Las Desigualdades Económicas y Sociales de las Poblaciones Sujetas a los Monopolios de Medios de Comunicación.
· Las consecuencias.
No vislumbrar la relación entre el poder económico de los medios y su creciente participación política en la sociedad, puede ser un error muy caro para ésta. Si el proceso de elaboración de políticas económicas y sociales de estas empresas de información no se encuentra abierto al público general, estas políticas son propensas a representar los intereses de los grupos políticos y económicos en el poder, intereses que mantienen el estado actual de desigualdades económicas y sociales.
Estas políticas se traducen en:
· Información muy limitada.
· Información seleccionada de acuerdo a los intereses del monopolio
y sus aliados.
· Información que no busca la formación de conciencia
del individuo en cuanto a sus derechos.
· Una representación muy pobre de los intereses generales de
la sociedad.
· Una visión muy corta del valor y potencial de cada persona.
· Información manipulada para no afectar los intereses del medio.
Hoy en día la información es un negocio, no una necesidad. En
un noticiero de treinta minutos de duración, hablando específicamente
de Televisa y Tv Azteca, es más rentable informar sobre los dimes y
diretes de los alumnos de La Academia o los participantes de Big Brother,
que dedicar esos valiosos minutos a informar sobre la alarmante situación
económica, bélica o social en el mundo.
De esta manera, administrando la atención del público a sus propios intereses económicos (del medio) y no a la reflexión, la generación de iniciativas y cursos de acción, para comprender y solucionar los problemas más graves a los que se enfrenta el país.
· Una visión mundial.
Para presentar de manera más clara la situación actual de desigualdad social económica en el mundo, no hay forma más eficiente, evidente e impactante, que las estadísticas.
Si se redujera la población mundial a cien personas en el mundo, para
simplificar, 57 serían asiáticas, 21 europeas, 14 americanas
y ocho africanas. De esa misma cantidad, 52 son mujeres y 48 son hombres,
70 son de color (negros o morenos) y 30 son blancos, 70 son no cristianos
y 30 son no cristianos, 89 son heterosexuales y 11 son homosexuales.
En cuanto a riqueza, si continuamos reduciendo la población mundial
a 100 personas para simplificar más, seis personas poseerían
el 59% de toda la riqueza y los seis serían norteamericanos, 80 vivirían
en condiciones que están por debajo del standard, 70 serían
incapaces de leer y 50 sufrirían de malnutrición,
una persona (sí, sólo una) tendría educación universitaria
y sólo una poseería una computadora
.
En general, la pobreza ha ido declinando en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, países como China, India, Bangladesh y Nigeria aun albergan la mayor parte de los pobres en el mundo. La desigualdad de ingresos es el factor mas importante que determina los niveles de pobreza.
La pobreza extrema ha disminuido un poco durante los últimos 20 años.
Hoy sólo alrededor del 20 % de la población mundial vive con
menos de 1 dólar diario, es decir, mil 200 millones de personas, una
quinta parte de la población mundial. Mientras que 2 mil 800 millones
de personas subsisten con 2 dólares al día. De acuerdo a esto,
4 millones de personas, dos terceras partes del mundo están sumidas
en la pobreza. A continuación presentamos la gráfica de pobreza
por ingreso en cada región entre los años 1987 y 1998
.
Pobreza de ingreso por región entre 1987 y 1998.![]()
Personas que viven con menos de 1 US$ al día.
(millones)
Región |
Porcentaje de población en el estudio |
1987 |
1990 |
1993 |
1996 |
1998 |
Asia Oriental y el Pacífico |
90.8 |
417.5 |
452.4 |
431.9 |
265.1 |
278.3 |
Europa y Asia Central |
81.7 |
114.1 |
92 |
83.5 |
55.1 |
65.1 |
América Latina y el Caribe |
88 |
63.7 |
73.8 |
70.8 |
76 |
78.2 |
Orinte Medio y Norte de África |
52.5 |
9.3 |
5.7 |
5 |
5 |
5.5 |
Asia Meridional |
97.9 |
474.4 |
495.1 |
505.1 |
531.3 |
522 |
África al sur del Sahara |
72.9 |
217.2 |
242.3 |
273.3 |
289 |
290.9 |
TOTAL |
88.1 |
1,183.2 |
1,276.4 |
1,304.3 |
1,190.6 |
1,198.9 |
Parte de la población que vive con menos de 1 US$ al día.![]()
Región |
1987 |
1990 |
1993 |
1996 |
1998 |
Asia Oriental y el Pacífico |
26.6 |
27.6 |
25.2 |
14.9 |
15.3 |
Europa y Asia Central |
0.2 |
1.6 |
4 |
5.1 |
5.1 |
América Latina y el Caribe |
15.3 |
16.8 |
16.3 |
15.6 |
15.6 |
Oriente Medio y el Norte de África |
4.3 |
2.4 |
1.9 |
1.8 |
1.9 |
Asia Meridional |
44.9 |
44 |
42.4 |
42.3 |
40 |
Äfrica del Sur del Sahara |
46.6 |
47.7 |
49.7 |
48.5 |
46.3 |
TOTAL |
28.5 |
29 |
28.1 |
24.5 |
24 |
La situación de miseria persiste en el mundo a pesar de los grandes avances tecnológicos, los descubrimientos e innumerables tratados internacionales que se han dado en este siglo. La riqueza se ha multiplicado, pero los ricos son siempre la minoría.
Mientras que en Asia Oriental el número de personas que vivían
con menos de un dólar al día bajó de unos 420 millones
a 280 millones entre 1987 y 1998, en América Latina Asia, Meridional
y África el número de personas pobres no ha dejado de aumentar.![]()
En tanto que las políticas actuales tienden abrir los mercados y a
estimular el crecimiento económico, la desigualdad en la distribución
de esta riqueza sigue aumentando. El ingreso promedio en los 20 países
más ricos es 37 veces mayor que el de las 20 naciones más pobres;
esta brecha se ha duplicado en los últimos 40 años.![]()
La siguiente tabla muestra la distancia abismal entre los ingresos del 20%
más rico y el 20% mas pobre de los países con la mayor y menor
desigualdad económica respectivamente. Las cifras están en dólares.![]()
Países con la mayor desigualdad |
El 20% más bajo |
El 20% más alto |
Países con la menor desigualdad |
El 20% más bajo |
El 20% más alto |
Honduras |
1.6 |
61.8 |
República Eslovaca |
11.9 |
31.4 |
Bolivia |
1.9 |
61.8 |
Japón |
10.6 |
35.7 |
Paraguay |
1.9 |
60.7 |
Austria |
10.4 |
33.3 |
Brasil |
2.6 |
63.0 |
República Checa |
10.3 |
35.9 |
Zimbabwe |
2.7 |
63.4 |
Bulgaria |
10.0 |
36.8 |
En cuanto a la mortalidad infantil, de acuerdo al Banco Mundial, la tasa es 15 veces mayor en Sudáfrica que en los países desarrollados, como lo muestra la siguiente tabla:
Tasas de mortalidad infantil de 1970 a 1999 por cada 1000 nacimientos.
Región |
1970 |
1990 |
1992 |
1997 |
1999 |
Reducción 1990-1999 |
Asia Oriental y el Pacífico |
78 |
40 |
42 |
37 |
35 |
13% |
Europa y Asia central |
41 |
28 |
28 |
23 |
21 |
25% |
América Latina y el Caribe |
84 |
41 |
38 |
32 |
30 |
27% |
Medio Oriente y África del Norte |
134 |
60 |
59 |
47 |
44 |
26% |
Asia del Sur |
139 |
87 |
85 |
76 |
74 |
14% |
África del Sur |
137 |
101 |
100 |
94 |
92 |
9% |
Países Desarrollados |
20 |
8 |
7 |
6 |
6 |
29% |
En lo que respecta a Educación, los ingresos de la escuela primaria
han aumentado en todas las regiones, excepto en el medio Oriente y el norte
de África. Sin embargo, para el 2015 se espera que más de cien
millones de niños en edad escolar no ingresarán.![]()
Tabla de porcentaje de ingreso escolar a educación primaria de 1970 a 1996.
Región |
1980 |
1990 |
1992 |
1996 |
1997 |
Aumento 1990-1997 |
Asia Oriental y el Pacífico |
86 |
97 |
97 |
99 |
99 |
2% |
Europa y Asia central |
92 |
95 |
94 |
99 |
100 |
5% |
América Latina y el Caribe |
86 |
89 |
91 |
94 |
95 |
7% |
Medio Oriente y África del Norte |
74 |
87 |
87 |
87 |
87 |
0% |
Asia del Sur |
64 |
74 |
76 |
77 |
77 |
4% |
África del Sur |
54 |
56 |
- |
- |
- |
- |
Países en desarrollo |
78 |
86 |
86 |
88 |
89 |
3% |
Países desarrollados |
97 |
100 |
100 |
100 |
100 |
- |
Países con ingreso escolar a educación primaria menor al 50% en 1997.
País |
% |
País |
% |
Nigeria |
25 |
Mozambique |
40 |
Eritrea |
30 |
Guinea |
42 |
Burkina Faso |
31 |
Chad |
46 |
Malí |
31 |
Tanzania |
48 |
Etiopía |
32 |
- |
- |
En 1998, 879 millones de adultos (1 de cada 4) en países en vías de desarrollo eran analfabetas. De éstos, el 64% eran mujeres. El porcentaje de personas analfabetas ha ido decreciendo, pero con el aumento constante de la población, la cifra sigue siendo muy alta.
En el 2000, aproximadamente 1.5 billones de personas carecían de agua potable y en África del Sur menos de la mitad cuenta con estos servicios.
En los países en desarrollo, las desigualdades en el consumo de agua entre zonas pobres y ricas son considerables. En Sao Paulo, Brasil, el 9% de las personas que viven en las áreas más prosperas consumen 5 veces más agua por cabeza que el 41 % que vive en las áreas mas pobres.
En 1996 aproximadamente 1.8 billones de personas carecían de servicios sanitarios. Al paso que vamos, 900 millones seguirán careciendo de este servicio para el 2015.
Actualmente, de acuerdo a las estadísticas de la Organización
Internacional Laboral (ILO), hay 160 millones de trabajadores desempleados
en el mundo; 500 millones de trabajadores se sostienen con un dólar
diario (independientemente de que tengan familia o no). Por otro lado, en
los próximos diez años habrá una demanda de 460 millones
de empleos (dos terceras partes en Asia) y no se espera que aún con
los cambios que trajo la revolución informática se puedan cubrir.
· El papel de los medios.

El acceso a los medios de comunicación y la libertad, calidad y tecnología
que estos desplieguen, va estrechamente ligado al desarrollo o subdesarrollo
de un país. En África y Asia, donde las estadísticas
arrojan los peores números en cuanto a la calidad de vida, los medios
de comunicación siguen controlados por el gobierno o la milicia en
la mayor parte de los países. La infraestructura también es
muy pobre y la poca información que se maneja no llega a toda la población.
En África, por ejemplo, un alto índice de la población es analfabeta, de tal manera que la prensa no es muy popular. La mayoría de los países africanos tienen un solo diario nacional cuya circulación apenas abarca la capital de dicha nación. A veces los países africanos tienen otros diarios de menor trascendencia, que intentan abarcar la inmensa diversidad lingüística del continente, pero el transporte es tan pobre, que las noticias llegan a las regiones rurales días después de que se publicaron.
En cuanto al costo de la radio y la televisión en África, éste
es casi prohibitivo, de tal manera que es siempre el gobierno quien maneja
estos. La radio es el único medio que se puede llamar propiamente masivo,
ya que cubre todo el continente, aunque con señales débiles.
La electricidad es casi nula en este continente, la gente utiliza sus radios
con baterías, las cuales compran a un alto precio, pero procuran adquirirlas
con regularidad. En cuanto al contenido del medio radiofónico, este
consta más que nada de entretenimiento en general, propaganda política
o religiosa y amenazas para quien disturbe “la paz del Estado”.
En cuanto al acceso a internet, sólo 1 de cada 150 africanos tiene alguna manera de entrar en contacto con ese medio. Sí comparamos esta cifra con el 1 de cada 2 estadunidenses o canadienses, el análisis es deprimente.
África es un continente de muchos abusos, enfermedades, masacres, una enorme e impagable deuda externa y un continuo atropellamiento de los derechos humanos. Y también es un territorio que deja muchas ganancias a grandes compañías mineras (por la incesante explotación de diamantes) y petrolíferas. Hoy quedan 770 millones de personas en África, 9.5 millones ya viven refugiadas en otro continente.
En África no existe libertad de expresión ni un derecho real a la información, y consecuentemente, tampoco existe progreso. De hecho, este continente encabeza las listas de amenazas a periodistas. Los grandes emporios privados de comunicación buscan romper los monopolios públicos en esta región y poco a poco se están filtrando, pero ¿será realmente un monopolio privado la solución a las necesidades de comunicación e información que tiene África?
En Asia, la situación no es muy distinta. El gobierno sigue controlando los medios de comunicación abierta o disimuladamente (como es el caso de Filipinas, donde la relación medios-gobierno es tan estrecha como la del PRI-Televisa en sus mejores tiempos), excepto en Japón. La China socialista no disimula este control y lo extiende hasta determinar lo que es apto o no de verse en internet. Los gigantes multimediáticos han encontrado un mayor campo de acción en este continente y debido a los altos costos de una televisora, una estación de radio u otro medio masivo, se han infiltrado hábilmente, comprando la infraestructura necesaria y manteniendo relaciones muy afables con los gobiernos concernientes. Este tipo de conexiones entre el gobierno y los medios limitan lamentablemente la diversidad cultural, ideológica y política en la programación.
Por otro lado, América del Sur ya está casi al 100% en manos de los monopolios privados de comunicación. Tan sólo cuatro de los casi 50 que existen a nivel mundial son nativos de esta región. Y los compromisos que éstos entablan con la sociedad son muy pobres. Su misión podría redundarse en una frase del fallecido multimillonario Emilio Azcárraga Milmo, padre del actual presidente de Televisa: “México es un país de una clase modesta, muy jodida... que no va a salir de jodida. Para la televisión es una obligación llevar diversión a esa gente y sacarla de su triste realidad y de su futuro difícil”. De esta forma pareciera que la misión de los medios es que la gente evada su realidad y no la confronte. Un futuro muy gris se vislumbra con esa perspectiva.
A pesar de lo expuesto, el monopolio privado de los medios de comunicación,
como el que impera en los países del primer mundo, no es un consuelo.
Estos se manejan como cualquier otra empresa privada, obrando de acuerdo a
las ganancias. No apoyarán alguna investigación contra instituciones
de gobierno u otras corporaciones que implique un gasto muy elevado en demandas
y contra-demandas en los tribunales, tampoco si esto implica dañar
a una empresa que les deja mucho dinero en publicidad o es una compañía
afiliada, ni van a perder alguna relación o ventaja política
en aras de la verdad. Es mucho más lucrativo informar acerca de celebridades,
desastres naturales, crímenes sensacionales, familias reales o accidentes.
Esto les resulta mucho más barato y no los predispone contra ningún
otro poder lo suficientemente grande como para dañarlos.
Para ahondar: