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INTRODUCCION
Igualdad de derechos para todos. Esa es la
garantía que se supone tenemos todos los
seres humanos, sin que importe quienes
seamos o el papel que desempeñamos en la
sociedad. Pese a ello, por todo el mundo y
diariamente, estos derechos se niegan a las
mujeres. Las leyes y prácticas que
discriminan continúan vigentes en muchas
sociedades. Y los diversos tipos de
discriminación sexual y de violencia cobran
cada día la vida de más mujeres y niñas que
cualquier otro tipo de abuso contra los
derechos humanos. Cada año se da muerte
a un número extraordinario de bebés por el
simple hecho de ser niñas. Millones de
mujeres acaban mutiladas, apaleadas o
quemadas vivas, despojadas de sus derechos
ante la ley, o compradas y vendidas como
esclavas domésticas o sexuales en un
comercio de mujeres que nadie admite pese a
ser internacional. El que las violaciones de
derechos humanos que padecen las mujeres
vayan en aumento se debe en parte a que la
mayoría de los abusos no salen a la luz. En
muchos países, la violencia doméstica
representa la mayoría de los ataques
violentos que sufren las mujeres, incluso
cuando tal violencia está prohibida por la ley.
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