ADVERTENCIA
Este fic contiene gran cantidad de spoilers,
es decir que si lo lees y no has leído los libros te echará a perder la
emoción. Te recomiendo primero leer los libros escritos por Rowling y después
leer los fics, pero si no te importa saber lo que sucedió en anteriores libros
sigue, pero yo te lo advertí primero.
por Daga
Se habían encontrado en Olive Grove, un diminuto huerto de árboles
frutales con un nombre demasiado grande, en un lugar cercano a Godric’s Hollow,
un sitio agradable para pasear, si hubiera sido la época en la que florecían
los árboles. Sirius había sido el primero en llegar y esperaba a su amigo en el
puente sobre el pequeño arroyo que atravesaba el huerto.
-Luces bastante mal,
Padfoot.
-¿En serio? -dijo
Sirius, revisando instintivamente su ropa y cabello, todo parecía estar en
orden.
-Tu cara, hombre.
¿Hace cuánto que no duermes?
-Ah, eso, no llevo
la cuenta.A veces llamaban a aquella época “El Terror” refiriéndose a los días
de la Revolución Francesa. Un tiempo en el que nadie estaba a salvo y nadie
podía confiar ni siquiera en los amigos más cercanos ni en la propia familia.
Todos sospechaban de todos, todos temían a todos.
-Me sorprendió ese
pajarraco que me enviaste, ¿por qué no usas lechuzas, como la gente normal?
-Me agradan los
pericos porque pueden dar recados verbales. Así evito que algún documento
importante caiga en manos de Ya-sabes-quién –explicó Sirius.
-¿Y si él trata de
hacer hablar al perico?
-Los tengo entrenados
para sólo decirle “Polly quiere una galleta” a toda persona que no sea el
destinatario del mensaje.
Era difícil saber
si Sirius hablaba en serio o no. En eso siempre se había parecido demasiado a
James.
-¿Vas a decirme
para qué me citaste aquí?
Sirius se apoyó en
la barandilla del puente, contemplando el agua. Era evidente que estaba
exhausto, su amigo calculó (bastante acertadamente) que bastaría un empujón
emocional para hacerlo caer en una crisis nerviosa.
-He estado
pensando mucho en lo que sabemos acerca del traidor.
-¿Oh... sí?
-Sabemos que es
alguien cercano a nosotros, alguien en quien confiamos plenamente y que aún así
sirve a Voldemort.
Ninguno de los dos
pudo evitar un estremecimiento, pero de alguna manera parecía adecuado que
Sirius pronunciara ese nombre con todas sus letras en ese momento.
-Has estado
pensando al respecto y...
-Creo que sé quién
es.
Tuvo que recurrir
a toda su presencia de ánimo para no dar media vuelta y echar a correr. ¿Era
por eso que lo había citado en un sitio tan apartado y recomendándole que no se
lo dijera a nadie?
-¿Quién es?
–preguntó, dominándose.
-Creo... que es
Moony.
Hubiera esperado
oír cualquier cosa en boca de Sirius, menos eso. Se quedó mudo por un largo
instante, preguntándose cómo debía reaccionar ante semejante idea.
-¿Por qué Moony?
-Los licántropos
son seres de la Oscuridad.
Tuvo que responder
a esa frase con lo único que sonaba lógico en ese momento:
-¿Y?
-¿No lo ves? –los
ojos de Sirius tenían un brillo febril-. Si Ya-sabes-quién le aplicara un
Imperius...
-Moony tiene
toneladas de fuerza de voluntad, podría sacudirse fácilmente un Imperius, fuera
de quien fuera...
-¿No lo entiendes?
Magia Oscura. El Imperius es Magia Oscura, no estaría luchando sólo contra el hechizo
sino también contra sí mismo. No tendría oportunidad.
Bajó la cabeza y
parte de su cabello le tapó la cara. Resultaba imposible adivinar su expresión.
-Nunca imaginé que
pudieras desconfiar de él, Padfoot.
-Tampoco yo.
Mírame, incluso ahora estoy tratando de convencerme de que si nos ha
traicionado es porque alguien lo forzó a hacerlo. Por eso no le he dicho nada a
los demás.
-De ser así, sería
la única explicación con un mínimo de sentido.
-Es lo que quiero
creer... Necesito... necesito... que hagas algo.
-¿Cómo qué?
-Esta noche
haremos el encantamiento Fidelius para James y Lily.
-¿Sí?
-Quiero que tú
seas el Fidelius.
-... ¿yo?
-No confío en
Remus, y no puedo confiar en mí mismo tampoco, estoy derrumbándome con la sola
idea de que uno de mis mejores amigos pueda ser un traidor y veo que no podré
enfrentarlo si trata de sonsacarme. Por eso quiero que tú guardes el secreto de
Prongs y Lily. Siempre has sido el más lógico de los cuatro. Sé que en una
emergencia sabrás tomar la decisión más sensata.
-Sirius... tal vez
estás cometiendo un error... Tal vez Remus es inocente. Quizá ni siquiera haya
un traidor.
-Ojalá me
equivocara. Ojalá. Si Remus no es el traidor, tienes permiso para reírte en mi
cara cuando todo esto termine.
-... ¿Me lo darías
por escrito? Porque te advierto que voy a considerar que lo dices en serio.
Finalmente había
conseguido sacarle una sonrisa a Sirius, y trató de grabársela en la memoria
porque no podía apartar el presentimiento de que sería la última que le vería
en mucho tiempo.
-Con mi palabra
basta –dijo Sirius, suavemente.
Su amigo asintió,
eso había sido cierto desde que podía recordar. Jamás se había sabido que
Sirius Black dejara de cumplir la palabra dada, fuera para bien o para mal.
-Hazme un favor...
–murmuró Sirius.
-Dime.
-Si Moony es el
traidor... deja que yo me encargue.
No quiso preguntar
qué entendía Sirius por “encargarse”, podía imaginárselo bastante bien.
-Padfoot... ¿Y si
el traidor fuera yo? –preguntó de repente.
-Te perseguiría
hasta el fin del mundo. Tú no tendrías excusa.
-Cierto. En fin...
¿a qué hora quieres que llegue a Godric’s Hollow?
-A las ocho. Yo no
estaré ahí. Es algo que tienen que hacer sólo los interesados y el Fidelius.
-Ya veo... Todo
saldrá bien, Padfoot. Nos veremos mañana, entonces.
-Hasta mañana...
¿Wormtail?
-¿Sí?
-Gracias.
Peter tardó un par
de segundos en contestar.
-No me lo
agradezcas, Sirius.
Fin
Nota de la
autora: bueno, dejé una
pequeña broma privada en el nombre del lugar donde se encontraron Sirius y
Peter, “Olive Grove” significa “olivar” y es una referencia medio retorcida al
Huerto de los Olivos.