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ADVERTENCIA
Este fic contiene gran cantidad de spoilers, es decir que si lo lees y no
has leído los libros te echará a perder la emoción. Te recomiendo primero leer
los libros escritos por Rowling y después leer los fics, pero si no te importa
saber lo que sucedió en anteriores libros sigue, pero yo te lo advertí primero.
Harry
Potter y la orden del Fénix
Por Arwen
Una mujer, la más hermosa que hubiera visto en
su vida, caminaba hacía él, era blanca como la nieve, con el pelo negro
azabache y los ojos eran negros también o al menos eso creyó al principio,
llevaba un vestido negro ajustadisimo.
- He esperado tanto… tengo tantas cosas que
decirte Harry, aunque supongo habrás escuchado algunas- De repente Arabella se
había acercado, los otros se habían quedado de piedra, ninguno parecía creer lo
que estaban viendo.
- Violet … yo pensaba que…te extrañe- dijo
Arabella abrazándola que luego volteo a mirar a Harry- Estas bien..
Asintió. Harry iba a comenzar con la avalancha
de preguntas pero calló ante lo que vio ¡¡Snape abrazando a alguien casi
llorando!!
- Violet- repetía una y otra vez- por que te
fuiste… ni una carta… te extrañe tanto-
- Sev no tienes idea de cómo te extrañe- decía
ella llorando.
Luego entre llantos llegó el turno de
Dumbledore.
- Yo estoy muy feliz de volver a verte- dijo
con los ojos echando luces de alegría - todos se abrazaron hasta que solo
quedaron Harry y Sirius pegados a la chimenea.
- Hola- dijo ella - no me van a saludar.
- Hola Violet, ha pasado muchisimo tiempo
…estás bien Harry- dijo Sirius evitando su mirada.
Lo único que se le ocurrió hacer fue mirarla a
los ojos con una mirada que al principio fue fría de su lado hasta que
estuvieron a un metro, entonces ella le dirigió la mirada más triste que Harry
haya visto nunca, él sintió como sus ojos se llenaban de lagrimas y ella dijo:
- He esperado este momento desde hace muchos
años - dijo y añadió más formal- Bienvenido a casa Harry Potter - por sus
mejillas corrían lagrimas silenciosas, ante esto Harry sintió como su voluntad
se desvanecía solo dejando a su corazón, no se dio cuenta en que minuto la
había abrazado y ella nuevamente rompía a llorar. - mientras Sirius se acerca a él y lo abrazaba con un brazo.
- Hola Sirius- Sirius no respondió
- Será mejor, que empiece la ceremonia.- dijo
Remus nervioso.
- No va a poder ser -dijo ella- acabo de echar
a toda esta tropa de imbéciles de alta sociedad de esta casa, solo yo, la tenía
que entregar es pertenencia del clan y me fue destinado entregársela a su
heredero a nadie más - dijo resueltamente - no pienso acatar ninguna norma
estúpida de alta sociedad, por que no vamos a comer nosotros, me muero de
hambre- dijo con una sonrisa dirigida a Harry a quien dio la mano y
quitándoselo a Sirius lo llevo al comedor.
El castillo era el lugar más increíble en el
que había estado, los cuadros eran hermosos y la casa era como si fuera de
reyes, se sentaron a la mesa de un gran comedor hermoso estaba decorado y de
lado a lado lleno de comida, todos reían menos Sirius y Harry dijo:
- Tía… aun tienes algo que explicarme - con
una mirada severa le dijo mientras comían.
- Es verdad, ¿pero esta noche cariño?- Harry
asintió - Todo lo que supongo has oído es verdad, soy la másconocida bruja
oscura existente y la asesina más grande de la historia, aunque supongo como la
mayoría de las personas no habrás oído que
yo solo asesino brujos negros-
dijo mientras Harry se quedaba helado y Snape palidecía.
- Pero al irte después de…- dijo este ultimo-
donde fuiste cuando desapareciste… te busque y mande buscar por todos lados y
nadie te había visto hasta ahora ¿dónde estabas?- dijo todo esto muy
rápidamente como si esperara saberlo desde hacia mucho tiempo.
- Estudiando artes tenebrosas, luego artes
antiguas, en está parte forme una sociedad - todos parecían asombrados- la que
tenía por fin cazar magos tenebrosos y fuimos matando por doquier, fue así como
adquirió él titulo de la bruja negra más importante, ¿hay algo mas que quieran
saber?…- y siguió comiendo como si fuera lo mas normal
- ¿Por qué la bruja roja? - dijo Harry, fue lo
más inteligente que se le ocurrió decir.
- Porque cada vez que asesinaba alguien ponía el emblema de la sociedad en el
cielo… era un emblema rojo - dijo ella sin alterarse.
- El emblema que había luego de asesinato de
los mortifagos era el de los Potter… todos pensaron que había sido Harry, hasta
que uno de los detenidos dijo que la culpable había sido una mujer, solo hasta
entonces supimos que aún estabas viva- dijo Mundungus- para horror de Fudge-
Termino con una sonrisa.
- Eso no tuvo nada que ver con la sociedad,
era una venganza personal - dijo con una mirada gélida, luego añadió con un
suspiro - me dio muchos problemas con mis amigos por ponerme en un peligro
innecesario, cuando ellos habrían acabado con los mortifagos en cinco minutos,
no quise avisar porque era “mi” venganza y no necesito de nadie para
ejecutarla…aunque si la cosa se hubiera puesto más peligrosa no habría tenido
más remedio que llamarlos... Luego de eso la carta del clan, diciendo que se
habían enterado que seguía viva y querían que yo entregara la herencia a mi
sobrino… estuve a punto de negarme, no me quería enfrentar al pasado, fue ahí
cuando recibí la carta de Dumbledore ofreciéndome el cargo de profesora de
Defensa de las artes Oscuras y decidí
aceptar, para tu desgracia Sev…lo siento.
- Tienes idea desde hace cuanto deseo ese
puesto- Dijo Snape- Aunque tu por lo menos serías un reemplazo que valdría la
pena pues te tendría cerca y podrían ver cuanto has aprendido en estos
años…además podrías pasar más tiempo con tu sobrino -dijo sonriendo
francamente.
- Tu que dices Remus necesito alguien que me
ayude- dijo ella- Dumbledore me autorizo para impartir un taller de preparación
de Auror.
- Me encantaría- respondió él.
- Yo también puedo ayudar- dijo Snape - y todo
esto es increíble pero no he podido dejar de notar que estás realmente hermosa.
- Gracioso - dijo ella sarcástica.
- Estoy de acuerdo con él - dijeron Mundungus
y Remus a la vez lo que consiguió sacarle
una sonrisa.
- Digo lo mismo - se dieron vuelta y se
encontraron con Ron y Hermione y los señores Weasley y Granger el que había
hablado era el señor Weasley
- Pense en invitarlos a la entrega de tu
castillo, Harry- dijo Violet, el no respondió estaba asombrado pero feliz al
ver a algunas de las personas que más quería en el mundo.
- Harry - grito Hermione abrazándolo- te he
echado tanto de menos.
- Nos moríamos de ganas de verte - dijo Ron
abrazándolo.
- Yo también- dijo con una sonrisa.
Ellos no lo
notaron pero en el resto los observaba sorprendidos porque parecía no se hubieran visto desde hacía una
vida entera.
- Wow - dijo Ron mirando el gran comedor- tu
castillo es hermoso, además por fin te vas a deshacer de esos muggles.
- Hoy en la tarde una lechuza hermosa llegó notificándome de la entrega de la
herencia de los Potter a ti …al principio no lo podía creer pero luego, Ron me
escribe diciéndomelo así que os preparamos y vinimos lo mas rápidamente posible
- todo esto lo dijo Hermione muy rápiddo.
Mientras tomaban el cafe continuaron hablando
de muchas cosas aunque la señora Weasley aún parecía temer un poco a Sirius.
Los señores Granger apenas hablaron durante la velada.
- Estoy más contento de lo que había estado
nunca- dijo- conocí a mi tía de la que no sabía que existía, estoy con mis
amigos y las personas que más quiero en el planeta, además mi padrino está
conmigo sin problemas y he recuperado lo que le pertenecía a mi familia… muchas
cosas por un día estoy muy cansado,
pero más feliz que en toda mi vida - añadió con una gran sonrisa.
- Me alegro por ti hijo- dijo la voz de la
señora Weasley.
- Con respecto a lo de tu cansancio creo que
te gustaría conocer la habitación principal … la de tus padres, ahora la tuya,
los huéspedes se pueden quedar en la que elijan aunque Sirius ya tiene una
propia.- añadió Violet levantándose
- En ese caso, estaría muy bien …- dijo Harry,
luego mirando a Ron y Hermione dijo- Tal vez quisieran acompañarme - dijo con
una significativa mirada.
- Por supuesto, te acompañaremos - Dijo Ron
poniéndose de pie.
- Dejemos que conversen, no se han visto en
años - Dijo Hermione.
Pese a esto los demás notaron que lo que
realmente querían era estar solos, Así que Harry se puso de pie y como un caballero
ayudó a Hermione a ponerse de pie y se dirigió a la puerta
- Alguien me podría indicar por donde queda …-
dijo implorante, entonces Sirius se puso de pie y les hizo un gesto para que lo
siguieran:
- Luego los voy a ir a ver - dijo Violet
- Buenas noches - dijeron a la vez.
- Buenas noches- dijeron los otros al unísono
Entonces Sirius los condujo por los pasillos y
pasadizos más increíbles que alguien se pudiera imaginar, se notaba conocia muy
bien el castillo, entonces llegaron a una enorme escalera de mármol y subieron
directamente a una gran puerta de roble, al abrirla Harry se encontró con una
habitación llena de fotos, cuadros, cosas de sus padres y de él bebe y sintió
como las emociones que había sentido en el día estaban a punto de estallar.
- Creo que tienen mucho que hablar, si me
necesitan mi habitación es la tercera de la izquierda. - dijo Sirius.
- Buenas noches - dijo Ron- mientras lo
despedía y mientras que Hermione iba hacía Harry a abrazarlo diciendo:
- Se ve que te querían mucho.
Harry asintió con un nudo en la garganta y
mirando alrededor se dirigió hacía la
cama que había sido de sus padres, para comenzar a relatar todo lo que había
oído durante el día a sus amigos, sin dejar de observar la habitación que a
cada vuelta le daba una sorpresa hasta que su vista se fijo en lo que parecía
un libro semi-oculto con el mismo símbolo que llevaba la lechuza que le había
llevado hasta Prive Drive la carta informándole lo de la herencia, se levanto,
parecía que el libro lo atraía, estaba en un estante justo al lado de un gran
fénix de oro hermoso, lo levanto y abrió. entonces oyó que de su propia boca
salía un grito horrorizado.
- ¡¡¡ Que significa todo esto!!! - grito
mientras los horrorizados Ron y Hermione se dirigían hacía él. segundos después
se oían pasos apresurados y la cara de horror de Sirius aparecía en la
puerta.
- ¡¿Pero que pasa?!- pregunto caminando hacía
ellos y mientras la puerta se abría estruendosamente y aparecían Dumbledore,
Violet, Snape, Remus, Arabella, los señores Weasley y un poco atrás los padres
de Hermione; ahí fue donde Harry exclamo furioso mostrándoles el libro que
tenía en las manos:...
Continuará...
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Potter y la orden del fénix