Bendita la hora ne que la vida
permitió una estrella como tú en mi senda;
Bendita luz que palpita
en lo dulce de mi risa y en lo amargo de mi pena.
Bendito el sentimiento
que en nuestras almas hoy se da,
que no exige ser perfecto
sino uno mismo, así tal cual.
Por eso yo sonrío en mitad de mi llorar;
tú me tratas como un niño
cuando confundido ya no sé adónde andar,
porque tomas mi mano y ya sé el camino.
Sé que tú me quieres
y mi corazón te quiere igual,
y sabes que siempre tienes
en mis pensamientos tu lugar.
Tú yo por siempre dispuestos
a ir uno con el otro en cualquier situación,
tolerando, aceptándonos completos
sin importarnos nada, sólo el corazón.
Gracias infinitas ángel de mí,
porque ahora creo en la eternidad;
ahora sé de algo carente de fin:
El cariño verdadero que motiva la amistad.
Bendito seas ángel mío
por brindarme luz y abrigo,
por aceptarme como soy,
y de la misma forma entregarte
al cariño que te doy...
Un amigo es un ángel
que no todo el mundo puede tener
pues es muy difícil hallarle,
pero Bendito sea Dios
que en ti yo me encontré...
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