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Cuadro pintado por sor Genoveva en 1904.


Teresita escribe a Sor Inés (su hermana Paulina)

La florecita trasplantada a la montaña del Carmelo tenía que abrirse a la sombra de la cruz; las lágrimas y la sangre de Jesús fueron su rocío, y su Faz adorable velada por el llanto fue su sol...

Hasta entonces todavía no había yo sondeado la profundidad de los tesoros escondidos en la Santa Faz. Fuiste tú, Madre querida, quien me enseñó a conocerlos.

Lo mismo que, hacía años, nos habías precedido a las demás en el Carmelo, así también fuiste tú la primera en penetrar los misterios de amor ocultos en el rostro de nuestro Esposo.

Entonces tú me llamaste, y comprendí...


Desde su juventud, Teresa se había acostumbrado a venerar la Santa Faz de Jesús, el 26 de abril de 1885, Teresa estaba inscrita, al igual que su padre y sus tres hermanas, en los registros de la confraternidad reparadora de la Santa Faz, cuya sede se encontraba en tours.

Poco a poco, principalmente por medio de la Santa Faz, Teresa adquiere la costumbre de contemplar el amor de Jesús a los hombres. El culto de la Santa Faz difundido por el Sr. Dupont, daba gran importancia a la reparación de los ultrajes que han ofendido y ofenden todavía diariamente el Rostro del Salvador; pero sin negar explícitamente este aspecto de reparación, la devoción de Teresa es esencialmente contemplación de su Amor.

La Santa Faz representada en el velo de la Verónica (conservada en la basílica de San Pedro de Roma) y difundida por el Sr. Dupont

6 de agosto de 1896, fiesta de la Transfiguración. Teresa eligió esta fecha para consagrarse solemnemente a la "Faz adorable de Jesús" junto con sus compañeras de noviciado que llevaban el nombre "de la Santa Faz"ella misma, sor Genoveva y sor María de la Trinidada. La oración está escrita al dorso de un cartoncito de 13 por 9 cm. En el anverso, una reproducción de la Santa Faz de Tours, rodeada de tres medallones ovales dispuestos en semi-corona, y dentro de ellos las fotografías de las firmantes cuyos nombres se reproducen.

Oración # 12

Consagración a la Santa Faz
Escóndeme, Señor, en el secreto de tu Rostro...


¡Oh Faz adorable de Jesús!,
ya que has querido elegir nuestras almas de manera especial para entregarte a ellas,
venimos a consagrarlas a ti...
Nos parece, Jesús, oír que nos dices:
"Abridme, hermanas mías, esposas mías queridísimas,
que tengo la Faz cubierta de rocío y los cabellos del relente de la noche".

Nuestras almas comprenden tu lenguaje de amor,
nosotras queremos enjugar tu dulce Faz y consolarte
del olvido de los malvados.
A sus ojos, tú estás todavía escondido,
te consideran como objeto de desprecio...


¡Oh Faz más bella que los lirios y las rosas de primavera,
tú no estás escondida a nuestros ojos...
Las lágrimas que velan tu mirada divina nos parecen
diamantes preciosos que queremos recoger para con su valor infinito
comprar las almas de nuestros hermanos.
De tu boca adorada hemos escuchado la amorosa queja.
Y sabiendo que la sed que te consume es una sed de amor,
quisiéramos, para poder apagártela, poseer un amor infinito...

Esposo amadísimo de nuestras almas,
si tuviésemos el amor de todos los corazones,
todo ese amor sería para ti...
Pues bien, danos tu ese amor y ven a apagar tu sed en tus pobres esposas...


Almas, Señor, tenemos necesidad de almas...,
sobre todo de almas de apóstoles y de mártires,
para que gracias a ellas podamos iluminar con tu Amor a la multitud de los pobres pecadores.

¡Oh Faz adorable, lograremos alcanzar de ti esta gracia!
Olvidándonos de que estamos desterradas junto a los canales de Babilonia,
te cantaremos al oído las más dulces melodías,
y como tú eres la verdadera, la única Patria de nuestros corazones,
esos nuestros cantos no serán cantados en tierra extranjera.


¡Oh Faz adorada de Jesús!, mientras esperamos en día eterno
en que contemplaremos tu gloria infinita,
nuestro único deseo es hechizar tus divinos
ojos escondiendo también nosotras nuestro rostro para nadie
aquí en la tierra pueda reconocernos...


Tu mirada velada: he ahí nuestro cielo, Jesús.


Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz
María de la Trinidad y de la Santa Faz
Genoveva de Sta. T. María de la Santa Faz


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que visita esta sección, publicada el 19 de Marzo del 2003

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