
el porqué quiso a esta niña de Dios y nos ha dado
todas las satisfacciones, siendo por ello que nos acercamos a esta
casa de Dios y ante ustedes para conocer la respuesta que nos den..."
Se vuelven a arrodillar padres e hijo solicitantes; pidiendo
disculpas y perdones, en tanto los padres de la solicitada los
levantan con todos los honores, les piden que tomen asiento y se
dirigen al joven; haciendo las siguientes preguntas: "Hijo de Dios,
hijo de María Santísima ¿Cuáles son
las señales que nuestra hija tedió para llegar a esta
tasa? El joven indica la señal inicial y sigue el interrogatorio:
"¿Y en este caso; qué pensamiento tienes para nuestra
hija...?El joven contesta: "Para su hijita de Dios y de ustedes; pienso
y siento que la "adoro", que si a mí me la conceden, será
mi compañera inseparable, le demostraré amor como a mi
propia madre, jurándoles ante Dios nuestro señor y ante
la virgen María que trabajaré, me sacrificaré
porque no le falte nada y porque ella será la única mujer
por quien me entregaré de lleno hasta que Dios, nuestro señor
as lo determine..."
Los padres de la solicitada entonces se dlrlgen a su
hija: "Y tú hija querida has dado la señal que tu
pretendiente nos informa ¿Sientes aprecio por él...?
Antes de contestar, se arrodilla ante sus padres, les
pide perdón, los abraza, les besa la mano y contesta la muchacha:
"Si siento aprecio por él y por eso me encuentro dispuesta
a seguirlo, cuidarlo, ver por él, prometiendo ante todos ustedes
ser fiel a él hasta que Dios y la virgen María nos quite
la vida..," (Todo esto se realiza con la emotividad de nuestra raíz
priori enia).
Después de la respuesta de la solicitud de los
padres se dirigen a los tres solicitantes manifestando: "Hemos escuchado
las determinaciones de nuestros hijos y nosotros no tenemos porque
descomponer las disposiciones de Dios nuestro señor, darnos
el consentimiento para que nuestra hija tome como compañero
al hijo de Dios y de ustedes..."
Inician una serie de recomendaciones para ambos jóvenes,
en donde se incluyen pedimentos en beneficio de la muchacha y al
terminar, los padres y el joven se arrodillan nuevamente y juran cumplir
y llevar a cabo lo que los padres de la muchacha indican.
Pasando esto, con manifestaciones de respeto; entregan
los solicitantes todo lo que llevan para los padres de la novia.
El recibimiento se hace con los padres y la novia al mismo tiempo
y en seguida empiezan a enflorar con los collares, dialogando con
respeto y exquisitez, con una conversación realmente especial.
Sigue el acuerdo sobre las normas a que deberán
sujetarse los padres del solicitante y él mismo, para llegar
propiamente al "Tetla palol" o "concierto". La unión que
conocemos como civil y eclesiástica, queda a la consideración
de la pareja, según los padres, esto es para legitimar a los
hijos.
Al llegar el plazo convenido para cerrarse la boda, los
padres del joven deben tener listo un borrego más o menos
grande; pero que tenga cuatro cuernos al que llaman "obispo" (ignoramos
el por qué). Los invitados son los más allegados, familiares
y compadres.
Todos los invitados al salir de la casa del novio; rumbo
a la casa de la novia, deben dejar preparado una buena cantidad de
mole de guajolote y tamales especialmente agrios esto es porque; en
primer lugar le quitan lo picoso al mole y en segunda tardan en su
descomposición.
Al ir a la casa de la novia, deben ir dos personas encargadas
del borrego, dos personas con guajolote cada una, personas que carguen
los chiquihuites de tamales, dos tercios de leña, pan, panela,
suficiente refino, licor de limón y canela, dos botijas de,"tepache"
que se prepara con ocho o diez días de anticipación por
lo que también embriaga, rosarios o collares de flores, coronas
de flores, pero lo característico es que. desde la salida
de la casa del .novio, todos deben ir bailando, gritando, alegrándose
con la compañía de la música que se ejecuta con
una guitarra y un violín, con ritmos que se les llama "huapangos".
Llegan a la casa de la novia con bullicio enorme, bailan,
gritan, demuestran su alegría, tocan música alegre
unos minutos hasta que dan la orden de callarse, y desde el patio de
la casa de la novia, los padres del joven solicitan permiso para penetrar
al hogar.
Concedido el permiso entran respetuosamente y buscan
el altar o alguna imagen, se arrodillan, se persignan, rezan, se
levantan y saludan, primero a los jefes de familia, y después
a la concurrencia invitada por la novia. Hecho el saludo, empiezan
a colocar los collares de flores a la gente de la casa de la novia,
principiando por los padres y la novia, pero conforme van colocando
los "xochicoxcame", van pidiendo disculpas y perdones y al final, nuevamente
se saludan los padres de la pareja con el cruzamiento de brazos y cabeza,
diciéndose cosas sencillas para que al término de esto,
los padres, amigos, familiares e invitados del novio, hagan entrega
de lo que llevan a los padres de la novia.
Estas actividades son también en la tarde y se
repite; casi en su totalidad, el ceremonial del pedimento. Después
de la entrega, de los objetos, los invitados del novio, son invitados
a comer, no sin antes ingerir las bebidas embriagantes. Al terminar dan
las gracias y se inicia el baile en la casa de la novia; que dura toda
la noche, para que, al día siguiente, muy tempranito se dispongan
a salir los padres del muchacho, el novio y sus invitados de la casa de
la novia.
Antes de salir, los padres de la muchacha bendicen a
su hija y le dan consejos para entregarla a los padres del novio
delante de los presentes. Padres de la novia, invitados y familiares
se unen al grupo de los padres del novio y se encaminan hasta la casa
del joven, lugar donde prosiguen con la fiesta y en donde en sí,
formalizan un nuevo hogar.
La novia se integra de inmediato a los quehaceres domésticos,
atendiendo a los invitados de la fiesta que, según la disposición
económica, sobre todo del joven, dura dos o más días,
hasta que todos se retiran, dejando a la nueva pareja con sus decisiones,
y quedando también a su criterio y condiciones, el contrato
nupcial por lo civil y su religión.
Durante nuestra estancia en la comunidad, aproximadamente
de dos años con sus meses, sin una finalidad de investigación
propia o apropiada, sin un método o técnica de investigación
científica, reunimos el material que hemos ido presentando,
y en donde es justo reconocer el apoyo y ayuda en la recopilación
de datos de la Profra. Gloria Lilia Fuentes Cruz, así como
al Profr. Ernesto Luna H., por sus datos, a "Cirenita", esposa del
Cap. Porfirio Hernández O., fallecida en 1978, a su "auxiliar";
Juanita quien nos hablaba en mexicano (náhuatl) y a todas las
personas que de una manera o de otra nos ofrecieron desinteresadamente
su colaboración, así como al Profr. Enrique Cordero y
Torres, quien nos orientó para ir conformando el trabajo.
Sin ningún afán premeditado, dejamos a
quien se interese, la rectificación, ratificación,
disminución o aumento de la investigación realizada
sin el profesionalismo requerido, y juzgue el lector, solamente la
intención sencilla de rescatar algo de los nuestro, parte de
una de nuestras raíces que se han ido abandonando.
Insertamos, como parte de una investigación casi
empírica, algunos términos más comunes; desde
luego, bajo la aclaración de no utilizarlas normas lingüísticas
apropiadas del náhuatl o mexicano; como algunos le llaman,
sino que simple y sencillamente, bajo la forma de escucharse.
DICCIONARIO BREVE DE TERMINOS COMUNES NUSADOS EN
SAN MIGUEL TENANGO
Tzse-no Palabra usada como saludo,
preguntar si están, se antepone al saludo.
Tonaltitizino Buenos días
Tlólac Tarde
Totazi mitzmaotlacocolili o cachi Dios,
nuestro padre te regale y le dé más.
Tlatotonía Hace calor, caliente
Tlazezella Hace frío, enfría
Te, téhuatl, tehuatzin Pronombre
personal Tú, usted.
Amo No
Ni En ocasiones se utiliza como negación.
Téhuan Pronombre personal Nosotros
Yéhuan Pronombre personal Ellos
Nican Aquí
Mitoi tía Baile, mitotis, va
a bailar
Namictía, namíctis Se
casa, ni mo nacmitis: Me voy a casar, lo, la caso.
Namictía También se usa
como encontrar
Hizca Ríe
Nov qui También
Tlácatl Nombre
Cihuatl Mujer
Tiquiti, xtiquiti Trabaja, trabajar,
ve a trabajar, trabajo
Tlacoa Compra
Tlácua Come
Ni mayana Tengo hambre
Patla, xpatla Cambia, ve a cambiar,
cambiar
Tipeti, tépetl Monte. Cerro,
montaña
No pílhuan Mis hijos
Nochan Mi casa
No tlahuan, tláncoch Mis muelas,
mis dientes
Tláhuan, tláhuanqui Borracho,
está borracho, se está emborrachando
Cámac Boca
No ténchol Mi barba
Ixtololo Ojo, ojos, no ixtololo: mis
ojos
Notzon Mi pelo, mi cabello
Mauan Manos, ma: mano, mo ma: tu mano
Nozíuan Mis pies
Ni mistlazótla Yo te quiero
(usado también como sinónimo de amor y de amar)
Míquetl Muerto, muerte o momiquili:
se murió (omimiquili)
Ilhícatl, ilhúicatl, ilhúicac
Cielo, usado según las expresiones
Miztli Luna (usado también como
mes)
Tónatl Sol, hace sol
Cochi Duerme, cochiquictía:
lo duerme
Huéyatl Agua grande, río
grande
Cocóa Duele, nichcocóa:
me duele
Coshtoc Está durmiendo
Amoxtla tla cuilo No estés escribiendo
nada más, Amo tlacuilo: no escribas, no rayes, no pintes
Xtlapalo Saluda
Amatl Papel
Oc mácac Le dio, oc cuili: le
quitó
Ocuilli Gusano
Xío Vete
Huiqui, Xhuiqui Ven
O tía, oh tiyaya Fuiste, ibas
Tleno Qué, mande usted, qué
cosa
Moztlazinco Hasta mañana, adiós,
con permiso, hasta luego (según la expresión)
Amo tle De nada
Que namiztica Cómo está
usted
Notza, xnotza Llama, habla, háblale
(según la expresión)
Xmalti Lávate, báñate
Mococoa Se enferma, está enfermo,
le duele
Xmotlaquenti Tápate, tapar
Tlaquen Vestido, tapar
Yolo Corazón, en medio, hueso
de fruta (según la expresión)
Yécac Nariz
Yácac Cara
Nacas Oreja, nacashuan: orejas, sus
orejas
Mapilhuan Dedos
Témpil Lengua
Itzcuintli Perro. Mizton: gato. Quimich:
ratón
Ixcatl Oveja
Tzontecon Cabeza
Pitla Peina, mocue: tu falda
Cózcatl Collar, cuenta, rosario
Tlatzoma Cose (costura)
Xmotlatli Siéntate
Nich napalo Abrázame, me abrazo
Cáxitl Cajete, plato de barro,
cómitl: cántaro, olla
Tlácuatl Comida
Tlapaca Lava, está lavando
Xchihua Hacer, haces, haz
Cónetl Muchacho, niño
Ixpoca Su hija, hija
Ixpoca cónetl Muchacha, niña
Tlatzi Tío
Tizcauh Servidor, criado
Tizini Servidora, criada
Co col, cocoltzi Abuelo, abuelito,
mo cocoltzi: tu abuelito
Neca Ese, esa, eso
Mapipichoa Chifla, chiflar, (se usa
a veces para decir: se besa)
Quilcahua Olvida, se olvida
Niqui, nequi Querer, quiero
Siauh, osiauic Cansarse, se cansó
Niqu ninimis Voy a caminar, camino,
caminar
Choca Llora
Tléca Por qué
Nican ca Aquí ésta
Amo catqui No está
Oh ya Se fue
Nech maca, nich maca Dame
Canin tío A dónde vas
Xnotza Llámalo
Ix quitza Sálte, ix quiza ompa:
salte de ahí
Amo nihuitz No vengo, no llego
Tiohue Vamos
Xcon ita Míralo, vea, mire usted
Xcon caqui Oígalo, oiga usted
Nican tonca Aquí está
usted
Tlazalo cuali Aprende bien, aprendió
bien
Púitl Leña (cuahuitl:
madera, árbol)
Tlitl Lumbre
Tinixtli Cal, ceniza, carbón
Huelti Hermana
Nech maca mo ma Dame tu mano
Quen amo Como no
Quema Sí
Xic cahua Déjalo
Chicahuac Fuerte
Nochtin Todos
Chichiltic Rojo
Tlític Negro
Xopiláltic Azul
Xoxóctic Verde, inmaduro
Coztic Amarillo
Huexólotl Guajolote, cáxtil:
gallina
Xócotl Manzana
Tótol, totoli Totola, totole
Pízotl Cochino
Nácatl Carne
Mahuiltía Juega
Yo tla mixten Ya se nubló
Totóltil Huevo
Xmoteca Acuéstate
Ixcame Borregos
Tilhuílotl Botella
Tentzome Chivos
Tlaxcal Tortilla, tlaxcalme: tortillas
Que quetzol Talón, carcañal
Huicol Vasija de barro, generalmente
para agua
Tlacaxote Vasija para muchas cosas
Tecáxitl Tecajete
Apaxtli Vasija para acarreo de agua
o guardar agua
Xalo Jarro
Mítlatl Metate
Ocaztli Artefacto que sirve para raspar
Xícatl Jícara. A
veces se usa este artefacto para guardar tortillas
Huiliti Artefacto colgante para colocar
objetos de cocina
La lista de términos es abundante, por lo que
tratamos solamente de mostrar las más usuales, y considerando
no dominar la lingüística náhuatl, ponemos a
su alcance algunas notas, por ejemplo, debemos considerarla X con
sonidos de SH, la letra H, es aspirada por lo que le da un juego de
sonido G suave, y algo muy importante, la lengua es de acentuación
GRAVE.
El náhuatl o cualquier idioma o dialecto de nuestro
país, con sus características, es rico en sonoridad,
en matices y en simbolismos e imágenes, por lo que nos resulta
en variadas circunstancias, incomprensible, complejo y aburrido,
difícil y risible, por lo que se le ha ido relegando, para
perderse en la pirámide social en donde estamos inmersos.
Camino a San Miguel
Tenango
(relato)
Determinar la historia de una región parece ser
una simple cuestión de razonamiento: uno debe considerar el
tiempo, la estación, la moda y el momento psicológico
y se puede concluir que siendo así las cosas, en un ambiente
equis, puede suceder tal o cual acontecimiento.
Entonces, de esta manera, debemos tomar
en cuenta un determinado clima y un determinado ambiente.
San Miguel Tenango es una pequeña
comunidad que se desenvuelve hartamente dentro del Municipio de Zacatlán,
al cual pertenece, y su historia, que no la han hecho ellos, sino que
la soportan, como deben de soportar la agreste geografía en
la cual se desenvuelven, recordemos, además, que la historia,
está en función de la geografía.
Estos hombres de las montañas,
por años, han tratado de corregir lo que la geografía
ha hecho en su entorno, y obrando así, han horadado sus montes,
han desviado su río, la han cubierto con un puente, y por
aquí y por allá se ven sus laderas que marean, con una
que otra choza que asoma entre la hierba, entre el boscaje que el hombre
derriba a punta de hachazos, dejando al descubierto enormes costras
que lastiman, como si fueran costras que se formaran en el cuerpo por
las serias lastimaduras que se hacen. Son los golpes de la vida,
dirán sus habitantes, pero de alguna forma derrumban su propia
vida. Es la acostumbrada forma de ser los pueblos que no tienen conciencia
de su propio valer, de lo que tienen y de lo que malgastan tan seriamente
sin importar el futuro de sus hijos, viven tan sólo su propio
presente. Mil ejemplos no bastarán para regresar a la vida simple
y sencilla, para sentir de la naturaleza el respeto por ella.
Tenango se presenta a la vista de Zacatlán,
desde su imponente barranca de los jilgueros, como un poblado al alcance
de las manos, se divisa tan cerca, cosa de cinco kilómetros,
pero para ir hasta aquel lugar, debe uno de andar por sinuosos caminos,
llenos de luguriante vegetación, y son trece kilómetros
en el que uno se extasía en las maravillas de la naturaleza,
flores de hermosos colores, piedras de caprichosas formas, laderas que
parecen derretirse de puro gusto, veredas serpenteantes que las gentes
sencillas de Tenango han formado a través de cientos de años
de un ir y venir a diario a vender sus variados productos artesanales que
con reconsiderada ternura sus manos han elaborado.
El cielo, cuando la naturaleza la permite, es de un hermoso
color azul transparente, que parece dilatarse en el horizonte como
un gran manto de dulzura que pareciera que cubriera a sus hijos con
su extensa ternura de matices, y es entonces que el águila, se
eleva más allá de las montañas por donde San Miguel
Tenango se extiende, y las avecillas de mil variados nombres, cantan y
alegran con sus trinos a la fecunda naturaleza que todo lo cubre, y altas,
muy altas se encuentran desgranando sus cantos llenos de euforia y descienden
como sonora llovizna de felicidad. Un sol grande y bueno aparece, y con
el regocijo de los días festivos inunda las montañas, y estas,
muy erguidas, miran al cielo y sonríen, porque son sostenidas por
ese sol glorioso, la mañana es maravillosamente rubia, quedando
inmóvil, transido por la belleza que le rodea. Y mucha gente,
admira ese paisaje maravilloso que alienta un estado de gracia, emocionada
la gente, se vuelve una en su seno candoroso, y entonces el panal del
cielo exprime sus mieles de lumbre que guiñan en el rocío
al levantar la mañana. Y al caminar hacia Tenango, uno se abstrae
mirando hacia alturas imprecisas, mientras el camino se convierte en modorra,
hasta el tiempo parece quedarse paralizado. Las veredas se tienden
en la soledad como un gesto de espera, y todo se muestra en carne viva
y retorciéndose al sol. Los gruesos árboles permanecen inalterables,
escuchándose en la lejanía, el incesante repiqueteo del
pájaro carpintero, las piedrecillas ruedan al abismo cuando camina
uno por ellas, mientras que extraños animales parecidos a enormes
saurios se encuentran adheridos a las rocas, como mineralizados,
recelando con sus ojillos de chispas, y sobre su piel de lumbre derretida
espejea un hervor de sol.. Bajar el monte, es hallarse con la frescura
y con el paisaje que se agobia al sol, y parece familiar, tan antiguo,
tan caduco, tan nuevo al irlo descubriendo, bajar el monte, es contemplarlo
con el alma, y por comunión espiritual, pareciera cundir sobre la
faz amiga, acentuando su quietud y su sopor. Subir el monte que lleva a
Tenango, es como subir la cúpula azul del cielo en finísima
transparencia y es cuando el sol trama sus nostalgias, las laderas se sienten
solas y en silencio, y es un silencio hondo, atento de sí mismo,
flotando un hálito de misterio. El paisaje todo tenanguense
se paraliza en un gesto expectante bajo un soplo de eternidad y es entonces
que el azul del cielo se empieza a desvanecer, va palideciendo y entre las
cenizas de las nubes, el sol se oculta. Pasa un ave parda con vuelo cauteloso
y es entonces que la soledad se siente no como una soledad aterradora, sino
como algo que ilumina y llena de regocijo. Y aquí la tarde arría
sus banderas de luz el día, surgiendo el signo de admiración
que acentúa la emoción del paisaje y del momento y parece que
se pone serio y triste y deteniéndose el tiempo, expresa su eternidad.
El sol, cuando el clima lo quiere, se la pasa trabajando en sus montañas,
donde es ancho y generoso, pues desde temprano se ha asomado por sobre las
tapias de madera o carrizo por donde se asoma disipando hasta la última
sombra del más oculto rincón, y sonriendo alegre, enjuaga
con mucha ternura el rocío que parece a punto de llorar, luego, barniza
a las abejas que revolotean afanosas, y se ha dado tiempo para jugar con
el agua del río, donde beben, se bañan los gorriones, y recortado
siluetas de sombra a las planta. Al mediodía, ya se ha elevado hasta
el cenit para ver mejor su jardín de montañas y asegurarse
de que nada ha olvidado en él, es entonces que su lluvia vertical
lo inunda de brillos y retoques, haciendo vibrarlo todo en un estremecimiento
de vida pujante y de colores, los escarabajos atraviesan los senderos, queriendo
llevarse a cuestas todo el sol, pero se les derrama por todos lados en chorreantes
reflejos. El que se ondula y se riza es el viento que huele
a un olor húmedo y dulzón. En el entorno todo parece
dormitar, y sólo hay silencio y quietud, algunas moscas vuelan lentas
y distraídas, encendiéndose en tornasoles y repitiendo incansables
los mismos giros. Las montañas, se sienten huérfanas
de sol y pensando en él, se recogen un poco cansadamente en una
penumbra hecha de sombra y misterio, y se duerme en olor de tierra mojada.
Tenango está tapizado de vegetación y por
aquí por allá se pueden ver terrenos llenos de verduras,
procurando extender sus dominios sobre las laderas de los montes y
recodos, y esos campos rayados muestran la feracidad del suelo..
maíz, frijol, haba, cebada, alberjón, creciendo en medio
de ellos el sublime manzano, el ciruelo, la pera, el durazno, el ahuacate,
que son los principales productos. Tupidos yerbazales erizan la ribera
del río San Miguel que son hermoseados por la olorosa madreselva,
que abrazando las plantas forma chocitas y pináculos de coloridas
campanillas.
En San Miguel Tenango crece bien todo clase de plantas
y mucho prosperan los pinos y oyameles, chimancipares y encinos,
que son utilizados por sus habitantes para construir sus chozas y
para hacer leña que luego venden.
Los tenanguenses son dados a tener animales de granja como
pollos, patos, gansos, que son acechados por las martas, cacomixtles
y otros depredadores; también tienen ganado porcino,
y el cazador descubre conejos patos, armadillos, garza de río,
gavilán, ardillas, armadillos, tejones, mapaches, coyote,
puma tigrillos, zorras, y demás; y en su tiempo hienden el
aire multitud de aves que picotean el terreno convirtiéndolo
en criba.
Y entre las hierbas que crecen a la orilla del río
de San Miguel se pueden encontrar una gran cantidad de vida tan variada
como ajolotes, ranas, sapos, también punzan los mosquitos, y
una serie de insectos que se precipitan sobre el fondo para atrapar
a aquellos que les servirán de alimento. Y en el mismo río,
más allá, se pueden escuchar graznidos de aves extrañas
como los pinzones, garzas pequeñas, avesfrías y otras
aves ribereñas; también hay rapaces gavilanes, nocturnos
mochuelos y silenciosos buhos, en alguna parte. Algunos habitantes
dicen que en otra época fueron admiradas y cazadas aves mayores,
traídas por el viento de alguna región de más
allá de la sierra. También hay aves de un cantar suavísimo
que parecen entonar la divina armonía del universo, lamentando
quizá que otra semejante no venga a endulzar los libres corazones
de los hombres.
Por lo regular, en ésta región se levantan
espesas neblinas que lo cubren todo, como si fuera un manto de muselina
gris que cubriera a la pudorosa novia de las miradas de sus eternos
admiradores que llegan a ella para arrancarle sus secretos, para hacerla
suya a un tiempo, pues hemos llegado hasta aquí por el sendero
que nos ha traído la sugestión de distancias, de lejanías,
de lugares y gentes que dejamos atrás. Y ella se nos muestra alargándose
por la soledad de sus montes y campos que parecen colgarse de sus laderas,
y su sola presencia atenúa esa soledad de los campos y montes
con la promesa de que alguna los transite; y si yendo de camino inquirimos
acerca de un sitio determinado y alguien nos indica una senda, al mirarla,
la vemos como una continuación del índice que nos las señaló.
Y es en la sima de la llamada Sierra de Zacatlán,
donde casas de adobe y chozas se esparcen a un lado del llamado cerro
de la antena, en que humilde y arrinconada entre pinos, oyameles y
encinos, que se encuentra el pueblo de San Miguel Tenango,
Aquí, en este pueblo esparcido de origen nahoa hemos
preguntado que significa Tenango, y apenas se nos aclara diciendo
que proviene de Tenamitl que significa muro o muralla y Co, en; y que
por lo tanto, se debe de entender como “lugar amurallado o fortificado”,
así pues, el campesino, madruga como un buen labrador, y apenas
aclara sale del pueblo, sus caminos son transitados y maltratados por
toda suerte de personas y toda clase de bestias, avanzando entre hierbas,
basura y desperdicios. Por eso es que el tenanguense se apresura y trata
de alejarse, y a medida que lo hace parece sentirse más limpio, luego
camina sobre pastos y andando todavía, lo orillan algunas hierbas
florecidas. El habitante baja de su pueblo tras breves descansos, se estira
hasta llegar al río y aunque el agua es somera, no lo traspone,
se detiene y, tenido parece aguardar. Pero el río se ríe de
él con toda el agua, y ésta, a su vez, ríe con toda
la luz del sol que resplandece en el cenit.
San Miguel Tenango parece sonreír cuando despierta
mostrando toda su dentadura de puro contento, la gente va y viene
por sus senderos como pequeñas hormigas que a lo lejos se pierden
llegando hasta su río en el fondo de la inmensa barranca que
los rodea, al llegar ahí, pone en fila y a distancia de un paso
una de otra, varias piedras de superficie aplanada, y es entonces que
el río ya no se ríe de él, es burlado por el sendero
que prosigue contento.
Cuando la gente viene de San Miguel Tenango hacia Zacatlán
u otras poblaciones ya cercanas o lejanas, le es difícil empinarse;
además, en partes, pierde su lisura y huella al borrarse el
rastro. Duda, vacila y retrocede como si cayera en la cuenta de que
ha equivocado el rumbo, como si pareciera haberse extraviado, pero se
orienta de nuevo y repta hasta alcanzar más altura y descansa
un momento para seguir luego su camino. Se diría, cuando lo vemos,
al detenerse y voltearse, para ver si en verdad el resto lo sigue,
es como si él fuera la cabeza de una gran serpiente, que de pronto,
se ha detenido y vuelve la cabeza para mirarse el lomo.
Después, porque el calor es ya intenso o la fatiga
le cuesta se esfuerza en alcanzar la cima de la loma, sobre la que
la llegar se detiene y descansa, y cuando hace viento o lluvia, arrastran
el polvo, que al caminar le forman callos. Pero al fin, ha llegado
a la explanada por donde discurre despreocupadamente al lado de un
arroyo juguetón y viejas ruinas le saludan cubiertas de vegetación,
pasa junto a un grupo de casas que han invadido la antigua plaza ceremonial
de sus antepasados, parece demorarse un rato, pero su camino y desde las
ramas de los pinos altos unos pájaros le cantan, baja por un camino
pedregoso hacia la barranca por donde cruza un puente el que cruza sonriente.
En su camino se cruza con otros hombres y mujeres y bestias que regresan
al pueblo a los cuales saluda en su idioma ancestral y se da prisa, y
trota que trota se acerca a Zacatlán repitiéndose las
penurias del comienzo: espinas, basura, desperdicios, maltrato de gente,
hasta que, al fin cansado, dolorido, casi deshecho, al llegar a las
primeras casas, le sale al encuentro una calle empedrada a medias, flanqueada
por árboles frutales, maíz, pinos, y en las sombras que
ya han caído sobre él, se arroja en ella y en la obscuridad
creciente, se borra, se pierde…
Pero San Miguel Tenango es mucho más, aparte de
estar situado sobre un alto borde que se alza en la margen derecha
del río Ajajalpan, este cerro donde se tiende la población
se derrama por la cuesta como una falda alzada, cuando se asciende por
sus senderos, a los lados hay pinos y piedras que afectan las formas de
cuantas cosas existen y cuantas cosas puedan existir algún día.
Y cuando el bello sol se ensoñorea de la falda parece que envuelve
en su lumbre las plantas espinas en flor, haciendo de él una
apoteosis de oro. Las abejas que vuelan parecen escamas de sol
y los insectos, gemas aladas, y cuando las lagartijas huyen al menor
ruido provocado parecen relámpagos color de esmeralda. Cuando
vemos toda esta maravilla de lo que forma la inmensa barranca, pensamos,
que tal vez ya era así desde los primeros días de la Creación,
desde el amanecer del mundo, caminando, podemos observar una muchedumbre
de minúsculos seres que se atropellan con gran aturdimiento sobre
escombros de larvas y huevecillos lechosos, una depredación, un
cataclismo inútil en es pequeño mundo feliz.
A tiempo que se asciende se va borrando
el sendero, acreciendo a cada paso la exuberante vegetación
y rocas vestidas de musgos, existiendo barrancos y precipicios que marean,
como acantilados de una costa bravía, planos fuertemente inclinados
por donde ruedan incesantes las rocas que se precipitan desde lo más
alto. Podemos encontrarnos, si no lo proponemos, encontrarnos con
una vena de agua que fluye rápida y rumorosa, entre guijarros;
vena cordial del cerro, rúbrica fresca que nos invita a deleitarla.
Y cuando alcanzamos la cumbre, más allá, el horizonte
se despliega sin solución de continuidad. Se notan las
faldas de otros cerros enormes, son distancias que subyugan, como lejanías
remotas y vagas. Y cielo, mucho cielo, su inmensidad y por él,
viajan nubes que parecen cernirse sobre las cimas de las cumbres, donde
parece haberse detenido el tiempo, todo lo que se quiera, toda la eternidad,
lo infinito y lo eterno. Y sobre las cumbres, que son los señores
del horizonte inmenso, un águila describe anchos círculos
morosos que acentúan esa grandiosidad. Mientras tanto, cuando
sobre ellas flotan aun las últimas pinceladas rojizas, hacia
abajo, la enorme barranca, la gran cavidad, el enorme hondón comienza
a tiznarse.
San Miguel Tenango está representado por un Presidente
Auxiliar, existiendo además una Agencia Subalterna del Ministerio
Público, un Juzgado de Paz, una Casa de la Cultura y un Comité
de Educación que está en contacto directo con la escuela.
Y como ya hemos visto, hay muchos días también llenos
de hermoso sol, pero su clima es húmedo, siendo las lluvias constantes.
Esta hermosa población nahoa limita al Norte con
la ranchería de Ayotla, al Sur con Yehuala, al Este con Otlatlán
y al Oeste con la ranchería de San Pedro, limitada por la
barranca que surge entre estas dos poblaciones.
La principal fuente de producción de los tenanguenses
es la agricultura, siendo sus tierras laborales de temporal, ya no
que no existen presas u otra manera de almacenar el agua que pudiera
servirles para la irrigación.
Los habitantes del lugar no cuentan con bodegas rurales,
por lo que los campesinos se ven en la necesidad de vender de inmediato
sus cosechas para satisfacer sus necesidades más apremiantes,
sin que por ello obtengan un precio justo a su esfuerzo.
Cuando miramos al pueblecito con su iglesia, su cancha
deportiva, y sus casas agrupadas, más allá, caminando
por sus calles onduladas, podemos notar más casas que parecen
obejas dispersas pastando en las faldas de sus cerros.
La mayoría de la casa del campesino indígena
tenanguense son de madera y teja, y cuando está recién
barridas dan una sensación de reposo en el trabajo intenso,
de paz hogareña, y huele a tierra mojada, a flores, a frutas,
y tras él se tiende, el huerto al que suceden las tierras laborables.
En estos sitios, los pájaros entonan la alabanza del día,
mientras las cigarras se desgarran enloquecidas en el afán de
ayudar al sol a pintar los frutos, la tierra laborable, el maíz
muestra su plena madurez, donde las espigas se inclinan reverentes en
un amplio saludo de áureos reflejos, también, en ocasiones
siembran alfalfa, que parece un mar verde. Pero otras casas parecen
acumuladores de basura, desperdicio, como si la gente estuviera cansada
de si misma, de su diario trajinar. Pero entonces, la tarde agobiada por
un cielo bajo y plomizo tiembla en el estremecimiento de la fina lluvia
que después arrecia. Tiembla la tarde en San Miguel envuelta en grises
y raídos tules de llovizna. En el ámbito brumoso y triste,
el horizonte se encuentra desleído, donde las distancias son imprecisas,
los árboles lloran goteras que caen pesadamente, resonando, se arrastran
por los surcos como hilos de aguas turbias y espesas que, por contraste,
hacen pensar en esas hebras cristalinas que bajan de los cerros, agua
menuda y vivaz que corre a saltitos canturreando alegre, feliz en su ignorado
destino hacia la barranca. Las faldas de los cerros donde hay tierras
labrantías parecen fríos y desiertos donde las ráfagas
insisten en su expresión de soledad y desamparo como si la ausencia
del sol fuese definitiva. La lluvia ahora arrecia, la mañana y
toda la tarde tirita mostrando su faz pálida como si desangrara
en un abandono que dura días, hasta que el sol como lumbre, vuelve
a salir.
La alimentación de los tenanguenses se basa en el
maíz que complementan con frijol y chile. Los viernes
es el día en que ésta gente va a Zacatlán al
mercado a hacer sus compras para toda la semana, la gente muy pocas
veces consume carne, a pesar detener aves de corral, marranos o borregos,
ya que casi siempre prefiere venderlos o para sus fiestas particulares.
La mujer tenanguense es el símbolo vivo que guarda
aun con respeto, devoción y celo, las tradiciones que ha heredado
de sus antepasados, portando con orgullo, con una sencillez que la
ennoblece, el cueitl negro de lana que ella, misma con una tenacidad
asombrosa ha elaborado con sus manos encallecidas por el duro trabajo
al que se ha sometido y que día a día, bajo el inclemente
sol y bajo el incesante clamor del cielo cuando derrama sus tristezas,
y que después convierte en alegrías en los sembradíos,
en los montes y en los pajarillos que alaban con sus trinos la bendición
que los tlaloques hacen sobre todo en las laderas que dejan escurrir como
bálsamos mágicos esa poción milagrosa que después
llegará al río, para brincar, para brillar con el sol,
para jugar con las rocas en choques impetuosos, para dejarse escurrir
por los ajolotes, para dejarse acariciar por las yerbas del fondo que
se encuentran en su seno sagrado donde todo es vida exuberante de luguriante
impetuosidad, y en este seno de arcanos misterios, donde vibra la ondulación
de la vida es de donde ha sacado, a modo de imitarla, la mujer de Tenango
que se ha convertido, en el símbolo viviente de la gloriosa historia
del pueblo que la ha visto nacer, y porque es zacateca, de vientos y
murmullos que atraviesa los árboles entonando su maravillosa canción
que ha convertido en tradición y costumbre en el cueitl negro
o falda que ellas mismas elaboran, al igual que la faja lila, negra
o roja ya que ha servido por generaciones para ceñirse la falda
antes mencionada, llevando con orgullo mal disimulado, un hermoso quixquemetl
blanco, que aunque sencillo tal vez en su elaboración, pero
que es el mismo que las mujeres, antes de la llegada de los españoles
utilizaban, en lo que ha cambiado en la actualidad, es que ahora llevan
una camisa bordada, y que en su totalidad usan huaraches, o zapatos
de plástico u otro material, afeando en cierta manera, este atuendo,
del que ya no muchas se sientes muy orgullosas en portarlo, pues ya
las mujeres jóvenes se empiezan a vestir de manera más
moderna, influenciadas tal vez, por los medios de comunicación,
y porque este exige, ir vestido de otra manera, digamos, “más
civilizada” para no ser objetos de desprecio, descriminación,
humillación, etc, por parte de las gentes que viven en las zonas
urbanas, que las ven como meros sujetos de curiosidad o folklorismo mal
entendido, dignas solamente para una foto del recuerdo del turista despistado.
POESIAS DE SAN
MIGUEL
SAN MIGUEL TENANGO
Pueblito chiquito.
Pueblito bonito que Dios
Te a dado de lindo vergel...
Vengo a cantarte Pueblito Risueño
Quisiera llevarte prendido en mi alma
Y en mi corazón.
Tus montes tan bellos,
Que chulas montañas,
Tus lindas mujeres que Dios te donó,
Tus aguas termales que son curativas,
Tus sabrosos tamales que son tradición,
Que bellos bordados de manos expertas,
Que lindos tus ojos parecen estrellas,
Parecen estrellas que el cielo bajó,
Pueblito querido, pueblito bonito
Te llevo en mi alma y en mi corazón.
TENANGO
Somos indios y de Tenango
Que los jorongos sabemos tejer,
Con bellas grecas muy diferentes
Que los de afuera quieren tener,
El malacate hila la lana
Y para tejer nuestro huipil,
Y el borreguito nos da carnita
Y la lanita para vestir,
Con el barrito hacemos comales
Para cocer los itacatitos,
También hacemos bellos apaxtles
Donde cocemos los frijolitos.
Anónimo
Versión popular
1997
Mito de la Creación
San Miguel Tenango
Hace mucho tiempo, en las primeras noches de esta tierra,
hubo hombres, los primeros hombres que habitaron aquí, vivían
en casas hechas por ellos, pero todo estaba oscuro, no había
luz, no había antorchas, no había con que alumbrarse,
no había siquiera fuego para ver, aquellos primeros hombres
vivían a obscuras, su reino eran las tinieblas llenas de
desesperanza y tristeza, pues nada podían ver, pero sabían
que eran ellos los que ahí estaban. No había sol como
ahora entonces. Eran los Primeros, así los conocieron nuestros
ancestros, nuestros antepasados, los que vivieron antes que nosotros.
En aquella tierra de tinieblas había aves de todos
los tamaños, con todos los nombres que surcaban aquel cielo
siempre oscuro y el que podían ver siempre que

querían.
De todos aquellos primeros hombres, sólo uno de
ellos conocía el secreto de la luz, pero era egoísta,
era avaro, sólo para él quería la luz, y la escondía,
la guardaba con tal celo que un día alguien se dio cuenta
de ello, que de tanto verla, develó el secreto de su existencia.
Aquella luz extraordinaria que revelaba la claridad del
día y las cosas que en ella se guardaban, la tenía en
tres cajitas de madera primorosamente adornadas y que con tanto celo
sólo quería para él.
Un ave, un águila fue quien presenció el
milagro de la luz y se enamoró de ella viendo que era hermosa,
clara, tibia y tan blanca que era imposible verla directamente.
Entonces los de antes, eran como dioses, hasta las aves
del cielo como los que vivían en tierra podían hacer
cosas que ahora se nos antojan como si fuera magia sorprendente. Esos
primeros hombres fueron los dioses que después conocimos porque
podían hacer cosas que ahora hemos olvidado.
Entonces el águila planeó como quitarle
esa luz para dársela a los hombres que vivían en constante
tiniebla. El hombre que escondía la luz para sí sólo,
tenía una hija que era muy hermosa y no quería que nadie
se casara con ella, pero sucedió que un día, la muchacha
tuvo que ir por agua a un manantial cercano, el águila tenía
el don de la transformación y que se convierte inmediatamente
en una aguja de pino. La muchacha al llegar al manantial y como tenía
mucha sed, tomó un jarro de agua y al poco tiempo ella quedó
embarazada.
Así y todo, pasó el tiempo mientras tanto;
el águila crecía dentro de la muchacha, mientras hacía
planes de cómo podría arrebatar las tres cajas maravillosas
donde se escondía el secreto de la luz que tanto le fascinara
y que quería para dársela a todos los hombres y perdieran
así su ignorancia de las cosas que les rodeaban
Al fin, después de muchos meses el bebé
nació en medio de la felicidad de la muchacha pero el nuevo
habitante de la casa era muy llorón y no dejaba dormir a sus abuelos,
ensayaron todas las cosas que podía haber para que los dejara
dormir, pero siempre fracasaban en sus intentos. El bebé lloraba
constantemente, entonces, después de haber agotado todos los recursos,
por fin se les ocurrió que si le daban una caja donde guardaban
su luz posiblemente el llanto del niño se aplacaría; y así
fue, en cuanto le dieron la caja al niño, que en realidad era el
águila transformada se puso muy contento y dejó de llorar.
Toda aquella tarde estuvo muy feliz jugando con su caja, entonces todos se
fueron a dormir, y en cuanto el bebé, es decir, el águila se
hubo cerciorado que todos dormían plácidamente, tomó
aquella cajita en sus manos y cuidadosamente la fue abriendo en medio de
la más grande emoción que pudiera existir en su corazón,
y en cuanto levantó un poco la tapa, ¡cientos de estrellas
salieron volando de la caja y se fueron por el agujero del humo y llegaron
hasta el cielo! ¡cuán maravillosos puntitos brillantes se podían
ver! Nadie sabía de donde habían llegado aquellas lucecitas
que les llenaba el corazón de esperanza y de una alegría
sin igual.
Aquel bebé donde habitaba el águila para
poder tener las otras dos cajas se puso a llorar de nuevo con más
brío molestando así a sus abuelos que no podían
dormir porque era tanto el ruido que hacía que fueron por otra
de las cajas y se la dieron. El bebé dejó de llorar de
inmediato, pue

s estaba muy contento de haber conseguido su segundo objetivo
y en cuanto todos se fueron a dormir abrió levemente la segunda
caja y de ella salió la luna volando hacia el cielo por el agujero
donde salía el humo cuando la muchacha cocinaba.
En todos los alrededores se quedaron con la boca abierta
al ver aquella enorme bola llena de luz y quedaron maravillados
de que un nuevo milagro se había producido y que poco a poco
iban percibiendo las cosas que antes ignoraban o que no podían
ver.
A la noche siguiente de todo esto, el águila bebé
se puso a llorar más fuerte que las noches anteriores, y lloró
tan fuerte que no tuvieron más remedio que darle la tercera
caja para que se callara. El niño estaba feliz y no lo podía
creer ¡había conseguido su objetivo! Ser el poseedor
de las tres cajitas donde se conservaba el secreto de la luz y que
daría a los hombres. Y en cuanto tuvo en sus manos el preciado
tesoro, ante los ojos de su madre y de sus asombrados abuelos se convirtió
de nuevo en águila, tomó la caja en su pico y salió
volando, ¡ahora si tenía toda la luz para los hombres!.
Los abuelos, cuando quisieron reaccionar, era demasiado
tarde, el águila volaba lejos de ellos!, pero no olvidaban que
eran grandes hechiceros. Y así enojados como estaban dirigieron
hacia el ave sus hechizos y la convirtieron en piedra y que es hoy la que
llamamos “La Peña del águila”, porque ahí tuvimos
nuestros orígenes, porque de ahí salieron nuestros antepasados:
Los Primeros.
Al convertirse en águila en una enorme peña,
soltó de su pico la cajita que llevaba sujeta y que al caer
sobre tierra se abrió la tapa y de ella salió el sol,
y todos se asustaron al ver aquel resplandor que casi los enceguecía
y corrieron a esconderse, unos a los bosques, otros en cuevas, otros
tras los arbustos y en lo árboles, en troncos huecos, otros
saltaron; así todos se encontraban sorprendidos y aturdidos
por todo aquello que veían por primera vez y fueron los que
se convirtieron en los animales y aves que habitan esos lugares y los
que ahora viven son los espíritus de aquellos que habitaron ahí
primero cuando el sol los asustó.
FOTOS DE SAN MIGUEL
TENANGO
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