SECUNDARIAS TECNICAS EN EL ESTADO DE CHIAPAS

LOMBRICULTURA

PROYECTO EDUCATIVO - PRODUCTIVO

lombricultura

SUBJEFATURA DE PRODUCCION Y EDUCACION TECNOLOGICA

Mucho es lo que se escucha hablar de ecología pero siempre con el énfasis en cuestiones globales: Efecto invernadero, agujero de ozono, extinción de especies, etc. ¿Cuál es el alcance de la toma de conciencia? Pensemos en la radio, la televisión, los diarios, los parlamentos, los juzgados, los foros internacionales... En todos ellos se discute, se descalifica, se reclama, se critica, se censura, pero la mayoría de las veces sin la compañía de soluciones.

Si cuando se enuncia un problema como la desaparición de las selvas tropicales o el peligro de la explosión demográfica, no se sugieren soluciones viables, lo que se genera es contraproducente: angustia, incertidumbre, temor o simplemente pasividad.

Las imágenes de lugares remotos arrasados por el desdén humano no contribuyen en nada si no se proponen de inmediato los mecanismos para que eso que se ve no se repita en el futuro. Pero los problemas que se muestran son en general grandes, complejos, difíciles y apocalípticos. En síntesis imposibles para un individuo que reconoce sus limitaciones.

Saber que en nuestra propia casa podemos ser protagonistas de la lucha para la preservación del medio ambiente puede ser una salida positiva a la crisis ecológica. Preocuparnos y rectificar rumbos en medio de la sociedad de consumo es una manera concreta de insertarnos en esta epopeya del tercer milenio. El secreto de todo es pensar que como los grandes daños se producen a nuestro alrededor, con una buena intervención en nuestro entorno inmediato, también estaremos contribuyendo a disminuir la presión sobre los ambientes silvestres amenazados por el hombre.

El problema de la basura es grave en todo el mundo. Más de la mitad de los residuos que se tiran a diario son materias orgánicas, es decir, restos rápidamente degradables por la naturaleza. Si tomáramos la decisión de transformarlos en el hogar mediante lombrices rojas californianas, podríamos sentirnos satisfechos ya que disminuiríamos la contaminación y la tarea inútil de transportar y depositar en vertederos cantidades inconmensurables de residuos orgánicos. Este despropósito malogra, por otra parte, la posibilidad de obtener toneladas de excelente abono orgánico con el que se podría revertir la degradación de los suelos de nuestra propia región.

Estamos entonces frente a una solución efectiva pero ignorada para los residuos sólidos urbanos. La transformación de la basura orgánica en compost es el primer eslabón de la reducción, reutilización y reciclado de la basura industrial. Los municipios deben encarar lucidamente estos dilemas: ¿Lumbricultura o relleno sanitario? ¿Lombrices o plantas de tratamiento?

Nuestra propuesta es la lumbricultura doméstica y comunal como el medio más rápido y eficiente para resolver el problema global de la basura y para recuperar suelos en las zonas urbanas y rurales.

El Programa de Autosuficiencia Regional ha distribuido durante los últimos años miles de núcleos de lombrices rojas en todo el país iniciando a nuevos lumbricultores y asesorando a municipios del interior de país. Este es un camino posible para aumentar la participación ciudadana y la conciencia sobre el tema, pero sin duda irán apareciendo nuevas propuestas y sobre todo la decisión política de encarar el problema desde sus raíces.

Son ya casi dos décadas en las que se habla y se escribe intensamente de la necesidad de conservar el medio ambiente.

La palabra ecología, que viene del griego oikos: casa o habitat y logos: conocimiento, no solamente ha ganado su espacio dentro del lenguaje cotidiano, sino que, su uso se ha transformado en abuso y a cada instante se cree menos en su real significado.

El hombre aparentemente no se ha dado o no quiere darse cuenta que el camino que está siguiendo lo lleva a la total destrucción del medio que lo rodea, que los recursos energéticos no renovables del que dispone se van agotando y que los sistemas que enmarcan su vida destruyen el planeta día a día en forma inmisericorde.

Los seres humanos estamos ineludiblemente vinculados al medio ambiente, a la NATURALEZA. El aire, el agua, los alimentos, así como los productos que utiliza para su subsistencia, lo condicionan determinando un modo de vida.

Dentro de la naturaleza hemos encontrado la respuesta a muchos problemas de contaminación orgánica y es justamente allí donde nace la LOMBRICULTURA como una respuesta simple, racional y econonómica a este problema.

Hoy en día, la Lombricultura es una BIOTECNOLOGIA que utiliza, a una especie domesticada de lombriz, como una herramienta de trabajo; recicla todo tipo de materia orgánica y obtiene como fruto de este trabajo fundamentalmente dos productos:

· El HUMUS, un fertilizante de primer orden que es la feca de la lombriz y

· Una fuente de proteina de bajo costo: la carne de la lombriz es una carne roja como la carne de vacuno, la cual manejada con tecnologías adecuadas nos permite obtener, entre otras cosas, una harina con niveles promedio de hasta un 73% de proteina, perfectamente utilizable en alimentación humana y animal.


Esta biotecnología se ha inspirado en el proceso que las lombrices han realizado millones de años en la naturaleza, pero se ha industrializado de tal manera, que en un periodo de tiempo más corto y en un área más reducida, puede lograr un producto que mantiene la misma calidad de aquel que se podría obtener en un bosque, fuente natural de producción de humus.

Asimismo es importante resaltar que la Lombricultura respeta y debe respetar, durante su proceso, la fuente natural de inspiración y debe llevarse a cabo tal como sucede en la naturaleza.

El mayor trabajo en la Lombricultura es desarrollado por la lombriz, un organismo biológicamente simple, un humilde e incansable obrero.

La lombriz está clasificada en el reino animal como Anélido terrestre de la clase de los Oligoquetos. Vive en ambientes húmedos, rehuye la luz y se nutre de restos orgánicos vegetales y animales en descomposición, siendo un excelente recuperador.

La lombriz es hermafrodita insuficiente (tiene ambos sexos, pero necesita aparearse para reproducirse). Está dotada de 5 corazones y 6 pares de riñones. En cautiverio vive un promedio de 15 años y no contrae ni transmite enfermedades.

La lombriz era conocida ya en la antigüedad como "arado" o "intestino de la tierra" (Aristóteles), porque escava en el terreno galerías, volviendolo poroso y facilitando la oxigenación y permeabilidad al agua.

Nuestra amiga, la lombriz, es también un eficiente "fertilizador" porque el HUMUS que produce, aumenta la disponibilidad de nutrientes aprovechables por las plantas.

Desde el punto de vista ecológico se la clasifica en:

· EPIGEAS, viven sobre la superficie del suelo, se alimentan de materia orgánica y producen HUMUS,

· ENDOGEAS, son las más conocidas, viven dentro del suelo cavan galerías horizontales y comen y fecan tierra,

· ANECICAS, viven dentro del suelo, cavan galerías verticales y durante la noche suben a la superficie del suelo alimentandose de materia orgánica.

Los tres grupos de lombrices son sin duda el gran arado de la tierra y constituyen el elemento más importante en el rol de los EDAFOECOSISTEMAS.

Siendo las lombrices animales migratorios por excelencia, ha sido necesario para poder desarrollar la Lombricultura, que su hábito sea modificado y es así como luego de más de 14 años de proceso, su hábito migratorio fue modificado para llegar al día de hoy en que su hábito sedentario permitiera mantenerla en cautiverio y poder realizar un proceso industrial en el que no solamente se la pueda mantener en un criadero sin que fuge, sino que adicionalmente ya tiene la capacidad de vivir en altas densidades (30 a 40.000 lombrices por metro cuadrado) sin que se alteren sus efectos conductuales (2.5 Etología de la lombriz, "Lombricultura, una alternativa de reciclaje).

De las más de 8000 especies conocidas de lombrices, solamente 2500 han sido clasificadas y solamente tres de ellas han podido ser domésticadas, siendo Eisenia Foetida la más conocida y aquella que es utilizada en más del 80% de los criaderos del mundo.

LOMBRICULTURA


La lombricultura es una actividad centrada en la crianza de lombrices, las que posteriormente se utilizan con diversos fines. Tradicionalmente se ha asociado el aspecto comercial de la lombriz con el negocio de la pesca. Sin embargo, ésta es tal vez la menor de sus aplicaciones.

La carne de la lombriz se transforma, mediante distintos sistemas de secado, en una harina de altísimo valor proteico. Esta harina se utiliza, en alimentación humana, como complemento proteico en la elaboración de hamburguesas, picadillos y embutidos. En alimentación animal, se emplea para preparar alimentos balanceados. También se usa la lombriz viva, como alimento para peces y ranas, tanto en acuarios como criaderos, sin dejar de mencionar su condición de carnada en el mercado de la pesca.

En la industria farmacéutica se utiliza el colágeno presente en las lombrices y, a partir del líquido celomático, se han elaborado antibióticos. La medicina también ha puesto en estudio a este anélido por su capacidad de regeneración de los tejidos y su inmunidad.

Otro aspecto de la lombriz es el referente a la producción de humus, que está íntima e inseparablemente ligado al reciclado de basura: come basura y excreta humus. Transforma un grave problema en el más rico fertilizante orgánico.


METODOS DE CRIA


En general, podemos decir que la Eisenia Foétida puede criarse en cualquier lugar. Lo más común es el criadero al aire libre, haciendo cunas de 1 a 2 m de ancho por el largo que se desee.

Una cuna no es más que un espacio rectangular delimitado por maderas, ladrillos, bloques de cemento o cualquier elemento que sirva de contención. Pero tampoco esto es imprescindible, puesto que se puede simplemente apilar el alimento sobre el suelo e introducir en él las lombrices.

La comida que se les brinde debe ser materia orgánica parcial o totalmente descompuesta. De no ser así, las altas temperaturas generadas durante el proceso de fermentación (hasta 75º C), matarán a las lombrices. El proceso de fermentación, llamado también compostización, se realiza de diversas maneras y según la materia utilizada. Por lo general, se emplea una mezcla de estiércol de vaca o caballo, con otro residuo celulósico, como paja, hierba, etcétera. No obstante, puede usarse cualquier materia orgánica, como pasto, hojas, papeles, cartones, cáscaras, maderas y otras. En el curso de maduración la mezcla alcanza altas temperaturas que matan los gérmenes patógenos. Una acción sucesiva de bacterias y hongos, convierte a la mezcla en una sustancia color castaño oscuro, inodora y apta para alimentar a las lombrices. Esta comida debe proporcionárseles periódicamente y en cantidad suficiente para satisfacer sus requerimientos.

Una vez establecido el lugar para la cría y luego de haber armado la cuna, se cubre con una capa de paja o pasto seco. Posteriormente se le agrega el compuesto orgánico debidamente humedecido y finalmente se agregan las lombrices sobre la superficie, quienes por sí mismas se introducirán en el lecho.

A partir de este momento se debe poner cuidado en cuatro detalles:

1. Proporcionarles el alimento necesario, humedecido y con el debido grado de descomposición. Calcular la cantidad de comida es muy fácil: si hay tres kilogramos de lombrices, deben incorporarse tres kilogramos de alimento humedecido por día.

2. Mantener la humedad de la cuna. En general, si el alimento está humedecido correctamente, la cuna mantiene una humedad relativamente estable. Si es necesario, se puede regar la cuna con una regadera.

3. Cuidar el pH. Es conveniente que esté próximo a 7. Para medirlo se pueden usar unas cintas muy económicas que venden las farmacias. Si el nivel no es el conveniente, no hay que asustarse, ya que el pH se corrige de manera muy sencilla.

4. Controlar la temperatura. Nos referimos esencialmente al calor y al frío intenso. Los que dificultan el normal desenvolvimiento de las lombrices. Siempre es recomendable cubrir las cunas con una capa de paja o pasto, que además de proteger de las temperaturas extremas, ayuda a conservar la humedad.

Aproximadamente a los dos meses de comenzada la actividad, la población de lombrices habrá aumentado al doble. Entonces será tiempo de duplicar el espacio de la cuna y también la cantidad de alimento diario. Cuando transcurran otros dos meses, deberá duplicar nuevamente el espacio y el alimento y así, sucesivamente hasta que decida realizar su primera "cosecha".

En ese momento puede vender hasta el 50 % de la población sin riesgos, ya que en dos meses se habrá duplicado nuevamente. Entonces, cada dos meses (o menos si las condiciones de cría son óptimas), puede repetir la venta.
A medida que transcurre el tiempo, la cuna contendrá mayor cantidad de humus. Puede extraerlo y almacenarlo hasta que decida comercializarlo.

INFORME CIENTIFICO


lombricultura Las lombrices son animales invertebrados del tipo anélidos, o sea, gusanos segmentados. Son hermafroditas y depositan sus huevos protegidos en una cápsula llamada cocón.

Hasta la actualidad se conocen entre 6 y 7 mil especies diferentes de lombrices, siendo la más conocida la Lumbricus Terrestris (lombriz de tierra); ésta vive exclusivamente en la tierra y se alimenta de la materia orgánica descompuesta presente en los suelos. En estado adulto llega a medir entre 9 y 30 cm. de largo. Su apareamiento se produce generalmente cuando asoman a comer a la superficie. La puesta de huevos se realiza a razón de un cocón por animal cada 45 a 60 días. Vive de 4 a 5 años.

No todas las especies son aptas para la cría. La mayoría, requiere condiciones muy precisas y difíciles de lograr.

Sin embargo existe una especie, llamada Eisenia Foétida, conocida como lombriz roja californiana, que no sólo es la que mejor se adapta al cautiverio, sino que posee características sorprendentes. En estado adulto mide entre 3,5 cm y 8,5 cm de largo, y en raros casos llega hasta 13 cm. Su peso oscila entre 0,4 y 0,6 gramos, si bien en condiciones apropiadas de cría, se logran ejemplares que pueden alcanzar 1 gramo.

De naturaleza estiercolera, es capaz de ingerir también grandes cantidades de materia celulósica, como rastrojos, aserrines, pulpas de celulosa, y en general cualquier desecho orgánico en descomposición. Es muy voraz, llegando a comer hasta el 90 % de su propio peso por día. De esta ingesta, excreta entre el 50 y 60 % convertido en un nutriente natural de altísima calidad, conocido como lombricompuesto o humus de lombriz.

Estas lombrices son muy prolíficas. Se aparean semanalmente, poniendo un cocón por lombriz cada diez días, refiriéndonos siempre a lombrices adultas. Estos huevos eclosionan a las 2 ó 3 semanas de puestos y dan a luz entre 2 y 20 lombrices cada uno. Estas recién nacidas alcanzan la madurez sexual luego de 6 a 10 semanas. Son inmunes a las enfermedades y tienen una increíble capacidad de regeneración. La longevidad de esta especie se estima en alrededor de 15 ó 16 años. Cuando la cría se realiza con todos los cuidados, se obtienen los mejores resultados.


ANALISIS QUIMICO


pH: 6.8 - 7.2

Fósforo: 2-8% s.s.

Humedad: 32.6 %

Calcio: 8 - 9 % s.s.

Materia orgánica: 18.5 %

Potasio: 1-2.5% s.s.

Materia orgánica sobre muestra seca: 27.4%

Magnesio: 1-2.5% s.s.

Cenizas: 48.9 %

Acido Húmico: 5.6-17.6%

Cenizas sobre muestra seca: 72.6 %

Acido Fúlvico: 2.8-5.8%

Nitrógeno total: 1 - 4 %

Carga total de microorganismos (U/gr.): 10 x1010

Proceso para la elaboración de humus

Materiales


Procedimiento

Las cunas tienen que tener un sistema de drenaje para el agua, es decir, si es una pecera, hay que hacerle pequeños orificios en las esquinas inferiores (1.5 cm en diagonal aprox., desde la esquina).

A la cuna se le coloca una pequeña capa de zacate seco, para que las lombrices no empiecen en 'seco'. A continuación se le coloca el estiercol, aproximadamente tres cuartas partes de la cuna, dependiendo la cantidad de lombrices que se coloquen en esta.

Luego de colocar el estiercol, se colocan las lombrices en la superficie de ésta, ellas solas empiezan a meterse en el estiercol.

Cuando ya estén todas adentro, se riegan las cunas teniendo en cuenta que hay que dejar la cuna inclinada de modo que el agua pueda salir, ya que las lombrices no pueden vivir sin el agua, pero tampoco pueden vivir con demasiada humedad.

Separarlas del lumbricompoesto es un proceso muy sencillo. Solo hay que dejarlas uno o dos días sin alimento (no agregar alimento), y después poner alimento nuevo a un lado del lugar donde se encuentran.

Las lombrices en busca de alimento irán a su nuevo lugar rápidamente (el 50% de las lombrices llegará en solo unas horas). Pero quedarán en el lombricompuesto los capullos y las pequeñas lombrices, para que lleguen a trasladarse las pequeñas lombrices y las que nacerán después es necesario esperar al menos 30 días.

Si solo se desea vender lombrices, se puede extraer una gran cantidad solo colocando alimento nuevo y extraerlo al día siguiente. De esa manera te quedaran capullos, pequeñas lombrices, y un porcentaje de adultos para continuar con la producción. La lombricultura es un negocio que está en expansión, y en un futuro será indispensable para la supervivencia de los campos.


Reproducción de la Lombriz

Su apareamiento se produce generalmente cuando asoman a comer a la superficie. La puesta de huevos se realiza a razón de un cocón por animal cada 45 a 60 días.

Estas lombrices son muy prolíficas. Se aparean semanalmente, poniendo un cocón por lombriz cada diez días, refiriéndonos siempre a lombrices adultas. Estos huevos eclosionan a las 2 ó 3 semanas de puestos y dan a luz entre 2 y 20 lombrices cada uno. Estas recién nacidas alcanzan la madurez sexual luego de 6 a 10 semanas.

La lombriz es hermafrodita insuficiente (tiene ambos sexos, pero necesita aparearse para reproducirse).

La lombriz de tierra es hermafrodita incompleta, cada individuo posee espermatozoides y óvulos. Su sistema reproductor consta de órganos masculinos y femeninos dispuestos en la región ventral entre los segmentos 9 y 14.

La unión sexual se realiza por las noche y puede durar hasta 4 horas. Después las dos se separan ya fecundadas.
La lombriz de tierra puede producir una cápsula cada 7 - 10 días.
La cápsula incubará por aproximadamente 14 a 21 días.
Cada cápsula empollará de 2 a 20 lombrices
Cada lombriz joven madurará para estar en edad de multiplicarse en aproximadamente 60 a 90 días si recibe cuidados y alimentos adecuados.

Teoría General

Las lombrices son animales invertebrados del tipo anélidos, o sea, gusanos segmentados. Son hermafroditas y depositan sus huevos protegidos en una cápsula llamada cocón.

Hasta la actualidad se conocen entre 6 y 7 mil especies diferentes de lombrices, siendo la más conocida la Lumbricus Terrestris (lombriz de tierra); ésta vive exclusivamente en la tierra y se alimenta de la materia orgánica descompuesta presente en los suelos. En estado adulto llega a medir entre 9 y 30 cm. de largo. Su apareamiento se produce generalmente cuando asoman a comer a la superficie. La puesta de huevos se realiza a razón de un cocón por animal cada 45 a 60 días. Vive de 4 a 5 años.

No todas las especies son aptas para la cría. La mayoría, requiere condiciones muy precisas y difíciles de lograr.

De naturaleza estiercolera, es capaz de ingerir también grandes cantidades de materia celulósica, como rastrojos, aserrines, pulpas de celulosa, y en general cualquier desecho orgánico en descomposición. Es muy voraz, llegando a comer hasta el 90 % de su propio peso por día. De esta ingesta, excreta entre el 50 y 60 % convertido en un nutriente natural de altísima calidad, conocido como lombricompuesto o humus de lombriz.

Biología de la lombriz

La lombriz de tierra no tiene aparato masticador (dientes), su efectividad está en su aparato digestivo para lo cual tiene un aparato bucal succionador, faringe, buche, molleja y el resto es intestino.

Posee una glándula de Morren cuya función es segregar carbonato de calcio para controlar los iones de calcio en la sangre.

No posee pulmones, respira por la piel.

Factores que afectan a la reproducción

Plagas y enfermedades que sufren las lombrices

La lombriz no posee ningún tipo de defensa, por lo que cualquier organismo la puede atacar. No se le conocen enfermedades.

Son atacadas por hormigas, ciempiés, pájaros, ratones, topos, sapos, etc.

Anélidos

Anélidos, nombre común de unas 9.000 especies de invertebrados en forma de gusanos con segmentación bien desarrollada. Las tres grandes clases del filo de los Anélidos son: los gusanos con cerdas o poliquetos (unas 5.300 especies), sobre todo marinos y a menudo luminiscentes; los oligoquetos (unas 3.100 especies), que son, sobre todo, terrestres o viven en el suelo, como la lombriz de tierra; y las sanguijuelas o hirudíneos (unas 300 especies), que son, en su mayoría, de agua dulce pero también pueden ser marinas o terrestres.

Características

Aunque los anélidos tienen formas diversas, los gusanos con cerdas o poliquetos, considerados en general el grupo ancestral, pueden ejemplificar su estructura. El cuerpo es alargado y de sección redondeada, con la boca en un extremo y el ano en el otro y presenta simetría bilateral. Está compuesto por varias unidades similares, o segmentos, separados externamente por surcos y en su interior por tabiques (septos). Los segmentos suelen tener unos lóbulos (parápodos) con cerdas (sedas o quetas) que sirven como medio de locomoción. La cavidad corporal llena de líquido (celoma), ofrece cierta sustentación estructural, por lo que el cuerpo es flexible. El sistema digestivo está formado por un tubo recto y el sistema nervioso es bastante sencillo, con órganos sensoriales poco desarrollados. En la cabeza puede haber ojos, palpos o tentáculos; unos pocos poliquetos tienen ojos muy desarrollados. Los poliquetos crecen por adición de segmentos al cuerpo en el extremo posterior.

Los oligoquetos (“pocos septos”),como su nombre indica, tienen menos septos que los anteriores y carecen de parápodos. Su cuerpo es estilizado, adaptado a la excavación y la cabeza carece de ojos o palpos. Las sanguijuelas tienen el cuerpo aplanado y pueden nadar o arrastrarse con un movimiento ondulante; acostumbran a carecer de septos.

Los gusanos con cerdas o poliquetos suelen tener sexos separados y se reproducen liberando esperma y huevos en el agua. Por contraste, el patrón habitual en la lombriz de tierra y la sanguijuela es el hermafroditismo, en el que la fecundación se produce internamente. Estos animales producen cápsulas para albergar los huevos y algunas sanguijuelas cuidan a sus crías.

Ecología y evolución

Algunos poliquetos son depredadores activos. Otros han adoptado un modo de vida sedentario y extraen partículas de comida del agua o depósitos del fondo. La lombriz de tierra se alimenta haciendo pasar tierra a través de su cuerpo para extraer nutrientes de ella, y de esta forma enriquece y airea el suelo con sus túneles. Así pues, desempeñan un papel esencial en la ecología del suelo. La mayoría de las sanguijuelas chupan la sangre de otros animales, y aún se usan en ocasiones con fines médicos para hacer sangrías; un extracto de su sangre se emplea como anticoagulante. Ciertas especies son depredadoras.

Los fósiles de anélidos son raros porque es difícil que su cuerpo blando se conserve. Los fósiles conocidos se remontan a más de 500 millones de años. Tal vez desciendan de los gusanos planos (Platelmintos) y se cree que dieron lugar a los artrópodos. A menudo algunos anélidos marinos aberrantes se asignan a clases separadas; otros pueden incluso estar en filos diferentes.

Clasificación científica

Los anélidos componen el filo Annelida. Los gusanos con cerdas o poliquetos constituyen la clase Polychaeta, los oligoquetos la clase Oligochaeta y las sanguijuelas la clase Hirudinea.

Lombricultivos

Definición

Técnica que consiste en la crianza y manejo de lombrices en condiciones de cautividad, con la finalidad de obtener productos como el humus para fertilizante de uso agrícola y la proteína (carne fresca o harina) como suplemento para raciones animales.

La lombricultura es una actividad centrada en la crianza de lombrices, las que posteriormente se utilizan con diversos fines. Tradicionalmente se ha asociado el aspecto comercial de la lombriz con el negocio de la pesca. Sin embargo, ésta es tal vez la menor de sus aplicaciones.

La carne de la lombriz se transforma, mediante distintos sistemas de secado, en una harina de altísimo valor proteico. Esta harina se utiliza, en alimentación humana, como complemento proteico en la elaboración de hamburguesas, picadillos y embutidos. En alimentación animal, se emplea para preparar alimentos balanceados. También se usa la lombriz viva, como alimento para peces y ranas, tanto en acuarios como criaderos, sin dejar de mencionar su condición de carnada en el mercado de la pesca.

En la industria farmacéutica se utiliza el colágeno presente en las lombrices y, a partir del líquido celomático, se han elaborado antibióticos. La medicina también ha puesto en estudio a este anélido por su capacidad de regeneración de los tejidos y su inmunidad.

Otro aspecto de la lombriz es el referente a la producción de humus, que está íntima e inseparablemente ligado al reciclado de basura: come basura y excreta humus. Transforma un grave problema en el más rico fertilizante orgánico.

Usos Productivos

1. Elaboración de abonos orgánicos
2. Alimentación para mascotas y/o animales
3. Producción animal: avicultura, piscicultura, ranicultura
4. Carnada como pesca

Condiciones para el cultivo

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El cultivo de la lombriz se inicia con un área adecuada, la que se diseña convenientemente para favorecer las operaciones mecanizadas. Esta área requiere: área de cultivo, área de pie de cría, materia orgánica, sistema de regadío, almacén.

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Caracteristicas principales

* Es de color rojo oscuro.
* Respira por medio de su piel.
* Mide de 6 a 8 cm de largo, de 3 a 5 milímetros de diámetro y pesa aproximadamente 1 gramo.
* No soporta la luz solar, una lombriz expuesta a los rayos del sol muere en unos pocos minutos.
* Vive aproximadamente unos 15 años y puede llegar a producir, bajo ciertas condiciones, hasta 1.300 lombrices al año.
* La lombriz californiana avanza excavando en el terreno a medida que come, depositando sus deyecciones y convirtiendo este terreno en uno mucho mas fértil que el que pueda lograrse con los mejores fertilizantes artificiales

Teoría General

El mayor trabajo en la Lombricultura es desarrollado por la lombriz, un organismo biológicamente simple, un humilde e incansable obrero.

La lombriz está clasificada en el reino animal como Anélido terrestre de la clase de los Oligoquetos. Vive en ambientes húmedos, rehuye la luz y se nutre de restos orgánicos vegetales y animales en descomposición, siendo un excelente recuperador.

La lombriz es hermafrodita insuficiente (tiene ambos sexos, pero necesita aparearse para reproducirse). Está dotada de 5 corazones y 6 pares de riñones. En cautiverio vive un promedio de 15 años y no contrae ni transmite enfermedades.

La lombriz era conocida ya en la antigüedad como "arado" o "intestino de la tierra" (Aristóteles), porque escava en el terreno galerías, volviendolo poroso y facilitando la oxigenación y permeabilidad al agua.
Nuestra amiga, la lombriz, es también un eficiente "fertilizador" porque el HUMUS que produce, aumenta la disponibilidad de nutrientes aprovechables por las plantas.

Desde el punto de vista ecológico se la clasifica en:


Los tres grupos de lombrices son sin duda el gran arado de la tierra y constituyen el elemento más importante en el rol de los EDAFOECOSISTEMAS.

Siendo las lombrices animales migratorios por excelencia, ha sido necesario para poder desarrollar la Lombricultura, que su hábito sea modificado y es así como luego de más de 14 años de proceso, su hábito migratorio fue modificado para llegar al día de hoy en que su hábito sedentario permitiera mantenerla en cautiverio y poder realizar un proceso industrial en el que no solamente se la pueda mantener en un criadero sin que fuge, sino que adicionalmente ya tiene la capacidad de vivir en altas densidades (30 a 40.000 lombrices por metro cuadrado) sin que se alteren sus efectos conductuales (2.5 Etología de la lombriz, "Lombricultura, una alternativa de reciclaje").

De las más de 8000 especies conocidas de lombrices, solamente 2500 han sido clasificadas y solamente tres de ellas han podido ser domesticadas, siendo Eisenia Foetida la más conocida y aquella que es utilizada en más del 80% de los criaderos del mundo.

Las lombrices californianas pueden criarse en cualquier lugar del planeta que posea, al menos, una temporada con temperaturas promedio superior a los 20ºC, es decir cualquier lugar con climas templados.
Estas lombrices, a 21ºC tienen la máxima capacidad de reproducción, por lo tanto, se reproducirán mas durante los meses cálidos.
Cuando la temperatura es inferior a 7ºC , las lombrices no se reproducen, pero siguen produciendo abono, aunque en menor cantidad.

Las lombrices adultas pesan aproximadamente 1 gramo y producen 1 gramo diario de abono, es decir, que comen una cantidad equivalente a su propio peso diariamente, lo cual hace muy interesante a la lombricultura.
Separarlas del lumbricompoesto es un proceso muy sencillo. Solo hay que dejarlas uno o dos días sin alimento (no agregar alimento), y después poner alimento nuevo a un lado del lugar donde se encuentran.

Las lombrices en busca de alimento irán a su nuevo lugar rápidamente (el 50% de las lombrices llegará en solo unas horas). Pero quedarán en el lombricompuesto los capullos y las pequeñas lombrices, para que lleguen a trasladarse las pequeñas lombrices y las que nacerán después es necesario esperar al menos 30 días. Si solo seseas vender lombrices puedes extraer una gran cantidad solo colocando alimento nuevo y extraerlo al día siguiente. De esa manera te quedaran capullos, pequeñas lombrices, y un porcentaje de adultos para continuar con la producción. La lombricultura es un negocio que está en expansión, y en un futuro será indispensable para la supervivencia de los campos.

Actualmente, en Europa es mayor la demanda que la oferta tanto de lombrices como de humus. La única forma de restituir la fertilidad de un campo que ha sido explotado con fertilizantes artificiales durante mucho tiempo es con HUMUS de lombriz. Un campo que ya no sirve para cultivos, puede producir aún mas de lo que producía en su mejor época, solo con la aplicación del único abono 100% orgánico (HUMUS de lombriz.) También pueden criarse para la producción de abono para el hogar, pero en este caso, se tendrá un excedente de lombrices que, cada cierto tiempo deberá ser retirado, este excedente puede venderse, regalarse, o acumularse para obtener una mayor producción.

Conceptos Generales sobre la lombriz de Tierra

Nombre que se aplica a más de 1.000 especies de gusanos pertenecientes a una clase del filo Anélidos. La lombriz de tierra tiene un cuerpo cilíndrico ahusado y segmentado. Presenta diminutas cerdas llamadas sedas. Aunque existen diferencias de tono entre las partes superior e inferior del cuerpo, y entre diferentes partes de éste, las lombrices de tierra son en general de color uniforme, casi siempre rojo pálido, pero que puede variar del rosa mate al castaño. Muchas especies alcanzan una longitud de unos pocos centímetros, pero ciertas especies tropicales llegan a medir hasta 3,3 m de longitud.

Las lombrices de tierra desempeñan un importante papel en la ecología del suelo. Al ser removido y aireado, por la acción de las lombrices de tierra, el suelo se vuelve más fértil. Las lombrices de tierra son también una fuente de alimento para muchos animales y constituyen el principal alimento de los topos y las musarañas.

Comportamiento de la lombriz

Las lombrices de tierra necesitan vivir en suelo húmedo que contenga materia orgánica. Suelen vivir en las capas superiores, pero en invierno se entierran más para escapar de las heladas. Cuando el clima es muy caluroso, hacen lo mismo para evitar la deshidratación. Las lombrices de tierra rehuyen la luz del día, pero con frecuencia salen a la superficie durante la noche para alimentarse y expulsar sus detritus. Durante el día sólo salen a la superficie en circunstancias excepcionales, como cuando se inundan sus galerías en caso de lluvias torrenciales.

Las lombrices de tierra se entierran con considerable rapidez, de forma especial en suelos sueltos; las cerdas que tienen a los lados del cuerpo les sirven de gran ayuda en sus movimientos. Al enterrarse, tragan mucha tierra, que a menudo contiene cantidades considerables de restos vegetales. Digieren la materia nutritiva presente en ésta, y depositan los restos en la superficie del suelo o en sus túneles.

Estructura y ciclo vital

El sistema muscular de la lombriz de tierra consiste en una serie de fibras externas circulares o transversas de músculo, que rodean el cuerpo, y una serie interna de fibras musculares longitudinales que sirven para mover las cerdas. El aparato circulatorio está formado por un vaso sanguíneo dorsal prominente y cuando menos cuatro vasos sanguíneos ventrales, que recorren de forma longitudinal el cuerpo y están conectados entre sí a intervalos regulares por medio de una serie de vasos transversales. El vaso dorsal está equipado con válvulas y es el verdadero corazón. No obstante, el bombeo de la sangre se produce sobre todo por movimientos musculares generales.

El sistema nervioso central consiste en un par de ganglios suprafaríngeos, generalmente llamados cerebro, y un cordón ventral que pasa debajo del canal alimentario con ganglios en cada segmento. Las lombrices de tierra carecen de órganos sensoriales aparte de los del tacto. El aparato digestivo está formado por una faringe musculosa, un delgado esófago, un buche o receptáculo de comida de paredes delgadas, una molleja muscular empleada para moler la tierra ingerida y un intestino largo y recto.

Taxonomía de la lombriz

Reino Animal
Tipo Anélida
Clase Oligoqueta
Familia Lombrícidae
Género Lombricus, Eisenia
Especies Lombricus terrestris (de tierra común)
Eisenia foetida (Californiana)
Eudrillus eugenie (Africana)

Su capacidad de facil adaptación a todo tipo de clima, y el hecho que sea eurifaga la ha hecho la favorita de los criadores y de los pescadores quienes la prefieren por su color y actividad.

Sus principales ventajas son:

· Se ha experimentado con ella en todos los países, en distintas condiciones de clima y altitud, y vive en cautiverio sin fugarse de su lecho.

· Es extraordinariamente prolífera; madura sexualmente entre el segundo y tercer mes de vida. Deposita cada 7 a 10 días una cápsula o huevo con un contenido que fluctúa de 2 a 20 embriones que a su vez después de 14 a 21 días de incubación eclosiona, originando lombrices en condiciones de moverse y nutrirse de inmediato.

· Come, con mucha voracidad, todo tipo de desechos agropecuarios (estiércoles, rastrojos de cultivos, residuos de hortalizas y frutas, malezas, etc.). También puede utilizar desechos orgánicos de la industria, la ciudad, mataderos y otros.

· La digestión de los productos mencionados anteriormente produce enormes cantidades de HUMUS, que es la base de la fertilidad del suelo.


Se la ha encontrado en estado salvaje en innumerables países, sin embargo en este estado no sirve para la crianza en cautiverio por cuanto predomina su instinto migratorio.

La extraordinaria capacidad productiva de la Eisenia foetida, permite al criador amortizar rápidamente su capital invertido, y encontrarse en un tiempo breve con una actividad altamente productiva. Dicha productividad va estar dada del conocimiento técnico que el lombricultor posea y de las condiciones que cada mercado tenga.

Un criadero de lombrices en fase de expansión, se duplica cada tres meses, es decir, 16 veces en un año, 256 veces en dos años y 4.096 veces en tres años!

Humus de lombriz

Humus, materia orgánica en descomposición que se encuentra en el suelo y procede de restos vegetales y animales muertos. Al inicio de la descomposición, parte del carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno se disipan rápidamente en forma de agua, dióxido de carbono, metano y amoníaco, pero los demás componentes se descomponen lentamente y permanecen en forma de humus. La composición química del humus varía porque depende de la acción de organismos vivos del suelo, como bacterias, protozoos, hongos y ciertos tipos de escarabajos, pero casi siempre contiene cantidades variables de proteínas y ciertos ácidos urónicos combinados con ligninas y sus derivados. El humus es una materia homogénea, amorfa, de color oscuro e inodora. Los productos finales de la descomposición del humus son sales minerales, dióxido de carbono y amoníaco.

Al descomponerse en humus, los residuos vegetales se convierten en formas estables que se almacenan en el suelo y pueden ser utilizados como alimento por las plantas. La cantidad de humus afecta también a las propiedades físicas del suelo tan importantes como su estructura, color, textura y capacidad de retención de la humedad. El desarrollo ideal de los cultivos, por ejemplo, depende en gran medida del contenido en humus del suelo. En las zonas de cultivo, el humus se agota por la sucesión de cosechas, y el equilibrio orgánico se restaura añadiendo humus al suelo en forma de compost o estiércol.

Se llama HUMUS a la materia orgánica degradada a su último estado de descomposición por efecto de microorganismos. En consecuencia, se encuentra químicamente estabilizada como coloide; el que regula la dinámica de la nutrición vegetal en el suelo. Esto puede ocurrir en forma natural a través de los años o en un lapso de horas, tiempo que demora la lombriz en "digerir" lo que come.

El HUMUS se obtiene luego de un proceso, cercano a un año, en que la lombriz recicla a través de su tracto intestinal la materia orgánica, comida y defecada, por otras lombrices.
Hay que resaltar que un alto porcentaje de los componentes químicos del humus son proporcionados, no por el proceso digestivo de las lombrices, sino por la actividad microbiana que se lleva a cabo durante el periodo de reposo que éste tiene dentro del lecho. Por ejemplo, el 50% del total de los ácidos húmicos que contiene el humus, son proporcionados durante el proceso digestivo y el 50% restante durante el período de reposo o maduración.

Cuando la cosecha del lecho es prematura , se obtendrá VERMICOMPOST o WORM CASTINGS, que todavia NO es HUMUS.
Para poder determinar que el producto que estamos cosechando es de buena calidad, tendremos en cuenta entre otras cosas parámetros como:

Un alto contenido de cenizas nos permite concluir que el manejo del proceso no ha sido el adecuado y que ha habido mucha contaminación con tierra. Lo que queremos es mejorar el suelo y no aumentar su volumen

El HUMUS de lombriz además de ser un excelente fertilizante, es un mejorador de las características físico-químicas del suelo, es de color café obscuro a negruzco, granulado e inodoro.

Las características más importantes del HUMUS de lombriz son:


El HUMUS es un producto con altas posibilidades de comercialización en el mundo entero, pero su CALIDAD es un factor importante para obtener los mejores precios del mercado; los que pueden fluctuar desde 100 a 250 dólares la tonelada, dependiendo del mercado y de la relación oferta-demanda del mismo.

El humus de lombriz o vermicompost

Consumo de la carne de lombriz

La alimentación es un gran determinante económico, político y social de los pueblos. Si durante sus primeros años una persona no logra un suministro adecuado de proteínas, lo más probable es que luego padezca deficiencias neurológicas que lo limiten para siempre.

Durante miles de años distintos pueblos de África y China encontraron en la carne de lombriz un complemento nutricional que ayudó a sostener su población y cultura a pesar de las condiciones más adversas.

Una propuesta para mejorar la alimentación en países en vías de desarrollo podría incluir la producción de proteína de anélidos a partir de materiales que no implican costo como restos de comida, desechos de la huerta, cáscaras, hojas, pasto, papel y estiércoles de rumiantes.

Por cada tonelada de estiércol fresco se produce 500 kilos de humus y 100 kilos de carne de lombriz. Cuando se hace la cosecha, una parte de las lombrices puede ser destinada a la continuidad del criadero y la otra a la elaboración de harina.

El proyecto podría ser viable en pequeñas comunidades donde se practique la agricultura y la ganadería. Así se evitarían gastos de transporte ya que la materia prima (estiércol y desechos vegetales) y los productos de elaboración (humus y carne de lombriz) se producirían y consumirían en el mismo lugar.

Cuando se introduce un nuevo alimento hay que tener en cuenta las costumbres locales. Los intentos de la FAO por ayudar a pueblos acosados por el hambre debido a la pobreza endémica o a algún desastre, están jalonados de historias de fracasos porque no se consideraron sus hábitos de alimentación.

En este sentido, la proteína de lombriz tiene una ventaja: se puede incorporar en pequeñas cantidades, de manera imperceptible, enriqueciendo los alimentos de consumo habitual bajo la forma de harina. Esta contiene del 62 al 82% de proteína de excelente calidad y la totalidad de los aminoácido esenciales, superando a la harina de pescado y la soja.

Pero lo más importante, es que la lombriz roja californiana no padece ni trasmite ninguna enfermedad conocida (Cuevas, 1991).

Hemos estado haciendo algunas experiencias y recopilando información sobre el tema, pero resta mucho por investigar. Un método de trabajo podría ser este:

La harina de lombriz, elaborada en forma industrial, se usa principalmente para la preparación de alimentos balanceados para la explotación intensiva de gallinas y pollos lográndose una mejor conversión alimenticia que con los balanceados comerciales reduciéndose los costos de producción de un 20-40%.

Como alimento vivo se emplea en la cría de ranas, pesca deportiva y piscicultura.

Métodos de Cría

No todas las especies son aptas para la cría. La mayoría, requiere condiciones muy precisas y difíciles de lograr.

Sin embargo existe una especie, llamada Eisenia Foétida, conocida como lombriz roja californiana, que no sólo es la que mejor se adapta al cautiverio, sino que posee características sorprendentes. En estado adulto mide entre 3,5 cm y 8,5 cm de largo, y en raros casos llega hasta 13 cm.

Su peso oscila entre 0,4 y 0,6 gramos, si bien en condiciones apropiadas de cría, se logran ejemplares que pueden alcanzar 1 gramo.

En general, podemos decir que la Eisenia Foétida puede criarse en cualquier lugar. Lo más común es el criadero al aire libre, haciendo cunas de 1 a 2 m de ancho por el largo que se desee.

Una cuna no es más que un espacio rectangular delimitado por maderas, ladrillos, bloques de cemento o cualquier elemento que sirva de contención. Pero tampoco esto es imprescindible, puesto que se puede simplemente apilar el alimento sobre el suelo e introducir en él las lombrices.

La comida que se les brinde debe ser materia orgánica parcial o totalmente descompuesta. De no ser así, las altas temperaturas generadas durante el proceso de fermentación (hasta 75º C), matarán a las lombrices. El proceso de fermentación, llamado también compostización, se realiza de diversas maneras y según la materia utilizada. Por lo general, se emplea una mezcla de estiércol de vaca o caballo, con otro residuo celulósico, como paja, hierba, etcétera. No obstante, puede usarse cualquier materia orgánica, como pasto, hojas, papeles, cartones, cáscaras, maderas y otras. En el curso de maduración la mezcla alcanza altas temperaturas que matan los gérmenes patógenos. Una acción sucesiva de bacterias y hongos, convierte a la mezcla en una sustancia color castaño oscuro, inodora y apta para alimentar a las lombrices. Esta comida debe proporcionárseles periódicamente y en cantidad suficiente para satisfacer sus requerimientos.

Una vez establecido el lugar para la cría y luego de haber armado la cuna, se cubre con una capa de paja o pasto seco. Posteriormente se le agrega el compuesto orgánico debidamente humedecido y finalmente se agregan las lombrices sobre la superficie, quienes por sí mismas se introducirán en el lecho.

A partir de este momento se debe poner cuidado en cuatro detalles:

  1. Proporcionarles el alimento necesario, humedecido y con el debido grado de descomposición. Calcular la cantidad de comida es muy fácil: si hay tres kilogramos de lombrices, deben incorporarse tres kilogramos de alimento humedecido por día.
  1. Mantener la humedad de la cuna. En general, si el alimento está humedecido correctamente, la cuna mantiene una humedad relativamente estable. Si es necesario, se puede regar la cuna con una regadera.
  1. Cuidar el pH. Es conveniente que esté próximo a 7. Para medirlo se pueden usar unas cintas muy económicas que venden las farmacias. Si el nivel no es el conveniente, no hay que asustarse, ya que el pH se corrige de manera muy sencilla.
  1. Controlar la temperatura. Nos referimos esencialmente al calor y al frío intenso. Los que dificultan el normal desenvolvimiento de las lombrices. Siempre es recomendable cubrir las cunas con una capa de paja o pasto, que además de proteger de las temperaturas extremas, ayuda a conservar la humedad.


Aproximadamente a los dos meses de comenzada la actividad, la población de lombrices habrá aumentado al doble. Entonces será tiempo de duplicar el espacio de la cuna y también la cantidad de alimento diario. Cuando transcurran otros dos meses, deberá duplicar nuevamente el espacio y el alimento y así, sucesivamente hasta que decida realizar su primera "cosecha".

En ese momento puede vender hasta el 50 % de la población sin riesgos, ya que en dos meses se habrá duplicado nuevamente. Entonces, cada dos meses (o menos si las condiciones de cría son óptimas), puede repetir la venta.

A medida que transcurre el tiempo, la cuna contendrá mayor cantidad de humus. Puede extraerlo y almacenarlo hasta que decida comercializarlo.

Detalles más precisos sobre cada método de trabajo, se brindan personalmente en función de las posibilidades de cada criador.

Se llama HUMUS a la materia orgánica degradada a su último estado de descomposición por efecto de microorganismos. En consecuencia, se encuentra químicamente estabilizada como coloide; el que regula la dinámica de la nutrición vegetal en el suelo. Esto puede ocurrir en forma natural a través de los años o en un lapso de horas, tiempo que demora la lombriz en "digerir" lo que come.

El HUMUS se obtiene luego de un proceso, cercano a un año, en que la lombriz recicla a través de su tracto intestinal la materia orgánica, comida y fecada, por otras lombrices.

Hay que resaltar que un alto porcentaje de los componentes químicos del humus son proporcionados, no por el proceso digestivo de las lombrices, sino por la actividad microbiana que se lleva a cabo durante el periodo de reposo que éste tiene dentro del lecho. Por ejemplo, el 50% del total de los ácidos húmicos que contiene el humus, son proporcionados durante el proceso digestivo y el 50% restante durante el período de reposo o maduración.

Cuando la cosecha del lecho es prematura , se obtendrá VERMICOMPOST o WORM CASTINGS, que todavia NO es HUMUS.

Para poder determinar que el producto que estamos cosechando es de buena calidad, tendremos en cuenta entre otras cosas parámetros como:

· Ph neutro, en un rango entre 6.7 a 7.3

· Contenidos de materia orgánica superiores a 28%

· Nivel de nitrógeno superior a 2%

· Relación C/N en un rango entre 9 y 13

· Contenidos de cenizas no superiores a 27%


Un alto contenido de cenizas nos permite concluir que el manejo del proceso no ha sido el adecuado y que ha habido mucha contaminación con tierra. Lo que queremos es mejorar el suelo y no aumentar su volúmen!!

El HUMUS de lombriz además de ser un excelente fertilizante, es un mejorador de las características físico-químicas del suelo, es de color café obscuro a negruzco, granulado e inodoro.

Las características más importantes del HUMUS de lombriz son:

· Alto porcentaje de ácidos húmicos y fúlvicos. Su acción combinada permite una entrega inmediata de nutrientes asimilables y un efecto regulador de la nutrición, cuya actividad residual en el suelo llega hasta cinco años.

· Alta carga microbiana (40 mil millones por gramo seco) que restaura la actividad biológica del suelo.

· Opera en el suelo mejorando la estructura, haciéndolo más permeable al agua y al aire, aumentando la retención de agua y la capacidad de almacenar y liberar los nutrientes requeridos por las plantas en forma sana y equilibrada.

· Es un fertilizante bioorgánico activo, emana en el terreno una acción biodinámica y mejora las características organolépticas de las plantas, flores y frutos.

· Su pH es neutro y se puede aplicar en cualquier dosis sin ningún riesgo de quemar las plantas. La química del HUMUS de lombriz es tan equilibrada y armoniosa que nos permite colocar una semilla directamente en él sin ningún riesgo.


El HUMUS es un producto con altas posibilidades de comercialización en el mundo entero, pero su CALIDAD es un factor importante para obtener los mejores precios del mercado; los que pueden fluctuar desde 100 a 250 dólares la tonelada, dependiendo del mercado y de la relación oferta-demanda del mismo.

El humus de lombriz o vermicompost

Es el fertilizante orgánico por excelencia. Se trata del producto que sale del tubo digestor de la lombriz.

Valores biológicos

Valores microorgánicos:

Los gusanos de tierra consumen residuos animales y vegetales en proceso de descomposición, es decir, predigeridos por microorganismos especializados: bacterias, hongos y otros. Estos degradan las proteínas y la celulosa transformándolas en sustancias más simples y de fácil asimilación (por ejemplo los aminoácidos, resultantes de la digestión aeróbica de las proteínas) También se nutren con diminutos hongos y por supuesto, los antibióticos que se encuentran en ellos que le sirven al animal para inmunizarse y crecer. Cuando la lombriz elimina mediante la excreción las moléculas de estos antibióticos, dejará una masa bacteriana antibiotizada, compuestos bioestimulantes que estaban contenidos

en el citoplasma de los hongos y microorganismos fúngicos en disminución. Se calcula la presencia de 2 billones de bacterias por gramo de vermicompost.

Valores fitohormonales:

El humus de lombriz es un abono rico en hormonas, sustancias producidas por el metabolismo secundario de las bacterias, que estimulan los procesos biológicos de la planta. Estos "agentes reguladores del crecimiento" son:

Valores nutritivos:

El humus de lombriz resulta rico en elementos nutritivos, rindiendo en fertilidad 5 a 6 veces más que con el estiércol común.

Los experimentos efectuados con vermihumus en distintas especies de plantas, demostraron el aumento de las cosechas en comparación con aquellos provenientes de la fertilización con estiércol, o con abonos químicos.

Presencia de ácido ascórbico (vitamina C), en mg por 100 gr de jugo de la planta:

ESPECIE VEGETAL VERMICOMPOST QUÍMICOS

Acelga 56 24

Alcaucil 44 12

Habas 56 24

Arvejas 42 10

Porotos 32 50

Ajíes 320 150

Espinaca 92 54

Naranja 86 50

Frutilla 90 52

Melón 32 5

Pera 28 4

La salud del suelo

El suelo, como nuestro cuerpo, es un organismo vivo, con la diferencia de que sus "órganos" no están alineados a lo largo de una columna vertebral. En él se desarrollan fenómenos físicos, químicos y microbiológicos esenciales no sólo para el éxito de los vegetales sino de la propia vida en el planeta. En biología, se considera ser vivo al que posee metabolismo propio; este es el caso del suelo. Podemos considerado como un ser terrestre ya que aspira oxígeno y libera gas carbónico (CO2).

Pero la vida del suelo no es fácil de entender. Los organismos que lo habitan y forman parte de él se influyen mutuamente:

"El suelo se forma a través de su vida y la vida es típica a las características específicas del suelo. Quiere decir que el suelo determina su vida y la vida determina el suelo ".

Este concepto ancestral del suelo como un ente vivo se desvirtuó con el uso de fertilizantes y maquinaria pesada, pasando a ser considerado como un mero soporte.

Una extensión de éste concepto erróneo es la hidroponía o cultivo sin suelo. Después de la Segunda Guerra Mundial, se creyó que la hidroponía podía ser la panacea para el hambre del mundo. No se tuvo en cuenta que ésta forma de cultivo depende de algunos minerales cuyas reservas mundiales podrían agotarse en unas pocas décadas.

Una de las principales preocupaciones de los agricultores - en especial los descendientes de europeos- es que el suelo esté suelto. Tienen el síndrome de "la pala y el arado". Sin embargo, éstos instrumentos remueven los suelos por unos días y después vuelven a estar compactados.

La estructura grumosa del suelo no depende de la labranza sino de la silenciosa acción de organismos microscópicos como bacterias y hongos.

Las bacterias no tienen boca para alimentarse, en cambio producen enzimas que disuelven las sustancias nutritivas para luego absorberlas. Hay bacterias que trabajan sobre la celulosa formando la llamada "jalea bacteriana", alimento de hongos diminutos.

La figura de los hongos en la agricultura aparece bastante desfigurado, solo se los nombra cuando son parásitos, pero raramente se considera su acción benéfica transformadora de materia orgánica.

Los microorganismos existen en cantidades increíblemente grandes. En una cucharada de té, de tierra, encontramos 100 a 200 millones de microbios (en el humus de lombriz hay 10 veces más). Estos ocupan el 0,05 % del suelo y pesan aproximadamente entre 1,6 a 5,7 t/ha, considerándose un total de 3000 toneladas de tierra agrícola por hectárea. Compensan su tamaño con su número y también con la rapidez de su reproducción. En un periodo de 30 minutos a 2 horas se forma una nueva generación, de manera que un día pueden nacer de 12 a 48 generaciones, lo que en términos humanos llevaría de 3 a 12 siglos. La velocidad de multiplicación depende, en parte de la especie, pero principalmente de las condiciones del medio en que viven.

En los últimos 20 o 30 años las técnicas inadecuadas de laboreo y la aplicación de fertilizantes químicos que afectan la flora microbiana del suelo están disminuyendo el humus en las tierras cultivables. Hace una pocas décadas, terrenos con el 3-4 % de sustancia orgánica se araban con tractores de 50- 60 HP. Ahora, por haber disminuido su proporción, debe usarse tractores de 120 a 150 HP.

El concepto biológico de fertilización es bastante distinto al que manejan los agricultores. La verdadera fertilización requiere utilización de abono orgánico, rotación de cultivos, mínima labranza, y aplicación de enmiendas minerales.

Humus

Hemos visto que los primitivos agricultores acostumbraban quemar una limitada extensión de la selva abriendo un claro en la espesura vegetal y aumentando el rendimiento de sus cultivos al incorporar al suelo las cenizas remanentes que tienen un alto grado de potasio.

También sabemos que debido al crecimiento demográfico, la humanidad tuvo que ir ocupando zonas más áridas donde ya no fue posible usar las cenizas de leña como abono. No quedó otro recurso que reemplazarlo por el estiércol de animales. Sin embargo esta práctica es deficiente, ya que una buena parte del contenido de nitrógeno se evapora en forma de amoníaco. El estiércol directo también acidifica el suelo y afecta la vida microbiana favoreciendo la aparición de hongos oportunistas.

En cambio, compostar (ya sea con lombrices rojas o mediante una pila de residuos) es una forma muy interesante de capturar la mayor parte de esos nutrientes y haciéndolos estables al agua.

La transformación de estiércol en humus es muy importante en zonas de mataderos y donde se cría ganado evitándose la contaminación de ríos cercanos. Por ejemplo un tambo de 100 vacas produce diariamente cerca de 1500 Kg. de estiércol, obteniéndose unas 30 toneladas de humus mensuales.

Podríamos definir el compost como el corazón del huerto ecológico. Una vez que se agrega superficialmente compost sobre el terreno, contribuye, al igual que el humus, a conservar la estructura del suelo y a reconstituir su flora microbiana.

Los materiales para transformar en compost pueden ser variados: césped cortado, cenizas de leña, estiércoles, plumas, hojas de árboles, periódicos no coloreados y los desperdicios de cocina y del huerto.

Legitimidad de la agricultura orgánica

¿Por qué hacer agricultura orgánica? La agricultura moderna intensiva enfrenta dos graves cuestiones: En primer lugar, provoca una contaminación del suelo y las napas de agua debido al uso de abonos químicos y pesticidas. Además, estos productos causan un deterioro de la estructura del suelo al disminuir su carga bacteriana. Esto lleva a emplear maquinaria agrícola cada vez más pesada para roturar las tierras dañadas, con lo que el problema se incrementa y se crea un círculo vicioso. Por otra parte, el monocultivo, la hibridación y la ingeniería genética disminuyen la biodiversidad biológica, aumentan la dependencia económica de los países periféricos respecto a los centrales y provoca éxodo rural y desempleo.

En segundo lugar, La agricultura moderna interfiere en la calidad de los alimentos mediante la presencia de tóxicos en la alimentación y la ausencia de ciertos nutrientes por causa de una fertilización deficiente.

Las empresas que fabrican estos productos y las reglamentaciones que facilitan su uso, sostienen que la presencia de estos químicos en las plantas es baja y tolerable por el organismo, o que se trata de sustancias que se degradan rápidamente en el medio ambiente.

Esto no es real y hay cientos de ejemplos que contradicen los argumentos "tranquilizadores" de las multinacionales químicas. Uno de los más contundentes es el caso de los organoclorados. Claude Aubert, del Instituto Nacional de Agronomía de Francia, cuenta que en este país se realizó hace unos años un estudio cuyos resultados espantaron a las autoridades y a la opinión pública: el tenor de organoclorados en la leche de las mujeres era de veinte a cincuenta veces superior al de la leche de vaca. Esto no es sorprendente dado que, como una mujer se encuentra en el final de la cadena alimentaria, los pesticidas que ella va acumulando son eliminados a través de la leche en una cantidad más concentrada. Esta fue una constatación que, entre otras, llevaron a la prohibición de los organoclorados en Europa.

Se desarrollaron a continuación biocidas de segunda generación, los organofosforados. Se creía que debido a que estos se degradan en pocos días el problema estaba solucionado. Sin embargo, no tuvieron en cuenta que estos pesticidas se transforman en productos de degradación, de cuyos efectos hay un total desconocimiento.

Los abonos químicos industriales como el nitrógeno, sodio y potasio, desequilibran el suelo desde el punto de vista mineral, ionizándolo de una manera exagerada. Estos iones penetran por ósmosis, dada su alta solubilidad; la planta los absorbe en mayor proporción de la que necesita y se desequilibra. Por ejemplo la proporción de nitrato de la hoja de espinaca sin abono nitrogenado es de 23 partes por millón. Con un abonado de 30 kg. de nitrógeno por hectárea pasa a contener 420 partes por millón. Esto es inconveniente para la salud del consumidor, pues los nitratos en un medio reductor (especialmente la cocción) se transforman en nitritos peligrosos para la hemoglobina de la sangre.

Pero hay otros inconvenientes: el exceso de potasio en el suelo inhibe la asimilación de minerales vitalizantes como el magnesio, el fósforo y la mayor parte de los oligoelementos. La disminución del magnesio en las plantas que consumimos disminuye las defensas del organismo, y favorece la aparición de enfermedades graves. La fertilización basada en materias orgánica y minerales naturales molidos, que constituye el fundamento del método de la agricultura orgánica, es la única que puede asegurar a las plantas, y, por consiguiente, al hombre, un suministro normal de los oligoelementos necesarios.

La agricultura orgánica se propone, frente a este panorama dilemático e incierto, como una técnica sostenible y económica a la vez. Se trata de método de cultivo practicado con éxito en muchos países. Está basado en la fertilización orgánica viva y en la lucha indirecta, no violenta contra los parásitos y en colaboración permanente con la naturaleza. Este método tiene muy en cuenta el medio ambiente (como el uso de cercos vivos que aumenta la fertilidad de la tierra creando un microclima favorable) y emplea un conjunto de prácticas como ser el uso de abonos verdes, lombricompuestos, compost, rotaciones, uso de cultivos alternados o plantas compañeras. El lema es: si el suelo está sano, también lo estarán las plantas y los seres que se alimenten de ellas.

Llama la atención que pese a la excelencia de la agricultura orgánica y su importancia económica y ambiental, un informe del año 1987 de la Organización Mundial de la Salud descalificaba irónicamente estas prácticas considerándola una "fobia química", y un "entusiasmo sentimental por los viejos tiempos". A continuación este informe realizaba una revista "necrológica" acerca de la temprana edad a la que fallecieron sus principales precursores.

Unos años antes de que se lanzara la Revolución Verde, en la década del '70, se publicaban artículos en donde se ridiculizaba a los agricultores que se negaban a utilizar los agroquímicos. Harland Manchester, en una extensa campaña periodística a lo largo de las décadas del '60 y '70, en artículos de difusión masiva, como los de la revista "Reader's Digest," se refirió a los abonos orgánicos como un mito supersticioso propio de granjeros ignorantes.

En 1970, Borlaug, el padre de la Revolución Verde fue galardonado con el premio Nobel de la Paz, por su contribución a la selección de cereales apropiados para la producción intensiva. La propuesta era tomar lo que servía del patrimonio genético de un vegetal, trivializando el resto, y por ende empobreciendo nuestra relación biológica con el medio ambiente. Esta simplificación es propia de una concepción reduccionista que despoja a los recursos naturales o culturales de sus variables singulares justificando el despojo con argumentos utilitarios o altruistas. Con la promesa de un mundo sin hambre se inundó el mercado mundial con cereales híbridos de alta producción adictos a dosis crecientes de fertilizantes e insecticidas sintéticos.

Hoy hay una situación real que no podemos desconocer: todo este sistema de producción y distribución esta basado en un recurso no renovable, el petróleo. Como la tendencia es el agotamiento de esta fuente energética tenemos que decidir que sistema de producción elegiremos: o bien nos inclinamos por las utopías tecnológicas, o bien adoptamos un estilo de vida compatible con el aprovechamiento integral y sostenible de la naturaleza.

Un indicador de esto último es posible, es el informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos que estima que 100.000 de los 2.1 millones de granjeros están haciendo agricultura sin productos químicos o están a punto de eliminarlos y este número esta creciendo rápidamente.

¿A que obedece este cambio? ¿Es otra vez una moda? ¿Es una corriente filosófica? ¿Es una variación en los gustos del mercado consumidor? Hugo Castello, biólogo destacado de la comunidad científica argentina, explica este cambio por la transformación de la conciencia del consumidor que demanda productos sanos. Esto es cierto, pero no termina de explicar la base profunda del cambio; los gustos y preferencias del consumidor no modelan automáticamente la oferta del mercado.

La respuesta es sin duda económica: la clave sigue siendo el petróleo. Con petróleo se hacen insecticidas, fungicidas, herbicidas, fertilizantes y la mecánica de tractores, riego y transporte. A esto hay que agregarle la molienda, la cadena de frío y/o sistemas de conservación y envasado. Y como el petróleo es cada vez más costoso el sistema económico internacional - impasible en apariencia - ya está antiicipándose a la crisis que se avecina desempolvando la antes desdeñada agricultura orgánica.

La alimentación es el destino

En la historia, la alimentación es el destino. Al salir de la selva para ocupar los valles y llanuras, el hombre se hizo cada vez más dependiente de los animales que cazaba. El dominio del fuego, las armas rudimentarias y el lenguaje son adquisiciones que surgieron ligadas a dicha actividad.

Este recurso funcionó bastante bien durante dos millones de años. Luego los alimentos dejaron de estar al alcance de la mano disminuidos por la sobre explotación y los cambios climáticos. La relación costo-beneficio en la búsqueda del sustento se tornó desfavorable. Los cazadores prehistóricos debían recorrer mayores distancias para obtener un magro resultado. En esta coyuntura crítica aparece el primer modelo productivo que tuvo la humanidad con la invención de la agricultura y la ganadería. En vez de emboscar a las manadas de rumiantes siguiendo sus migraciones estacionales los domesticaron. En lugar de viajar por bosques y selvas para llegar en el momento de la maduración de los frutos aprendieron a cultivarlos.

Las nuevas técnicas mantenían algunos aspectos del nomadismo anterior. Quemaban un sector del bosque o de la selva y cultivaban hasta que se agotaba la fertilidad del suelo. Luego se trasladaban a otro sitio y repetían la misma rutina. Después de algunos años retornaban al punto inicial, donde la naturaleza ya había restaurado las antiguas heridas y el ciclo volvía a repetirse.

Esta forma de vida aumentó la tasa de natalidad. Se hizo necesario emplear más mano de obra para tareas como labrar, regar o cosechar. Los bosques se talaron para aumentar las tierras de cultivo y por lo tanto había que ir cada vez más lejos a buscar leña o llevar los animales a pastar.

Cuando un pueblo que vive de la caza y la recolección comienza a practicar la agricultura y la ganadería se vuelve más conservador. Hay una razón lógica: no demanda la misma dedicación cazar un venado y compartirlo alegremente en torno a la fogata tribal, que las prolongadas labores del campo. Se hace necesario el surgimiento de una organización política, civil y militar para la administración y defensa del territorio y los graneros.

En la América precolombina los incas llegaron a sostener una población de más de 30 millones de personas con una agricultura eficazmente controlada. Tenían una fantástica administración del suelo, agua, información, y los servicios sociales, superior al de cualquier país industrializado moderno.

El segundo modelo productivo aparece con la revolución industrial que trajo consecuencias imprevisibles sobre la cultura, el agro y el medio ambiente. Los imperativos de la mecanización y el mercado propiciaron una creciente urbanización con su saga de despoblación rural, consumismo, y concentración económica.

En cuanto a la creciente expoliación del suelo un hecho importante ocurrió en 1840, cuando el Barón Justus Von Liebig, un químico alemán, publicó el ensayo ''La química en su aplicación a la agricultura y a la fisiología ''. Von Liebig redujo la nutrición vegetal a la absorción de un mínimo de elementos imprescindibles para el desarrollo completo de una planta. Se basó en el análisis químico de los minerales presentes en las cenizas de las plantas, sin tener en cuenta la materia orgánica ni los complejos procesos microbiológicos que ocurren en la relación raíz-suelo.

No es casual que fueran químicos y alemanes - Fritz Haber y Karl Bosch -, quienes inventaran en 1914 el proceso para la fijación catalítica del nitrógeno atmosférico. Con este artificio Alemania pudo obtener simultáneamente nitratos para el agro y explosivos para la guerra.

Lo cierto es que en la naturaleza, la fijación del nitrógeno atmosférico y su transformación en iones asimilables por las plantas se hace por intermedio de bacterias, las que obtienen su energía mediante la oxidación y reducción de compuestos orgánicos. Esto no cuesta nada y prácticamente la cantidad de nitrógeno fijada por los microorganismos nitrificantes y la vuelta a la atmósfera por los desnitrificantes se mantiene constante y equilibrada.

Con los abonos industriales se fija más nitrógeno del que se libera. El excedente es arrastrado a los cursos de agua provocando el proceso de eutrofiación. Se trata de un drama en varios actos que comienza con el exceso de nitratos aumentando la población de algas. Al morir, estas son descompuestas por microorganismos, los que a su vez agotan el oxígeno del agua durante ese proceso. En el último acto mueren los peces por asfixia.

Desde el punto de vista económico, la fijación industrial de nitrógeno resulta un negocio "a lo Pirro". En efecto, el consumo de calorías para producir un kilogramo de alimento mediante el uso de agroquímicos supera a los contenidos en el mismo. Hasta ahora este derroche energético se pudo ocultar gracias a la subvención del petróleo, un recurso no renovable.

Pero éste no es el único problema. Los fertilizantes químicos y el monocultivo trajeron un desequilibrio ecológico que transformó en plagas a poblaciones de insectos, hierbas, hongos y microorganismos que anteriormente estaban equilibrados. Para controlarlos los científicos crearon pesticidas químicos sintéticos. Sin embargo, no previeron que esta intervención favorecería el surgimiento de nuevas generaciones de insectos genéticamente resistentes. Se inicia un círculo vicioso en el que se necesitan ahora productos cada vez más potentes que contaminan la tierra, el aire y el agua.

En menos de cien años el modelo industrial languideció por la misma razón que los anteriores: sobreexplotación y cambio climático - esta vez provocado por el propio hombre - 2/3 de la tierra cultivada está dedicada a 7 u 8 tipos de cereales. Buena parte de esta producción se destina al engorde del ganado mientras que millones de personas padecen hambre. Hace falta encontrar un nuevo modelo. Es el momento de recordar que la naturaleza dispone de un modelo productivo más eficientes que los ofrecidos por la ciencia y la tecnología. El mismo está basado en la preservación de la diversidad y la integración de los sistemas. La agricultura orgánica, la Permacultura y las tecnologías sustentables serán los logros de la nueva cultura

La posibilidad de transformar en carne de alto valor proteíco los desechos orgánicos, que en muchos casos hoy constituyen un problema ecológico, es talves uno de los aspectos más fascinantes de la Lombricultura. La composición de la harina de lombriz, con más de un 70% de proteínas de alto valor biológico, hace que éste anélido aparezca como una de las grandes soluciones a los problemas nutricionales que tiene la humanidad.

Si importante es, el alto contenido de proteínas en la carne de lombriz, más importante aún es su cantidad de aminoácidos esenciales. La alta tasa reproductiva (duplica su población cada 90 días) y la rápida velocidad de crecimiento de la lombriz (come diariamente el equivalente a su propio peso), permite producir toneladas de carne por hectárea a un costo como ninguna otra actividad zootécnica lo logra.

Además del colágeno, se pueden extraer otros productos base para la industria farmacéutica. A partir del líquido celomático, contenido en el celoma, se ha producido antibióticos de uso humano para combatir entre otras cosas enfermedades como el tifus.

Características como el no sangrar al producirse un corte de su cuerpo y ser totalmente inmune al medio contaminado en el cual vive, como así mismo la alta capacidad de regeneración de tejidos, son motivo de investigaciones para aplicar en el ser humano.

Actualmente toda esta maravilla puede ser una quimera, por cuanto aún no se ha desarrollado un sistema de separación de la lombriz de su habitat que permita manejar en forma eficiente y rentable la gran demanda que esta carne tendría. Las investigaciones realizadas y los resultados obtenidos, tanto en animales y humanos, nos permiten hacer esta aseveración.

Hay comentarios en cuanto a que se está utilizando carne de lombriz en la preparación de alimentos humanos en forma comercial, especificamente hamburguesas, pero no nos consta y no se tienen antecedentes válidos.

Las lombrices rojas californianas se desarrollaron a partir de los años 50 en California (EEUU) en criaderos intensivos de lombrices. Desde entonces, mediante la continua selección de los mejores ejemplares, se obtuvieron varios tipos de lombrices rojas. Pero solo una clase de estas puede sobrevivir al aire libre sin la necesidad de invernaderos ni instalaciones específicas. Esta es la "Rojo Híbrido" , que comúnmente se le llama "lombriz californiana" y es la mas difundida de todas.



Conceptos generales sobre la lombriz californiana:

Las lombrices californianas pueden criarse en cualquier lugar del planeta que posea, al menos, una temporada con temperaturas promedio superior a los 20ºC, es decir cualquier lugar con climas templados.
Estas lombrices, a 21ºC tienen la máxima capacidad de reproducción, por lo tanto, se reproducirán mas durante los meses cálidos.
Cuando la temperatura es inferior a 7ºC , las lombrices no se reproducen, pero siguen produciendo abono, aunque en menor cantidad.

Las lombrices adultas pesan aproximadamente 1 gramo y producen 1 gramo diario de abono, es decir, que comen una cantidad equivalente a su propio peso diariamente, lo cual hace muy interesante a la lombricultura.
Separarlas del lumbricompoesto es un proceso muy sencillo. Solo hay que dejarlas uno o dos días sin alimento (no agregar alimento), y después poner alimento nuevo a un lado del lugar donde se encuentran.
Las lombrices en busca de alimento irán a su nuevo lugar rápidamente (el 50% de las lombrices llegará en solo unas horas). Pero quedarán en el lombricompuesto los capullos y las pequeñas lombrices, para que lleguen a trasladarse las pequeñas lombrices y las que nacerán después es necesario esperar al menos 30 días. Si solo seseas vender lombrices puedes extraer una gran cantidad solo colocando alimento nuevo y extraerlo al día siguiente. De esa manera te quedaran capullos, pequeñas lombrices, y un porcentaje de adultos para continuar con la producción. La lombricultura es un negocio que está en expansión, y en un futuro será indispensable para la supervivencia de los campos.

Actualmente, en Europa es mayor la demanda que la oferta tanto de lombrices como de humus. La única forma de restituir la fertilidad de un campo que ha sido explotado con fertilizantes artificiales durante mucho tiempo es con HUMUS de lombriz. Un campo que ya no sirve para cultivos, puede producir aún mas de lo que producía en su mejor época, solo con la aplicación del único abono 100% orgánico (HUMUS de lombriz.) También pueden criarse para la producción de abono para el hogar, pero en este caso, se tendrá un excedente de lombrices que, cada cierto tiempo deberá ser retirado, este excedente puede venderse, regalarse, o acumularse para obtener una mayor producción.

Como llevar a cabo la cría de lombrices californianas:

Antes que nada debemos preparar el terreno en el cual pondremos las lombrices.
Para una persona que no tiene experiencia al respecto, le recomiendo juntar hojas de árbol (que no sea un árbol resinoso) que estén bien secas, ponerlas en un recipiente y llenarlo de agua para que las hojas absorban el máximo posible de humedad. Deje las hojas en el agua unas 24hs y vuelque todo en algún rincón húmedo en la tierra o en algún recipiente que no acumule el agua, pero que conserve la humedad. A esto puede agregarle papel de diario bien mojado y picado. Procurando que éste preparado conserve la humedad (80% aprox..) , en unos cuantos días se convierte en un alimento perfecto para las lombrices.

Las hojas secas se degradan rápidamente y el papel pude ser consumido por las lombrices tal como está, siempre y cuando esté bien húmedo. Estos dos alimentos no requieren de ningún tratamiento especial y antes de que esté listo para ser consumido por las lombrices no producen ningún rechazo por parte de estas.

Otros alimentos recomendables son la yerba mate y el te usados. Recuerden que lo mas importante es conservar la humedad pero cuidando de que no se produzcan inundaciones, ya que las lombrices huirán en caso de inundación.

También debe controlarse el PH del alimento, este puede oscilar entre 6,2 y 7,8 aproximadamente, siendo 7 el ideal. Pero mientras usen hojas y papel no tendrán problemas. Para cualquier otro tipo de alimento que desee darle a las lombrices debe tener en cuenta que se debe haber superado la etapa de fermentación y putrefacción, ya que las lombrices no pueden vivir en un medio ácido o alcalino.

El mejor método para comprobar si el alimento es apto es: colocar en un pequeño recipiente el alimento, luego poner sobre el alimento unas cuantas lombrices y exponerlas a la luz del sol. Si las lombrices se entierran rápidamente y no salen del recipiente en unos minutos, el alimento es apto para su consumo. Pero si por el contrario, no se entierran y huyen rápidamente del recipiente, nos encontramos ante un alimento mortal o que aun no esta listo para ser consumido. Se recomienda hacer esta prueba antes de darle a las lombrices cualquier alimento que sea nuevo para ellas.

La temperatura ideal para la cría de la lombriz californiana es de 21 grados centígrados, pero éstas pueden sobrevivir entre temperaturas desde 0 hasta 41 grados, por lo tanto pueden criarse al aire libre en cualquier hogar o campo de climas templados.

Las lombrices solo se reproducen cuando la temperatura de su hogar oscila entre los 14 y los 27 grados centígrados, siendo la óptima de 21 grados. Esto puede chequearse con cualquier termómetro hogareño.

Bajo circunstancias ideales, la población de lombrices californianas puede llegar a duplicarse mensualmente. Tenga en cuenta que las lombrices californianas se acoplan regularmente cada 7 días depositando cada una de ellas una cápsula o cocon y, bajo circunstancias ideales pueden nacer hasta un máximo de 20 nuevas lombrices por cada cápsula. Estas nuevas lombrices alcanzarán su madures sexual a los dos meses de edad y se reproducirán cada 7 días durante toda su vida (15 años).

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