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El objetivo
esencial de ésta página es provocar entre sus lectores una CONVERSIÓN de vida,
una vuelta a la recristianización de la conducta humana. Es de todos conocido
que la situación actual por la que atraviesa la humanidad es más bien triste
por la crisis que detectamos en todos los órdenes de la vida. En el aspecto religioso, se observa una falta
de discernimiento entre el bien y el mal; se ha perdido la noción de lo que es
el pecado grave, al acontecer ello, la conciencia de haber obrado
pecaminosamente ya no existe y es imposible dar paso al arrepentimiento de
culpas que se cree no se han cometido. Todo este desconcierto que nos ahoga se
ve inmerso en un ambiente de lucha por el dinero, por el placer, por el poder,
a tal extremo, que sobre el mundo pende en cada momento la tensión de una
posible conflagración mundial.
¿Qué le ha
pasado al hombre del siglo XX? ¿Por qué este panorama? La respuesta es sencilla
y contundente aunque para muchos pueda resultar absurda: los hombres se han
apartado demasiado de Dios y las consecuencias de nuestros muchos pecados nos
hunden más y más aún en el abismo del que sólo Dios nos podrá sacar, porque
todos somos hijos de Dios y Él quiere nuestra salvación y felicidad
eterna. Jesucristo, el Hijo de Dios
hecho hombre, ha dicho que Él ha venido "para llamar a la conversión a los
pecadores" (Lucas 5,32). Esta idea
debe ser muy clara y precisa entenderse: Jesucristo ciertamente con su muerte
nos ha salvado, pero para que surta todos sus efectos se requiere
necesariamente la COOPERACIÓN HUMANA con nuestra vida asimilada a Cristo
mediante la conversión de vida.
La
CONVERSIÓN, brevemente significa, desvestirnos de lo que San Pablo llama
"El Hombre Viejo" en orden de vestirnos al "Hombre Nuevo";
el hombre en Jesucristo, el hombre que ha aceptado el Evangelio sin ninguna
reserva y está presto a cargar con su VIDA cada día, con su cruz cada día. La
conversión pues, es un cambio profundo que se realiza dentro de nosotros: un
cambio radical. No nos engañemos: no hay nada superficial en la conversión. No
es, por ejemplo, el decidirse a ser más buenos, "dar algo a los
pobres", o ser un poco más generosos en la caridad fraterna. Esto es una
cosa digna de admiración y alabanza, pero no es propiamente la conversión.
La conversión
es más profunda y radical: es abandonar algo que nosotros somos: nuestro
"viejo yo" con todos sus prejuicios, convicciones, actitudes,
valores, modos de pensar y actuar; hábitos que han llegado a constituirse tanto
una parte de nosotros, que es una agonía incluso el pensar en abandonarlos,
pero son precisamente los que nos impiden interpretar rectamente los signos de
los tiempos.
Sin embargo,
la conversión es ante todo y por principio una gracia preparada por iniciativa
divina, por el Pastor que sale en busca de la oveja perdida. La respuesta
humana a esta gracia se analiza concretamente en la parábola del hijo pródigo.
La conversión, por tanto, se manifiesta en dos aspectos: el cambio de conducta
práctica y el cambio interior, es decir, la penitencia y el arrepentimiento.
Así pues, la
finalidad primigenia de todo esto es la conversión personal, gracias a una
serie de mensajes que son atribuidos a las apariciones marianas que están
inundando prácticamente toda la geografía mundial, muy particularmente a partir
de la segunda mitad del siglo XX. Tal pareciera que nos encontramos ante una
EXTRAORDINARIA LABOR DIVINA A TRAVES DE UNA PRESENCIA MARIANA EN LA TIERRA para
urgir a los hombres a una conversión de vida por medio de Llamados Maternos
que no hacen sino repetir el espíritu evangélico enseñado por Jesucristo: Oración
y Penitencia.
Secundariamente, pretendemos que se tome conciencia sobre la proximidad
del Fin de los Tiempos, o sea los tiempos designados por los exégetas
(intérpretes o expositores de la Sagrada Escritura) como inmediatos a la
Parusía (Segunda Venida de Cristo) y que se caracterizan estos últimos tiempos
por su falta de fe y que habrán de degenerar en la Apostasía Universal con la
aparición y reinado del ANTICRISTO. Asimismo, prepararnos debidamente a una
necesaria purificación de la humanidad mediante un castigo condicionado, que
ayudará a la conversión definitiva de herejes y judíos y será el inicio de una
paz universal en todo el mundo con el triunfo del reinado del Sagrado Corazón
de Jesús y del Inmaculado Corazón de María.
NO SERÁ EL FIN DEL MUNDO, sino el inicio de una nueva época en la
humanidad en la que habrá de existir un sólo rebaño y un sólo pastor.
Lo anterior lo intentaremos demostrar con apoyo en las
siguientes fuentes:
Los mensajes que la Madre de Dios está dando a conocer a través de
sus múltiples apariciones por los cinco continentes.
Las revelaciones y visiones que han tenido almas místicas y
venerables que se destacaron por su vida y santidad.
Lo profetizado en los libros sagrados del Antiguo y Nuevo
Testamento para éstos últimos tiempos.
“Que el
Espíritu Santo nos haga entender y vivir urgentemente según los designios de su
Divina Providencia, ya que muy seguramente, la actual generación puede ser
llamada a presenciar estos acontecimientos.
En estos últimos
tiempos, la SIEMPRE VIRGEN MARÍA ha sido elegida por la voluntad eterna del
Padre para ser mensajera y precursora del Reino de Dios. A Ella, Madre de Dios y Madre Nuestra y
Madre de toda la humanidad redimida, nos confiamos total y plenamente y ponemos
bajo su protección amorosa a todos y cada uno de los seres humanos, así como
los frutos espirituales que con la ayuda del Cielo deseamos sinceramente se
produzcan en toda persona de buena voluntad. Eso es lo único que nos preocupa.
¡A mayor gloria de Dios!”
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Descripción de 200 apariciones de la Virgen María y
Jesucristo en
los Cinco Continentes.
Contenido
por Continentes:
EUROPA AMERICA ASIA AFRICA OCEANIA
Las
Apariciones marcadas en "rojo"
han tenido influencia mundial
Cuando pienses que ya no vales para
nada...... ¡todavía vales para ser SANTO!
La primera
aparición de la Virgen fue en Zaragoza, España, en el año 39. Se
apareció al Apóstol Santiago, cuando la Virgen todavía vivía en la tierra con
San Juan en Efeso.
A lo largo de
20 siglos ha habido más de 500 apariciones de Jesús y la Virgen Maria... pero
en las últimas décadas ha sido realmente una "avalancha de
apariciones". Para hacerse una idea de esto, considere que desde 1900
hasta 1960 hubo 11 reportes de apariciones; en la década de los 60, hubo 43,
empezando con las de Garabandal... y después de Garabandal, en las dos
últimas décadas hay 1.500 reportes de apariciones en el Vaticano, en los
cinco continentes, en más de 30 países.
Y no sólo ha
habido apariciones de la Virgen y Jesús, sino también de ángeles, de santos...
imágenes que se mueven, hablan o se transforman, o lloran lágrimas y sangre,
estampas que exhalan aceite con reportes de muchos milagros... prodigios del
sol y de la naturaleza... y hasta imágenes de Jesús que aparece en una ventana
en New York o en una bandeja en Santo Domingo...
Tantas
apariciones y prodigios, que un chiste cuenta que llegó un sacerdote al Cielo y
vio un niño llorando... y lloraba y lloraba, y ya preguntó, ¿quién es ese
niño?. Le dijeron que era el Niño Jesús. Y, ¿porqué llora tanto?, preguntó... y
le explicaron que su Madre anda por la Tierra todo el día y no tiene tiempo de
atenderlo...
Varias de las
apariciones están indiscutiblemente ya aprobadas por la Iglesia, otras, la
mayoría, están bajo investigación eclesiástica, y algunas están condenadas como
falsas... La mayor parte no están
aprobadas todavía, porque son muy recientes, pero algunas lo acaban de ser,
como la de Betania, Damasco, Egipto, y parcialmente reconocidas, como las de
Akita en Japón, San Nicolás en Argentina, Kibeho en África, la Montaña Santa en
Puerto Rico... De las que están
condenadas por la Iglesia, tenemos la del Palmar de Troya en Sevilla, Bayside
en New York, Chile, Belluno y Pescara en Italia, Little Pebble en Australia, la
de Quebec...
En todas, la
Virgen trae cariños de Dios en forma de milagros físicos, o prodigios
naturales, que acercan a las personas más al Señor... y los mensajes de la
Virgen se pueden resumir en " haced Oración y Penitencia,
acercaos más a los sacramentos, especialmente a la Eucaristía y Confesión,
y sobre todos, ¡CONVERTIOS!, vivir mejores vidas confiando en el Señor". Pero por lo general, donde está la
Virgen o Jesús, ahí está también el Diablo, tratando de anular o oscurecer los
mensajes y cariños que Dios nos quiere dar.
Es importante lo que dice el Papa Urbano
VIII (1623): "En cuanto a las "revelaciones privadas", es
mejor creer que no creer en ellas. Porque si crees, y resultan ser verdaderas,
te sentirás feliz de que creíste, porque nuestra santa Madre lo pidió. Y si
resultan ser falsas, tu recibes todas las bendiciones como si fueran
verdaderas, porque creíste que eran verdad”.
“No apaguéis el Espíritu. No despreciéis a los profetas.
Probadlo todo y quedaos con lo bueno" (1 Tesalonicenses 5,19-21).
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PRIMER DIA DE LA APARICION: |
19 de septiembre de 1846. |
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NUMERO DE APARICIONES: |
Una aparición a las 6.00 a.m. |
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VIDENTES: |
Melania Calvat de 15 años Maximino Giraud de 11 años |
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TITULO: |
NUESTRA SEÑORA DE LA SALETTE |
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LUGAR: |
En la Montaña de La Salette en las proximidades de
Grenoble, Francia |
El 19 de septiembre
de 1846 a las 6:00 a.m. la Virgen se aparece a dos niños naturales de Corps; el
19 de septiembre de 1851, en el Quinto Aniversario de la Aparición de La
Salette, Mons. Filiberto de Bruillard, Obispo de Grenoble, publica un largo
decreto que entre otras cosas dice: "Juzgamos que la aparición de la
Santísima Virgen a dos pastores el 19 de septiembre de 1846 sobre una montaña
de los Alpes en la Parroquia de La Salette, Arciprestazgo de Corps, presenta
todas las características de verdadera y los fieles tienen fundamento para
creerla como indudable y cierta. Aumenta la certeza el concurso inmenso y
espontáneo al lugar de la aparición, así como la multitud de prodigios, de una
gran cantidad de los cuales es imposible dudar sin ir contra las reglas del testimonio
humano".
Por lo que se
refiere a la Santa Sede, el Papa Pío IX, el 24 de agosto de 1852, concedió que
fuera privilegiado el Altar Mayor del nuevo Templo de La Salette. El 7 de
septiembre del mismo año erige la asociación de Nuestra Señora Reconciliadora
de La Salette. Leon XIII elevó el santuario al rango de Basílica y decretó la
coronación canónica de Nuestra Señora de La Salette, la cual efectuó el
Cardenal de París el 21 de agosto de 1879. Por último, en 1946, Centenario de
la Aparición, se celebró en La Salette el Quinto Congreso Mariano Nacional.
El día de la
aparición, Nuestra Señora reveló dos secretos, uno a Melania y otro a Maximino;
el secreto de Melania constituye el secreto de La Salette, en 1879 vio la luz
pública un extracto del mismo, publicado por Melania en el
"Imprimátur" del Obispo de Lecce (Italia), y en 1922, con la Licencia
del Reverendo Padre Lepidi, O.P. Maestro del Sagrado Palacio y Asistente
Perpetuo de la Congregación del Santo Oficio, fue dado a conocer el texto
completo.
Melania: Esto que yo te voy a decir ahora no
será siempre secreto; puedes publicarlo en 1858.
Los
Sacerdotes, Ministros de mi Hijo, los Sacerdotes, por su mala vida, por sus
irreverencias e impiedad al celebrar los santos misterios por su amor al
dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de
impureza, sí, los Sacerdotes piden venganza y la venganza pende de sus cabezas.
¡Ay, de los sacerdotes y personas consagradas a Dios que por sus infidelidades
y mala vida crucifican de nuevo a Mi Hijo! Los pecados de las personas
consagradas a Dios claman al Cielo y piden venganza, y he aquí que la venganza
está a las puertas, pues ya no se encuentra nadie que implore misericordia y
perdón para el Pueblo; ya no hay almas generosas ni persona digna de ofrecer la
víctima sin mancha al Eterno a favor del mundo.
DIOS
VA A JUZGAR DE UNA MANERA SIN PRECEDENTES. ¡Ay, de los habitantes de la
Tierra!. Dios va a derramar su cólera y nadie podrá sustraerse a tantos males
juntos.
Los
jefes, los conductores del Pueblo de Dios, han descuidado la Oración y
la Penitencia, y el demonio ha oscurecido sus inteligencias, se han
convertido en estrellas errantes que el viejo diablo arrastrará con su cola
para hacerlos perecer. Dios permitirá a la antigua serpiente poner divisiones
entre los soberanos, en todas las sociedades y en todas las familias. Se
sufrirán penas físicas y morales. Dios abandonará a los hombres a sí mismos y
enviará castigos que se sucederán durante más de 35 años.
La
sociedad está en vísperas de las más terribles calamidades y los más grandes
acontecimientos. Se verá obligada a ser gobernada por una vara de hierro y a
beber el cáliz de la cólera de Dios.
Que el
Vicario de Mi Hijo, el soberano Pontífice Pío IX, no salga ya de Roma después
del año de 1859; pero que sea firme y generoso; que combata con las armas de la
fe y del amor. Yo estaré con él.
Que
desconfíe de Napoleón, su corazón es doble, y cuando quiera ser a la vez Papa y
Emperador, muy pronto se retirará Dios de él. Es esa águila que queriendo
siempre elevarse caerá sobre la espada de la cual quería servirse para obligar
a los pueblos a ensalzarlo.
Italia
será castigada por su ambición de querer sacudir el yugo del Señor de los
Señores; también será entregada a la guerra. La sangre correrá por todas
partes. Las Iglesias serán cerradas o profanadas. Los Sacerdotes y religiosos
serán perseguidos; se les hará morir, y morir con una muerte cruel. MUCHOS
ABANDONARÁN LA FE y el número de Sacerdotes y religiosos que se separarán de la
verdadera religión será grande; entre estas personas se encontrarán incluso
Obispos.
Que el
Papa se ponga en guardia contra los obradores de milagros, pues ha llegado el
tiempo en que los prodigios más asombrosos tendrán lugar en la tierra y en los
aires.
En el
año de 1864 Lucifer, con gran número de demonios, será desatado del Infierno.
Abolirán la fe poco a poco, aún entre las personas consagradas a Dios; las
cegarán de tal manera que, a menos de una gracia particular, esas personas
tomarán el espíritu de sus malos ángeles: Muchas casas religiosas perderán
completamente la fe y perderán a muchísimas almas.
Los
libros malos abundarán en la Tierra y los espíritus de las tinieblas extenderán
por todas partes un relajamiento universal en todo lo relativo al servicio de
Dios y obtendrán un poder extraordinario sobre la naturaleza: Habrá Iglesias
para servir a esos espíritus. Habrá por todas partes prodigios extraordinarios,
porque la verdadera fe se ha extinguido y la falsa luz alumbra al mundo. ¡Ay de
los príncipes de la Iglesia que se hayan dedicado únicamente a amontonar
riquezas sobre riquezas, poner en salvo su autoridad y a dominar con orgullo!.
El
Vicario de Mi Hijo tendrá mucho que sufrir, porque por un tiempo la Iglesia
será entregada a grandes persecuciones. Esta será la hora de las tinieblas. La
Iglesia tendrá una crisis espantosa.
Dado
el olvido de la Santa fe en Dios, cada individuo querrá guiarse por sí mismo y
ser superior a sus semejantes (New Age). Se abolirán los poderes civiles
y eclesiásticos; todo orden y toda justicia serán pisoteados; no se verán más que
homicidios, odio, envidia, mentira y discordia sin amor por la patria y por la
familia.
El
Santo Padre sufrirá mucho. Yo estaré con él hasta el fin para recibir su
sacrificio. Los malvados atentarán muchas veces contra su vida, sin poder poner
fin a sus días; pero ni él ni su sucesor verán EL TRIUNFO DE LA IGLESIA DE
DIOS.
Los
gobernantes civiles tendrán todos un mismo plan, que será abolir y hacer
desaparecer todo principio religioso, para dar lugar al materialismo, al
ateísmo, al espiritismo y a toda clase de vicios.
En el
año de 1865 se verá la abominación en lugares santos, en los conventos, las
flores de la Iglesia estarán corrompidas y el demonio será como el rey de los
corazones. Que los que estén al frente de las comunidades religiosas vigilen a
las personas que han de recibir, porque el demonio usará toda su malicia para
introducir en las órdenes religiosas a personas entregadas al pecado, pues los
desórdenes y el amor de los placeres carnales se extenderán por toda la Tierra.
Francia,
Italia, España e Inglaterra estarán en guerra; la sangre correrá por las
calles; el francés luchará contra el francés, el italiano contra el italiano;
enseguida habrá una guerra universal que será espantosa. Por algún tiempo Dios
no se acordará de Francia ni de Italia, porque el Evangelio de Cristo no es ya
conocido. Los malvados desplegarán toda su malicia, se matarán, se asesinarán
mutuamente aún dentro de las casas.
Al
primer golpe de su espada fulminante las montañas y la naturaleza temblarán de
espanto, porque los desórdenes y los crímenes de los hombres traspasan la
bóveda de los Cielos. PARIS SERÁ QUEMADO Y MARSELLA ENGULLIDA. Varias grandes
ciudades serán sacudidas y engullidas por terremotos. Se creerá que todo está
perdido. No se verán más que homicidios, no se verá más que ruido de armas y
blasfemias. Los justos sufrirán mucho; sus oraciones, su penitencia y sus
lágrimas subirán hasta el Cielo y todo el Pueblo de Dios pedirá perdón y
misericordia e implorarán su ayuda e intercesión. Entonces Jesucristo, por un
acto de justicia y de su gran misericordia con los justos, mandará a sus
ángeles que mueran todos sus enemigos. De golpe los perseguidores de la Iglesia
de Cristo y todos los hombres dados al pecado perecerán y LA TIERRA QUEDARÁ
COMO UN DESIERTO. Entonces será la paz, la reconciliación de Dios con los
hombres; Jesucristo será servido, adorado y glorificado; la caridad florecerá
en todas partes. Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Santa Iglesia
que será fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de
Jesucristo. El Evangelio será predicado por todas partes y los hombres harán
grandes progresos en la fe, porque habrá unidad entre los obreros de
Jesucristo, y los hombres vivirán en el temor de Dios.
Esta
paz entre los hombres no será larga: 25 años de abundantes cosechas harán
olvidar que los pecados de los hombres son la causa de todos los males que
suceden en la Tierra.
Un
precursor del anticristo, con sus tropas de muchas naciones, combatirá contra
el verdadero Cristo, el único salvador del mundo; derramará mucha sangre y
pretenderá aniquilar el culto a Dios para ser tenido como un Dios.
La
Tierra será castigada con todo género de plagas; habrá guerras, hasta la última
que harán los diez reyes del anticristo, los cuales tendrán todos un mismo
plan, y serán los únicos que gobernarán al mundo. Antes que eso suceda, habrá
una especie de falsa paz en el mundo; no se pensará más que en divertirse; los
malvados se entregarán a toda clase de pecados; pero los hijos de la Santa
Iglesia; los hijos de la fe, mis verdaderos imitadores, creerán en el amor de
Dios y en las virtudes que me son más queridas. ¡Dichosas las almas humildes
guiadas por el Espíritu Santo!. Yo combatiré con ellas hasta que lleguen a la
plenitud de la edad.
La
naturaleza clama venganza contra los hombres y tiembla de espanto en espera de
lo que debe suceder en la Tierra encharcada de crímenes, temblad, Tierra y
vosotros que hacéis profesión de servir a Jesucristo y que interiormente adoráis
a vosotros mismos, temblad; pues Dios va a entregarlos a sus enemigos, porque
los lugares santos están en la corrupción; muchos conventos no son ya casa de
Dios, sino pastizales de asmodeo.
Durante
este tiempo NACERÁ EL ANTICRISTO, de una religiosa hebrea, de una falsa
Virgen, que tendrá comunicación con la antigua serpiente, maestra de impureza.
Su padre será Obispo. Al nacer vomitará blasfemias, tendrá dientes; en una
palabra, será el demonio encarnado, lanzará gritos espantosos, hará prodigios y
no se alimentará sino de impurezas. Tendrá hermanos, que aunque no sean como
él, demonios encarnados, serán hijos del mal; a la edad de 12 años llamará la
atención por las ruidosas victorias que alcanzarán. Bien pronto estará cada uno
en la cabeza de los ejércitos, asistidos por las legiones del infierno.
Se
cambiarán las estaciones. La Tierra no producirá mas que malos frutos. Los
astros perderán sus movimientos regulares. La luna no reflejará más que una
débil luz rojiza. El agua y el fuego causarán en el globo terrestre movimientos
convulsivos y horribles terremotos que tragarán montañas, ciudades, etc.
ROMA
PERDERÁ LA FE y se convertirá en la sede del anticristo.
Los
demonios del aire, con el anticristo, harán grandes prodigios en la Tierra y en
los aires, y los hombres se pervertirán más y más. Dios cuidará de sus fieles
servidores y de los hombres de buena voluntad. El Evangelio será predicado por
todas partes. Todos los pueblos y todas las naciones conocerán la verdad.
Yo
dirijo una apremiante llamada a la Tierra; llamo a los verdaderos discípulos
del Dios que Vive y Reina en los Cielos; llamo a los verdaderos imitadores de
Cristo hecho hombre, el único y verdadero salvador de los hombres; llamo a mis
hijos, a mis verdaderos devotos, a los que se me han consagrado a fin de que
los conduzca a mi Divino Hijo, los que llevo, por decirlo así, en mis brazos,
los que han vivido de mi espíritu; finalmente, LLAMO A LOS APÓSTOLES DE LOS
ÚLTIMOS TIEMPOS, los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el
menosprecio del mundo y de sí mismos, en la pobreza y en la humildad, en el
desprecio y en el silencio, en la oración y en la mortificación, en la castidad
y en la unión con Dios, en el sufrimiento y desconocidos del mundo. Ya es hora
que salgan y vengan a iluminar la Tierra. Id y mostraos como mis hijos
queridos, yo estoy con vosotros y en vosotros, con tal que vuestra fe sea luz
que os ilumine en esos días de infortunio. Que vuestro celo os haga hambrientos
de la gloria de Dios y de la honra de Jesucristo. Pelead, hijos de la luz,
vosotros, pequeño número que ahí veis; pues he aquí el tiempo de los tiempos,
el fin de los fines.
La
Iglesia será eclipsada, el mundo quedará consternado. Pero he ahí a ENOC y
ELÍAS, llenos del espíritu de Dios; predicarán con la fuerza de Dios, y los
hombres de buena voluntad creerán en Dios, y muchas almas serán consoladas;
harán grandes prodigios por la virtud del Espíritu Santo y condenarán los
errores diabólicos del anticristo.
¡Ay,
de los habitantes de la Tierra!. Habrá guerras sangrientas y hambres, pestes y
enfermedades contagiosas; habrá lluvias de un granizo espantoso para los
animales; tempestades que arruinarán ciudades; terremotos que engullirán
países; se oirán voces en el aire; los hombres se golpearán la cabeza contra
los muros; llamarán a la muerte, y, por otra parte, la muerte será su suplicio.
Correrá la sangre por todas partes ¿quién podrá resistir si Dios no disminuye
el tiempo de la prueba? Por la sangre, las lágrimas y oraciones de los justos
Dios se dejará aplacar. Enoc y Elías serán muertos. Roma pagana desaparecerá;
CAERÁ FUEGO DEL CIELO y consumirá tres ciudades; el universo entero estará
preso del terror, y muchos se dejarán seducir por no haber adorado al verdadero
Cristo, que vivía entre ellos. Ha llegado el tiempo; El sol se oscurece; SOLO
LA FE VIVIRÁ.
He
aquí el tiempo: El abismo se abre. He aquí el rey de los reyes de las
tinieblas. He aquí la bestia con sus súbditos, llamándose el salvador del
mundo. Se retomará con orgullo por los aires para subir hasta el Cielo; será
sofocado por el soplo de San Miguel Arcángel. Caerá, y la Tierra, que llevará
TRES DÍAS en continuas evoluciones, abrirá su seno lleno de fuego; Será hundido
para siempre, con todos los suyos, en los abismos eternos del infierno.
Entonces
el agua y el fuego PURIFICARÁN y consumirán todas las obras del orgullo de los
hombres y TODO SERÁ RENOVADO: Dios será servido y glorificado" (el
numerado es nuestro).
Hay que
señalar, como nota aclaratoria, que los hechos que están en el secreto de La
Salette no parecen haber sido dictados en orden sucesivo, sino que a veces se
repite lo que se dijo anteriormente (al "estilo cíclico",
característica del Evangelista San Juan en su Apocalipsis), de tal suerte que
no se debe entender en forma cronológica. Un criterio fundamental para la
interpretación de las profecías es buscar sus concordancias. Así tenemos por
ejemplo: Los números 14, 18, 27, 30 y 31 hablan del triunfo definitivo de la
Iglesia posterior al Juicio de las Naciones o purificación a la humanidad en
que todo será renovado y habrá entonces un solo rebaño y un solo pastor. En el
número 23 se habla del nacimiento del anticristo y en los números 21, 25, 26,
28, 29 y 30 hablan la actuación del anticristo y que según se ha interpretado
en las Sagradas Escrituras habrá de reinar tres años y medio. Referirse por
tanto al anticristo, es llegar al máximo grado de Apostasía Universal en el
mundo. Los números 28 y 29 hacen referencia a los dos testigos del anticristo y
condenarán los errores de éste y exhortarán al mundo a hacer penitencia,
testigos que al final serán vencidos y muertos por el anticristo. (Apocalipsis
11). El número 19 es la continuación del número 18, pues esa paz de 25 años no
hace referencia a la universal de justicia y misericordia que habrá de
acontecer con la Parusía de Nuestro Señor, como lo iremos constatando más
adelante con otras apariciones.
Ahora bien, algunas profecías ya se han cumplido:
a.
Que el Papa no saliera de Roma después de 1859,
(Número 6) año a partir del cual, vencida Austria, querían que el Papa
abandonase Roma para conseguir la unidad italiana.
b.
La profecía de Napoleón también se cumplió al
pie de la letra (Número 7), pues cayó "sobre la propia espada de la cual
quería servirse para obligar a los pueblos a ensalzarlo"; esa espada fue
Prusia, de ella se sirvió para debilitar a Austria, la potencia católica.
c.
La referencia a más de 35 años en que Dios
abandonará a los hombres (Número 4), puede situarse a partir de 1879 en que
comienza el predominio de los sectarios y las terribles leyes contra la
libertad de enseñanza y bienes de la Iglesia, etc. Hasta después de la Primera
Guerra Mundial (1879-1918 = 39 años = más de 35).
d.
También se señalan acontecimientos futuros que
no se han verificado, tales como que París será quemado y Marsella engullida.
Lo principal
del mensaje es que como producto de los pecados de los hombres vendrán una
serie de castigos. Se señala que existen Sacerdotes y personas consagradas a
Dios que se han apartado del camino que lleva a la salvación, lo cual,
desafortunadamente, es una triste realidad de la que tenemos gran culpa POR NO
HABER REZADO suficientemente por ellos, y ahora Satanás ha cegado sus
inteligencias, como lo ha hecho en la mayoría de las sociedades y familias,
pues hoy no vemos más que odio, rencores, discordias, envidias y mentiras.
Se habla de
que muchas casas religiosas se apartarán poco a poco de la fe, lo cual es
también cierto. Que los libros malos abundarán, hecho que hoy se cumple
inexorablemente ya que vivimos un desconcierto doctrinal literario que confunde
hasta a los mismos intelectuales.
Dios
permitirá a Satanás tentar a los hombres y al mundo y éste llegará al caos, al
desorden y a la desesperación, pero por un acto de su justicia y su
misericordia divina mandará purificar y renovar al mundo como a su Iglesia. La
vida en la Tierra continuará con aquellos hombres justos y orantes que supieron
estar vigilantes a los mensajes marianos y al espíritu cristiano. Vendrá
entonces, como está profetizado el Reino de los Corazones de Jesús y de María.
El 20 de enero
de 1982, al presentar a Juan Pablo II una documentación sobre el mensaje de La
Salette, comentó: "Estamos en el corazón de las profecías"
("L´IMPARTIAL", N.2, 1982). Según la tesis de que estamos al final de
los tiempos (no el fin del mundo), y que una gran purificación dará lugar a la
conversión del mundo y de los judíos, así como el reinado del Corazón de Jesús
mediante el reinado del Corazón de María, podríamos decir que lo fundamental
del secreto de La Salette, aunque en parte también se ha verificado en el siglo
pasado, es lo que se refiere a la época actual: la Gran apostasía, con especial
responsabilidad del clero (repetidamente denunciada por Pablo VI), y castigos
apocalípticos (varias naciones serán aniquiladas, según Fátima y otras
profecías) acompañada de una gran persecución religiosa y de una crisis
espantosa de la Iglesia.
|
PRIMER DÍA DE LA APARICIÓN: |
13 de mayo de 1917 |
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NÚMERO DE APARICIONES: |
Los días 13 durante seis meses consecutivos a las 12:00
p.m., excepto en el mes de agosto, que toda vez que los niños fueron
secuestrados, la aparición tuvo lugar el día 19 de agosto. |
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VIDENTES: |
Lucía Dos Santos de 10 años, Jacinto Marto de 7 años y Francisco
Marto de 8 años. |
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TITULO: |
Nuestra Señora del Rosario |
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LUGAR. |
Cova de Iría, en Fátima, Portugal |
Fotografía tomada el 13 de julio de 1917. Primera foto de
las tres videntes de Fátima: de derecha a izquierda, Lucía, Francisco y
Jacinta. TABLA DE CONTENIDO
Las
apariciones de Fátima son quizás las que gozan de mayor reconocimiento por
parte de la Iglesia Católica. Baste señalar que Benedicto XV, con motivo de la
aparición de Fátima, restauró la diócesis de Leiría; Pío XI, el 6 de diciembre
de 1928, bendecía una imagen de Fátima para el Colegio Portugués de Roma; Pío
XII, en su encíclica "Saeculo Exeunte", el 13 de junio de 1940,
recuerda que Nuestra Señora de Fátima ha recomendado el rezo del Santo Rosario.
El 13 de mayo de 1946 coronó a la Virgen de Fátima como Reina de la Paz
y del Mundo. El 12 de noviembre de 1954, concedió al Templo de Fátima el Título
de Basílica. Asimismo, el Cardenal Tedeschini, ante un millón de peregrinos,
hizo público (y lo recogió la primera plana de L´OSSERVATORE ROMANO del domingo
18 de noviembre de 1951) que S.S. Pío XII, el 30 y 31 de octubre y el 1 de
noviembre de 1950, y ocho días después, a las 4:00 de la tarde, en su paseo
diario por los jardines del Vaticano, había visto reproducirse el milagro del
sol de Fátima (coincidentemente en los tres primeros días hizo escala en Roma
la Virgen peregrina de Fátima en viaje a Tailandia y Singapur). Juan XXIII, el
13 de diciembre de 1962, declaró a la Virgen de Fátima Patrona de la Diócesis
de Leiría-Fátima. Pablo VI visita a Fátima el 13 de mayo de 1967 en el
Cincuentenario de las Apariciones. Por último, Juan Pablo II, el 13 de mayo de
1982 (justo al año del atentado que sufrió en Roma), en Fátima, en la homilía
de la Santa Misa, ante un millón de fieles, confirma la autenticidad del
"Mensaje Extraordinario" que empezó a resonar en todo el mundo desde
Fátima el 13 de mayo de 1917.
No hay que olvidar que durante el tiempo en que se llevaron
las apariciones, en otro lugar del mundo, Lenin empezaba en Rusia la revolución
bolchevique que culminó con el triunfo del 7 de octubre. Simultáneamente, en
Cova de Iría, tres pastorcitos recibían del Cielo para toda la humanidad un
programa de remedio espiritual contrarrevolucionario: ¡El rezo del Santo Rosario y la Devoción al
Inmaculado Corazón de María!
a.- La primera consistió en la visión del
infierno. Dice Lucía al respecto:
"Abrió (la Virgen) de nuevo las manos. Su luz penetró la tierra y
vimos un mar de fuego, y sumergidos en ese fuego los demonios y las almas, como
si fuesen brasas, transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que
flotaban en aquel incendio, sostenidas por las llamas que salían del mismo con
nubes de humo, cayendo en todas partes como caen las chispas en los grandes
incendios. Sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de desesperación,
horrorizaban y hacían temblar de dolor y espanto. Los demonios se distinguían
por formas horribles y repugnantes de animales espantosos y desconocidos, pero
transparentes, como carbones negros calientes al rojo vivo”.
La existencia
del infierno eterno, donde van los que mueren en pecado mortal, es dogma de fe
definido por el Concilio Laterense IV del año de 1215. Benedicto XII en el año
de 1336, definió "Ex Cáthedra" que: "Las almas de los que mueren
en pecado mortal, descienden después de su muerte al infierno, donde son
atormentadas con los suplicios infernales"; lo mismo repitió el Concilio
Florentino en el año de 1439. Ya en el siglo VI el Papa Virgilio condenó a los
que propagasen la "Apocatástasis" (restauración), error de Orígenes
que negaba la eternidad del infierno: "Si alguno dice o piensa que el suplicio
de los demonios y de los hombres impíos es temporal, y que alguna vez acabará,
o sea, que tendrá lugar la restauración de los demonios o de los hombres
impíos, sea anatema (maldecido, excomulgado).
La enseñanza
constante de la Iglesia Católica, nos guste o no nos guste, nos parezca bien o
nos parezca mal, está clarísimamente definida en el Evangelio: "El Juez
Universal entonces dirá a los de su izquierda: Apartaos de mí, malditos, al
fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles . . . e irán a la
condenación eterna" (Mateo 25,41-46). "Todo árbol que no dé frutos
buenos, se cortará y echará al fuego" (Mateo 7,19). Etc.
Siguiendo la
actual tentación diabólica de "desmitificar" al Evangelio, ha
intentado, en oposición al magisterio eclesiástico, desvirtuar los textos
evangélicos, negando la existencia del infierno o al menos su eternidad, pero
como son demasiado contundentes las pruebas, se ha lanzado la idea de que nadie
va al infierno, ya que éste sería algo así como un fantasma para asustarnos. A
esto respondió el Vaticano II no aceptando una enmienda a LG 48, que rechazaba
dicha hipótesis, porque, según él, ya estaba afirmando en la cita de Juan 5,29
que habrá quienes se condenarán. En Mateo 7,13
y en Lucas 13,24 dice también Jesucristo que muchos van por el camino y
entran por la puerta de la perdición; y muchos querrán entrar por la puerta de
la vida y pocos lo conseguirán.
Ya que es
innegable la realidad del infierno y su eternidad (cuya meditación es eficaz
remedio contra el pecado), se pretende bajo la inspiración del espíritu del mal
silenciar éste dogma ocultándolo con la bondad de Dios. Sin duda alguna Dios es
infinitamente bueno, pero también es infinitamente justo, aunque nosotros
creaturas ilimitadas no lo entendemos cabalmente.
b.- En la segunda parte del secreto, la Virgen
dijo lo siguiente: "Ustedes han
visto el infierno para donde van las almas de los pobres pecadores. Para
salvarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción de mi Inmaculado Corazón.
Si lo que yo te digo se hace, se salvarán muchas almas y habrá paz. La guerra
está llegando a su fin; pero si no dejan de ofender a Dios, una peor
sobrevendrá durante el Pontificado de Pío XI. Cuando vean una noche iluminada
por una desconocida luz, sabed que esta es la gran señal dada a ustedes por
Dios, de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra,
el hambre, la persecución de la Iglesia y al Santo Padre".
Según Lucía,
en su tercera memoria (agosto de 1941), la Virgen dijo en la aparición que la
guerra comenzaría en el reinado de Pío XI, pero se declaró en 1939, en tiempo
de Pío XII. A esto se responde ratificándose en que la Virgen dijo Pío XI, lo
cual puede entenderse con la ocupación de Austria y parte de Checoslovaquia por
Hitler en 1938.
La señal dada
por Dios de que iba a castigar al mundo por sus crímenes, en forma de extraña
luz, se produjo el 25 de enero de 1938. Los periódicos del 26 del citado mes
hacen alusión al sorprendente fenómeno en las diferentes regiones europeas. El
hecho se produjo entre las 21:00 y las 23:00 horas. En la Costa de Bélgica se
presentó bajo la forma de un arco iris de color rojizo. Era un resplandor de un
rojo profundo y violeta. En Briancón los empleados de telégrafos pudieron
trabajar sin más iluminación que la de esta "aurora". Los términos en
que se describe el fenómeno cambian de unas zonas a otras, pero la realidad de
esta sorprendente luz fue confirmada por muchos testimonios de diferentes
países.
La Virgen de
Fátima dijo: "Para impedir
esto, yo vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión
Reparadora de los Primeros Sábados. Si atendieren a mi pedido, Rusia se
convertirá y habrá paz; si no, ella esparcirá sus errores por todo el mundo
promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia; los buenos serán
martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán
aniquiladas, por fin mi Corazón Inmaculado triunfará. El Santo Padre me
consagrará a Rusia y ella se convertirá y será concedido al mundo un tiempo de
paz. En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe; etc., esto no lo
digáis a nadie. A Francisco sí puedes decírselo. Cuando tú reces el Santo
Rosario, di después de cada misterio:
¡Oh, mi Jesús, perdónanos, sálvanos del fuego del infierno, lleva al
Cielo todas las almas, especialmente a aquellas más necesitadas de tu
misericordia! ".
Resulta
sorprendente cómo la Virgen confirma en este secreto su calidad de profeta,
pues anuncia el fin de la Primera Guerra Mundial; dijo que si los hombres
seguían ofendiendo a Dios vendría otra peor, y se cumplió con la Segunda Guerra
Mundial. Y habló también de que Rusia sería el instrumento que Dios utilizaría
para castigar al mundo por sus pecados, situación que durante las décadas
pasadas quedó perfectamente demostrada cuando se supo que la Unión Soviética
era la que avalaba todo el terrorismo internacional organizado que existía en
el mundo.
c.- Ahora bien, la tercera parte del secreto o
el llamado tercer secreto de Fátima, fue redactado por Lucía y encerrado en un
sobre, que hasta el año 1960 permaneció en el poder del Señor Obispo de Leiría
y desde entonces fue remitido a Roma, y hasta nuestros días permanece
oficialmente como secreto del Vaticano. Sin embargo, en el año de 1963, Su
Santidad el Papa Juan XXIII, por vía diplomática y a mero título de
información, hizo llegar un extracto de dicho secreto a los presidentes de
Estados Unidos, Unión Soviética e Inglaterra, quienes en ese entonces eran John
F. Kennedy, Nikita Kruschev, y McMillan. Lo anterior trajo como consecuencia el
acuerdo de prohibición de armas nucleares, firmado en Moscú el 6 de agosto de
1963, y al que se han adherido 90 países. Es el caso que dicho extracto salió
publicado el 15 de octubre de ese mismo año, en el periódico Nueva Europa de
Stuttgart, Alemania, bajo el título "El Porvenir de la Humanidad", y
firmado por un señor Luis Einrich.
Hacia el año
de 1980, la Iglesia jamás desmintió el contenido de dicha publicación; pero
cuando Juan Pablo II asistió a Fuida, Alemania, los días 15 a 19 de noviembre
de ese año a la celebración de la Conferencia Episcopal Alemana, confirmó la
autenticidad del extracto diplomático.
Ante un grupo
restringido de periodistas se le hicieron al Papa varias preguntas: ¿Qué hay
del tercer secreto de Fátima? ¿No debía haberse publicado ya en 1960?
Respuesta: "Dada la gravedad
del contenido, para no provocar a la potencia mundial del comunismo a tomar
ciertas determinaciones, mis predecesores en el oficio de Pedro, HAN PREFERIDO
DIPLOMÁTICAMENTE APLAZAR SU PUBLICACIÓN. Por otra parte, todos los cristianos
pueden serles suficiente saber esto: Si
existe un mensaje en el que está escrito que los océanos inundarán partes
enteras de la Tierra que de un momento a otro millones de hombres perecerán, no
es el caso de andar gritando que se divulgue tal mensaje secreto. Muchos
quieren saber sólo por curiosidad y por gusto sensacionalista, pero olvidan que
el saber comporta una responsabilidad . . . "
En este punto
el Papa tomó el Rosario y dijo:
"Aquí está el remedio contra ese mal. Rezad y no pidan más. Confiad
todo lo demás a la Madre de Dios". ¿Qué sucederá en la Iglesia? "Debemos prepararnos para sufrir
dentro de no mucho, grandes pruebas, las cuales exigirán de todos nosotros la
disposición de hacer donación de nuestra propia vida y una dedicación total a
Cristo y por Cristo. Con vuestra oración y la mía, es posible MITIGAR
esta tribulación, PERO NO SERÁ POSIBLE EVITARLA, porque sólo así la Iglesia
podrá ser efectivamente renovada. Cuantas veces ha brotado la renovación de la
Iglesia. Esa vez tampoco será de otra forma. Debemos ser fuertes, prepararnos,
confiar en Nuestro Señor y en su Santísima Madre y ser asiduos, muy asiduos al
rezo del Santo Rosario".
Han sido muchos los periódicos y revistas en el mundo que han hecho eco
de estas manifestaciones, tales como la revista canadiense de "La
Royaume" número 15, de octubre de 1983 y otras tales como las revistas
"Sol de Fátima", etc.
Por su parte,
en la entrevista que le concedió el Cardenal Joseph Ratzinger al periodista
Vittorio Messori, y que se encuentra recogida en el libro "Informe sobre
la Fe", en la parte conducente, pregunta el periodista: "¿Ha leído su
eminencia lo que se llama el Tercer Secreto de Fátima, que la hermana Lucía
envió al Papa y no ha querido revelar sino que fuera archivado?"
El Cardenal
responde: "Si lo he leído".
Y en cuanto a saber por qué no se ha revelado, él responde: "Porque según
el juicio de los Papas, no añadirá nada a lo que un cristiano debe saber sobre
la revelación:
1.Un llamado
radical a la CONVERSION.
2. La
gravedad absoluta del momento histórico.
3. Los
peligros que se presentan en la vida de la fe de un cristiano y del mundo, y
4. La
importancia de los Últimos Tiempos".
En su conclusión el Cardenal ratifica lo dicho por
Juan Pablo II:
". . . las cosas contenidas en el Tercer Secreto de Fátima
corresponden a las anunciadas en las Escrituras y son confirmadas por otras
muchas apariciones marianas, comenzando con las mismas de Fátima que ya
conocemos; CONVERSIÓN y PENITENCIA, son las condiciones esenciales para
salvarse".
A
continuación, citaremos al famoso extracto del Tercer Secreto de Fátima, según
apareció publicado el 15 de octubre de 1963 en el periódico Nueva Europa.
Era el 13 de
octubre de 1917. Este día la Santísima Virgen se apareció por última vez a los
pequeños videntes Jacinta, Francisco y Lucía, al término de seis apariciones en
total.
“...Después de las dos partes que ya he expuesto,
hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un
Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas
que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el
esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él;
el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es
Dios: 'algo semejante a como se ven las
personas en un espejo cuando pasan ante él'
a un Obispo vestido de Blanco
'hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre'. También a
otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada,
en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de
alcornoque con la corteza; el Santo
Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio
tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las
almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de
la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros
de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los
Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares,
hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la
Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano,
en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas
que se acercaban a Dios".
"No te inquietes, mi querida niña,
pues yo soy la Madre de Dios, que te habla y te suplica proclamar en mi nombre
el siguiente mensaje al mundo entero:
Te atraerás, haciendo esto, grandes enemistades. Escucha y guarda
firmemente lo que yo te digo: Los hombres deben ser mejores. Deben implorar el
perdón de los pecados que han cometido y de los que continuarán
cometiendo. Tú me pides una señal
milagrosa para que todos comprendan mis palabras que por tu medio dirijo a la
humanidad. Ese milagro que acabas de ver hace un momento es el gran milagro del
sol. Todos lo han visto, creyentes e
incrédulos, hombres del campo y de la ciudad, sabios y obreros, laicos y
sacerdotes. Mas ahora proclama en mi nombre:
SOBRE TODA LA HUMANIDAD VENDRÁ UN GRAN CASTIGO, MAS NO AHORA NI MAÑANA,
SINO EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX.
Lo que ya di a conocer en LA SALETTE por medio de
los niños Melania y Maximino, yo lo repito hoy en día ante ti. La humanidad no ha cambiado como Dios
esperaba. La humanidad ha profanado y
hollado con los pies el don que le ha sido dado. En ningún sitio reina el orden. Satanás ha llegado hasta los más altos puestos y determina la
marcha de los acontecimientos. Logrará
introducirse hasta las más altas cumbres de la Iglesia. Conseguirá seducir el espíritu de grandes
sabios que inventarán armas con las cuales podrán aniquilar la mitad de la
humanidad en pocos minutos. Someterá a
los poderosos de los pueblos a su imperio y les llevará a fabricar en masa
estas armas. Si la humanidad no lo
impide, me veré obligada a dejar caer el brazo de Mi Hijo. Si los que están a la cabeza del mundo y de
la Iglesia no se oponen a estos manejos, lo haré yo y rogaré a Dios, mi Padre,
hacer venir sobre los hombres su JUSTICIA.
Y entonces castigará mucho más severamente que cuando lo hizo por medio
del DILUVIO. Y los grandes y poderosos
perecerán del mismo modo que los débiles y pequeños. Pero también para la Iglesia vendrá un tiempo de muy duras
pruebas, LOS CARDENALES SE OPONDRÁN A LOS CARDENALES, Y LOS OBISPOS CONTRA LOS
OBISPOS. Satanás se introducirá en
medio de sus filas. En Roma misma
habrá grandes cambios. Lo que esté
podrido se cae, y lo que se cae no debe mantenerse más. La Iglesia será oscurecida y el mundo
precipitado en la confusión. La gran
guerra vendrá en la segunda mitad del siglo XX. Fuego y humo caerá del Cielo y las aguas de los océanos se
transformarán en vapor, lanzando sus espumas hacia el Cielo, y todo lo que esté
en pie se hundirá. Millones y millones
de hombres perderán la vida de hora en hora, y los que queden vivos en aquellos
instantes envidiarán a los que ya hayan muerto. Habrá tribulaciones en todas partes a donde se dirija la mirada,
y misericordia sobre la Tierra, y desolación en todos los países. He aquí que el tiempo se aproxima cada día
y el abismo se profundiza cada día más, y no hay otra salida. Los buenos morirán con los malvados, los
mayores con los pequeños, los príncipes de la Iglesia con sus fieles, los
soberanos del mundo con sus pueblos; por todas partes reinará la muerte,
levantada a su triunfo por hombres extraviados, por los lacayos de Satanás, que
serán entonces los únicos soberanos de la Tierra. Este será un tiempo que no esperará ningún Rey, ni Emperador, ni
Cardenal, ni Obispo, y vendrá cuando sea justamente el momento, según designios
de mi Padre, para castigar y vengar.
Posteriormente, cuando los que sobrevivan a todo estén aún con vida, se
invocará de nuevo a Dios como en los tiempos anteriores a la perversión del
mundo. Yo llamo a todos los verdaderos
imitadores de Mi Hijo Jesucristo, los verdaderos cristianos, A LOS APÓSTOLES DE
LOS ÚLTIMOS TIEMPOS. El tiempo de los
tiempos llega y el fin de los fines, si la humanidad no se convierte y si ésta
conversión no viene de lo alto, de los dirigentes del mundo y de los dirigentes
de la Iglesia. Pero qué desgracia si
esta conversión no llega y si todo queda tal como está o llega a ser peor
todavía. Vete, hija mía, y
anúncialo. Yo estaré siempre a tu lado
ayudándote".
Entendemos
que lo que se ha citado no es el auténtico y original transmitido por la
Santísima Virgen a la vidente Lucía, hoy Carmelita descalza en Coimbra en el
Monasterio de Religiosas de Santa Teresa, con el nombre de Lucía del Inmaculado
Corazón de María, sino un extracto que circula en las cancillerías
diplomáticas.
a) "Vengo a
decir al mundo que no pequen más”
b) “Es preciso que
los hombres se enmienden, que pidan perdón por sus pecados”
c) “Que no ofendan
más a Nuestro Señor, que ya está muy ofendido”
d) “Rezad, rezad
mucho, y haced Muchos Sacrificios por los pecadores, pues van muchas
almas al infierno por no haber quien se sacrifique y pida por ellas”
e) “Dios va a
castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, del hambre y la persecución
a la Iglesia y al Santo Padre”
f) “Dios quiere
establecer en el mundo la Devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo
que yo digo se salvarán muchas almas y habrá paz”
g) “Vengo a pedir
al mundo la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados”
h) “Yo soy Vuestra
”Señora del Rosario”. Quiero que
continuéis rezando el Rosario todos los días".
Conviene
recordar que fue el propio Lenin quien lanzó la idea satánica: "Hay que destruir a la Iglesia desde
dentro. Hay que penetrar en los
Seminarios Católicos". Desde
entonces la labor ha sido callada, pero eficaz. La Iglesia aparece actualmente dividida, porque dentro de la
jerarquía encontramos Sacerdotes sin fe que han logrado llegar muy arriba y
confundir literalmente a los fieles: Ahí
tenemos la famosa "TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN” o "TEOLOGIA
DE LOS POBRES”, en donde se tergiversa el verdadero y auténtico Evangelio
practicado por Cristo. Son esos falsos
profetas de quienes tenemos que cuidarnos y que pregonan un "progresismo
religioso" que lejos de conducir a la vida eterna, arrastran a muchas
almas a las mismas puertas del infierno.
Por eso, la Virgen en muchos de los mensajes señala que los
"Sacerdotes, Obispos y Cardenales van muchos por el camino de la
perdición, y con ellos llevan muchas almas". Es preciso entonces REZAR MUCHO POR LA JERARQUÍA DE LA IGLESIA y
nosotros redoblar la Oración y Penitencia para que sepamos discernir con
la Luz del Espíritu Santo el camino que lleva a la salvación. La Iglesia debe pasar por una Pasión,
similar a la que tuvo que pasar su fundador, Jesucristo.
Dijo
Juan Pablo II en los Estados Unidos en 1979:
"Debemos prepararnos para sufrir
dentro de no mucho, grandes pruebas, las cuales exigirán de todos nosotros la disposición
de hacer donación de la propia vida y una dedicación total a Cristo y por
Cristo. Con vuestra oración y la mía, es posible mitigar nuestra tribulación,
pero no será posible evitarla, porque solo así la Iglesia podrá ser
efectivamente renovada.
¡Cuántas veces la sangre ha brotado
para la renovación de la Iglesia!, esta
vez tampoco será de otra forma. Debemos ser fuertes, prepararnos, confiar en
Nuestro Señor y en su Madre Santísima, y ser asiduos en el rezo del santo
rosario".
Por último, y
con relación a la aparición de Fátima, citaremos una entrevista que sostuvo la
vidente Lucía con el Padre Agustín Fuentes, Postulador de la Causa de
Beatificación de Jacinta y Francisco Marto, el día 26 de diciembre de 1957,
visita en la que estuvo acompañada por el Obispo auxiliar de Leiría, los dos
Obispos de Coimbra, el Nuncio Apostólico en Portugal y el Secretario de asuntos
extraordinarios de Su Santidad.
...”Ella me
recibió llena de tristeza; estaba enflaquecida y muy afligida. Al verme, me dijo: "Padre, la Señora está muy descontenta porque no se ha
tenido en cuenta su mensaje de 1917.
Ni los buenos ni los malos han hecho caso de él. Los buenos siguen su camino sin preocuparse,
no escuchan las directrices celestes; los malos caminan por la vía ancha de la
perdición, no teniendo en cuenta los castigos que les amenazan. Creedme, Padre, el Señor castigará al mundo
muy pronto. El castigo es inminente, el
castigo material llegará muy pronto; pensad, Padre, en todas las almas que caerán
al infierno; y esto sucederá porque no se ruega, porque no se hace penitencia.
Todo
esto es la razón de la tristeza de la Santísima Virgen, Padre, decid a todos
que la Señora me ha anunciado con mucha frecuencia: Muchas de las Naciones desaparecerán de la superficie de la
Tierra; Rusia será el azote escogido por Dios para castigar a la humanidad, si
nosotros, por la Plegaria y los Sacramentos, no tenemos la gracia de la Conversión. Decidlo, Padre, decid que el demonio
emprende la batalla decisiva contra la Señora, porque lo que aflige al Corazón
Inmaculado de María y al de Jesús es la caída de las almas.
El
demonio sabe que los religiosos y Sacerdotes, faltando a su hermosa vocación,
arrastran numerosas almas al infierno, y es ahora precisamente el momento de
detener el castigo del Cielo. Tenemos a
nuestra disposición dos medios muy eficaces:
la Oración y el Sacrificio.
El
demonio hace todo lo que puede para distraernos y quitarnos el gusto por la
oración; nosotros nos salvaremos o nos condenaremos juntos. De todas formas,
Padre, es preciso decir a la gente que no deben permanecer a la espera de una
llamada a la penitencia y a la oración, ni del Soberano Pontífice, ni de los
Obispos, ni de los Párrocos, ni de los superiores generales; es el momento
propicio para que por su propia iniciativa cada uno cumpla las buenas y santas
obras y reforme su vida según los deseos de la Señora.
El
demonio quiere ampararse en las almas consagradas; y trata de corromperlas para
adormecer a las otras en la impenitencia final. Él emplea todas las astucias,
llegando incluso a sugerir el retraso para entrar a la vida religiosa. De ello resulta la esterilidad de la vida
interior y la frialdad entre los laicos en cuanto a la renunciación a los
placeres y a la total inmolación de Dios.
Decid,
Padre, que dos cosas fueron la base de la santificación de Jacinta y Francisco:
La aflicción a la Señora y la visión del infierno. La Señora se encuentra como
puesta entre dos espadas: De un lado,
ve a la humanidad obstinada e indiferente ante los castigos anunciados; del otro, ve que profanamos los sacramentos
y despreciamos el castigo que se aproxima, permaneciendo incrédulos, sensuales
y materialistas. La Señora ha dicho
expresamente: "ESTAMOS AL BORDE DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS".
Ella me ha dicho esto tres veces:
a. La primera vez, afirmó que el demonio ha emprendido una lucha
decisiva, es decir, final, de donde uno de los dos saldrá vencedor o
vencido; estamos con Dios, o estamos
con el demonio.
b. La segunda vez, Ella me ha repetido que los Últimos Remedios
dados al mundo son: el Santo Rosario y la Devoción al Inmaculado
Corazón de María.
c. La tercera vez, me ha dicho que los otros medios han sido
despreciados por los hombres repetidas veces.
Ella angustiada nos da la Última Ancla de salvación, que es ELLA
MISMA (y de aquí el por qué de las numerosísimas apariciones, señales
de lágrimas y los mensajes de diversos videntes esparcidos por todos los
rincones del mundo, por una madre afligida, que llora, y que ve que sus hijos
se precipitan al camino eterno de la condenación).
La
Señora ha dicho además que si no la escucháramos y encima la ofendiéramos, no
seríamos perdonados. Padre, es urgente
que nos demos cuenta de la terrible realidad, no queremos amedrentar a las
almas, pero es una llamada urgente a la realidad.
Después
que la Santísima Virgen ha dado tan grande eficacia al Rosario, no existe
ningún problema material, espiritual, nacional o internacional, que no pueda
ser resuelto por el Santo Rosario y por nuestros sacrificios. El recitarlo con amor y piedad permitirá
consolar a María y borrar tan numerosas lágrimas de su Corazón
Inmaculado".
Para terminar
con el estudio de la aparición de Fátima, sólo queremos señalar el siguiente
hecho: En la primera aparición, es
decir, el 13 de mayo de 1917, la Virgen dijo lo siguiente:
"Vengo a pediros que vengáis aquí durante seis
meses seguidos, el día 13, a esta misma hora, entonces te diré quién soy y qué
es lo que quiero. Luego volveré aquí
una séptima vez . . "
Si bien es
cierto que la Virgen siguió apareciendo a Lucía repetidas ocasiones en Tuy y Pontevedra, la verdad de las cosas es que
esa séptima aparición no se ha verificado en Cova de Iría. Ese hecho resulta ser de trascendental
importancia pues parece estar íntimamente relacionado a ese milagro que ha
prometido la Virgen en otros lugares de apariciones y que acontecerá en el
mundo como último esfuerzo del Cielo para la conversión de los pecadores.
|
PRIMER DÍA DE LA APARICIÓN: |
El 2 de julio de 1961, festividad de la Visitación de
Nuestra Señora. |
|
NÚMERO DE APARICIONES: |
Entre 1961 y 1962 las apariciones se repitieron
centenares de veces, disminuyendo gradualmente hasta la última que se
verificó el 13 de noviembre de 1965, quedando como única vidente Conchita
González. |
|
VIDENTES: |
María Dolores Mazón, Jacinta González, Conchita González,
todas ellas de 11 años y Mary Cruz González de 12 años. |
|
TÍTULO: |
Nuestra Señora del Carmen. |
|
LUGAR: |
En el sitio denominado "Los Pinos" de la Aldea de
San Sebastián de Garabandal, en la Provincia de Santander, al Norte de
España. |
Conchita, Jacinta, Maricruz y Loli; apariciones en Garabandal
1961. TABLA DE CONTENIDO
Una de las
apariciones que más revuelo han causado y en donde se han vertido las opiniones
más encontradas son precisamente las de Garabandal. Curiosamente ha sido fuera
de las fronteras de España donde más impacto han tenido. Hay quienes piensan
que Garabandal viene a completar las apariciones de LOURDES y FATIMA y estimamos que hay mucho de cierto en ello.
La gran importancia y trascendencia de los mensajes de Garabandal se proyecta
en el mundo por haberse publicado más de 20 obras distintas en español, 14 en
francés, 9 en inglés, 7 en italiano, otras tantas en alemán y en otras lenguas,
así como en más de 25 revistas y diarios españoles.
El día 18 de
junio de 1961 se marca una fecha histórica para el pueblo de Garabandal y quizá
para el porvenir inmediato de la humanidad. En la tarde de ese día, domingo,
como todos los días que discurren por esos pueblos tranquilos y apartados del
mundo, cuatro niñas dijeron haber visto una aparición de un ángel.
Posteriormente, las apariciones continuaron y se dijo que era el Arcángel San
Miguel y éste les anunció que el día 2 de julio, en la fiesta de la Visitación
de Nuestra Señora, se les aparecería la Santísima Virgen. Al igual que en Fátima, existe una
preparación a los videntes a través de un ángel para el encuentro con la Madre
de Dios. Y así fue en efecto, cómo el día 2 de julio a las 6:00 de la tarde, las
cuatro niñas entraron en éxtasis ante los ojos atónitos de la muchedumbre y
afirmaron que se les apareció la Virgen del Carmen acompañada de dos ángeles.
Además de las apariciones, las niñas experimentaron todo tipo de fenómenos de
Teología Mística, tales como levitaciones, éxtasis por varias horas,
conocimiento de conciencias, marchas y caídas extáticas, etc.
En las
apariciones de Garabandal podríamos decir que sustancialmente existen dos
mensajes. El primero fue dado por la Virgen y redactado por la principal
vidente Conchita González, el día 18 de octubre de 1961. El segundo mensaje fue dado por la Virgen a
través del Ángel San Miguel el día 18 de junio de 1965. Dichos mensajes dicen lo siguiente:
18 de octubre de 1961:
"Hay que hacer muchos Sacrificios y
mucha Penitencia, y tenemos que visitar mucho al Santísimo Sacramento, pero
antes tenemos que ser buenos. Y si no lo hacemos vendrá un castigo. Ya se está
llenando la copa, y si no cambiamos vendrá un castigo".
Mensaje del 18 de junio de 1965 transmitido por la
Santísima Virgen por la intercesión del Ángel San Miguel:
El Ángel ha dicho: "Como no se ha cumplido y no se ha hecho conocer al mundo mi
mensaje del 18 de octubre de 1961, os diré que éste es el último; antes la copa
se estaba llenando, ahora está rebosando. Los Sacerdotes van muchos por el
camino de la perdición, y con ellos llevan a muchas almas. A la Eucaristía cada vez se la da menos
importancia. Debéis evitar la ira de
Dios sobre vosotros con vuestros esfuerzos. Si le pedís perdón con vuestras
almas sinceras, El os perdonará. Yo,
Vuestra Madre, por intercesión del Ángel San Miguel, os quiero decir que os
enmendéis. YA ESTAIS EN LOS ULTIMOS AVISOS. Os quiero mucho y no quiero vuestra
condenación; pedidnos sinceramente y nosotros os lo daremos; debéis
sacrificaros más; pensad en la Pasión de Jesús".
Los mensajes
de Garabandal nos muestran un compendio que responde a la vida cristiana
auténtica. La Virgen insiste en la Oración y Penitencia y nos revela el
amor profundo que nos tiene; nos recuerda la necesidad de visitar al Santísimo
Sacramento, donde está Dios con su Cuerpo, con su Sangre, con su Alma y con su
Divinidad. También nos insta a que meditemos en la Pasión de Jesús, que
valoremos todos los sufrimientos por los que tuvo que pasar Jesucristo, el Hijo
de Dios, por los pecados de todos y cada uno de nosotros. Él, el Cordero sin
mancha; Él, siendo Dios; El, la Perfección y la Bondad Absoluta; Él, Rey de
Reyes y Señor de Señores, sufrió y murió como si fuera el peor de todos los
hombres. ¡Que humildad la de Nuestro
Señor! Se entregó voluntariamente hasta
la muerte y muerte de cruz, hasta derramar la última gota de su sangre y de su
agua. ¡Todo lo entregó! ¿Y nosotros qué hemos hecho? Punto interesante para meditar . . .
Como las
apariciones continuaban y la inquietud era grande, las niñas pidieron en varias
ocasiones algún milagro para que todos creyeran en sus visiones y en los
mensajes de las apariciones celestiales. La Virgen de Garabandal ha prometido
un GRAN MILAGRO para que todos crean. Dice Conchita González, la
principal vidente, y que actualmente vive en Nueva York, casada, con cuatro
hijos, que: "Como el castigo que merecemos es muy grande, el milagro será
tan grande y espectacular como el mundo necesita". El milagro prometido
por la Virgen lo anunciará Conchita OCHO DIAS antes de que ocurra.
Conchita sabe exactamente en qué va a consistir el milagro y la fecha exacta,
pero la Virgen le prohibió decirlo hasta ocho días antes.
En 1965, el
día 1º. De mayo, tuvo Conchita una nueva aparición de la Santísima Virgen, y en
ella le habló de otra novedad: "UN
AVISO que precederá al milagro y afectará a todo el mundo, con el fin de
prepararse para recibir la gracia del milagro y hacer fructificar en el alma
una purificación mayor, mediante el arrepentimiento".
Este aviso,
manifiesta Conchita en una carta posterior, es como un castigo para los buenos
y para los malos; para los buenos, para acercarlos más a Dios, y para los
malos, para anunciarles que viene el fin de los tiempos y que éstos son los
últimos avisos. Y agrega Conchita lo siguiente: "El aviso ya no puede impedir nadie de que venga. Es
seguro, aunque no sé nada del día y la fecha".
Para mayor
claridad de lo que hemos dicho y para mayor conocimiento completo de estas
manifestaciones, vamos a transcribir literalmente lo que Conchita González ha
dejado escrito de su puño y letra respecto al aviso, del milagro y del posible
castigo. Estas revelaciones escritas fueron entregadas y se encuentran en poder
del señor Francisco Sánchez-Ventura, que actualmente vive en Zaragoza.
Dice Conchita lo siguiente:
EL AVISO.- "La
Virgen me dijo el 1º. De enero de 1965 en "Los Pinos". No puedo decir
en qué va a consistir, pues Ella no me ha ordenado decirlo. Y cuándo será no me
lo ha dicho, así que no lo sé. Si sé
que será visible para todo el mundo; y será obra directa de Dios y tendrá lugar
antes del milagro. Yo no sé si morirán
personas, únicamente pueden morir al verlo, de impresión".
EL GRAN
MILAGRO.- "Lo del milagro me lo ha dicho la Virgen a mí sola: Ella me ha prohibido decir en qué
consistirá. Tampoco puedo decir la fecha hasta ocho días antes, lo que sí puedo
decir es que coincidirá con acontecimientos de la Iglesia y con la festividad
de un Santo Mártir de la Eucaristía; que será a las 8:30 de la noche de un
jueves. Durará un cuarto de hora. Será
visible para todos los que estén en el pueblo y en las montañas de los
alrededores. Los enfermos que asistan sanarán, y los incrédulos creerán; será
el MILAGRO MAYOR que Jesús ha hecho para el mundo. No quedará la menor
duda de que es de Dios, y para bien de la humanidad quedará una señal del
milagro para siempre en "Los Pinos"; podrá ser filmado y
televisado".
EL CASTIGO.- "El
castigo está condicionado a que la humanidad haga caso o no de los mensajes de
la Virgen y al milagro. En caso de que suceda, yo sé en qué va a consistir,
porque me lo dijo la Virgen, pero no lo puedo decir. Además, yo he visto el
castigo; sí puedo asegurar que si viene es peor que si estuviéramos envueltos
en fuego; peor que si tuviéramos lumbre por arriba y lumbre por abajo. No sé el
tiempo que pasará para que Dios lo envíe, después de hecho el milagro".
De todo lo que hasta aquí se ha dicho cae hacer los
siguientes comentarios:
Primero, la razón
por la cual la Santísima Virgen no transmitió personalmente el mensaje del 18
de junio de 1965, nos lo dice Ella misma en su última aparición del 13 de
noviembre de 1965: "¿Sabes
Conchita, porqué no he venido yo el 18 de junio, a darte el mensaje para el
mundo? Porque me causaba dolor
decíroslo Yo, pero lo tengo que decir por el bien vuestro y gloria de Dios, si
lo cumplís. Os quiero mucho y deseo vuestra salvación para reunirnos en torno
al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo . . . "
Ahora bien,
al igual que en las apariciones de UMBE en Bilbao, Nuestra Señora nos habla de
un Aviso, un Milagro y un Castigo, lo que indica que la fuente de donde
provienen es la misma. Hasta donde conocemos, primero habrá de suceder el Aviso
en el mundo que todos verán y sentirán con el objeto de que volvamos a Dios
(palabras similares se dijeron en Umbe).
Después vendrá el Gran Milagro (no se sabe cuánto tiempo pueda
transcurrir pasado el aviso).
La
circunstancia de que Conchita afirme que conoce la fecha del milagro puede
implicar dos cosas: Que efectivamente
la conoce en cuanto a la hora, el día, el mes y el año; o bien, que verificado un acontecimiento
determinado que sólo ella conoce, deberá anunciar el milagro que ocurrirá ocho
días después. Estimamos que esta última
posibilidad es la más lógica, pues Dios es dueño del tiempo y puede adelantar o
retrasar los acontecimientos según su Providencia y Gobierno Divino.
Finalmente,
Conchita nos habla del Castigo, siempre condicionado a la respuesta humana de ORACIÓN
Y PENITENCIA. Debemos recordar que estos medios constituyen LA GRAN FUERZA DEL HOMBRE Y LA GRAN DEBILIDAD DE DIOS; sin embargo,
sostenemos la opinión de que el castigo si bien en lo individual se puede
evitar, no así en lo colectivo, que aunque potencialmente mitigado por la
oración y la penitencia habrá de acontecer para purificar a la humanidad.
PREGUNTAS A CONCHITA TABLA DE CONTENIDO
1.- ¿El aviso será una cosa interior o visible, o ambas
cosas a la vez?
R= El aviso es
una cosa directa de Dios y será visible por todo el mundo y en cualquier sitio
en donde se esté.
2.- Si el aviso revelara a cada uno sus propios pecados,
¿quedarán incluidas todas las religiones y también los ateos?
R= Sí, el
aviso es como si revelare nuestros pecados, y lo verán y lo sentirán lo mismo
los creyentes que los no creyentes y de cualquier religión.
3.- Entendemos que el sobrenatural aviso que Dios mandará,
en lo que se refiere a su aspecto interior, será una especie de
"juicio particular en
vida". ¿Cuándo será el milagro?
R= Esto es lo que
la Santísima Virgen ha dicho, será a las 8:30 de la noche de un jueves.
4.- ¿Es cierto que el aviso hará a muchos recordarse de los
muertos?
R= El aviso es
para purificarnos para el milagro y es como una catástrofe que nos hará
recordarnos de los muertos; es decir, que querríamos estar muertos antes de
pasar por el aviso.
5.- ¿Qué dijo Nuestra Señora de la curación de los enfermos
en el día del milagro?
R= Ha dicho
que los enfermos el día del milagro, que estén en el pueblo y en las montañas
de los alrededores del mismo, se curarán, las palabras de la Virgen son: "Los enfermos sanarán". No ha
dicho ni todos, ni algunos, ha dicho los enfermos.
6.- Por favor, díganos todo lo que pueda del castigo y ¿qué
sintió cuando lo vio?
R= El castigo,
si no cambiamos será horrible, como lo merecemos, y nosotros lo hemos visto,
pero no podemos decir nada más. Cuando lo vi, sentí un grandísimo terror y eso
que estaba viendo a la Virgen.
7.- Cuando rezó usted con Nuestra Señora el Rosario, ¿Cómo
le enseñó o indicó que deberíamos rezarlo?
R= Ella lo
rezaba delante de nosotras muy despacio, como Ella quería que nosotros lo
rezáramos.
8.- ¿Qué valor o poder tendrán los objetos besados por la
Virgen?
R= Pues por
Ella, Jesús haría milagros y los que lo lleven con fe y confianza, el
purgatorio lo pasarán en la Tierra con sufrimiento.
9.- ¿Será el aviso reconocido o aceptado por el mundo como
una señal directa de Dios?
R= Claro, por
eso creo yo que es imposible que el mundo sea tan duro y no cambie.
10.- ¿Dijo la Santísima Virgen María algo de la conversión
de Rusia?
R= Sí, la
Señora me ha dicho que Rusia se convertirá (lo mismo dijo en Fátima).
11.- ¿Puede usted explicar la señal que quedará en
"Los Pinos" el día del milagro?
R= La señal que quedará en "Los
Pinos" el día del milagro será para siempre; se podrán sacar fotografías y
televisar y ver, pero no se podrá palpar.
Eran los
primeros días de junio de 1963. Las campanas de Garabandal empezaban a tocar .
. . Conchita que estaba en la cocina de su casa con su madre Aniceta, exclamó
inmediatamente:
Las campanas
tocan por un muerto. ¡Seguramente es por el Papa! (en efecto, Juan XXIII había
muerto). AHORA YA NO QUEDAN MAS QUE TRES PAPAS.
Su
madre Aniceta, levanta la cabeza sorprendida.
¿Qué
tonterías dices?
No
digo ninguna tontería. La Virgen me lo ha dicho: "Después de este Papa no
quedan más que tres".
¿Entonces
es que va a venir el fin del mundo?
La
Virgen no me ha dicho: "El fin del mundo, sino el fin de los
tiempos".
¿No es
lo mismo?
Pues
no lo sé.
Bueno,
eso lo dices por la profecía de San Malaquías . . . .
¿San
Malaquías? A mí fue la Virgen quien me lo dijo: "Después de este Papa
(Juan XXIII), ya sólo quedan tres: y después, el fin de los tiempos".
El relato de
la anécdota es rigurosamente histórico y consta en el diario de Conchita
fechado el día 5 de junio, y no se puede tomar lo dicho por Conchita como una
simple salida y ocurrencia de ocasión, pues lo ha repetido ella posteriormente
con toda seriedad y con las mismas palabras.
El eminente
profesor de la Universidad Pontificia de Comillas, Padre Lucio Rodrigo,
Sacerdote Jesuita, quien murió el 30 de marzo de 1973, y en cuyo lecho de
muerte declaró haber recibido del Cielo una prueba inequívoca de la verdad de
Garabandal, con ocasión de una visita de Conchita y de su madre, preguntó a la
joven si de verdad había dicho lo que se le atribuía; y Conchita le dijo:
"Sí, Padre, es verdad. Me lo dijo la Virgen, que después de Juan XXIII ya
sólo quedaban tres Papas, y éste (estaba ya Paulo VI) es el primero de los
tres".
Posteriormente, en octubre de 1966, Conchita ingresaba como interna en
el Colegio que las Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza tienen en Burgos;
el día 1º de noviembre, fiesta de todos los santos, ella habla
confidencialmente con la Directoria del Centro, M. Nieves García, y entre otras
cosas le dijo esto, que la religiosa anotó con todo cuidado: Yo le dije a la Virgen: "¿Será dentro
del tiempo de estos acontecimientos el final del mundo?" Y Ella me dijo:
"No, el final de los tiempos". "Los Papas, después de Paulo VI,
no serán mas que dos; y después, ya viene el final de los tiempos".
En las
apariciones de Umbe en Bilbao y en estas de Garabandal, la Virgen afirma que
después de Paulo VI quedarán sólo dos Papas y después el fin de los tiempos. En
otras palabras, según las profecías de la Virgen, Juan Pablo II es el último
Papa previo al fin de los tiempos. Un hecho interesante consiste en que
Conchita no pudo inventar un anuncio tan comprometedor como concreto relativo a
los Papas y en los últimos tiempos, así como tampoco sugestionarse con la
profecía de San Malaquías. Respecto al fin de los tiempos, ella desconocía el
significado de dicho término. Por lo que se refiere a San Malaquías, ella
también ignoraba dicha profecía, además de que la profecía y su anuncio no
concuerdan.
LA
DISCREPANCIA ES MAS BIEN APARENTE, ya que como piensan algunos, si se llegara a
producir un cisma en la Iglesia, con la elevación de algún antipapa, entonces
resultaría que el siguiente Papa después de Juan Pablo II, sería un antipapa,
por lo que tendríamos por un lado al Papa legítimo y por otro lado el falso, es
decir, el antipapa. De esta forma sí concuerda lo que dice la Virgen con San
Malaquías.
Ya hemos explicado al inicio del libro lo que se debe entender por
el fin de los tiempos y el fin del mundo, que constituyen hechos distintos y
separados por el Reino de paz o Milenio de paz que nos habla el
Apocalipsis. Lo que es evidente es que según lo dicho por la Virgen, a la
muerte de Juan Pablo II habrá de seguir el fin de los tiempos, con la venida
del Anticristo y el Juicio de las Naciones o
consumación de los tiempos de las Naciones con el castigo universal del mundo,
tiempo en que aparentemente convivirán un supuesto Antipapa (¿el profeta, el
Anticristo?) y un Papa legítimo que apacentará a las ovejas en medio de la
tribulación (¿Pedro Romano II?).
Paulo VI dijo
sobre Garabandal: "Es la historia
más hermosa de la humanidad desde el nacimiento de Cristo. Es como la segunda
vida de la Santísima Virgen en la Tierra, y no hay palabras para
agradecerla”. Existe múltiple
literatura sobre las apariciones de Garabandal, tales como por ejemplo "El
Gran Portento de Garabandal" de José María de Dios; "El interrogante de Garabandal" de
Sánchez-Ventura; "La Incógnita de
Garabandal" y "Las Negaciones de Garabandal" por el mismo
autor; "Se fue con Prisas a la
Montaña" de Eusebio García de Pesquería, etc.; libros que se encuentran
editados por la Editorial Círculo, en Zaragoza, España, y que es la
bibliografía que hemos tomado sustancialmente para relatar estos hechos.
En lo tocante a la esencia del mensaje de Garabandal, sólo
resta insistir de nueva cuenta en la misma idea:
1. Nuestro Señor y la Virgen nos recuerdan el camino del Cielo: Oración
y Penitencia.
2. Hay que estar preparados porque se acerca rápidamente el fin de
los tiempos y con ellos "La Gran Tribulación" que traerá al hombre
del pecado, al Anticristo, para que todo hombre lo adore como si fuese el
propio Cristo . . . y si nuestra fe y vida espiritual son vacilantes, seremos
irremediablemente confundidos y pereceremos.
3.
El
tiempo de conversión es ahora . . . porque se están dando los últimos avisos.
FOTO6 APARICIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
SOBRE LA CÚPULA DE UN TEMPLO DE UNA IGLESIA ORTODOXA COPTA EN ZEITOUN, EL
CAIRO, EGIPTO 1968
Son urgentes, de oración y conversión. Pese a que Ruanda
es uno de los países más pobres del planeta, también hablan de ayuno.
A Anathalie la Virgen le dice: "El
mundo tiene dientes... Los pecados son más numerosos que las gotas de agua del
mar... El mundo corre hacia su ruina".
Segatasha, en cambio, recibe mayormente mensajes del Señor, quien le dice: "Demasiada gente es deshonesta hacia
sus semejantes... El mundo está lleno de odio. Cuando comiencen guerras de
religiones sabréis que estoy volviendo. Entonces sabréis que estoy en
camino".
Alphonsine asegura que María ha venido a Kibeho para anunciar y preparar la venida de su Hijo. Y, lo mismo que
Segatasha, agrega que el mundo está por
terminar, que la venida del Señor
está próxima, que el fin del mundo no es un castigo sino que estaba
previsto desde siempre. La Virgen viene a avisarnos y a prepararnos al retorno
de Jesús.
Estos mensajes de Kibeho desconciertan a muchos, porque en otros lugares de
apariciones se habla más bien de final de los tiempos o sea final de "un
mundo" y no "del mundo". Es muy oportuno advertir que los videntes,
como ocurre con todo profeta (profeta es todo aquel que habla en nombre de
Dios), están expuestos a su propia interpretación de lo que les es transmitido.
Es por ello que la Virgen recomienda en Medjugorje, antes de transmitir sus
mensajes, invocar al Espíritu Santo, Espíritu de Verdad.
El 5 de agosto del año 1982, día del
cumpleaños de la Virgen (esto lo reveló Ella misma tanto a Amparo Cuevas en el
Escorial como a Jelena en Medjugorje, a los chicos de Tierra Blanca de México y
en varios otros lugares), le dice a Anathalie:
"Yo les
hablo pero vosotros no comprendéis. Os quiero poner de pie pero permanecéis a
tierra. Os llamo pero estáis sordos. ¿Cuándo haréis lo que os pido? Permanecéis
indiferentes a todos mis reclamos. Pero ¿cuándo entenderéis? ¿Cuándo os
interesaréis de lo que quiero deciros? Os doy muchas señales pero seguís
incrédulos. ¿Hasta cuándo seguiréis sordos a mis llamadas?"
Nos repite la Virgen Santísima que el
mundo está enfermo, que el mundo es
malo, que debemos arrepentirnos,
debemos convertirnos. La Virgen ha
venido a levantar lo que está caído,
a reunir lo que está disperso, a volver a juntar lo que está separado.
Nos enseña el valor del perdón. No
podemos rezar el Padre Nuestro sin haber perdonado seriamente. Dios nos pide la
voluntad, no el sentimiento. No podemos conservar odio en el fondo del corazón.
Cuando decimos "perdónanos nuestras ofensas como nosotros perdonamos a
quienes nos ofenden" y lo recitamos con odio o resentimiento nos estamos
condenando nosotros mismos.
Anathalie, quien parece ser llamada a una vocación expiatoria, dice que la
Virgen le ha enseñado que en el
sufrimiento se encuentra el amor. El sufrimiento que viene del Señor es
pleno de amor. El verdadero camino es el sufrimiento. Todos sufren en este
mundo, lo importante es que el dolor tenga valor de redención. Cuando no es
aceptado y ofrecido a Dios resulta estéril.
La vidente ha soportado pruebas severas. Por un tiempo se quedó ciega.
En algún momento cundió en ella el desánimo por haber sido elegida para sufrir
pero luego, pensando en Jesús, se repuso. También Él sufrió para ser
glorificado. Entonces dijo "Quiero
confiar totalmente en Ti porque en mi sufrimiento estoy contigo."
Es a Marie-Claire que la Santísima Virgen le dice: "Cuando me hago ver de alguien para hablarle, lo que quiero es
dirigirme a todo el mundo. Si ahora vengo a la parroquia de Kibeho, ello no
significa que sólo venga para Kibeho o para la diócesis de Butare o quizás para
Ruanda o tal vez para el África. Yo me dirijo a todo el mundo".
En otra ocasión le dice a la misma vidente:
"Os pido el arrepentimiento. Si recitareis esta corona (la de los siete
dolores) meditando, entonces tendréis la fuerza para arrepentiros. Hoy, muchos
no saben más pedir perdón. Ésos colocan nuevamente a mi Hijo en la cruz. Por
ello he querido venir a recordaros, sobre todo aquí en Ruanda, porque aquí hay
aún personas humildes que no están aferradas al dinero y a las riquezas."
Recomienda, asimismo, que se rece el
Rosario, especialmente los misterios
dolorosos y se medite en ellos. La cruz de Cristo debe tener un lugar
especial en la oración del cristiano, dada la situación en que vivimos.
Marie-Claire hace la siguiente oración, antes de la corona de los siete
dolores: "Dios mío, te la ofrezco
para tu mayor gloria, en honor de Tu Santa Madre. Meditaré y participaré de su
sufrimiento. Te ruego por las lágrimas
que has vertido en aquellos momentos, concédenos, a mí y a todos los pecadores,
el arrepentimiento de nuestras culpas".
Vestine transmite el mensaje de la Virgen y dice: " Ella les pregunta por qué
ponen tan poco celo en el servicio de Dios y tanto ahínco para hacer el mal,
para servir a satanás. Les dice que deben servir a Dios en todo instante y no
acordarse de Él cuando están expuestos a graves problemas.
Les
recuerda que un día serán llamados por su Creador y los pondrá en el lugar a
ustedes reservado.
Les
recuerda que hay un tiempo para cada cosa. Dice que el tiempo pasa como ustedes
y que no volverá más para que se arrepientan. Deben saber que Dios los llama
cada día.
Les
hace saber que, hasta el día de hoy, Jesús está buscando un lugar dónde
habitar. Les pide que vuelvan la vista hacia lo que Dios les muestra y no se
distraigan por el mundo. Hay muchas luces pero sólo Una es verdadera.
Las
oraciones deben ser acompañadas de las acciones. Les pide que no trabajen para
la tierra en donde están de paso.
Les
recuerda que les ha dado ojos para que aquello que ustedes ven lo puedan contar
a quienes no han visto.
El
verdadero dogma de la fe es Cristo. Quien cree en Cristo lo acepta así como es,
sin descartar nada.
El
camino que queda es corto. Cuando Dios los llame no podrán volver atrás a tomar
nada.
Les pregunta
por qué quieren milagros. Pidan más bien ver porque están ciegos.
Aquel
que invoque al Señor vencerá, mientras que quien no crea en Él será vencido.
Todos los días tienen señales, deben aprender a verlas.
Les pregunta qué tienen para mirar atrás,
qué han dejado... la felicidad está delante de ustedes.
Cada uno habrá de rendir cuentas de aquello
que le ha sido confiado. Aún cuando quisieran olvidar o evitar el llamado que
Dios les ha hecho, o fuesen infieles, Él por ello no retirará su elección de
ustedes hasta el día en el que les preguntará por qué no fueron fieles a su
llamado.
Alerta para que no se juzgue a los demás y que se ayude a quien se
desvía.
Feliz quien acepte ser instrumento de María
porque Ella lo recompensará en la Eternidad.
Las cruces que vienen del Cielo son más
fáciles de soportar que las de acá abajo.
Les dice, también, que los que han ido al
Cielo han sufrido para conquistarlo. Todas las pruebas en las que se encuentran
un día terminarán y María los salvará de muchas insidias de los hombres".
El 8 de diciembre de 1982, durante una aparición de la Virgen, Vestine hace
gestos con sus brazos para apoyar lo que la Santísima Madre le transmite,
repitiendo sus palabras de acogimiento a sus hijos. Se extiende luego por el
piso, alargando los brazos y diciendo: "No
somos nada frente a Dios. Creerse perfectos, enorgullecerse frente a Dios no
sirve para nada. Significa engañarse a sí mismo. El verdadero hijo de Dios es
el que se postra delante de Él, de su Dios, pidiendo perdón, y que reconoce que
es un hombre pecador." Al final de la aparición, dirá Vestine que la
Virgen también le dijo: "El camino que lleva al Cielo es
estrecho. No es fácil pasar por él. El camino que va hacia satanás es ancho.
Quien lo recorre va deprisa. No hay obstáculos".
A través de
Agnés el Señor Jesús advierte severamente a la juventud para que acepten el cuerpo así como Dios se los dio y no
traten de transformarlo, de gustar a los demás llamando la atención. Que no hagan de ellos instrumentos de placer, advierte.
Segatasha
asombra a su auditorio por la sabiduría y la verdad de sus exhortaciones. Llama
a los consagrados a la fidelidad a
los votos hechos ante Dios, a que se ocupen de sus enfermos del cuerpo y del
espíritu. Dios no abandona a sus hijitos, les recuerda, y espera que vuelvan a
Él. Hace un llamado, a todos, a la
penitencia y a la conversión; a pedir perdón y a liberarse de los pecados de
infidelidad, de mentira, y de atentado a la vida del prójimo. Jesús, por
intermedio de Segatasha, recuerda qué es el Sacramento de la reconciliación. Dios es el único que perdona los
pecados, pero quiere servirse de los hombres y confiarles a ellos esa
misión.
"Cuando
el hombre se arrepiente de sus pecados y recibe, en la confesión, el Sacramento
de la reconciliación, Dios lo perdona. Si te niegas a arrepentirte ahora que el
camino está abierto ¿qué será de ti cuando esté cerrado?"
"Si no le
escondes nada al hombre es a Dios a quien no le estás escondiendo nada. Cuando
Dios ve que no le escondes nada, que tú le revelas el fondo de tu corazón,
entonces Él te perdona. ¡Díganle a Dios todo lo que tienen en sus conciencias
para no tener que decirlo cuando sea ya demasiado tarde!"
También dice: "La pobreza no consiste en no tener patatas dulces para comer.
Pobreza verdadera es aquella de estar privados de la gracia que nos lleva al
Señor. En cuanto a los bienes de este mundo, ellos no son más que
cenizas. Si al morir dejamos el cuerpo con mayor razón abandonaremos todo lo
que poseíamos. No hemos de presentarnos ante Dios con nuestro tesoro. ¡Nosotros
corremos tras el viento!"
A propósito
de la Virgen:
"¿Cómo pueden amar a Jesús y dejar
de lado a Su Madre? La Virgen María es
la Madre del mundo, la Madre de la creaturas, la Madre de todos los hombres.
Así lo ha querido Dios. ¿Cómo pueden decir que es una mujer como las otras?
Dios quiere advertirles para que se puedan corregir". A este respecto
los otros videntes dicen cosas parecidas insistiendo en que María es el mejor camino para llegar a
Jesús.
Dice, además, que no son los milagros los que nos han de llevar al Cielo
sino la oración; la oración del corazón; la oración a la Virgen María. En
nuestra oración debemos tener sed de
Dios.
Hay que
cuidarse mucho de la hipocresía, de la maledicencia y de la calumnia a las que
llama "fornicación de la
lengua". La única riqueza en
esta tierra es la riqueza del corazón. Nos insta a que nos preparemos al retorno de Jesús. Habrá un último
juicio en el que cada uno reconocerá su vida sin posibilidad de discusión.
Segatasha
habla en tono profético y suele usar parábolas. Cuando habla de estos tiempos
él dice que "son tiempos de prueba,
tiempo en el que cada uno deberá llevar su cruz". Hablando del fin del
mundo dice "¡No teman!¡Tengan
confianza! A quien haga el bien, el
Señor lo llevará consigo al Cielo. Hay que apresurarse a hacer el bien. A quien
haga el mal, el fuego irá sobre él. Hay poco tiempo. Satanás desaparecerá de
este mundo y no seremos más tentados".
El 19 de agosto de 1982 es un día muy
especial, la Virgen se aparece a los
jóvenes, uno por vez, y todos la ven muy triste y sumamente contrariada. Ella
llora y los videntes lloran con Ella, tiemblan. Más de una vez se los ve caerse
pesadamente. Las apariciones duraron, ininterrumpidamente, más de ocho horas.
Ella les mostraba imágenes terroríficas del futuro: personas que se mataban entre ellas, terribles batallas, ríos de sangre, cadáveres abandonados,
insepultos, un abismo abierto, un árbol todo fuego, cuerpos decapitados. Ese día habían 20.000 personas presentes. En la multitud quedó una
fuerte impresión de miedo, de pánico, de tristeza. En abril de 1994 se desata una terrible y cruenta matanza en Ruanda.
En estos días de agosto (1996) en los que estamos redactando este libro acerca
de las apariciones, se lee en los diarios que han sido exterminadas más de un
millón de personas, que cientos han sido quemadas vivas en Butare, ciudad
cercana a Kibeho; que más de dos millones (un tercio de la población) huye
hacia el Zaire y que el cólera y la malaria están haciendo estragos en los
campos de refugiados. (*)
En Medjugorje, situada en
Bosnia-Herzegovina, también la Santísima Madre se aparece a seis niños croatas,
y se da a conocer como Reina de la Paz. Viene a llamar al mundo a la paz, a decir
qué debemos hacer para alcanzarla. Exactamente 10 años después, se declara la
guerra en la región. La vecina ciudad de Mostar (a 25 Km) y aldeas linderas
fueron destruidas o tocadas y seriamente dañadas, no así Medjugorje.
Anathalie
dice que ahora es el tiempo del llamado,
porque la Madre no puede dejar que sus hijos perezcan. "Pero llegará el día -dice la vidente- en el que querremos hacer lo que nos pediste, es decir amarte, obedecerte, servirte,
hacer tu voluntad y ¡será
demasiado tarde ya!". "La
única palabra que tienes para decirnos es "¡arrepiéntanse!"
".
El mundo
está al borde de la ruina, por ello es necesario orar mucho para aplacar la
Justa Ira de Dios. Hay que arrepentirse,
hacer penitencia, aceptar el sufrimiento. Debemos volver urgentemente a Dios,
buscar nuestro refugio en María.
Debemos conocerlo a Dios conociendo a Jesús, leyendo la Palabra. Debemos
proclamar la salvación haciendo conocer al Salvador. Hacernos verdaderos
devotos de María, porque es el camino más corto para ser apóstoles del Señor.
Debemos ayudar a salvar al mundo.
Debemos recordar que la vida no termina con la muerte en esta tierra, que
existe una realidad superior. Debemos ayudar a nuestros muertos que aún no
están ante la Luz de Dios, con nuestras oraciones y nuestras misas, a que tomen
fuerzas y sean aliviados de sus penas. Debemos prepararnos para el encuentro con Dios. Éste es el mensaje de
Kibeho y de otras apariciones.
La
Virgen viene a salvarnos, a guiarnos, a protegernos. ¿Oímos su urgente llamado?
(*) Al momento de la publicación de este
libro, se sabe que dos de los videntes, Marie-Claire Y Segatasha fueron muertos
en la guerra, Vestine tuvo apariciones en público, se desconoce el paradero de
Alphonsine.
Capítulo
sobre Kibeho extraído del libro: "María nos está llamando - Un mensaje
para estos tiempos", Justo Antonio Lofeudo, Ed. Lumen, Buenos Aires,
Argentina, 1996, pág. 31-44.