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Estos poemas son parte de los publicados
en 1999 en soporte papel, en el libro
de edición independiente "Planet Magazine".
Decadencia poética
Bajo bandera
Bienvenido a Planet Magazine
Haciendo el amor a un ángel
Bautismo
Hablo de sexo
La dama del manto negro
Hombre solo
El Amor y la miseria
Eyacupoetización
El gualicho global
Río de Janeiro
I can’t fight this feeling
Lumpenizado
La Bella Durmiente
Papel en blanco
En vano
El casamiento del poeta
Pipa de amor
Sexo
De caño
Cuando te sacuda el polvo
Prisionero
Te mataré para hacerte mía
No vuelvas ni en sueños amor Japi niu iar!!! Una vida Recoleta Eros y Thanatos Saqueo Sorrow City Nights Poesía burguesa Vivir equivocado Un altar en la memoria Para que me escuches El olvido El mágico chupete Ginsberg del bebé de Juanito Rati's blues
Qué es el amor
No quiero tener que llorar en tus brazos
ni morderte la boca
no me gustaría tentarme y golpearte hasta que sangres
ni lamerte las heridas
ni cebarme con tu sangre y darte muerte
devorarte
para que nadie me despoje
ya nunca más
nunca más
sin vos.
Din-Dong suena alegremente en las alturas
y es de nuevo ese anciano
con nariz de borracho
y olor a renos
rebosando de gordura su trineo
posando para los anuncios
como una leidi adolescente
promoviendo
para el ejecutivo gallego
que ama la tierna carne de esta tierra
y el regalito que en los shopping-sorete
aguarda por una adolescente
contenta hoy
porque sus tetas hacen ¡pop!
por arriba del corpiño que las mantiene up
ensuciándose en las chimeneas
desperdigando sonrisas de consumo satisfecho
trayendo tu recuerdo
porque una vez diciembre fue nuestro
y de alguna manera volvés a mí cada diciembre
Euge, a quien los papis insisten en llamar María Eugenia,
lleva una vida Recoleta.
Salvo los boliches que feecuenta semana a semana,
es una niña modelo, super fashion,
y cumple su papel
que es conservar la línea.
Muy distinta –dice su mamá-
a la muchacha que ocupa el departamento contiguo,
única vecina.
Ella se pasea con un top bajo el chaleco tan descuidadamente caído
que permite entrever sus pezones,
y el tiro del pantalón –negligentemente-
deja ver un tercio de su tanga blanca.
El cabello rudio, cortado a navaja,
es como una bella planta de follaje variegado
cuyas raíces son negras como la tierra
de la que obtiene su sustento.
Mamá Guadalupe está convencida de que más que pets
tiene un zoológico en su hogar,
a juzgar por los sonidos que de allí provienen.
El hermano de la Euge,
que esta semana “se equivocó” dos veces de puerta,
observa a su madre entre burlón y comprensivo,
mientras Euge busca desesperada la bombacha roja
que cree olvidó en el hotel, anoche, con Mariano,
el chico con el que salió toda esta semana
y que desapareció como su ropa interior:
en la Rock & Pop, donde aseguraba trabajar,
nadie lo conoce.
Cuando Gonzalo, su padre, vuelva del campo
a participar con la familia de vida tan Recoleta,
luego del fin de semana con la amante,
las bombachas, los preservativos y las Visa
deberán estar en orden,
como siempre que daddy realiza el examen de rutina.
Por suerte olvidé
que querías matarme
le perdí miedo a la muerte
suerte...
que olvidé que me odiás
y puedo amarte
muerte...
no sé por qué en nuestro
nosotros amor y muerte
se paseaban tan de la mano
Tu cara de yo no fuí no me convence
cuando te acercaste me puse en guardia
Te paseabas por mí como por un supermercado
mirando y apropiándote
abarrotándote de fragmentos míos como quien no quiere
grité: ¡seguridad! ¡seguridad!
pero ni yo mismo hice algo para impedirte el saqueo
Quedé despojado de mí
vacío
y lo peor de todo es que vos seguís adentro
usted crece de tarde, noche y día, de costado, hacia abajo, entre las cejas,
sus ruidos no me dejan dormir perdí todo apetito
y ella ni nos saluda, es inútil, inútil.
La pena madura como fruta,
es una pesadez que no termina.
Tu no-amor.
Adentro esperan cuervos que se pelean por mi carne.
Mi enamorado se pierde en fantasías:
la mirada en las vías que no elegirá,
la bañera en la cual ni loco se ahogaría,
la silla desde donde saltar con soga y todo
-es de groseros tener la lengua afuera en un velorio-.
Mi duro querría tomar de una vez por todas la esperanza por el cuello y decirle:
¡Ni ahí, estamos viejos!
Mi resignado asume que ya no habrá amores,
sólo disponibles complementos.
Mi fogoso quiere gritarte que te ama y al carajo las edades.
Mi adecuado busca tu teléfono y cuenta las monedas del café.
Mi poeta te empapelaría Villa Crespo.
Vos te vas -eso decís-, hermoso sol-maldita nube que me dejás el corazón lleno de lluvia.
Sortilegio difícil encerrarte en un recuerdo,
casi como esconder el niño en esta cáscara sin vida de los años,
fingiendo normalidades y decencias.
con sus frazadas agujereadas.
Nadie en la medianoche
de la ciudad segura
sólo idiotas de frazadas agujereadas
arriba de cartones
sólo pendejos sembrando con meadas de cerveza
las paredes
tenés diez centavos para viajar
me dicen
y ya caminé veinte cuadras
sin monedas para el colectivo
para puchos
para invitar a una mujer con una birra
tiene veinticinco señor
me dicen dos bebotas
pantys negras
zapatillas
y sólo por decirme señor
que se vayan al carajo
con sus piernas de apertura veloz
con sus tetas granito
con sus besos franceses en aprendizaje
Nadie en la medianoche
de la ciudad segura
sólo vómitos
de alguno que consiguió diez centavos para el viaje
que lo lleva a ninguna parte
Nos ganaron ¿sabés?
ganaron ellos
los de dientes de porcelana
fotos de afiche de campaña
con sus trajes de estudiado color
sus discursos
elaborados por rufianes letrados
pura imagen
como el espejo
nada atrás
el frío metal del mercurio
fríos
como la dura calle de la medianoche
en la ciudad segura
"del primer mundo"
que oculta la ciudad real
bajo una frazada agujereada.
Las charlas de café
Las preocupaciones burguesas
(El lenguaje adecuado
para el bendito fin de siglo
la estética correcta)
Hombres de letras
venerables licenciados y doctores
gente culta toda ella
no usa moñito
Ellos escuchan rocanrol
conservan la línea
visitan los saunas
en una ficción de amor
tan cercana a su poesía...
Ellas dicen ser estafadas
una y otra vez
adorables moscas en la luz azul
No
Basta de escritura rupestre
Afuera de esta caverna
se pasean sueltas las bestias
todavía
devorándose a los sin-casa
que se reproducen como conejos
Mis burgueses amigos
la calle espera por ustedes
¿Quién será el primero
en acunar su poesía en un cartón?
Hoy sin querer me puse tu recuerdo
y me di cuenta de que te amo.
A cada tanto sale tu cabeza de la tumba
y me saluda.
Allí me doy cuenta de que nadie me besó tanto,
ninguna me pintó de caricias,
nunca me iluminaron de sonrisas,
mi cuerpo ninguna vez madrugó dulzuras,
el salvajismo jamás había pintado por mi sexo,
ni me había desnudado por adentro.
Pese a todo, dicen que fue un error,
que sos casi una niña,
¡pero era tan lindo vivir equivocado!
Quizá nunca sepa ella
y alguna vez yo olvide
—nada más que un instante—
cuanto la he querido
Hoy es un recuerdo
Se enhebra en mi mente
aunque no quiera quererla
la barroca urdiembre
del sonido de un clave
Fue la humedad de sus labios
es la humedad de mis ojos
ella transformada
en agua salada
La pequeña muerta
dice que no teme
a quedar encerrada
entre tanto recuerdo
si la memoria
es altar que se alza
al que no vuelve
No
Yo no tengo miedo
de quedar atrapado
por siempre en su recuerdo
aunque nunca sepa ella
y alguna vez yo olvide
—nada más que un instante—
cuanto la he querido.
Ante mi desnudo silencio
te vestiste de palabras
y ya no pude amarte.
Ante el ansia de encontrarte
te perdiste por senderos-barricadas,
y mi corazón-guerrilla
te batalló los flancos.
Desplegaste tu fuerza de distancia,
tu suave distancia medida pero tierna,
y me doblegué ante tu afecto-pero-no-ese.
Supe que no hay fuerza de amores
para oponer ante tus muros,
supe que no hay batallas
entre ejércitos o amantes
si no hay dos en el encuentro.
Y decidí un amor silente,
pero esta vez sin esperanza.
Y te vestí de palabras
porque ya no pude amarte,
porque a tu lejanía
no hay huellas que me lleven.
Y te sigo amando
en silencio y con palabras,
soñando con muros de papel
que se quebrantan,
vistiendo mi silencio
y desnudando tus palabras,
para que me escuches.
Locura
Hoy la radio dijo que tres adolescentes
irán a prisión perpetua
también que otro confundió a su madre con un ladrón
y disparó
Parece que ayer la OTAN bombardeó de nuevo Belgrado
y mañana hará buen tiempo
pese a esta tarde negra
Mi compañero de trabajo
dijo ayer que lo robaron
y anteayer perdió la billetera
hoy estuvo triste por la muerte de su hija
que según él se fue por esas artimañas del cáncer
Creo que necesito desenchufarme
de tantas boludeces
Estoy en la ruina
perdí tres hijas
a la mujer que más amé
-ya encontró alguien a la vuelta de la esquina-
Supongo que el cerebro es como un vaso
y ya tengo suficiente con lo mío
para rebalsarlo
Si esa estúpida radio
puede que el vaso desborde
en eso que llaman locura
Es tan largo el olvido
dijo el poeta
el letrista
con voz de tango
y alcohol trasnochado
Pero nunca vio tus ojos
vos
tan desaparecida
vos tan muerta
Ni olvido ni perdón
se dijo
y está escrito
Este muro blanco de papel
este lamento
recoge la oración de un solitario
sobre la tumba abierta
del que nunca fue enterrado
del que nunca volverá
y nada se sabe
El olvido es un globito con gas
escapando de las manos de un niño
Johnny Weiss Müller fue criado por dos gorilas.
Vivió siempre en Belgrano County,
para él the most beloved barrio,
el mismo que ahora odia,
por el aluvión que generó el ansia de pertenecer.
Las cloacas ya no dan abasto
y el barrio -insiste él- se llenó de mierda.
Para controlar su fábrica robotizada
en la quel lumpenaje quedó afuera
la Pentium® y el fuck's son suficientes
y no se mueve de la casa.
Tiene dos críos el Juanito.
Al pichón de dos añitos le regalaron hoy
un chupete taiwanés de marca líder.
"El chupete Ginsbelg que fablicamos
-dice el ponja gerente por la tele-
tiene los mejoles mateliales,
y su estética fálica pelmite a los lactantes
abandonal al poco tiempo todo hábito de succión.
Con know-how apoltado por la Islaeli Happy Suction,
es el chupete del futulo".
El chupete plástico seda al bebé de Juanito.
Su depósito recargable libera por goteo un soporífero
y lo lleva al sueño ligeramente colocado.
La hija mayor, preadolescente,
aún no logró reemplazar la eme por la ge.
Su dislalia la lleva a comer desaforadamente,
y la mezcla de conservantes, hormonas y saborizantes
(que ingiere sin saber)
transformó su bronceada y apetecible carne
en una masa de celulitis precoz.
La madre intenta controlarla inútilmente,
sabiendo que la vía oral no es la adecuada.
La fashion-woman llegó a cotizar diez mil por una noche
con un diplomático paragu-áio,
antes de conocer a Johnny, claro está.
La nena se va con un tomate y una miserable zanahoria,
y en el cuarto se le ocurre la idea salvadora.
La señora Weiss escucha intrigada los jadeos
provenientes del cuarto de su hija,
que ahora emite extraños gorgoritos y por fin acaba,
al tiempo que en el cuarto del bebé el llanto sube de volumen.
Se encoge de hombros, prende la radio,
y la música del bicolor invade todo.
La nena vuelve con expresión satisfecha y sedada al eat-room
y enjuaga la sangre del chupete
mientras el bicolor sigue cantando,
"somos una familia muy normal".
Hay reunión de petirrojos hoy
en la Plaza de los dos Congresos,
se pavonean con sus pechos colorados
buscando el alimento
Su jefe máximo
fiel a la doctrina fascista
les dijo:
"cinco por uno
no va a quedar ninguno"
y son una bandada de buitres
de afiladas garras de acero y plomo
enfrentando gorriones y palomas
Los ratis van barriendo las veredas
con sus bigotes cepillo
de película muda
Nada se les escapa
tan sólo que su mundo no es el nuestro
en el país que recorren
nunca hubo desaparecidos
y la delincuencia
es ilegal competencia
Ellos están ajenos a las fluctuaciones de la bolsa
no les preocupa la crisis social
Sólo los excita una ocasional prostituta
que paga en especias
pequeños favores
y gruesas miopías
Agradecidos están
los ratis
por la plena ocupación
y tanta pizza
a la mano
Los ratis
tiemblan por un instante
Los pelos
de su rígido bigote
presagian días funestos
con tanto caño en la calle
Hay un rictus de dolor
sobre los labios
de cada rati
en el macizo bigote
que enfrentará la agonía
en alguna esquina
cuando los marginados
los cabecitas peronistas
salgan a cobrar las deudas
fieles a la doctrina
cinco por uno.
Amor Mandrágora
Reviento mi cabeza de blues hasta perder la razón,
y no consigo valor para el amor kamikaze,
le temo a la muerte, yo, el heroico suicida.
Desespero por alcanzar la fruta madura de tu amor,
pero "son muchos años de diferencia",
-me dirían-, y ya estuve a los sopapos.
"Somos presos políticos" gritan Los Redo, y lo somos.
Estoy preso en la política de respetar,
agarrado a los barrotes de las buenas costumbres,
tras las rejas de la necesaria subsistencia.
Sólo rompo las cadenas con amor,
¡y estás tan lejos todavía!
Condenado a verte siempre en escena,
mudo espectador de este teatro.
Se dice que habita un fantasma desesperado aquí dentro,
¡sí! en mi corazón, enajenado de amor por vos.
Dejemos que nuestro amor entre en la leyenda,
que venza las barreras.
No quiero un amor mediocre,
de sidóticos preservativos y sábanas de hotel.
No quiero el hastío y la costumbre
del rostro vuelto en la cama.
Quiero dormir enredadera.
Inventemos un amor a medida,
construyamos un verso cada día.
Que hoy rime con "feliz comienzo"
y mañana con "fuego apasionado".
tengo una pluma de águila para escribir las frases,
¡pinchame las venas!
La poesía de nuestro amor se llevará mi sangre.
Acompasaré a cada verso mi latido
¡uní tu pulso al mío!
Ya no podrán separarnos.
No hay poder humano/divino que venza al ritual de los latidos.
Palpitemos erráticamente si intentan acercarse,
con la cadencia de mi poesía.
Opongamos la diástole de tu breve suspiro poético.
¡Que harán ahora tontos, con nosotros,
una sangre misma en la armonía!
¡Escuchen, tontos, somos la poesía!
Hemos dado el salto y lo logramos,
no revelaremos el secreto.
No sabrán jamás lo que se siente
en la mágica unión de las palabras.
El hálito que exhalo plagado está de su misterio,
su mirada revela la energía de mi alma.
¿Les extraña nuestra risa?
¿Quién de ustedes puede distinguirnos,
si ella es yo o yo soy ella?
(Jamás soportarán que revelemos su miseria,
nuestra riqueza es su pobreza,
no hay nada más rico y más pobre que un poeta).
Estoy enamorado del amor, sabihondos,
loco de pasión por una mujer apasionada
y sin ánimo de regreso.
Voy a llevar en mi muñeca una pulsera trenzada con tu pelo,
para poder acariciarte a toda hora
(quizá luego me brote vello con tu nombre)
Esta emocionada lágrima, ¿es tuya o mía?
No quiero el fin de este poema,
la separación me parte el alma y él ya somos uno.
Busco un verso interminable como camino de hormigas en el bosque,
incansable como el devenir de estas letras.
Alucino con encontrar el sentimiento-raíz de tu poesía, tu esencia misma.
Nadie comprenderá, no podré contarles.
Los veo leer a carcajadas este "delirio alucinado" -según ellos-,
y en él me va la vida, ¡nuestra vida!
¿Sabés que nuestro amor nació tras la muerte de otro amor?
De allí su magia,
su sangre regó nuestra semilla,
¡pobre amor decapitado que no hallará la paz!
Nuestro amor-mandrágora vencerá, lo sabemos.
Dejalos reírse, qué a nosotros,
si estamos juntos, vida, estamos juntos,
juntos hasta el fin de este poema.
paseando como Diógenes lapicera en mano.
"Yo creo que debe ser algo muy divertido"
contestó HBO woman mirando la pantalla.
Qué es el amor, volvió a preguntar,
"es tres sin sacarla", dijo Yosoymacho.
Qué es el amor, se dirigió a una de treinta,
"es un orgasmo múltiple que nunca se acaba".
El poeta, como loco, seguía preguntando:
qué es el amor, a la mujer de cuarenta.
"No sé, contestó, yo no quiero problemas".
Qué es el amor, siguió sin esperanzas.
"El amor es un juego", dijo la adolescente,
lo besó en los labios y se sacó la ropa.
Mujer nueva
Ay, mujer desconocida
mujer nueva,
que te volvés droga dentro mío.
Escasa, super-escasa dosis semanal.
No termina de brillar mi corazón Garfield
que ya estás diciendo “eso fue todo, amigos”,
y yo que necesito un saque cada nano-segundo,
buscando tus ojos me engancho, me engancho,
y no zafo ni a gancho.
Mujer nueva,
de sonrisa fácil,
de mirada que avanza como un Mack cargado de madera
por la ruta,
decí que vas a pasarme por arriba como a un escarabajo.
No, mujer, no estoy puteando,
o mejor dicho sí,
¡cuándo mierda vuelvo a verte,
mujer nueva!
Casi mujer
Será la fascinación de lo femenino
-me digo-
Una y otra vez colmar
esa profundidad
húmeda y receptiva
sentir
que rumores líquidos la inundan
la cadencia
rítmica
constante
la enérgica sacudida final
el contoneo desbocado
meter la mano
sacar la ropa limpia
húmeda
perfumada